20 personas disfrutaron del maravilloso cielo astral, de observar la luna en detalle y de la degustación de productos regionales durante el trekking bajo la luna llena, actividad organizada por la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina.
La propuesta se concretó el último viernes con un recorrido que tuvo su punto de encuentro el pie del sendero, continuó con el ascenso por el Sendero a la Capilla Santa Teresita del Niño Jesús y la observación de nuestro cielo desde una vista privilegiada como el sector del Indio Comahue.
La caminata fue guiada por dos profesionales: la guía turística local y una invitada especial con su emprendimiento Caelum Patagonia, especialista en Astro Turismo o Turismo Astronómico.
Este sábado 27 de noviembre a las 20 se presentará el ensamble filarmónico Perla del Valle junto al Ensamble de Saxos Cañas Patagónicas en el Galpón de las Artes de Villa Regina. El repertorio será variado y para todos los gustos, con obras de Arturo Márquez, Astor Piazzolla y Antonín Dvořák. Perla del Valle está…
Un hallazgo arqueológico de enorme valor volvió a poner a Alejandría en el centro del mapa histórico: una embarcación de placer de más de 2.000 años fue identificada frente a la costa, en la zona del antiguo Portus Magnus, revelando un capítulo nuevo sobre la vida cotidiana, la religión y el poder en el Egipto romano.
Por Alcides Blanco para NLI
Un descubrimiento que cambia lo que sabíamos
El anuncio del Instituto Europeo de Arqueología Submarina, liderado por Franck Goddio, sacudió al mundo académico: bajo las aguas que hoy cubren la isla hundida de Antirhodos apareció un barco de 35 metros de largo, construido en la primera mitad del siglo I d.C., y pensado para trasladar con lujo y solemnidad a miembros de la elite alejandrina.
Los arqueólogos destacan que se trata del primer barco de este tipo encontrado en Egipto. Hasta ahora, las fuentes antiguas describían embarcaciones fastuosas utilizadas para ceremonias y procesiones religiosas, pero nunca se había hallado una físicamente. La combinación de técnicas romanas y egipcias en su diseño, junto a su estructura de fondo plano, confirma que estaba adaptado a las aguas calmas del gran puerto.
El casco conserva partes clave que permiten reconstruir su funcionamiento: habría sido impulsado por más de veinte remeros, lo que confirma la magnitud del despliegue ceremonial que podía acompañar.
La Alejandría que duerme bajo el agua
Una ciudad que cayó al mar
La ubicación del hallazgo no sorprende a quienes estudian la zona. La antigua Alejandría sufrió terremotos, licuaciones del terreno y tsunamis que hundieron barrios enteros, templos y palacios. La isla de Antirhodos —donde se ubicaban complejos administrativos y espacios vinculados al culto de Isis— quedó sumergida hace siglos, conservando bajo el agua fragmentos de la vida más opulenta del Egipto helenístico y romano.
En ese contexto, la aparición de esta embarcación no solo confirma lo que relataron cronistas como Estrabón; también abre una nueva ventana a la vida ceremonial, al ocio y a los rituales que tejían la identidad de la ciudad más cosmopolita del Mediterráneo antiguo.
Detalle del mosaico del Nilo de Palestrina, que muestra embarcaciones mucho más pequeñas que la hallada frente a la costa de Alejandría. Fotografía: DEA/S. Vannini/De Agostini/Getty Images
Uso religioso y poder político
Los especialistas creen que el barco pudo haber sido utilizado en procesiones sagradas, especialmente vinculadas al culto de Isis, una de las deidades más relevantes del período. Este tipo de embarcaciones, cuidadosamente ornamentadas, eran símbolos de estatus y también herramientas políticas: mostraban la capacidad de las élites para organizar ceremonias complejas, esenciales para legitimar su autoridad.
Qué viene ahora
El descubrimiento fue estudiado in situ y, siguiendo las normativas de preservación del patrimonio subacuático, no será extraído. Permanecerá en su lecho marino, donde las condiciones de conservación son óptimas.
Los próximos pasos incluirán análisis tridimensionales, estudios de la madera y la posible identificación de pinturas o decoraciones. Cada dato permitirá reconstruir no solo un barco, sino una cultura entera que vivía a la vez en la opulencia, la ciencia, la religión y el comercio.
El Municipio, invita a toda la población de nuestra localidad y alrededores a presenciar una nueva jornada de la Liga Municipal de Fútbol Femenino, el domingo 3 de noviembre en las canchas que posee Banco Nación. El predio ubicado en las intersecciones de las calles Juan XXIII y Lisandro de la Torre, tendrá como protagonista…
Como parte de las acciones tendientes a la prevención y detección temprana de casos de COVID-19, a partir de esta semana comenzaron a realizarse en el Complejo Fitosanitario Aduanero los tests de PCR solicitados en frontera a los transportistas rionegrinos. También podrán realizarlo los choferes que tengan como destino otras provincias. El Intendente Marcelo Orazi…
Hannah Arendt describió al burócrata moderno como alguien capaz de producir un daño inmenso sin odio ni pasión, apenas cumpliendo órdenes. En la Argentina de las últimas décadas, Federico Sturzenegger encarna como pocos esa figura: el técnico que, gobierno tras gobierno, pone su saber al servicio de un mismo proyecto de poder.
Por Tomás Palazzo para NLI
Hay figuras que atraviesan la historia política sin necesidad de ganar elecciones ni dar discursos encendidos. No seducen multitudes ni bajan a la arena con consignas épicas. Su poder es otro: el del expediente, el decreto, la planilla de Excel. Hannah Arendt, al analizar el juicio a Adolf Eichmann, formuló una de las ideas más incómodas del siglo XX: la banalidad del mal. No hacía falta un monstruo para causar estragos; bastaba un burócrata eficiente, obediente y convencido de que solo “hacía su trabajo”.
Federico Sturzenegger no es, claro, un criminal de guerra. El paralelismo no apunta a los hechos sino a la lógica. La del funcionario que se concibe a sí mismo como neutral, técnico, inevitable. El que no decide: ejecuta. El que no es responsable: administra. En nombre de esa supuesta asepsia, se despliegan políticas que arrasan con derechos, salarios, ahorros y soberanía, mientras el ejecutor se declara ajeno a las consecuencias.
El burócrata sin odio
Arendt observó que Eichmann no actuaba movido por un odio explícito ni por un fanatismo profundo. Su rasgo distintivo era la incapacidad de pensar críticamente lo que hacía. El mal se volvía banal porque se integraba a la rutina administrativa. Algo de eso aparece cada vez que Sturzenegger explica sus decisiones con un lenguaje deshumanizado, donde las personas se transforman en “distorsiones”, “ineficiencias” o simples “costos a corregir”.
Durante el gobierno de Fernando de la Rúa, fue parte del equipo económico que sostuvo un esquema que terminó en una catástrofe social, institucional y económica. Más tarde, bajo Mauricio Macri, como presidente del Banco Central, su gestión quedó asociada a tasas de interés exorbitantes, bicicleta financiera y endeudamiento acelerado, un combo que benefició a los sectores concentrados y dejó una herencia explosiva.
Hoy, con Milei, Sturzenegger reaparece como ideólogo del desguace estatal, celebrando despidos, recortes y privatizaciones como si fueran simples movimientos técnicos. El discurso se repite: no hay alternativa. La técnica reemplaza a la política y la obediencia a la reflexión ética.
El servil perfecto del poder real
Sturzenegger no responde a un partido ni a una identidad popular. Su lealtad es otra: el poder económico concentrado y la ortodoxia liberal que, desde hace décadas, busca achicar el Estado solo para los de abajo. Su principal talento consiste en adaptarse a distintos gobiernos siempre que la dirección sea la misma. Cambian los presidentes, cambia el clima político, pero el programa permanece intacto.
Esa continuidad es clave para entender el paralelismo con Arendt. El burócrata no se pregunta por las consecuencias humanas de sus actos. No mira a los ojos a los despedidos, ni a los jubilados que pierden poder adquisitivo, ni a las universidades desfinanciadas, ni a los científicos expulsados. Cumple funciones. Firma papeles. Optimiza procesos.
Noticias La Insuperable ha mostrado en distintas coberturas cómo este libreto se repite: el ajuste presentado como modernización, la pérdida de derechos narrada como valentía reformista, el sufrimiento social reducido a una variable secundaria.
Pensar, la tarea que incomoda
Para Arendt, el verdadero antídoto contra la banalidad del mal no era la moral abstracta sino el pensamiento. Pensar implica detenerse, dudar, hacerse cargo. Justamente lo que el burócrata evita. En ese sentido, Sturzenegger representa una forma extrema de irresponsabilidad política: la del que se escuda en la técnica para no responder por el daño que provoca.
No hay neutralidad posible cuando se decide quién paga una crisis y quién se beneficia. No hay inocencia en el ajuste sistemático sobre los mismos sectores. La obediencia automática deja de ser excusa y se transforma en complicidad.
El problema no es solo Sturzenegger como individuo, sino lo que simboliza: una élite tecnocrática que se cree por encima de la democracia, que reduce la política a gestión y convierte el sufrimiento social en una externalidad aceptable. Arendt advertía que este tipo de funcionarios no necesita ser malvado para ser peligroso. Basta con que renuncie a pensar.
Un equipo internacional de científicos reveló en el sitio paleolítico de Barnham, en el Reino Unido, la evidencia más antigua conocida de que grupos humanos del Pleistoceno Medio fabricaban fuego de manera deliberada, adelantando en cientos de miles de años la aparición de esta tecnología clave en la evolución humana.
Por Alcides Blanco para NLI
Yacimiento arqueológico en Barnham, Suffolk, Inglaterra. Imagen: Jordan Mansfield/AP
Un hallazgo que reescribe la historia del fuego
La identificación del fuego como herramienta humana ha sido un desafío constante para la arqueología. Durante décadas existieron pruebas de uso y mantenimiento del fuego en tiempos remotos, pero la fabricación deliberada —la capacidad de producirlo a voluntad, no solo aprovecharlo cuando ocurría de manera natural— seguía envuelta en interrogantes.
La investigación reciente en Barnham, un yacimiento del Pleistoceno Medio en Suffolk, aporta una respuesta contundente: allí se preservan señales claras de que los homínidos no solo utilizaban fuego, sino que sabían producirlo.
Entre los materiales analizados, señalan en Nature, se hallaron sedimentos quemados, instrumentos líticos fracturados por exposición directa al calor y, especialmente, fragmentos de pirita. La presencia de pirita es fundamental porque este mineral permite generar chispas al golpearlo con pedernal. Además, no se encuentra de manera natural en la zona, lo que indica que fue transportado al sitio de forma deliberada como parte de un método tecnológico.
Indicadores directos de tecnología incendiaria
La coexistencia de restos quemados, herramientas expuestas a altas temperaturas y minerales capaces de producir chispas conforma un conjunto coherente de evidencias. Para los especialistas, esto demuestra que los habitantes de Barnham dominaban un procedimiento para encender fuego, no solo para mantener brasas procedentes de incendios naturales.
El contexto estratigráfico ubica el hallazgo en torno a los 400.000 años antes del presente, dentro del periodo climático conocido como Marine Isotope Stage 11. Esta datación desplaza muy hacia atrás la aparición comprobada de tecnologías de ignición y obliga a reconsiderar la complejidad técnica de los homínidos europeos del Pleistoceno Medio.
Qué se sabe de los homínidos de Barnham
Aunque el sitio no conserva restos humanos en el mismo estrato, los fósiles de la región corresponden a poblaciones afines a Homo heidelbergensis o a formas tempranas de neandertales. Estos grupos son considerados los protagonistas más probables de la fabricación de fuego registrada en Barnham.
La sofisticación del comportamiento inferido —transporte de materiales específicos, selección de minerales adecuados, control térmico del entorno— sugiere capacidades cognitivas avanzadas y una organización social que permitía transmitir conocimientos técnicos entre generaciones.
Implicancias evolutivas profundas
El dominio del fuego es uno de los hitos culturales más influyentes en la evolución humana. Cocinar alimentos mejoró la digestibilidad y multiplicó la energía disponible para el organismo, un proceso esencial para el desarrollo cerebral. Además, el fuego permitió expandir territorios habitables, defenderse de depredadores, iluminar los campamentos y crear espacios de socialización que transformaron la vida comunitaria.
Al demostrar que la fabricación deliberada de fuego existía hace 400.000 años, el hallazgo de Barnham obliga a repensar la línea temporal de estas transformaciones. Las capacidades técnicas y cognitivas necesarias para producir fuego habrían surgido mucho antes de lo que la ciencia asumía.
Un punto de partida para nuevas investigaciones
Aunque la evidencia es contundente, quedan preguntas abiertas sobre los métodos exactos utilizados por los homínidos de Barnham. Determinar la técnica, la frecuencia del encendido y el rol cultural del fuego en estos grupos será el próximo desafío de la comunidad científica.
Lo cierto es que Barnham ya ocupa un lugar central en la historia humana: es el testimonio más antiguo de que nuestros antepasados no esperaban al fuego, sino que sabían crearlo.
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