capacitacion-sobre-la-ley-micaela-para-personal-municipal.

Capacitación sobre la Ley Micaela para personal municipal.

En el Polideportivo Cumelén, culminó la capacitación a un grupo de empleados municipales (en este caso, agentes de Obras Públicas) sobre la ley Micaela, a cargo del Área Mujer y Diversidad. La misma se enmarca en la Ordenanza N°028/2020 y la Ley Nacional, la que establece la capacitación obligatoria en temática de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función en los tres poderes del Estado Municipal.

La instrucción contó con la presencia de la Secretaria de Desarrollo Social, Luisa Ibarra, la Directora de Recursos Humanos, Celia Riffo, como así también, con delegados de gremios.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • SE APROBÓ LA COLOCACIÓN DE SEMÁFOROS SONOROS EN VILLA REGINA

    Ayer se aprobó la ordenanza que prevee la colocación de semáforos sonoros en 5 esquinas semaforizadas de la ciudad. La ordenanza, iniciativa del Consejo Local de Discapacidad, fue aprobada por unanimidad. De la sesión participó la Arquitecta Rosana Cisint coordinadora del COPLADE y expuso el informe que trabajaron a pedido de la comisión de planificación….

    Difunde esta nota
  • | | |

    ENTREVISTAS LTA 5X3-TURISMO

    Consideramos que Regina tiene potencial y atractivo para desarrollar una política turística de alto impacto que ayude al crecimiento local incidiendo directamente en otras áreas. Es por eso que en esta entrevista a los candidatos a intendente 2019 la primer temática es TURISMO: ¿Qué propuestas existen para empezar a explotar el turismo en Villa Regina?…

    Difunde esta nota
  • Cómo romper un gobierno en seis meses

     

    La convulsión social escala en Bolivia. Van tres semanas seguidas de protesta social. Se movilizan fabriles, mineros asalariados, choferes, magisterio y sectores campesinos. El gobierno, aunque mediáticamente se muestra predispuesto al diálogo, en los hechos difunde narrativas que amenazan con endurecer la represión. La Paz y El Alto están prácticamente cercadas. Según los reportes de la Administradora Boliviana de Carreteras, hay bloqueos activos en La Paz, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz, principalmente impulsados por organizaciones campesinas y la Central Obrera Boliviana. Todos los sectores tienen demandas diferentes pero coinciden en una: piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz, que lleva apenas seis meses en el poder. Es el mandatario de las nuevas derechas latinoamericanas que más rápido perdió legitimidad, y enfrenta un levantamiento popular cuyas causas hay que entender en las primeras medidas de gobierno, en su débil estructura política y en las características emancipatorias de los movimientos populares bolivianos.

    La fragilidad del gobierno desde su origen

    Hay que ir al momento de las elecciones. Paz no tenía probabilidades reales de acceder a la presidencia, pero jugó un inesperado as bajo la manga: sumar como candidato a la vicepresidencia a Edman Lara: excapitán de la Policía e influencer, se hizo conocido en 2023 por sus videos en TikTok denunciando corrupción en las fuerzas de seguridad. Es una figura mediática y viral que coquetea con las discursividades de mano dura de Nayib Bukele (el partido político que intentó fundar antes llevaba el mismo nombre que el del salvadoreño) y maneja una retórica “anticasta”, similar a la que impulsó en sus inicios Javier Milei en Argentina. Esta alianza capturó un voto popular que, de otra forma, Rodrigo Paz jamás habría obtenido. Pero Lara es torpe e inexperto en el campo de la política tradicional, una figura incómoda para cogobernar. 

    Por eso, a semanas de la asunción, el quiebre Paz-Lara fue inminente: hoy ni se dirigen la palabra.

    El presidente profundizó esta fractura con medidas muy concretas para neutralizar a su vice: dictó el Decreto Supremo 5515 que lo habilitó a gobernar de forma digital desde el extranjero, impidiendo que Lara asuma el mando temporal cuando Paz se ausenta del país. También le quitó presupuesto a la Vicepresidencia. Estas tensiones demuestran la fragilidad institucional que desencadenan los «taxipartidos»: siglas desgastadas, cáscaras vacías que se alquilan —como el Partido Demócrata Cristiano (PDC) que usó Paz— para postular a candidatos sin estructura política ni territorial.

    Las “traiciones” de Paz

    Una vez en el poder, Rodrigo Paz tomó una serie de medidas drásticas y antipopulares que desembocaron en su rapidísima pérdida de legitimidad. Aunque las clases populares aceptaron con resiliencia la quita de las subvenciones a los combustibles, que implicó un rápido encarecimiento del costo de vida, el gobierno comenzó a importar gasolina de pésima calidad con gestiones opacas, que dañaron miles de vehículos de trabajo sin que existieran resarcimientos efectivos. Después, impulsó ante el Legislativo la eliminación del Impuesto a las Grandes Fortunas y empezó a gobernar abiertamente a favor de las élites. Le dio la espalda a sus votantes y se alió con los grupos empresariales, e incluso con sectores de la política que lo acusaron de fraude —como Samuel Doria Medina, el multimillonario que perdió en primera vuelta pero terminó encajando varios hombres de su confianza al actual gabinete. El ministro más poderoso del Gobierno de Rodrigo Paz, José Luis Lupo, fue el candidato a vicepresidente de Doria Medina.

    En las últimas semanas, acorralado por los conflictos, Paz pactó una alianza con algunos actores del cooperativismo minero, uno de los grupos económicos más poderosos, ricos y violentos en el escenario político boliviano. Un sector denunciado por sus dinámicas extractivistas, depredadoras y explotadoras. Mediante el Decreto Supremo 5618, Paz eliminó las fiscalizaciones y deudas coactivas que dos cooperativas auríferas mantenían con la Caja Nacional de Salud desde 2016, dejando un grave hueco financiero en la seguridad social de corto plazo, que podría afectar a buena parte de la fuerza laboral boliviana.

    Pero, poco antes, fue la Ley 1720 de Conversión de Pequeñas Propiedades Agrarias la que activó las primeras movilizaciones. Por Constitución, la pequeña propiedad es inembargable en Bolivia; la nueva ley pretendía convertirlas en medianas, forzándolas a ser usadas como activos financieros. Este proyecto responde a una histórica demanda de los sectores agroindustriales: fue reintroducido en el Legislativo por el senador Branko Marinkovic, político y empresario cruceño que se atribuye la propiedad de más de 33 mil hectáreas en su departamento.

    Otro punto de quiebre simbólico se dio al nombrar como viceministro de Seguridad Ciudadana al excomandante policial Rodolfo Montero, investigado y detenido preventivamente por su rol en la cadena de mando durante las masacres de Sacaba y Senkata de 2019 —que después del golpe de Jeanine Añez dejaron al menos 20 muertos y cientos de heridos, según el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la CIDH— algo que el pueblo leyó como una bofetada y una traición abierta al transitorio apoyo popular que tuvo Rodrigo Paz.

    La narrativa del gobierno y sus limitaciones

    Rodrigo Paz se planteó durante la campaña como una alternativa al MAS, pero también a los políticos de derecha. Cuando llegó al poder le dio la espalda al pueblo que lo llevó a la presidencia y optó por gobernar de la mano con los que estaban en contra de su candidatura. Ahora el gobierno apuesta a una narrativa donde Evo Morales, el MAS y el narcotráfico estarían detrás de las movilizaciones. 

    Pero lo cierto es que esto es un intento de deslegitimar una protesta masiva asociándola a grupos vinculados a figuras que han perdido legitimidad y están políticamente debilitadas. Uno de ellos es Evo Morales. El expresidente lleva meses atrincherado en el Chapare. Hace pocos días salió un mandamiento de aprehensión, lo declararon en rebeldía por el caso de trata y tráfico que tiene detrás. Sigue siendo un personaje público y gravitante, pero el suyo no es de los sectores protagónicos de las protestas contra el Gobierno de Paz. En realidad, la palestra que le ofrece el Gobierno es funcional al debilitamiento y la estigmatización de la revuelta popular y permite que las narrativas de estigmatización sean mucho más fácilmente digeribles: muchas personas se resisten a apoyar los bloqueos porque se los tilda de masistas, erróneamente.

    Pero las protestas responden a una dinámica abigarrada, de múltiples protagonistas y no pueden atribuirse únicamente al evismo. Esa es, precisamente, una de las narrativas más porfiadas y obtusas de la derecha boliviana en los últimos años: no entender la complejidad del entramado social al que se enfrentan. 

    La tradición boliviana de negociar en la calle

    El historiador Eric Hobsbawm desarrolló el concepto de «negociación colectiva mediante la revuelta”, una categoría sumamente pertinente para analizar el caso boliviano. Frente a un Estado que históricamente no escucha a los sectores populares, y ante un gobierno que llega al poder gracias al voto del pueblo para luego gobernar con los grupos de poder económico, se impone la idea de que la única vía posible para negociar es la presión en las calles.

    Esto ya ocurrió durante el mandato de Evo Morales, aunque con otros actores y en otro escenario, luego de que el gobierno desconociera los resultados negativos del referéndum de 2016.

    En Bolivia, la calle se erige como el espacio principal de negociación política, sustentada en una larga y consolidada tradición de articulación social, barrial y comunitaria en diversas regiones del país. Actualmente, el pedido de renuncia de Rodrigo Paz es la única demanda que ha logrado aglutinar a los diferentes sectores, aunque sin un horizonte concreto ni liderazgos visibles para el día después. 

    Aunque es poco probable que la renuncia se concrete (el canciller Fernando Aramayo fue tajante al descartarla), esta presión social si podría obligar a una profunda reestructuración estratégica del gobierno y una recomposición de su gabinete, cuando menos. 

    Las protestas representan una fuerte advertencia: en Bolivia no se puede gobernar dándole la espalda al pueblo. Por eso la insurrección popular no fue neutralizada y continúa expandiéndose. Y esta expansión también podría ser un llamado de reorganización del descontento social a nivel regional, poniendo la negociación colectiva a través de la revuelta como contrapeso al autoritarismo militarista de derecha. 

    La entrada Cómo romper un gobierno en seis meses se publicó primero en Revista Anfibia.

     

    Difunde esta nota
  • La gestión de Pullaro mide mejor que la de Milei en Santa Fe

     

    Una encuesta de la consultora GyC Comunicaciones realizada en la provincia de Santa Fe le da mejor al gobernador Maximilano Pullaro que al presidente Javier Milei.

    El 49% de los 1946 encuestados aprueban la gestión de Pullaro y el 45% la desaprueban. En tanto, los números del Presidente libertario son más duros: sólo el 41% de los santafecinos aprueba su gestión, mientras que el 53% la desaprueba.

    El trabajo fue realizado sobre un universo de mayores de 16 años entre el 8 y el 18 de abril.

    El 52% consideró que Santa Fe está yendo en la dirección correcta. Mientras que el 42% cree que el rumbo del gobierno provincial no es el indicado. Consultados por el rumbo del país, un 55% dijo que el Argentina está yendo en dirección incorrecta. Mientras que un 41% se manifestó en favor de las medidas del gobierno nacional.

    Una encuesta de Management & Fit muestra que la aprobación de Milei cayó 10 puntos por el caso Adorni y Libra

    Respecto de la confianza que genera tanto Milei como Pullaro, el 51% se manifestó confiado con el gobierno provincial, mientras que un 46% desconfía.

    En cuanto a Milei, el 58% demostró desconfianza (el 42% dijo tener ‘mucha desconfianza’ en el gobierno nacional), mientras que 42% dijo tener confianza en el gobierno del presidente Milei.

    En cuanto a los dirigentes provinciales aparece a tope Pullaro con 53% de imagen buena, le siguen Marcelo Lewandowski (39%), Omar Perotti (38%), Gisela Scaglia (35%), Pablo Javkin (34%), Juan Monteverde (33%), Caren Tepp (28%) y Alejandro Fantino (26%).

    El trabajo de GyC Comunicaciones también medió la imagen de dirigentes nacionales. Patricia Bullrich aparece en el primer lugar con 50% de imagen Buena. Más abajo asoman Milei (45%), Mauricio Macri (34%), Cristina Kirchner (34%), Sergio Massa (30%), Karina Milei (25%) y Manuel Adorni (23%). La encuesta no midió a Axel Kicillof.

    El senador peronista Marcelo Lewandowski.

    En cuanto a los dirigentes provinciales aparece a tope Pullaro con 53% de imagen buena. Le siguen Marcelo Lewandowski (39%), Omar Perotti (38%), Gisela Scaglia (35%), Pablo Javkin (34%), Juan Monteverde (33%), Caren Tepp (28%) y Alejandro Fantino (26%).

    Más del 60% votaría en contra de la reelección de Milei

    Respecto de la inseguridad, el 49% percibe que ese problema está mucho mejor que hace dos años, mientras que un 29% dice que está igual y un 16% asegura que está peor.

    En cuanto a las perspectivas económicas, el 48% cree que puede mejorar en un período mayor al de un año, mientras que un 32% se muestra más pesimista y sostiene que la economía no va a mejorar.

    Respecto de las elecciones del año próximo en Santa Fe, un 48% dijo que votaría por un cambio de la gestión y las políticas actuales, mientras que un 45% dijo que votaría por una continuidad de la gestión.

     

    Difunde esta nota
  • Lemoine ahora atacó a Bullrich y abonó la teoría que conspiró contra Adorni

     

    Lilia Lemoine reposteó este martes un tuit de la abogada Giselle Robles que atribuyó a Patricia Bullrich, una supuesta «operación» para alimentar el escándalo de corrupción que está hundiendo a Manuel Adorni. «Es la Operación Bullrich. Fueron preparando el terreno. Son de manual. Pasa que pocos conocen o ven esos manuales», decía el mensaje que la diputada preferida de Javier Milei replicó en X.

    Lemoine escribió, además, un mensaje en el que se jactaba de su sagacidad. «Desde hace varios años estudiamos el comportamiento en redes de las viudas de Macri», tipeó con desprecio hacia la ex ministra de Seguridad.

    Lilia agregó misteriosa que «los electrones libres pueden ser un problema a veces pero flotar por ahí te permite ver cosas que otros no».

    La crítica de Lemoine a Bullrich se produjo apenas cuatro días después que Karina escenificara un respaldo a la candidatura a jefa de Gobierno de Bullrich, con una foto posada, toda sonrisas, en la sede LLA en Avenida de Mayo al 600. En ese encuentro, que junto a diputados y legisladores porteños libertarios, el gran ausente fue Adorni.

    Pareja le baja el precio a la rebelión tuitera: «No opinamos de cruces en redes»

    Un diputado libertario explicó a LPO que «Karina iba por todo y creyó que iba a dormir a Patricia en el Senado pero aparecieron las casas de Adorni y ahora Patricia mide mejor que Javier». «Lilia repite todo lo que escucha y debe haber escuchado a Karina o Javier, o a los dos, criticando a Patricia y salió a tuitear», conjeturó.

    En efecto, Milei respaldó el lunes a Lemoine, después que su vocera oficiosa mantuviera un cruce en LN+ con Luis Majul. «LILIA TIENE RAZÓN. Muchas veces, con toda la intención de ensuciar, llaman a personas a opinar (sabiendo la respuesta que muchos usan para ganar cámara) como si fueran parte de LLA aún sabiendo que no lo son. En 2023 lo han hecho miles de veces con el fin de ensuciar. CIAO!», dijo en X.

    Desde hace varios años estudiamos el comportamiento en redes de las viudas de Macri. Subestimarnos puede ser el resultado de malas prácticas de salud.Los «electrones libres» podemos ser un problema a veces, es verdad… pero flotar por ahí te permite ver cosas que otros no. https://t.co/Zp2vTEyjqy pic.twitter.com/HGJGklCY76

    — Lilia Lemoine %uD83C%uDF4B (@lilialemoine) April 21, 2026

    Durante la entrevista, la diputada se quejó porque los medios entrevistan a Nicolás Márquez para preguntarles sobre temas de diputados o senadores nacionales y, a su juicio, «no es parte del movimiento».

    Desde el Senado comentaron que las opiniones de Lilia tienen «un efecto trágico». «El gobierno se achica, nosotros no tenemos los votos para la ley de inviolabilidad, ya no están los 44 del romance de verano con las extraordinarias», argumentó.

    Lilia repite todo lo que escucha y debe haber escuchado a Karina o Javier, o a los dos, criticando a Patricia y salió a tuitear.

    Para colmo, Lemoine no se detuvo en las críticas a Bullrich sino que también tuvo un comentario raro sobre Diego Santilli. En un cruce por X con Márquez, que había compartido una opinión de Cristian Ritondo planteando Santilli era el mejor candidato para disputar la gobernación de Buenos Aires, legisladora metió en la discusión a Sebastián Pareja. «No digo que Pareja deba ser candidato a gobernador», intentó aclarar pero preguntó si los candidatos de su interlocutor «serían Ritondo o Santilli», acaso impugnándolos.

    El problema de esa ráfaga tuitera de Lemoine es que astilla los puentes con el PRO justo cuando el gobierno necesita que el bloque de Ritondo vote la eliminación de las PASO. 

    Creo que seguís con la lectura equivocada Nico! Salvo que me digas que la morsa traicionó a su movimiento. Fue leal a cada presidente qur sirvió y les dijo «si no la cortan con la cámpora y mandan a Maximo a jugar con la Play se termina el kirchnerismo» ¿Se equivocó?No digo…

    — Lilia Lemoine %uD83C%uDF4B (@lilialemoine) April 21, 2026

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta