Autor: Invitad@ Especial

  • Aumento vergonzante: Milei firmó la suba salarial a los ministros pero no puso el monto

     

    Javier Milei finalmente firmó la suba salarial para ministros y secretarios del Poder Ejecutivo, pero no quiso revelar el monto del aumento.

    Después de dos años de sueldos congelados como «gesto» a la ciudadanía, el gobierno publicó este viernes el decreto que dispone un aumento para las autoridades superiores en base a las subas de las paritarias del Convenio Colectivo General de la Administración Pública Nacional.

    Lo particular es que el decreto no establece el porcentaje de la suba que percibirán los funcionarios a partir de enero y solo establece que no serán retroactivos. Además excluye del aumento a Milei y Victoria Villarruel.

    En los días previos en los pasillos de la Casa Rosada se estipulaba con que la recomposición salarial sería de entre 60 y 100 por ciento.

    El congelamiento había generado un enorme problema interno para Milei porque los

    salarios habían quedado muy bajos. El propio presidente percibe unos 4 millones de pesos, mientras los ministros están en 3,5 millones y los secretarios en 3,2 millones. Con la suba y el congelamiento del sueldo del presidente se podría dar la insólita situación de que un subsecretario cobre más que Milei.

    Los bajos salarios en la Administración Pública están generando una fuga de cuadros técnicos al sector privado, lo que provocó quejas internas de los ministros. También se quejó Villarruel por redes: «En breve me pagan dos chirolas y soy vice». 

     

  • Riesgo de estanflación: aún con ventas en caída, el nuevo techo del dólar empuja subas de precios

     

    Las ventas caen, y, aun así, los precios vuelven a subir. Es un mecanismo defensivo. En un mercado exhausto, muchas empresas decidieron cubrirse por precio lo que ya no pueden sostener por cantidad. La lógica ya no pasa por vender más, sino por perder menos. 

    Sectores clave como alimentos muestran caídas de la demanda de hasta 20% interanual. Sin embargo, desde el 1° de enero varias fábricas anunciaron aumentos superiores al 5%. Empujaron las decisión los costos fijos, que subieron fuerte: tarifas, combustibles, alquileres. 

    Esa estructura deja en evidencia un problema más profundo. La teoría oficial sostiene que con emisión contenida y disciplina fiscal la inflación debería apagarse sola. Pero la práctica muestra otra cosa. Con la demanda en caída y sin expansión monetaria, los precios igual suben. 

    Las remarcaciones vienen empujadas por el nuevo techo del dólar que empieza a descontar el mercado. La recalibración de las bandas cambiarias funciona como una señal de precio adelantada: si el techo se corre, el dólar de mañana vale más que el de hoy. En una economía bimonetaria indexada al tipo de cambio, ese mensaje se traduce rápido en los precios. 

    La carne subió un 8,3% en noviembre y el impacto fue mayor en el conurbano

    Las empresas ajustan ahora para no quedar atrapadas con costos dolarizados, energía, insumos, reposición, alquileres atados a un tipo de cambio más alto. No es especulación abstracta, es cobertura. El techo del dólar sube en los papeles y los precios se mueven en la góndola

    El problema no es solo monetario. Es estructural. Y está del lado de los costos y de la oferta. Los números de tarifas lo explican mejor que cualquier discurso. Según la consultora Economía y Energía, desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada la luz subió 344% y el gas 617%. Pero igual hay cortes masivos. En el mismo período, la inflación acumulada rondó el 200%. Los salarios crecieron 229%. 

    En un mercado exhausto, muchas empresas decidieron cubrirse por precio lo que ya no pueden sostener por cantidad. La lógica ya no pasa por vender más, sino por perder menos.

    Es decir, los costos fijos de producir y vivir le ganaron por goleada tanto a los precios generales como a los ingresos. Y eso sin contar el transporte, que subió más de 900%, ni la medicina prepaga, que atraviesa a buena parte de la clase media y trabajadora. 

    El panorama no mejora hacia adelante. El 2026 arranca con nuevos aumentos de tarifas en todo el país. Luz, gas, agua y cloacas vuelven a ajustarse. Las subas previstas van del 2,5% al 4% promedio, antes de la quita de subsidios que anunció el Gobierno y que puede llevar esos incrementos a dos dígitos, sobre todo en gas. 

    En el AMBA, donde operan Edenor y Edesur, la suba de la electricidad será de 2,5%. A nivel nacional, el precio mayorista de la electricidad sube 3,2% y luego cada provincia traslada ese impacto a la distribución. 

    En gas natural por red, los aumentos rondan entre 2% y 3%. Pero la verdadera incógnita es qué pasará cuando el precio mayorista salte de los actuales USD 2,95 a USD 3,79 por millón de BTU, tras la quita de subsidios. Para los usuarios de Metrogas y del resto del país, ese cambio puede sentirse con fuerza en la boleta.

    El ajuste de las bandas por inflación despertó al dólar que se acercó al techo de la banda

    Ese efecto se potencia por los cotos de la energía, que tienen un componente muy alto dolarizado. Gas y electricidad no no sólo suben por tarifa, sino porque su estructura de precios responde a valores en dólares que impactan de lleno en los costos fijos de producción. El resultado es un combo conocido: expectativa de dólar más alto, energía más cara, costos que se recalculan y una inflación que se anticipa antes de ocurrir. 

    A esto se suma otro dato que erosiona el relato oficial. En el período de mayor suba de precios de los alimentos se registró también el mayor ingreso de productos importados, producto de la apertura irrestricta. Lejos de disciplinar precios, las importaciones no abarataron los productos locales. El argumento de la competencia externa quedó corto. 

    Ahora resta ver cómo ese fenómeno impacta en el IPC, donde alimentos explican buena parte del índice y la carne tiene una ponderación decisiva. 

    Se suma otro dato que erosiona el relato oficial. En el período de mayor suba de precios de los alimentos se registró también el mayor ingreso de productos importados Las importaciones no abarataron los productos locales. El argumento de la competencia externa quedó corto. 

    Pero las remarcaciones impactan en todos los segmentos. En la primera semana de diciembre, las grandes cadenas registraron subas promedio del 0,7%, con mayor presión en bebidas y alimentos de góndola. En carnicerías, el ajuste fue más brusco: aumentos de hasta 35% en menos de un mes y la posibilidad de otro 10% antes de cerrar diciembre. 

    Las grandes marcas lideran las subas. Coca Cola aumentó 5% en la última semana. Bimbo aplicó el mismo ajuste en panificados. La Virginia pasó listas con subas del 8%. Arcor acumuló un 8% en el mes. 

    Las consultoras coinciden en que la inflación de alimentos se aceleró. Se ubica entre 3,7% mensual y 4% en la medición punta a punta. A eso todavía hay que sumarle los aumentos de servicios, que en diciembre rondaron el 2,8%, y los combustibles, que se actualizan casi a diario. 

     «Con ventas que no repuntan y costos que no aflojan, muchas empresas remarcan para no cerrar», resume en off un empresario industrial. No es una lectura aislada. El propio diagnóstico de la UIA apunta en la misma dirección: la presión sobre los precios viene desde la oferta, desde los productores, y no solo desde expectativas o factores estadísticos, como suele sostener el Gobierno, tal como reveló el periodista Leandro Renou. 

    La foto final es la de la estanflación. Ventas en baja. Consumo retraído. Empresas que suben precios en lugar de competir por volumen o ajustar márgenes. Precios que suben con actividad en retroceso.

     

  • Karina se queda con el área de Ciberserguridad de la SIDE, pero Santiago Caputo suma poder

     

    El gobierno nacional publicó este viernes el DNU que modifica toda la estructura de la Inteligencia Nacional y amplía las facultades de los espías de la Side de Santiago Caputo, pero también equilibra la balanza de la interna libertaria y le da formalmente el manejo de la Ciberseguridad a Karina Milei, aunque continuará a cargo de un hombre del asesor.

    El DNU que modifica la Ley de Inteligencia Nacional se había filtrado oportunamente el 31 de diciembre por la noche, cuando la atención estaba centrada en el brindis de fin de año. Ya en el primer día de 2026 varios diputados y senadores de la oposición salieron a advertir sobre la gravedad de la medida y denunciaron la creación de una «Gestapo libertaria».

    El decreto le otorga mayor poder a la Secretaría de Inteligencia del Estado que controla Santiago Caputo a través de Cristian Auguadra. La SIDE queda como órgano superior del Sistema de Inteligencia Nacional, tendrá mayor libertad para manejar los fondos reservados y se amplía el poder de acción de los espías.

    A partir de ahora, todas las actividades de Inteligencia tendrán carácter de encubiertas, los agentes podrán detener personas en flagrancia o con una orden judicial, y también podrán requerir información a todos los organismos del Estado nacional y de las provincias. Además, se habilita a los agentes proteger sus instalaciones y «repeler agresiones».

    Echaron a Neiffert y Santiago Caputo puso al nuevo jefe de la Side

    El crecimiento del poder de la SIDE para hacer operaciones de inteligencia, manejar fondos reservados y tener predominancia sobre otros organismos es un logro de Caputo, pero tuvo que cederle un área clave a Karina Milei. Desde el triunfo electoral que los Menem venían presionando para meter un pie en la SIDE. 

    A partir de ahora, todas las actividades de Inteligencia tendrán carácter de encubiertas, los agentes podrán detener personas en flagrancia o con una orden judicial, y también podrán requerir información a todos los organismos del Estado nacional y de las provincias. Además, se habilita a los agentes proteger sus instalaciones y «repeler agresiones».

    Es que el decreto establece que el área de Ciberseguridad queda afuera de la SIDE y pasará a la órbita de la jefatura de Gabinete, que conduce Karina a través del vocero Adorni. Desaparece la Agencia Federal de Ciberseguridad y se crea el Centro Nacional de Ciberseguridad, que dependerá de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación.

    El detalle es que Secretaría continuará al mando del caputista Darío Genua, pero ahora en el organigrama dependerá de Adorni y, por ende, de Karina Milei que por primera vez tendrá un pie en el sistema de inteligencia. 

    El área de Ciberseguridad es clave en el ecosistema libertario por la posibilidad de incidir en el manejo de los trolls y el patrullaje de las redes sociales.

    La reforma de la Side generó una ola de críticas de la oposición, que de base cuestionó la legalidad del decreto de necesidad y urgencia. La Libertad Avanza tiene número suficiente para sostener en el Congreso un rechazo al DNU, por lo que seguramente el tema terminará judicializado.

    El diputado lilito Maxi Ferraro calificó las modificaciones como «un retroceso histórico» y habló de «una gestapo para todos» respecto a la facultad que se otorga a la SIDE para aplicar «medidas de seguridad de contrainteligencia» en cualquier organismo del Estado, desde un ministerio hasta un hospital pasando por universidades o el Conicet. Otros diputados como el socialista Esteban Paulón habló de un «Estado policial» y el kirchnerista Agustín Rossi de «una policía secreta».

    Desde el peronismo cuestionaron la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar del Ministerio de Defensa, que implica que el área queda fuera del control civil y pasa a manos del Estado Mayor Conjunto.

     

  • En el gobierno de Kicillof preocupan los datos de la capacidad instalada que son peores que en la pandemia

     

    El uso de la capacidad instalada cayó a 61%, un rango que la ubica por debajo de 2020, el año del confinamiento por la pandemia de covid. Por entonces, ese índice había caído al 61,8. Son datos del Indec que difundió en las últimas horas el gobierno de Axel Kicillof.

    Es que la caída en la producción industrial tiene un impacto directo en Buenos Aires toda vez que la provincia aporta nada menos que el 48,9% al Producto Bruto Interno (PBI) industrial. Le siguen muy lejos la Ciudad de Buenos Aires (12%), Santa Fe (10,3%) y Córdoba (7,7%).

    La capacidad instalada es la producción máxima que una planta puede sostener con la maquinaria y el personal disponibles. Cuando la utilización baja, las máquinas paran. Sin embargo, los costos fijos siguen. Los márgenes se comen con el tiempo. Menos producción hoy, menos inversión mañana y la amenaza del cierre.

    Los datos oficiales muestran que el 2019, la capacidad instalada de la industria era del 62,8%, y en 2020, el año de la pandemia, descendió a 61,8%. Después hizo un pico -modesto- en 2022 del 66% pero ahora están en el 61%.

    «La crisis industrial no se refleja solo en la pérdida de empleo y la subutilización de la capacidad instalada: de manera estructural, la destrucción de más de 22.400 empresas desde la asunción del Gobierno nacional es un fenómeno grave y transversal a todos los sectores», dijo el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, en una serie de posteos.

    Uno de los rubro más afectados en la industria textil, que enfrenta una intensa apertura importadora. Allí, la caída desde 2023 es del 23,3%. También sufren el impacto rubros como los minerales no metálicos que registraron una caída del 22,6%. También los productos de metal bajaron 22,4%.

    Para el ministro de Kicillof, el cuadro es claro: sin una mejora sostenida de los ingresos y del empleo, la producción industrial no tiene perspectivas de recuperación. La caída del consumo interno, sumada a la presión importadora, reduce el mercado para las empresas locales y profundiza la pérdida de puestos de trabajo, especialmente en las ramas más sensibles.

    Cierra una empresa por hora y 394 personas pierden su trabajo por día

    LPO contó que la industria está pagando el mayor costo del ajuste. Los números no admiten eufemismos. La capacidad instalada atraviesa el peor nivel desde 2002.

    Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025, cerraron 19.114 empresas, según las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Esa caída se tradujo en una pérdida de algo más de 264.000 puestos de trabajo registrados.

    Si se mira con lupa, la destrucción es cotidiana. Esas 19.114 empresas cerradas equivalen a casi 29 empresas por día. Son alrededor de 1,2 cierres por hora. Y la pérdida de empleo formal promedia unas 394 personas por día, es decir, unas 16 personas por hora, que dejaron de tener trabajo en el registro formal.

     

  • El soft landing de Quirno en Cancillería: pocos cambios y prioridad al área económica

     

    El suave desembarco de Pablo Quirno a la Cancillería sorprendió a los diplomáticos, que venían muy golpeados por los barquinazos de la administración libertaria. Más allá de la reciente decisión de remover al cónsul en Siria por poner me gusta en una publicación contra Israel en Instagram, el ministro decidió enfocarse en los acuerdos económicos, asumió sin equipo propio y no bajó grandes lineamientos de política exterior. 

    Un diplomático que trabaja en el Palacio San Martín definió esta nueva etapa de Quirno como «una Cancillería que está en un stand-by normalizado». «Hay un fortalecimiento del área comercial y económica y existe una calma e inercia general», agregó.

    «Se profundizó el apaciguamiento que generó Werthein después de las convulsiones de Mondino. Quirno no puso ni jefe de gabinete ni vicecanciller y mantuvo el secretario de Relaciones Económicas Internacionales», destacó.

    A punto tal es la ausencia de cambios drásticos que todavía no nombró a un vicecanciller que reemplace a Eduardo Bustamante, que renunció en julio pasado como adelantó LPO en exclusiva. Hasta que se nombre un reemplazo, la firma quedó a cargo de Juan Manuel Navarro, diplomático de carrera y subsecretario de Política Exterior.

    «Hay tranquilidad en la casa, pero hay cargos como ese sin nombramiento, aunque la verdad no se nota demasiado», dijo un embajador con el cinismo típico de los diplomáticos.

    Mencionan a De Loredo y Scioli como posibles embajadores de Milei en México 

    «El gobierno parece haber concentrado la atención en el Congreso y el acuerdo con Estados Unidos. Acá lo que se ve como nuevo es una continuidad entre el equipo económico y relaciones exteriores», agregó el embajador.

    Quirno solo vino con una secretaria y un guardaespaldas y por ahora no confirmó a los cargos altos en sus puestos. Lo que sí cambio es que se ve un fuerte vínculo con el equipo económico.

    «Quirno solo vino con una secretaria y un guardaespaldas y por ahora no confirmó a los cargos altos en sus puestos», agregó. 

    El embajador en EEUU, Peter Lamelas con Milei y Quirno. 

    Otra funcionario con experiencia en varios destinos importantes reveló a LPO que «las directivas son carpetas de no más de cinco páginas, que ellos las transforman en dos páginas para el Canciller».  

    Los mensajes a transmitir tienen que ser muy escuetos. Le reducen las directivas de cinco a dos páginas.

    «Los mensajes a transmitir muy escuetos. Nada de palabrerío, sino cosas como «buena relación bilateral con acuerdos avanzados en el terreno del intercambio comercial», detalló.

    Quirno se enojó con una empresa israelí que quiere sacar petróleo con los ingleses en Malvinas

    La estructura de la Cancillería fue cambiando durante la gestión libertaria. La primera etapa con Diana Mondino se caracterizó por una suerte de colonizaron de diplomáticos del PRO y el radicalismo que se fueron ganando la confianza de la entonces canciller, que nunca logró hacer pie entre las pavadas que decía o posteaba y la guerra de desgaste a la que la sometió Karina Milei, que potenció las internas.

    Werthein apuntó a tranquilizar el clima interno, reestructurar el gasto y ordenar el discurso con menos funcionarios que Mondino. Ahora, Quirno parece apuntar a una síntesis con el equipo económico y un diseño que se enfoca solo en la relación con Estados Unidos, Israel y comunicados relacionados con las Islas Malvinas. 

     

  • En Morón creen que la interna con Sabbatella estuvo detrás de los disturbios en el Concejo

     

    En el gobierno de Lucas Ghi entienden que detrás de los disturbios del martes, que dejaron destrozos y algunos heridos en el Concejo Deliberante, estuvo la feroz interna entre el intendente y Martín Sabbatella.

    «Por los relatos de algunos trabajadores si hay influencia (del sabbatellismo). Los trabajadores no se pelearían entre trabajadores, todos se conocen y se respetan», dijo a LPO una fuente cercana al intendente.

    «Cuando ves imágenes que están redireccionadas a los cargos de los funcionarios municipales se nota más esa influencia», agregó esa fuente en referencia a los papelitos arrojados durante la protesta en los que se instaba a reclamar al celular de Lucas Ghi y de su jefa de Gabinete, Estefanía Franco.

    El martes, un grupo de trabajadores municipales destrozaron el Concejo en un reclamo por falta de pago de salarios. La protesta se realizó en la previa a una sesión en la que se iba a aprobar el presupuesto de ese municipio del oeste del conurbano.

    Caos y destrozos en Morón por falta de pago a los trabajadores municipales

    En una de las dependencias municipales donde se concentran las áreas de Servicios Públicos hubo quema de cubiertas. También cortes de tránsito en el centro de la ciudad, precisamente en Plaza San Martín, frente al Palacio Municipal.

    Fuentes del municipio explicaron a LPO que hubo dos trabajadores municipales heridos a causa de piedrazos. Ambos estaban trabajando en la oficina de Economía y Tasas. En ese momento había vecinos que debieron retirarse para protegerse.

    El motivo de la protesta fue la falta de pago de horas extras por parte de la administración de Ghi. Desde el municipio sostienen que el sueldo fue depositado a todos los trabajadores. También se depositó el salario anual complementario. «Quienes cobraron cero es porque tienen descuentos y tienen problemas en sus cuentas», dijeron a LPO desde Morón.

    Por caso, apenas sucedieron los incidentes el concejal sabbatellista, Diego Spina, salió a cuestionar al gobierno municipal: «es muy injusto y doloroso lo que está haciendo el ejecutivo con los empleados municipales», dijo y siguió: «la falta de previsibilidad para el pago de las horas extras es una irresponsabilidad de gestión».

    Ghi y Sabbatella mantienen un fuerte enfrentamiento desde hace meses. El intendente se encuadró detrás de Axel Kicillof en el Movimiento Derecho al Futuro, mientras que su ex jefe político se mantiene como un incondicional de Cristina Kirchner.

    La derrota en las elecciones de octubre detonó la tregua impuesta en la interna de Morón que duró mientras duró la campaña. En medio de una guerra interna que incluyó el desplazamiento del sabbatellismo del gabinete municipal y la puja por el control del Concejo Deliberante, la derrota de la boleta de Fuerza Patria en Morón terminó por exacerbar el estallido.