astroturismo:-los-participantes-disfrutaron-de-la-super-luna

Astroturismo: los participantes disfrutaron de la súper luna

En la tarde del domingo, 20 personas se sumaron a la propuesta de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina para disfrutar de la luna en su posición más cercana a la Tierra.

Aficionados e interesados en la astronomía tuvieron la posibilidad de participar de esta actividad que incluyó una observación con telescopio y la charla de una profesional sobre el cielo astral y las constelaciones, entre otros temas.

Maravillados por el color del cielo y con la luna de fondo, los asistentes tomaron fotografías en un paisaje único como lo es la zona de bardas.  

Luego retomaron el camino hacia el sector del Indio Comahue, donde, bajo la modalidad burbuja, uno a uno pudieron observar la luna en detalle con telescopio. Al finalizar se comenzó el descenso y al pie del Sendero degustaron productos regionales, marcando el fin de la actividad.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • PEDIDOS DE INFORME EN EL CONCEJO DELIBERANTE

    INGRESARON PEDIDOS DE INFORMES DURANTE LA SESIÓN DEL JUEVES 27 Y FUERON REMITIDOS A PRESIDENCIA DEL DELIBERANTE PARA SU ELEVACIÓN AL PODER EJECUTIVO MUNICIPAL Desde el BLOQUE J.S.R.N. ingreso Pedido de Informe (Expte. 365), “solicitando nombre y apellido del personal interviniente en el control realizado sobre Av. Gral. Paz y Gobernador Castello el día sábado…

    Difunde esta nota
  • ¿Cómo enfrentar el “contragolpe cultural”?

     

    Así como las afirmaciones terraplanistas no modifican el hecho de que la Tierra sea redonda, así como los movimientos antivacunas no cambian la naturaleza contagiosa del Covid, el conservadurismo cultural, expresado hoy por fuerzas como las que lideran Javier Milei y Donald Trump, no modifica esta realidad: las sociedades humanas son constitutivamente diversas, heterogéneas y desiguales; en todas las comunidades humanas, pero aun más en aquellas donde existen el dinero y el Estado, hay multiplicidades y hay disparidades.

    Qué hacer con esta diversidad es un debate que viene concentrando la mayor parte de la historia ideológica, filosófica y política, y que por supuesto no está saldado. Dentro de estas controversias, uno de los capítulos centrales es el concepto de libertad, que ha sido utilizado por la extrema derecha como una de sus banderas. Para los conservadores, hoy llamados libertarios, la libertad se basa en la idea de que somos todos iguales: un rico y un pobre son consecuencia del modo distinto en que cada uno usó sus posibilidades. En esta mirada, la desigualdad fáctica es una consecuencia de una igualdad ontológica. Para las corrientes conservadoras, la libertad agiganta desigualdades. El rol del Estado, además de garantizar seguridad y justicia, debe ser restringir la diversidad: el Estado, que no debería cobrar impuestos, sí debe decretar que hay dos géneros, que la familia debe estar constituida de cierta manera y que las mujeres no pueden disponer de sus cuerpos.

    Desde una mirada democrática y progresista que asume que las sociedades son por naturaleza diversas, en cambio, la igualdad es algo a construir. Pero esa perspectiva hoy está a la defensiva. A través de una serie de subterfugios de ingenieros del caos, la posición histórica que conjuga liberalismo cultural, pluralismo político y justicia social ha sido estigmatizada como “woke” o “progresista”. La expresión “woke” surgió en Estados Unidos, un territorio de alta intensidad en la batalla cultural, en referencia a “despertar” (awake) ante la discriminación (“despierto” en el sentido de “concientizado”); pero hoy se usa de modo despectivo, que es la connotación que le dio Milei en su discurso en Davos. Como si las personas que descienden de esclavos o de pueblos originarios, como si las mujeres, que hasta hace setenta años no podían votar, hoy, justamente porque se reconocieron algunas de esas desigualdades, contaran con privilegios.

    La derecha conservadora está presente en distintas corrientes políticas, del mismo modo que la corriente que defiende las diversidades está presente –aunque no de modo uniforme– en partidos distintos. En Argentina, el peronismo, el radicalismo, el socialismo y la izquierda cuentan entre sus integrantes con personas que defienden este punto de vista. Se trata de una corriente que busca principalmente dos metas: que las personas y los grupos sean cada vez más libres, y que esa libertad se sostenga en formas igualitarias que la hagan real y no puramente declarativa o formal. Es una corriente de opinión que pone en escena grandes tradiciones culturales de la modernidad, heredadas de la Revolución Francesa y la Estadounidense, y que no tiene una única posición en materia de desarrollo económico, justicia distributiva o lucha por la igualdad. Ese “progresismo” no está en contra de ninguna religión, pero sí lucha por una separación completa de cualquier religión y del Estado. Ninguna ley puede sustentarse en creencias religiosas. Pero sí debe haber leyes que, por motivos universalistas, exijan el respeto de todas las religiones. Esta perspectiva, sometida hoy a una fuerte ofensiva, merece una reflexión autocrítica.

    Acerca de la autocrítica

    La hegemonía cultural de la extrema derecha impacta en el campo progresista. ¿Los movimientos por la libertad de las diversidades se “pasaron de rosca”? La ofensiva cultural de Milei y las derechas extremas, la derrota electoral del peronismo y los niveles de inflación y pobreza que dejó el gobierno de Alberto Fernández han planteado ese debate. ¿Hay una incidencia de la lucha por las diversidades en el oscurantismo que estamos viviendo hoy? ¿No habremos ido demasiado lejos? ¿Se puede seguir sosteniendo la defensa del colectivo LGTBQi+ en el contexto actual?

    Los procesos sociales y políticos siempre son imperfectos. Conocer esas imperfecciones, practicar la autorreflexión, es clave para mejorarlos. Por otro lado, se trata de movimientos profundos y de larga duración. En Argentina, por ejemplo, el movimiento masivo de mujeres de los últimos años comenzó en 2015 con el “Ni Una Menos”, una gigantesca movilización contra la violencia de género. ¿Frenar el reclamo contra los asesinatos de mujeres hubiera sido “menos radicalizado”? Y hoy, ¿qué está más vigente? ¿El reclamo de que no mueran más mujeres por el hecho de ser mujeres o la propuesta oficial de retirar del Código Penal el agravante por femicidio?

    La autocrítica no equivale a autoflagelación; debe ser una reflexión sobre prácticas y políticas que nos implican. Entre las múltiples causas que produjeron esta nueva etapa histórica global de las derechas extremas están, en efecto, los profundos déficits de la izquierda, la centroizquierda y los partidos tradicionales. Pero no coincido con quienes, subidos a la marea reaccionaria, afirman que la culpa es del progresismo, de un supuesto “wokismo” o de una “excesiva” ampliación de derechos civiles. Ese argumento puede terminar en diputados que voten con Milei regresiones culturales o puede llevar a un catolicismo de gobierno en contra de la libertad de las personas y los grupos. Empieza cuestionando el DNI no binario y termina aboliendo el divorcio.

    Pero entonces, ¿cuáles son esos errores de la izquierda? Si hubiera que elegir uno, diría lo siguiente: mientras las vocaciones igualitarias y de justicia social se tornaban cada vez más difíciles de lograr, en gran parte por no tener una alternativa concreta al capitalismo neoliberal, la izquierda avanzó con leyes y políticas tendientes a garantizar derechos civiles. Dependiendo de los países, se avanzó en materia de identidad de género, aborto, discriminación positiva, educación sexual, matrimonio igualitario, derechos de los pueblos originarios y los migrantes. Cuantas más dificultades aparecían en materia económica y social, cuanto más complicado se hacía sostener el horizonte de movilidad social, más se acentuaron estos derechos como compensación.

    La autocrítica no equivale a autoflagelación: debe ser una reflexión sobre prácticas y políticas que nos implican.

    Ese fue el gran problema. Las libertades civiles no pueden compensar el fracaso económico o social. Si son las únicas banderas que se agitan cuando se desfinancia el Estado de Bienestar, se retiran regulaciones públicas o se producen escaladas inflacionarias, como en el caso argentino, se corre el riesgo de que las fuerzas democráticas queden reducidas y debilitadas. Los límites para corregir o superar el neoliberalismo los terminan pagando los avances en materia de diversidad o pluralismo.

    Mi primera tesis es que, frente a quienes creen que la ampliación de libertades favoreció a la derecha extrema, creo que su causa es el fracaso económico.

    En segundo lugar, la cuestión de los particularismos. Mientras Martin Luther King buscó cambios que mejoraran la desigualdad estructural de la sociedad norteamericana, muchas políticas de la identidad del siglo XXI se concentraron en derechos particulares. Y es difícil pedirles algo más que simpatía pasiva o inactividad a quienes no están directamente involucrados en la conquista de un derecho. Esto no implica que movimientos como “Ni Una Menos”, “Black Lives Matter” o la “Marcha anti-fascista” de febrero de 2025 no hayan sido señales contundentes en la dirección correcta, sino simplemente llamar la atención sobre cuál puede ser el alcance de esas convocatorias.

    Algo similar ocurre con el “lenguaje inclusivo”. Se trata de un cambio cultural crucial, que busca ampliar libertades e incluir diversidades. Pero debe expandirse a partir de la posibilidad, no como imposición. Los mayores fracasos del cambio cultural ocurrieron cuando se pretendió imponer a través de prescripciones. El liberalismo cultural busca ampliar, no restringir, las posibilidades de las personas.

    El caso de las cuotas

    Muchas veces, en lugar de luchar por cambiar una legislación, una política o un presupuesto, las reivindicaciones progresistas se enfocaron en personas concretas: los varones blancos, incluyendo casos de punitivismo extra-judicial, como escraches a adolescentes, altamente polémicos. En aquellos casos, hubo voces feministas potentes que alertaron que el feminismo no surgió para cambiar al dueño del poder del patriarcado, sino para modificar un tipo de poder y de dominación. El punitivismo y la cultura de la cancelación fueron algunos de los errores más graves. Pero no es verdad que sean inherentes a los reclamos por la diversidad y la libertad: fueron casos minoritarios en causas justas.

    Detrás de este tipo de cuestiones aparece un problema que vale la pena debatir a futuro: la tensión entre lo particular y lo universal. Si cada uno de los grupos discriminados reclamara sólo para sí mismo, si todo se tradujera en una simple cuota por grupo, a largo plazo se terminarían socavando algunos de los consensos culturales necesarios para mantener las políticas de acción afirmativa. Un ejemplo es el de las universidades. En la mayoría de los países del mundo existe un sistema de examen de ingreso a la universidad y cupos por carrera. Al observar las universidades se hacía evidente que la abrumadora mayoría de los alumnos eran varones blancos. Eso llevó a reclamar políticas de cuotas raciales, étnicas y nacionales, como las que se terminaron concretando en Estados Unidos y Brasil. Este sistema garantizaba una mayor presencia de diversidades, restando lugares a los blancos. Pero, ¿qué quedaba, por ejemplo, para los blancos pobres? ¿Quién se preocupó de su situación? En muchos casos fueron los grandes olvidados, lo que contribuyó a que volcaran su respaldo a fuerzas políticas conservadoras que dicen defenderlos. ¿Qué hubiera ocurrido si se hubiera incluido una cuota general para los estudiantes de colegios públicos de bajos recursos en el ingreso a la universidad? Mientras en un terreno puramente cultural la especificidad por grupo es adecuada, en cuotas vinculadas a desigualdades puede no producir las consecuencias buscadas.

    En un mundo dominado por la incertidumbre económica, en el que se achican los recursos públicos, muchos países optaron por un modelo de cuotas para asegurar la presencia de los grupos discriminados no sólo en el acceso a la universidad sino también al empleo público –y en ocasiones al empleo privado–. Esto implica que los logros de la ampliación hacia los sectores discriminados se hicieron sobre la base de una reducción relevante de la participación de los sectores anteriormente privilegiados. Y esta estrategia, correcta desde un punto de vista filosófico, se topa con un problema político. Las personas de carne y hueso que se ven afectadas, que no logran ingresar a la universidad o no consiguen empleo, se van pasando en masa al ejército del “contragolpe cultural”, esperando el surgimiento de un Trump, un Milei o cualquier otro líder que proponga revertir la situación.

    Se trata de un error recurrente del progresismo: no percibir el dolor de las víctimas de sus políticas, y no elaborar una respuesta. Mi punto es sencillo: si se presuponen las restricciones económicas, como de hecho las aceptaron la mayoría de las fuerzas de centroizquierda en Europa y América, que los perdedores de la discriminación positiva pasen al otro lado es inexorable. Pero si se cuestiona un modelo que reduce los impuestos a la riqueza y desfinancia al Estado, y se usa ese dinero para ampliar el acceso a la universidad y el empleo, logrando mejorar la diversidad sin afectar drásticamente los espacios previos, la base política de la derecha extrema quedará reducida. Es cierto que esto no es posible para los varones privilegiados, que inexorablemente se verán afectados: será necesario pensar una política cultural específica para ellos.

    La defensa de la libertad

    Estamos ante un feroz ajuste a las libertades y es urgente emprender una fuerte defensa de políticas por la libertad basada en igualdades. La libertad, convertida en el eslogan hueco de la extrema derecha, no puede ser resignada por las fuerzas democráticas y progresistas. El principio básico de la lucha por la libertad es maravilloso: que las personas y los grupos puedan autorrealizarse en todas las dimensiones de la vida. Esto incluye su identidad de género, étnica, nacional, local, religiosa, así como su libertad de expresión, en la familia, en el trabajo…

    Esas libertades tienen un requisito: un piso de igualdad, porque quien sufre desnutrición no puede ser libre, quien no puede acceder a la escuela no puede ser libre. Una comunidad libre es aquella que garantiza un piso de igualdad para todos sus miembros.

    Los libertarios conservadores de la extrema derecha afirman que ser iguales es que cada uno se las arregle como pueda. Es una propaganda basada en la negación de la historia tal como sucedió. Los esclavos existieron hasta el siglo XIX bajo el imperio de la ley, y los afrodescendientes continúan siendo discriminados en prácticamente todos los países de América y Europa hasta hoy. La conquista colonial existió. El patriarcado y la desigualdad de géneros existieron… y todavía existen. En muchos países las mujeres votan recién desde hace algunas décadas. Y en la mayoría de los países europeos y americanos jamás hubo una presidenta o una primera ministra mujer. El capitalismo, por su parte, tiene mecanismos poderosos para reproducir la desigualdad de clases entre generaciones: a través de la herencia y también de la “herencia de clase”. La mayoría de los hijos de personas pobres son pobres. La movilidad social ascendente está en crisis en la mayoría de los países, y los mecanismos sociales que la hacían posible se están debilitando a un ritmo vertiginoso. Los libertarios conservadores quieren liquidar esos mecanismos, del mismo modo que se proponen atacar las leyes que tienden a asegurar libertades vinculadas a la diversidad y la disidencia. Esto implicará también contrarrestar su ofensiva individualista poniendo en valor la solidaridad, lo común y lo público. Enfrentar políticamente aquel proyecto exige autorreflexión y determinación.

     

    Difunde esta nota
  • iPhone və Android-də yükləmək üçün mövcud olan 1xbet mobil tətbiqini pulsuz yükləmək mümkündür.

    Rəsmi proqram təminatına daxil olmaq üçün sadəcə şirkətin əsas veb saytına daxil olun, orada xüsusi funksionallıq bölməsi var. Proqram təminatı ilə APK faylını yükləmək asandır. Bundan əlavə, 1xBet mobil tətbiqi istedadlı tərtibatçılar tərəfindən yaradılıb və daim yenilənir. Bukmeker istifadəçilərinə tamamilə pulsuz quraşdırıla bilən ən istifadəçi dostu proqram təminatı təklif olunur. Difunde esta nota

    Difunde esta nota
  • Официальный сайт букмекера 1xBet: регистрация, зеркала, бонусы на 2025 год.

    Для европейских турниров ставки составляют примерно 4,5-6% (а в женских лигах), аналогичных чемпионату Туниса, это около 6-8%. Количество рынков на популярные события достигает 400 — среди которых имеются статистические данные, такие как броски и штрафные минуты. На этом сайте можно не только ставить на спортивные события, но и играть в казино, включая карточные игры и…

    Difunde esta nota
  • “Ratifico mi compromiso de trabajar fuerte y decididamente para que cada reginense viva cada día mejor”

    El Intendente Marcelo Orazi brindó su mensaje en el marco del acto en el que quedó inaugurado el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante en este 2021. En su mensaje, el Intendente expresó que “es un honor compartir mi mensaje de las acciones proyectadas para este año para dejar inaugurado un nuevo período de…

    Difunde esta nota
  • Un privilegio colectivo

     

    En el 86, Diego decía esto es un partido de fútbol, así que no mezclemos. Esa era la declaración pública. Yo, en el micrófono, decía algo parecido. Pero cuando estaban en el vestuario, cuando iban caminando hacia la cancha, Diego les decía a sus compañeros: estos hijos de puta —no se refería exactamente a los jugadores sino a los ingleses—, mataron a nuestros pibes. Exaltaba el valor extra que tenía el partido. Y después pasó lo que pasó y que ya conocemos y hemos visto y revivido tantas veces. 

    Hoy, cuarenta años después, Scaloni y muchos jugadores que han sido criteriosos y que tienen razón, racionalmente tienen razón y cualquiera podría estar de acuerdo con ellos, intentan bajarle el tono. Pero el partido se ha separado totalmente de las contiendas comunes. El hecho de Malvinas, y lo que pasó en el Mundial 86 y los goles de Diego, tanto el gol con la mano como el gol maravilloso, le dieron a ese partido un tinte definitivo de establecer un clásico entre Inglaterra y Argentina que supera ampliamente los límites de lo futbolístico. Así se han vivido los partidos en adelante. No hay manera de desconectar la dimensión política, ni en el ánimo de los hinchas argentinos ni en el de los ingleses. 

    Tengo una hija viviendo en Londres, y por lo que sé es una locura también lo que se vive en Inglaterra en torno a esta fecha. Para ellos posiblemente sea un hecho más dirigido al deporte convertido en un clásico, a su pesar. Porque creo que en el ánimo de los buenos ingleses, y debe haber jugadores que piensen así, saben que Las Malvinas no les pertenecen. Los argentinos, en cambio, juegan con la motivación de saber que les pertenecen, que murieron muchos jóvenes en función de procurar recuperarlas. De eso, emocionalmente, uno no puede apartarse aunque quiera. 

    Para esta vez están los otros aditivos. 

    La segunda aparición de un jugador dueño del mundo como Messi. El equipo argentino que viene de ser campeón. Que todo el mundo especula con alguna genialidad de Messi que permita bajarlo a Diego del cielo y traerlo para abrazarse juntos, en el corazón de la gente. Los dos más grandes jugadores que ha tenido el mundo son argentinos. Además, el partido ocurre en un tiempo en el cual el presidente de la Argentina se declara admirador de la asesina Thatcher, una mujer que efectivamente como todos sabemos, incluso en Inglaterra, se ha peleado con los periodistas cuando la increparon por ese tema. Y el presidente de la Argentina se declara sin ambages en admirador de esa mujer. 

    Este también es un elemento que juega desde el punto de vista político. 

    Tenemos en estos días un barco británico que atraviesa las aguas como si tal cosa sin que nadie de explicaciones porque nadie se anima a pedirlas. Tenemos un gobierno débil en el planteo que pueda hacer respecto a Malvinas. Nadie cree que le interese demasiado recuperarlas.

    También hubo un momento en el cual el gobierno y algunos medios de comunicación de la derecha procuraron alejar al peronismo de la simpatía que la selección argentina pueda despertar. Lo cual no era para nada real y se fue diluyendo, por suerte. Había quienes querían presentar al peronismo apartado de la Selección y deseoso de que no le fuera bien, lo cual es un disparate. Cualquiera que entienda del corazón de la gente sabe que cuando está en juego la camiseta el sentimiento futbolero argentino jamás podría apartarse del deseo de ganar. 

    El fin del relato

    Me hice a la idea, hace bastante tiempo, de que yo no iba a transmitir este campeonato. Lo cual es raro porque soy esencialmente un relator deportivo. Ahora, cuando llega el partido con Inglaterra, caramba, desde hace un par de días, desde que supe que se jugaba, me salió mucho la pena. Me da rabia no poder relatar. 

    Voy a ver el partido desde México, con la gente de Telesur, donde estoy haciendo los programas, pero no relato.

    No relato porque Torneos & Competencias, que viene a ser el grupo Clarín, en su revancha con mi persona desde 2014 en adelante, salvo en Qatar, pide sumas inimaginables para el mundo de la radio hasta que se dan cuenta que yo no lo puedo pagar y que no estoy. Las demás radios no pagan ni por asomo, es imposible que haya una emisora que pague 200.000 dólares de derechos por transmitir el campeonato del mundo que no sabés, en el caso de cualquier equipo que vaya al Mundial, cuántos partidos vas a poder transmitir. Pero al grupo donde yo estoy relatando ad honorem, que se llama Relatores y que transmite en la radio 750, donde tengo mi programa, le pidieron ese dinero.

    Para un partido como el de Inglaterra, por el recuerdo maravilloso de Diego, también hay una cuestión un tanto melancólica a la que la gente se sumó con mucha rapidez. Una vez que comenté esto en la radio han aparecido cientos de miles de repercusiones en cuatro horas porque la gente se hizo cargo de ese dolor. 

    El fútbol

    Pero hoy lo importante es el partido. Estamos atravesando las últimas horas que nos quedan sin conocer la historia. El juego de hoy estará definido por el azar, por los imponderables, por un penal o un jugador expulsado, por un error, más que por el potencial de los dos equipos, que es muy parejo. Creo que Argentina tiene un poco más que Inglaterra, pero la vi muy cansada en el último partido contra Suiza, y eso le puede jugar en contra.

    Argentina tiene un genio, tiene mucha personalidad, tiene una gran presencia con Paredes en la mitad de la cancha, tiene goleadores como Julián y como Lautaro, y tiene defensores que conocen a los delanteros ingleses de memoria. Cuti Romero y Licha Martínez son habitués de enfrentar, porque juegan en el campeonato inglés, a los delanteros que tendrán que enfrentar esta tarde. Los conocen muy bien y no creo que algo los pueda sorprender. Algo los podrá superar, pero no sorprender.

    Entonces, con una defensa muy buena, con un arquero que está entre los mejores del mundo. Con ese triángulo final del Dibu Martínez, el Cuti Romero y el Licha Martínez, la Argentina en la defensa está muy bien. Los marcadores como Tagliafico son también importantísimos. Enzo Fernández juega y se destaca permanentemente en el fútbol inglés. De Paredes ya dije lo que dije, y además es el hombre que ejerce desde su personalidad el dominio de los tiempos, tiene la distribución del juego del equipo hasta que aparece el genio de Messi.

    Por todo esto entiendo que Argentina está perfectamente habilitada para ganarle a un equipo que no tiene tantos buenos jugadores pero que tiene mucha camiseta y por supuesto dos o tres grandes valores como Bellingham, Kane y Gordon. Pero íntimamente me inclino no por el favoritismo, que es una palabra un poco fuerte, pero me inclino por tener más esperanzas argentinas que inglesas para acompañar el partido. 

    La personalidad, el carácter que tiene la Argentina le juegan a favor. Quisiera saber cómo está de piernas el equipo. Hasta ahora, su tránsito no fue tan fácil donde debía serlo. Pero con tanto potencial me animaría a ser un poco más audaz y pensar que la Argentina puede ganar el partido, aunque son todos muy parejos y sobre todo imprevisibles. Ayer, todo el mundo se sentó a ver una gran demostración de Francia y nos encontramos con que España le dio un baile tremendo y le ganó fácilmente 2 a 0. El fútbol es así. 

    El último baile

    Cuando me preguntan cómo relataría hoy a Messi, pienso en Qatar. Como estábamos en Oriente, yo jugaba con la idea del Aladino, del que frota la lámpara y consigue hechos maravillosos. Hoy no sé qué estaría diciendo porque la emocionalidad del relato es un hecho fuertemente inspirador, te permitís la locura. Pensarlo racionalmente ahora, cruzado de piernas y tomando un té, no es lo mismo para poder imaginar por dónde andaría con Messidona, con Diegomessi, jugando mucho con la idea de que Messi es la continuidad maravillosa de Diego, jugando con el hecho increíble de la Argentina que se permite tener al cabo de 50 años ya entre Maradona y Messi al mejor jugador del mundo. Y que esto es un tributo a un ADN fantástico de enormes jugadores que han habitado la Argentina y que encuentran su máxima expresión en ellos dos.

    Más allá del resultado, nos queda el privilegio de haber visto jugar a Messi en los mundiales. Y los que tienen 60 años y más, como yo, hemos tenido la chance de disfrutar de Messi y de Maradona. Colectivamente, es un privilegio increíble.

    La entrada Un privilegio colectivo se publicó primero en Revista Anfibia.

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta