continuan-las-muestras-de-los-talleres-de-la-escuela-de-arte

Continúan las muestras de los talleres de la Escuela de Arte

Durante el fin de semana continuarán las muestras de los talleres de la Escuela Municipal de Arte para compartir con la comunidad el trabajo desarrollado a lo largo del año.

Desde el viernes 3 al domingo 5 en el Galpón de las Artes tendrán lugar la exposición del Taller creativo de plástica para niños y adolescentes y del Taller de escultura para niños ‘Pequeños artistas, grandes escultores’. La misma se desarrollará entre las 18 y 20 horas.

El sábado 4 en el SUM de la Escuela Primaria Nº 58 se realizará la muestra de los siguientes talleres de danza: Folclore, Tango, Ritmos urbanos ‘Tercer Milenio’ juvenil y kids, Iniciación a la danza y ritmos para niños, Danzas árabes, K-Pop y Salsa y bachata. En este caso, la cita es a partir de las 18 horas.

El domingo 5, en tanto, se llevará a cabo la muestra del Taller de Piano, a partir de las 18 horas, en el SUM de la Escuela de Arte.

La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina invita a vecinos y vecinas a participar de las actividades para disfrutar de las distintas expresiones artísticas que ofrecen los talleres que se brindan en la EMA.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • |

    GANARON LOS MILLONARIOS

    Ayer y hoy perdió la academia resultado del buen juego desarrollado por «los millonarios». Los comentaristas de manera notoria expresan voluntades claramente posicionadas, de un lado Diego Latorre y del otro Alejandro Fantino, o el nombre que quieras. Todos en un mismo lugar, representando a los millonarios, por supuesto. Es claro y clásico que aquí,…

    Difunde esta nota
  • ¡Último día de Festival!

    Esta noche la primera edición del Festival Regina Audiovisual (FRAV) llega a su fin y así se completarán las cuatro jornadas a puro cine que vivimos en el estacionamiento del anfiteatro Cono Randazzo. El programa para hoy es el siguiente: *Videoclip: Yo no, Tiempo de explorar-Juan Nazar, No terminaré yanque, Kabra Parda ‘Parda show’. *Corto…

    Difunde esta nota
  • «Milei quiere un cambio de gobierno en Córdoba, estamos ante un ciclo terminado»

     

    El teléfono está sobre la mesa de la oficina que Gabriel Bornoroni tiene a 50 metros de Plaza España, en el corazón de Nueva Córdoba, el bastión del voto libertario en Córdoba. El teléfono no deja de vibrar: «Hay muchos pedidos de reuniones y estoy haciendo todo; me estoy juntando con todos los que me piden reuniones porque en la charla vos podés encontrar a la persona verdadera y también te da la posibilidad de poder planificar el futuro con esa persona», dice. Luego dará pistas de ese futuro que «planifica» y en el que no descarta un acuerdo con el schiarettismo, esa vieja guardia del peronismo que tan bien se lleva con el círculo rojo cordobés.

    -¿Considerás que el bloque de LLA está consolidado? ¿O el viaje a China fue una muestra de que puede haber fugas?

    -Es un bloque completamente consolidado, somos equipo, colaboramos mutuamente entre nosotros y tenemos un claro objetivo: estamos para llevar adelante la reforma que envía el Presidente Milei, y ahí hay una claridad y un alineamiento absoluto.

    -¿Cuáles son las prioridades legislativas de este año al margen de la reforma laboral?

    -La prioridad es la que envía el Presidente. Cuando el Presidente envía la ley, esa ley es prioridad porque el Presidente, que es nuestro líder, está marcando una Argentina distinta.

    En un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo.

    -¿Qué aprendiste del año pasado, cuando tuvieron tantas derrotas legislativas, de la construcción de consensos y mayorías?

    -Aprendí que en un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo, entonces salimos de esa coyuntura. Pero se portaron muy mal en el momento que la Argentina necesitaba que la política muestre unidad.

    -¿Identificabas a estos sectores con el kirchnerismo o también hubo sectores de los gobernadores?

    -Sí hubo del sector del medio, que se hace llamar del medio; y del kirchnerismo, siempre. Pero sin los del medio, el kirchnerismo no tiene la potencia que creen tener.

    Ahora, ¿por qué el kirchnerismo tiene la potencia que tiene? Porque colaboran con ellos los del medio.

    -¿Y que estrategia tenés ahora, ya con esta primera minoría, para ese sector del medio?

    -Lo que siempre hicimos: mucho diálogo. Votaron al presidente Milei, el Presidente hace un plan y envía al Congreso las leyes para ese plan. Es el plan que votó el pueblo y deberían acompañarlo. Tengo la expectativa de que los diputados del medio acompañen, que sigan llevando adelante su idea, pero acompañen lo que los argentinos hemos votado. Los argentinos hemos pedido que se hagan reformas porque nos cansamos de vivir en la miseria cuando somos un país que históricamente fue potencia y por culpa de nuestros dirigentes políticos estamos en la miseria.

    -En ese marco, la pregunta es si la reforma laboral que impulsa Milei es en sí misma una generadora de empleo; o bien el empleo privado está vinculado al desarrollo económico.

    -Me remito a la historia nuestra, tenemos un 45% de desocupados, la actual ley no está funcionando. Hay un miedo de los empleadores que terminan poniendo en negro a sus empleados, haciendo un injerto que es lo que tiene que solucionar la ley.

    La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema.

    La ley le tiene que dar las posibilidades al empleador y al trabajador para que ese 45% de trabajadores que están en negro ingresen en blanco. La ley tiene que acompañar y por eso se llama modernización.

    -En los últimos dos años en Córdoba hubo una pérdida de empleos de unos 11.000 puestos de trabajo de calidad, en blanco, y unas 3.500 unidades productivas de todo tipo cerraron. ¿Vos garantizás que la «modernización» es la herramienta para que se recuperen esos puestos de calidad?

    -La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema. Eso va a generar los puestos de trabajo.

    -¿Vos ya te sentís el candidato a gobernador de un polo no peronista en Córdoba?

    -No. La Libertad Avanza va a presentar candidato a gobernador, sin lugar a dudas.

    Pero eso es una decisión del presidente Milei y de Karina Milei. Nosotros estamos trabajando para poder darle, en el caso de Córdoba, las herramientas necesarias a los votantes para que elijan un gobernador que sea libertario.

    -¿Cuál es el armado no peronista que Bornoroni, como jefe de la Libertad Avanza en Córdoba, proyecta, imagina, quisiera?

    -De este lado van a estar todos los que quieran una Córdoba distinta a la de este gobierno. Acá tenemos un ciclo terminado y lo estamos viendo todos.

    Schiaretti y Llaryora son completamente distintos. Es demasiado pronto para hablar de una alianza con Schiaretti, pero van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.

    -Decís que todos los que estén alineados con la idea de la libertad van a estar en este frente opositor al «peronismo que está gobernando».¿Hay lugar en este frente de la Libertad Avanza para sectores peronistas que hoy no están gobernando pero que gobernaron, como el schiarettismo?

    -Todos los que abracen la idea de la libertad, no importa del partido que vengan, van a tener un lugar acá. Están todos incluidos.

    -¿Hacés una diferenciación política entre Schiaretti y Llaryora?

    -Sí, son completamente distintos.

    -¿Y vos harías una alianza con Schiaretti?

    -Es demasiado prematuro estar hablando de alianzas de ese calibre. Yo sí te digo esto: van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.

    -Hacia afuera se ve que hay un acuerdo de LLA con el Frente Cívico de Luis Juez y con sectores PRO de Patricia Bullrich ¿Hay posibilidad de un acuerdo con el resto del PRO?

    -Los que utilizan un sello partidario para ser funcionales al llaryorismo, y lo digo bien, llaryorismo, con ese sector obviamente no vamos a trabajar.

    -¿Cuál es el análisis sobre todo del radicalismo en Córdoba y la posibilidad de que converjan?

    -Aspiramos a abrirle las puertas a todos los que quieran abrazar la idea de la libertad. Quiero dar claridad: el que se quiera sumar tiene las puertas abiertas. Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.

     Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.

    -Juez perdió tres elecciones de gobernador. De Loredo perdió dos elecciones de intendente consecutivas. En la estrategia electoral, ¿creés que esas dos candidaturas están agotadas?

    -Ellos fueron candidatos en otros momentos. En cada elección hay un momento histórico. Ahora, sin lugar a dudas, el ciclo está terminado: va a haber un cambio de gobierno. Y lo va a representar La Libertad.

    -En los últimos años la oposición de Córdoba tuvo como principal escollo que a nivel nacional el jefe de esa espacio, concretamente Mauricio Macri, terminó jugando siempre a favor del peronismo, concretamente para Schiaretti. ¿Esta vez va a ser distinto?

    -Milei ama a Córdoba. Y los cordobeses lo aman a él.

    -Pero son dos cosas distintas.

    -Y si ama a Córdoba, seguramente va a querer un cambio de gobierno.

    -¿No hay margen de una negociación como la que hubo entre Macri y Schiaretti?

    -Va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios. Eso es lo que quiere. Y eso lo puede representar un nuevo gobierno.

    Porque este gobierno tiene la posibilidad de hacerlo y no lo está haciendo. Ahí vamos a este nuevo gobierno.

    -¿Cómo definís políticamente a Luis Juez?

    -Un aliado.

    -¿Cómo definís políticamente a Rodrigo de Loredo?

    -No hablo con él desde hace mucho tiempo.

    Milei va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios. 

    -¿En qué puntos ves que estamos ante un fin de ciclo del peronismo en Córdoba? 

    -En la carga impositiva, en la seguridad y en las formas.¿Y por qué digo las formas? (Y voy a llegar hasta acá). Vemos el refreshing que le han hecho al Gobierno provincial y quiénes son las cabezas que han puesto. Ahí estamos viendo hacia dónde está apuntando el Gobierno provincial.

    -¿Cuál es tu análisis respecto de la gestión de Daniel Passerini?

    -La ciudad está en la misma sintonía que la provincia. Está muy descuidada, Passerini no está cumpliendo con los objetivos por los cuales llegó a la Intendencia.

    -¿Tu candidatura a gobernador está atada al éxito económico de Milei? ¿O va por una cuerda separada?

    -Las candidaturas de la Libertad de Avanza van a estar atadas a lo que decida el presidente Milei y Karina Milei pase lo que pase. Si le va bien al Gobierno, que le va a ir fantástico, o si no le va tan bien, siempre va a ser una decisión del Presidente y de Karina.

     

    Difunde esta nota
  • |

    La jornada de 8 horas no es un mito peronista: es una ley que existía y un derecho que Perón hizo cumplir

     

    En 1929 Argentina legisló la jornada laboral de 8 horas. Durante más de una década, fue un derecho escrito que el Estado no garantizó.

    Por Walter Onorato para NLI

    En 1929, durante la segunda presidencia de , el Congreso sancionó la Ley 11.544, que estableció por primera vez en todo el país la jornada máxima de 8 horas diarias o 48 semanales. El texto legal recogía una demanda histórica del movimiento obrero argentino y colocaba a la Argentina, al menos formalmente, dentro del mapa de las legislaciones laborales modernas.

    Sin embargo, entre 1929 y 1945, la distancia entre la ley y la realidad fue abismal. La jornada de 8 horas existía en los códigos, pero no organizaba la vida cotidiana de la mayoría de los trabajadores.

    La sanción de la ley no implicó automáticamente su cumplimiento. El Estado argentino carecía —y en muchos casos no tenía voluntad— de los mecanismos necesarios para garantizarla. Las inspecciones laborales eran escasas, las sanciones simbólicas y la justicia tendía a fallar en favor de los empleadores. En los hechos, el límite horario seguía siendo una decisión patronal.

    En algunos sectores urbanos e industrializados la situación fue diferente. Grandes empresas, talleres visibles y actividades con fuerte organización sindical —gráficos, ferroviarios, portuarios— lograron imponer, no sin conflictos, la jornada legal. Aun allí, el cumplimiento era parcial: horas extras obligatorias no pagadas, jornadas partidas que extendían el tiempo total de trabajo y mecanismos de evasión salarial eran prácticas habituales.

    Pero fuera de esos núcleos organizados, la ley simplemente no existía en la práctica. En el campo, donde la relación laboral estaba atravesada por el aislamiento, la dependencia personal y la ausencia casi total de inspección estatal, las jornadas de sol a sol siguieron siendo la regla. En las economías regionales, la situación era aún más evidente. En los ingenios azucareros de Tucumán, la jornada se organizaba en torno al ritmo de la zafra: turnos extensos, calor extremo y trabajo continuo mientras durara la molienda, sin límites horarios reales. En los yerbatales de Misiones, los mensúes cobraban por cantidad de kilos transportados, lo que los obligaba a prolongar indefinidamente la jornada para alcanzar un ingreso mínimo. El tiempo de trabajo no se medía en horas, sino en desgaste físico.

    En los viñedos cuyanos y los algodonales del norte, la lógica era similar: trabajo estacional, pago por rendimiento y jornadas que se extendían mientras hubiera luz natural. La ley de 8 horas era irrelevante frente a un sistema productivo que organizaba el trabajo por campaña y no por jornada.

    En los pequeños talleres urbanos de ciudades como Buenos Aires o Rosario, especialmente en rubros como la confección, el calzado o la metalurgia liviana, eran habituales las jornadas de 10 a 12 horas, justificadas como “aprendizaje” o compensadas con salarios miserables. El trabajo a destajo permitía al empleador exigir una producción diaria fija que solo podía alcanzarse extendiendo el horario real de trabajo.

    El comercio minorista reproducía una lógica similar. Empleados de almacenes, tiendas y casas de ramos generales abrían temprano y cerraban de noche, muchas veces con descanso parcial o inexistente, bajo la excusa de la atención al público. En el servicio doméstico, directamente excluido de toda protección efectiva, la jornada carecía de límites: vivir en la casa del empleador implicaba disponibilidad permanente, sin distinción clara entre tiempo de trabajo y tiempo de descanso.

    La ley estaba vigente, pero no tenía ejecutores. El Estado carecía de un cuerpo de inspectores con presencia territorial, las sanciones eran irrisorias y la justicia laboral —cuando intervenía— tendía a legitimar las prácticas patronales. En ese contexto, la jornada de 8 horas no era un derecho exigible sino una declaración abstracta, desconocida para amplios sectores del mundo del trabajo. Para millones de trabajadores, la jornada legal era una promesa distante, ajena a su vida cotidiana y subordinada a una realidad donde el poder de fijar el tiempo de trabajo seguía en manos del patrón.

    La clave no estaba en el texto legal sino en la correlación de fuerzas. Donde había sindicatos fuertes, comisiones internas y capacidad de huelga, la jornada de 8 horas se defendía. Donde no, el trabajador quedaba librado a su patrón. Durante esos años, el cumplimiento de un derecho laboral dependía más de la organización colectiva que del Estado.

    En los últimos años, sectores libertarios repiten como argumento que el peronismo “miente” porque la jornada de 8 horas no fue creada por Perón, sino sancionada en 1929. El señalamiento es formalmente correcto, pero históricamente falaz. Confunde deliberadamente legislar con garantizar. La Ley 11.544 existía desde hacía más de una década, pero fue incumplida de manera sistemática por amplios sectores del empresariado, con un Estado ausente o complaciente. Reducir la historia social a una fecha en el Boletín Oficial implica borrar la diferencia central entre un derecho escrito y un derecho vivido.

    Ese divorcio entre la ley y la realidad empieza a romperse recién a partir de 1943–1945, cuando el Estado deja de mirar para otro lado y decide intervenir de manera directa en la relación entre capital y trabajo. No se trató de crear nuevos derechos, sino de hacerlos cumplir. Bajo la acción del Estado y el impulso político de , la jornada de 8 horas dejó de ser una recomendación abstracta y pasó a convertirse en una norma exigible. El límite al tiempo de trabajo ya no lo fijó el patrón, sino el Estado. Ese fue el verdadero punto de inflexión.

    La experiencia deja una enseñanza incómoda pero fundamental: los derechos laborales no existen solo porque estén escritos. Existen cuando hay un Estado dispuesto a garantizarlos y una sociedad organizada para defenderlos. Entre 1929 y 1945, la jornada de 8 horas fue una conquista legal sin poder. Su historia demuestra que la legislación social, sin voluntad política, puede convertirse en una promesa vacía.

    La jornada de 8 horas no nació plena. Fue primero una letra, después una pelea y recién más tarde una realidad. Y esa diferencia —entre ley y vida— explica buena parte de la historia social argentina.

     

    Difunde esta nota
  • DIME CUÁNTA INFLACIÓN TIENES Y TE DIRÉ QUIEN ERES

    ¿Y ahora? ¿Y si la verde zanhaoria del dólar se desploma? ¿Conseguiremos un equilibrio monetario y financiero? ¿Hasta cuándo tendremos que soportar esta inestabilidad estable llamada inflación? ¿Cuál es el problema? ¿Los gobernantes? ¿El dólar? ¿El peso? ¿La inflación? ¿Todos éstos juntos? O ¿Ninguno? Los alquileres se podrán congelar pero la ferviente y cruel economía,…

    Difunde esta nota

Deja una respuesta