El ensamble ‘Perla del Valle’ se presentará el próximo sábado 17 de julio a las 21 horas en el Galpón de las Artes.
Las entradas gratuitas y limitadas pueden retirarse en la Escuela Municipal de Arte en Brasil 91.
Luego de la exitosa presentación de la Filarmónica de Río Negro, se podrá disfrutar del ensamble que brindará un repertorio con un marcado ‘Sello Argentino’, compuesto por obras de raíz nacional de Julián Aguirre, José Carli, Mario Trejo y Astor Piazzolla.
El ensamble está formado por Nataly Bustamante en Flauta, Maia Pacheco Aoki en Oboe, Jose Luis Izaguirre en Clarinete, Jeremias Vertúa en Corno Francés y Aníbal Lagos en Fagot. En este concierto ‘Perla del Valle’ tendrá el privilegio de contar con la participación de Malen Marileo como cantante invitada.
‘Perla del Valle’, al igual que los otros 10 ensambles regionales distribuidos por toda la provincia, forman parte de la Orquesta Filarmónica de Río Negro y dependen de la Secretaría de Estado de Cultura de Río Negro.
El Intendente Marcelo Orazi acompañará hoy martes a la Gobernadora Arabela Carreras en el acto de jura de la Ministra de Turismo y Deportes Martha Vélez y del Secretario de Estado de Cultura Ariel Ávalos. La actividad se desarrollará a partir de las 11 en Los Gansos Restó de nuestra ciudad, ubicado sobre calle Mitre….
El informe se presentará el 9 de junio, desde las 17:00hs, en una audiencia pública desde la Legislatura de Neuquén. “La basura del fracking en Vaca Muerta” evidencia la historia de contaminación e irregularidades de uno de los basureros petroleros más importantes de Argentina: Comarsa. La Izquierda Diario, el Observatorio Petrolero Sur y Taller Ecologista analizaron 1182…
El pasado fin de semana se disputó la primer fecha de Top Race en el circuito 8 del Autódromo Oscar y Juan Gálvez de la ciudad de Buenos Aires, en la que el piloto reginense se subió por primera vez al Lexus y le sacó buen «jugo» durante todo el fin de semana. Las primeras sensaciones arriba del…
El campo esta parado sobre la super cosecha de soja y no tiene ganas de liquidar más allá de lo indispensable para operar el negocio. Les molesta el dólar atrasado o las retenciones altas, que son las dos caras de la misma discusión.
Toto Caputo necesita de manera cada vez más desesperada que liquiden para pagar los vencimientos de deuda. Por eso, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, intentó convencerlos con una exposición en Washington: con menos brecha cambiaria, menos retenciones, buen precio internacional y un tipo de cambio más ordenado, al productor le conviene vender la soja ahora.
Werning desplegó esos argumentos en un cuadro prolijo, de esos que cierran perfecto en una presentación. Pero en el campo miran otra cosa. Miran lo que queda después de pagar alquileres, insumos, deudas y la campaña siguiente. Y ahí los números no cierran tan fácil.
La discusión no es menor porque toca el corazón del modelo. El Gobierno necesita que la cosecha liquide dólares, sostenga el precio de la divisa y alimente las reservas. El campo responde que una cosa es el precio teórico y otra muy distinta el resultado económico. En esa diferencia se trabó la soja. Y por eso, detrás de la discusión técnica, asoma una pelea mucho más concreta: si el sector más competitivo del país no ve negocio, los dólares que espera la Casa Rosada pueden tardar bastante más de lo que dicen los PowerPoint oficiales.
El gráfico del Banco Central tiene una parte cierta. Werning mostró que, descontadas las retenciones y valuado al tipo de cambio paralelo, el precio doméstico que recibe hoy el productor está entre los más altos del gobierno de Milei. La explicación oficial se apoya en cuatro puntos: retenciones más bajas, del 26 por ciento contra el 33 por ciento previo; menor brecha cambiaria; un tipo de cambio más unificado; y una soja en torno de los 420/427 dólares la tonelada. La conclusión: el productor recibe más dólares efectivos que antes.
En el campo responden que esa cuenta está bien hecha y mal contada. Germán Iturriza, consultor y hombre escuchado en el sector, lo resumió con crudeza. Dijo que un productor puede mirar esos gráficos y reírse, no porque sean falsos sino porque muestran apenas una parte de la película. «Hoy el precio que recibe un productor, tanto en pesos como en dólares, está afectado por situaciones locales. Está todo bien con la parte internacional, con que la macro esté sin brecha o con una brecha muy chica, pero lo que te está pasando es que el resultado de la operación no te está rindiendo en términos económicos», explicó.
Hoy el precio que recibe un productor, tanto en pesos como en dólares, está afectado por situaciones locales. Está todo bien con la parte internacional, con que la macro esté sin brecha o con una brecha muy chica, pero lo que te está pasando es que el resultado de la operación no te está rindiendo en términos económicos.
Iturriza puso el dedo donde más duele. Sostuvo que desde noviembre la inflación en pesos siguió subiendo, con una columna cercana al 15 por ciento desde las elecciones, mientras el tipo de cambio nominal quedó retrasado. Entonces el productor ve que Chicago marca 427 dólares y la soja local ronda los 430, pero cuando hace la cuenta de bolsillo descubre que el negocio no cierra. «Hoy el productor está vendiendo una soja a 420.000 cuando podía haber vendido a 500.000 en noviembre. Eso tiene un impacto muy grande para pagar alquileres, para pagar insumos», dijo. No discute el precio de pizarra. Discute la renta que queda después del recorrido.
El dato que más inquieta al mercado es otro y también lo subrayó Iturriza. Al 15 de abril, con datos oficiales de la Secretaría, se había vendido menos de 5 millones de toneladas de soja sobre una cosecha esperada de 49 a 50 millones. Es decir, alrededor del 10 por ciento. Ese número vale más que cualquier discurso porque el productor vota con la venta. Si el negocio fuera tan atractivo como dice el Banco Central, la soja ya estaría saliendo.
Lejos de una negativa general a vender, el campo está mostrando una conducta bastante más selectiva. Sale fuerte con maíz, con girasol y con lo que queda de trigo, pero retiene la soja hasta el último minuto. Ahí aparece otro dato que rompe el relato oficial sobre una supuesta especulación abstracta. En maíz ya se vendieron 23 millones de toneladas contra 13 millones del año pasado. Son 10 millones más. En girasol, las declaraciones juradas llegaron a 1 millón de toneladas contra apenas 60.000 toneladas a la misma semana del año pasado. El trigo también muestra buenas ventas, aunque algo por debajo en términos porcentuales. La señal es clarísima: el campo no se sienta arriba de todo. Se sienta arriba de la soja.
La explicación que circula en las rutas, en las cooperativas y en las mesas de comercialización es muy argentina. Muchos productores esperan una mejora de condiciones. Una baja adicional de retenciones. Un dólar soja con otro nombre. Un incentivo.
Iturriza recordó que el propio Gobierno fue cambiando las reglas durante el año pasado, urgido por los dólares: primero bajó a 26, luego volvió a 33, después regresó a 26 con la promesa de permanencia y más tarde ensayó retención cero para la chicharrita en septiembre, una ventana que se cerró rápido por presión de Estados Unidos. Con ese antecedente, el productor supone que si espera puede conseguir algo mejor.
Lejos de una negativa general a vender, el campo está mostrando una conducta bastante más selectiva. Sale fuerte con maíz, con girasol y con lo que queda de trigo, pero retiene la soja hasta el último minuto.
Ese comportamiento además complica otro eslabón delicado: la molienda. Las plantas están trayendo soja paraguaya con régimen de importación temporal, algo que no es nuevo, pero sienten la falta de mercadería local. En el último trimestre de 2025 la molienda había tenido un impulso excepcional por los derechos de exportación en cero, con un volumen de ventas inédito para esa parte del año. Ahora el esquema volvió a su lógica tradicional: el productor guarda la soja hasta el borde y aprovecha la fortaleza de otros cultivos. En el sector explican que la pata local no está empujando y que eso le pone arena al engranaje industrial.
El problema más serio, sin embargo, no está en esta cosecha sino en la próxima. Iturriza advirtió que la nueva campaña «viene muy complicada» porque la urea subió entre 50% y 60%, el gasoil también pegó un salto fuerte y eso impacta de lleno en las labores. El productor arrastra costos hundidos, ve precios en pesos a la baja y, cuando proyecta la siembra de trigo o maíz, encuentra márgenes negativos o muy ajustados. La escena se repite en las zonas productivas: incluso los más eficientes están viendo que con este tipo de cambio y el futuro que descuenta el mercado, los números no dan.
Ahí aparece la falla estructural del razonamiento oficial. El Gobierno mejoró un precio relativo pero empeoró el negocio total. En el Excel del Banco Central puede verse un ingreso mejor medido en dólares efectivos. En el bolsillo del productor aparece otra cosa: inflación en pesos, costos dolarizados, fertilizantes más caros por la guerra, gasoil en alza y una rentabilidad que se achica.
En el entorno rural agregan otro dato de color que no es menor. El productor medio no funciona como un financista sofisticado que liquida y se refugia en fondos comunes de inversión. Cobra en pesos, paga en pesos y, si le sobra algo, compra dólares.
Por eso la pelea con Werning excede un cuadro del Banco Central. Lo que el Gobierno presenta como una demostración de normalidad, el campo lo ve como una verdad parcial que tapa el problema de fondo. El gráfico puede mostrar cuánto recibe hoy el productor en dólares. No dice cuánto gana y si le conviene vender.
Durante el fin de semana, se disputó en el polideportivo Cumelen la tercera fecha del campeonato de Futsal organizado por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina. Los resultados fueron los siguientes: La Tribu 3-Los Cabeza 8 Hidrovalle 13-Regina Futsal 1 Unidos del Sur 2-El Sauce 10 Las Chivas 5-Al-Vino 6 Farmacia…
El regreso de Chubut al mercado internacional no pasó desapercibido. En un contexto global adverso y con Argentina todavía bajo la lupa de los inversores, la provincia logró colocar deuda por USD 650 millones, triplicó la demanda y consiguió cerrar una tasa del 9,45%.
La emisión fue a 10 años, con tres años de gracia, lo que lleva el primer vencimiento de capital a 2029. La provincia recibió ofertas por USD 2.200 millones, más de tres veces el monto buscado. El dato entusiasma en Rawson: lograron colocar todo lo que fueron a buscar en un mercado internacional que viene golpeado.
El armado combinó bancos internacionales como JP Morgan y Santander con colocadores locales como Puente, Balanz, Allaria, Macro Securities y el Banco del Chubut, entre otros. La red fue amplia y permitió captar demanda en distintos segmentos.
Chubut arrastraba una década de problemas de deuda, con el bono Bocade como emblema, emitido por USD 650 millones en 2016 y garantizado con regalías petroleras. Ese pasivo fue reestructurado en 2020, en medio de una crisis fiscal profunda y con la provincia al borde del default.
En los hechos, la provincia entró en una situación de default técnico durante ese período, cuando no podía afrontar los vencimientos en dólares y tuvo que renegociar condiciones con los acreedores.
Chubut arrastraba una década de problemas de deuda, con el bono Bocade como emblema, emitido por USD 650 millones en 2016 y garantizado con regalías petroleras. Ese pasivo fue reestructurado en 2020, en medio de una crisis fiscal profunda y con la provincia al borde del default.
La reestructuración estiró plazos, bajó pagos en el corto plazo y llevó el vencimiento final hacia 2030. Pero dejó una marca. El mercado no olvida. Cada punto de tasa hoy carga ese antecedente.
Hay un dato político. Chubut volvió al mercado internacional después de más de una década de acceso limitado y crisis recurrentes. No es menor para una provincia que tuvo dificultades incluso para pagar salarios.
«Nacho está contento. Había tensión por el contexto, por Argentina y por el historial de Chubut», dijo un funcionario del gobierno. «Triplicaron las ofertas, bajaron la tasa todo lo que pudieron, la dejaron debajo de 9,5 y colocaron todo. Lograron lo que fueron a buscar», agregó. La lectura interna mezcla alivio y validación.
Los fondos tendrán un destino mixto. Una parte irá a cubrir vencimientos de capital, otra a refinanciar deuda y un tramo a obras de infraestructura. La estrategia es clara: ordenar el perfil de pagos y ganar margen en el corto plazo.
La operación deja una señal. En un país con restricciones externas, con el riesgo país todavía alto y con el financiamiento escaso, una provincia que venía de reestructurar deuda logró captar dólares a largo plazo.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.