comenzaron-los-trabajos-para-reparar-el-cano-de-impulsion-de-cloacas

Comenzaron los trabajos para reparar el caño de impulsión de cloacas

Tras la llegada del material, después del mediodía comenzaron los trabajos tendientes a normalizar el servicio de cloacas, luego de la rotura de uno de los caños de impulsión de la red cloacal de barrio Belgrano.

La tarea que lleva adelante el personal de la Secretaría de Obras y Servicios se concentra a la altura de barrio Don Bosco y tienen como fin la realización de un by pass. Esta obra evitará romper la cinta asfáltica ya que el caño que sufrió el desperfecto pasa por debajo de la ruta nacional 22 y se encuentra a una profundidad de 2,5 metros.

Desde la Secretaría de Obras y Servicios de la Municipalidad se indicó que se prevé que las tareas terminen mañana sábado ya que se deberá colocar hormigón elaborado en las curvas y reconectar donde se desvió la cañería para el vuelco de los líquidos cloacales.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Los libertarios que viajaron a Beijing habían votado beneficios fiscales para las empresas chinas 

     

    Los diputados libertarios que viajaron a Beijing habían votado beneficios fiscales para empresas chinas y se exponen a una situación de dádivas transnacionales.

    Como adelantó LPO, el grupo de diputados libertarios viajó a China invitado por el gobierno del gigante asiático y le metió ruido a la relación de Javier Milei con Donald Trump. La aventura fue encabezada por Juliana Santillán, que preside el grupo de amistad con China, y estuvo integrada por otros integrantes de LLA como el ex radical Mariano Campero, Guillermo Montenegro, Álvaro Martínez y María Cecilia Ibáñez. 

    El viaje fue pagado por la tecnológica Huawei, que es uno de los principales enemigos de Estados Unidos, que desde hace años viene haciendo un lobby feroz para frenar su expansión en América Latina, especialmente en lo referido a las redes de 5G y 6G.

    Todos los diputados que viajaron habían votado en 2024 un «convenio para la eliminación de la doble imposición con respecto a los impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio, y la prevención de la evasión y elusión fiscal» para empresas chinas.

    El viaje lo pagaron desde una empresa que se puede beneficiar por una ley votada por los propios viajeros. ‘Los deja objetivamente en una situación de delitos de dádivas internacionales’, dijeron a LPO en la Cámara de Diputados.

    El Convenio busca eliminar los efectos de la doble imposición tributaria sobre la renta y el patrimonio entre ambos países, a través de la distribución de potestades tributarias, reducciones de alícuotas de retención en la fuente y la implementación de un mecanismo de crédito fiscal. Es decir, es un convenio de beneficios impositivos para las empresas chinas que se radican en Argentina y viceversa.

    Un informe del estudio de abogados Marval, el más grande de la Argentina en derecho corporativo y señalado como uno de los redactores del mega DNU 70/23, destacó que en el convenio se listan las instituciones de propiedad o controladas por China y la Argentina que pasaron a gozar de este tratamiento diferencial. Y cita los ejemplos del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) o el Fondo para la Ruta de la Seda.

    China pagó un viaje de diputados libertarios a Huawei y complica a Milei con Trump

    Pero lo más jugoso viene después: el informe asegura que el listado incluido en el convenio podrá ser ampliado de común acuerdo por las autoridades competentes de ambos países.

    Es decir, con compañías como Huawei, que tuvo que salir a aclarar varias veces que no pertenece al gobierno chino, como sucede con las empresas del país asiático. Eso no convenció a Trump, que en su primer mandato en EEUU inició un boicot internacional contra la tecnológica acusándola de espiar para el gobierno chino.

    «Si esto fuera EEUU, el FBI ya los hubiera detenido», dijo un diputado a LPO en referencia a los libertarios que fueron a Beijing.

    Para colmo, en un intento por defenderse de las críticas que recibieron en las redes por haber viajado como la «casta», los libertarios explicaron que el viaje no fue pagado por la Cámara de Diputados. El propio presidente de la Cámara, Martín Menem, salió a hacer esa aclaración.

    De este modo despejaron la duda: el viaje lo pagaron desde una empresa que se puede beneficiar por una ley votada por los propios viajeros.

    «Los deja objetivamente en una situación de delitos de dádivas internacionales», dijeron a LPO en la Cámara de Diputados.

     

    Difunde esta nota
  • |

    Milei retoca las “cajas chicas” del Estado y amplía el margen de discrecionalidad interna

     

    Con un decreto publicado a fin de año, el Gobierno modificó el régimen de Fondos Rotatorios: habilita ampliaciones automáticas cuando se transfieren programas, refuerza el poder de Hacienda y consolida un esquema de manejo cotidiano del dinero público por fuera de licitaciones.

    Por Roque Pérez para NLI

    Mientras el discurso oficial insiste en la “motosierra” y el ajuste permanente, el Decreto 926/2025 publicado hoy en el Boletín Oficial introduce cambios clave en la administración diaria de fondos estatales que merecen una lectura política más allá del tecnicismo contable. La norma modifica el Decreto 1344/2007 —reglamentario de la Ley de Administración Financiera— y reordena el funcionamiento de los llamados Fondos Rotatorios, es decir, las cajas chicas de los organismos públicos.

    Estos fondos permiten afrontar gastos corrientes y urgentes sin pasar por el régimen general de contrataciones. Justamente por eso, históricamente han sido un punto sensible en términos de control y discrecionalidad.

    Más margen para los organismos que reciben programas

    El eje central del decreto aparece cuando se habilita que, si durante el año el Poder Ejecutivo transfiere programas presupuestarios entre organismos, el área que recibe esas funciones pueda ampliar automáticamente su Fondo Rotatorio hasta un 3 % adicional del presupuesto transferido.

    En paralelo, el organismo que cede el programa deberá reducir su propio fondo. En términos políticos, el decreto acompaña y lubrica la reconfiguración permanente del Estado que impulsa Milei, donde ministerios, secretarías y programas cambian de manos con frecuencia.

    El resultado es claro: cada reorganización administrativa viene acompañada de una ampliación de la caja disponible para gastos inmediatos, sin licitación y con controles posteriores.

    Hacienda concentra poder y regula discrecionalmente

    El decreto también refuerza el rol de la Secretaría de Hacienda, que queda facultada para autorizar Fondos Rotatorios por debajo del tope legal del 3 % si considera que un organismo tuvo fondos “ociosos” el año anterior.

    En los hechos, esto implica una herramienta política de premio y castigo: quien ejecuta como espera el Ministerio de Economía mantiene margen operativo; quien no, ve restringida su caja diaria. Centralización de decisiones financieras en un contexto de fuerte verticalismo presidencial.

    Menos cuentas, más opacidad cotidiana

    Otro cambio relevante es la eliminación de los Fondos Rotatorios Internos de menor cuantía, bajo el argumento de reducir cuentas bancarias y fomentar pagos electrónicos. El Gobierno lo presenta como modernización y transparencia, pero en la práctica concentra movimientos financieros en menos cuentas y menos áreas, algo que no necesariamente equivale a mayor control social o parlamentario.

    Todo esto ocurre sin modificar un dato estructural: los gastos realizados por Fondos Rotatorios siguen excluidos del régimen de contrataciones del Estado. Es decir, continúan siendo un canal rápido, flexible y poco visible para el uso de recursos públicos.


    En síntesis, el Decreto 926/2025 no contradice el relato de ajuste: lo complementa. Mientras se recortan políticas públicas, se afina el mecanismo que permite al Ejecutivo manejar con mayor libertad la caja cotidiana del Estado, especialmente en un escenario de reestructuraciones constantes. Menos Estado para la sociedad, pero más margen interno para decidir cómo y cuándo se gasta.

     

    Difunde esta nota
  • ¿DE DÓNDE PROVIENE LA PALABRA FEMINISMO? Y UN DEPARTAMENTO EN URANO

    La frontera es un teatro inmunológico en el que cada cuerpo es percibido como un enemigo potencial, y él y yo estamos a los dos lados en ese umbral para jugar el juego de la identidad y de la diferencia. Paul B. Preciado Paul B. Preciado nos conduce hasta los rincones menos pensados de la…

    Difunde esta nota
  • El gobierno ofreció su parte de Transener a precio de remate y derrumbó la acción, afectando a Mindlin

     

    El Gobierno anunció la venta de Transener y el mercado reaccionó mal. La acción cayó fuerte el mismo día del anuncio. Un dato que llamó la atención. En general, las privatizaciones empujan los precios hacia arriba. Esta vez pasó lo contrario. Las acciones de Transener cayeron más de 20% desde que se anunció el proceso de venta. 

    El primer problema es el precio. El Estado quiere vender su participación por unos USD 200 millones. Eso implica valorar la acción en torno a los $3.000. Pero el balance de la compañía muestra un valor cercano a los $4.800 por acción. La diferencia es grande. Demasiado grande. Un 60% superior. 

     Transener no es una empresa más. Opera más de 12.000 kilómetros de líneas de alta tensión. Transporta cerca del 85% de la electricidad del país. Es el sistema nervioso del sector energético. Quien la controla, ordena el flujo eléctrico nacional. 

    El mercado leyó «remate» de un activo estratégico, con ingresos regulados y posición dominante.

    Argentinización de la economía: Urribelarrea y Neuss le ganaron las represas a multinacionales

    La estructura accionaria explica el ruido. El 52,65% de Transener pertenece a Citelec. Citelec está dividida en partes iguales entre Pampa Energía y el Estado, a través de Enarsa. El 47,35% restante cotiza en Bolsa y está en manos de inversores privados. La privatización implica que el Estado venda su 50% en Citelec y se retire del control compartido. Del otro lado queda Pampa Energía, el holding de Marcelo Mindlin. Ahí aparece el punto más sensible de toda la operación. 

    El Estado quiere vender su participación por unos USD 200 millones. Eso implica valorar la acción en torno a los $3.000. Pero el balance de la compañía muestra un valor cercano a los $4.800 por acción. La movida del gobierno afecto el valor del paquete que queda en manos de Mindlin.

    Antes del anuncio, el Gobierno cerró un acuerdo con Mindlin. No es un contrato de compra. Es un acuerdo de conducta. Pampa se comprometió voluntariamente a no bloquear la privatización. Renunció a usar su poder societario para frenar, judicializar o demorar la venta. Ese aval era clave. Sin él, la operación podía trabarse en conflictos societarios interminables. Con el acuerdo, el Gobierno despejó el camino. 

    Pero el contenido del pacto dejó preguntas abiertas. Pampa acepta que el Estado venda primero y ordene el proceso. A cambio, no exige un precio mínimo ni impone condiciones económicas. En los hechos, el socio privado acompaña una venta a un precio inferior al valor patrimonial. Ningún accionista sofisticado avala una subvaluación sin esperar algo a cambio. 

    Aun así, Mindlin no puede quedarse con Transener sin más. 

    No es automático ni sencillo .La regulación eléctrica impide la integración vertical. Pampa ya es fuerte en generación. Controlar también el transporte choca con los límites legales y con el regulador. 

     

    Difunde esta nota
  • COVID-19: nuevas medidas sanitarias hasta el 30 de julio

    La Municipalidad de Villa Regina adhiere a la Resolución N° 5111 del Ministerio de Salud de Río Negro que dispuso extender las medidas sanitarias destinadas a contener los contagios de COVID-19 hasta el de 30 de julio, inclusive. De esta manera se dispuso establecer en el ejido municipal la restricción a la circulación de las…

    Difunde esta nota
  • |

    Venezuela, Trump y el “otro” Carlos Calvo

     

    Mientras Donald Trump vuelve a mostrar el rostro más brutal del imperialismo norteamericano sobre Venezuela, vale recuperar a un Carlos Calvo que no es el recordado actor; nos referimos al jurista que, desde el siglo XIX, explicó con una lucidez asombrosa por qué estas invasiones no son errores ni excesos, sino parte constitutiva del poder imperial. La Doctrina Calvo no solo ayuda a entender lo que pasa hoy en Caracas: desnuda el ADN de la política exterior de Estados Unidos.

    Por Alcides Blanco para NLI

    El otro Carlos Calvo: jurista, diplomático y antiimperialista antes del antiimperialismo

    Carlos Calvo nació en Buenos Aires en 1824 y fue uno de los juristas internacionales más influyentes de América Latina. Diplomático, historiador y especialista en derecho internacional, desarrolló su pensamiento en un contexto marcado por intervenciones militares europeas y presiones extranjeras sobre los países latinoamericanos recién independizados.

    Calvo observó un patrón que se repetía una y otra vez: potencias extranjeras que utilizaban reclamos de ciudadanos, empresas o acreedores como excusa para intervenir política o militarmente en Estados soberanos. Frente a eso, formuló una doctrina que hoy resulta incómodamente actual.

    Qué plantea la Doctrina Calvo

    La Doctrina Calvo se apoya en principios simples pero revolucionarios para su época:

    • Igualdad jurídica entre nacionales y extranjeros, sin privilegios especiales
    • Obligación de someterse a la justicia local del país donde surja el conflicto
    • Rechazo absoluto a la intervención extranjera, diplomática o militar

    En términos claros: ningún Estado extranjero tiene derecho a intervenir en otro país para defender intereses privados, mucho menos usando la fuerza. La soberanía no se negocia.

    Del siglo XIX a Trump: la doctrina frente al imperialismo moderno

    Lo sucedido en Venezuela con la invasión estadounidense y el secuestro de Nicolás Maduro es una violación directa y deliberada de la Doctrina Calvo y de todo el derecho internacional moderno.

    Estados Unidos actuó por fuera de cualquier jurisdicción, desconociendo al Estado venezolano, ignorando la legalidad internacional y utilizando la fuerza militar como herramienta política. Exactamente el tipo de conducta que Calvo denunció hace más de 150 años.

    Nada de esto es nuevo: cambia la excusa, pero no la lógica. Ayer era la “protección de ciudadanos”, hoy es la “defensa de la democracia”.

    El petróleo como motor real de la agresión

    Calvo entendió algo clave: las intervenciones nunca son ideológicas, son económicas. Venezuela concentra las mayores reservas de petróleo del planeta, y desde su nacionalización se convirtió en un obstáculo estructural para los intereses de las grandes corporaciones energéticas.

    Cada vez que el Estado venezolano reafirmó el control sobre sus recursos, la respuesta fue escalando: bloqueos, sanciones, sabotajes, intentos de golpe y finalmente invasión directa.

    La Doctrina Calvo anticipó este conflicto: cuando un país periférico ejerce soberanía real, el imperialismo responde con violencia.

    El secuestro de Maduro y la negación de la soberanía

    El secuestro del presidente venezolano no es solo un hecho político: es un acto colonial. Supone que Estados Unidos se arroga el derecho de decidir quién gobierna y quién no, anulando la autodeterminación de los pueblos.

    Para Calvo, este tipo de acciones no eran anomalías sino el funcionamiento normal del sistema imperial, que necesita disciplinar a quienes se salen del libreto.

    Carlos Calvo versus el orden mundial actual

    El “otro” Carlos Calvo —el jurista— pensó un mundo donde los países latinoamericanos no fueran patios traseros, sino sujetos plenos de derecho. Por eso su doctrina fue combatida, invisibilizada y reemplazada por mecanismos favorables al capital extranjero.

    Hoy, frente a Trump y la ofensiva sobre Venezuela, Calvo vuelve a ser actual porque demuestra que el problema no es Maduro, ni el chavismo, ni Venezuela, sino la negativa de un país a ser colonia.

    Conclusión

    La Doctrina Calvo no es una reliquia académica: es una herramienta para entender el presente.
    La invasión estadounidense y el secuestro de Maduro confirman que el imperialismo sigue actuando como en el siglo XIX, solo que con un discurso más cínico.

    Mientras Trump ejecuta la política del garrote, Carlos Calvo sigue recordando que la soberanía no se pide permiso: se ejerce.

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta