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VOS SABÉS QUIÉN SOY YO??

Se conoció la decisión del fiscal municipal Juan Carlos Giménez de solicitar el beneficio previsional, por lo que a su vez solicitó licencia con goce sueldo hasta que el trámite se apruebe en ANSES. La nota fue elevada al Intendente Municipal el día 3 de marzo y aceptada el 15 del mismo mes. Más de 35 años se mantuvo en el cargo el fiscal (86), una figura reconocida en la interna, no tanto en la comunidad, pero de una personalidad fuerte puertas adentro mediante mecanismos que hoy debieran ser obsoletos en la política. «Si sos intendente te conviene tenerlo de tu lado, porque si se te cruza es complicado», me dijo un ex intendente sobre la figura del fiscal.

Soberbio, altanero, supo navegar tres décadas sin que nadie le toque la cola, la del pelo. ¿Vos sabés quién soy yo?, su carta de presentación en los momentos calientes o la reacción ante una respuesta que no le gustaba en la cotidiana. Se está terminando una etapa que agoniza hace ya un tiempo, que a la vez deja muchos interrogantes. En este contenido, desandamos algunos.

«El más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el dueño si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en poder«
Jean Jacques Russeau

CRÍTICAS EN EL CD: UN DECRETO QUE CERRÓ GRIETAS

Uno de los temas que se disparan después que el Fiscal tome la decisión de dejar su cargo, tiene que ver con la elección de su sustituta provisoria la Dra. Carolina Cailly que se concretó mediante decreto del Intendente Municipal. En el marco regulatorio legal el artículo 81 de la Carta Orgánica (CO) nada dice respecto a la sustitución interina del Fiscal Municipal. En cuanto al nombramiento del cargo expresa: “El Fiscal Municipal será nombrado por el Intendente previo concurso de antecedentes con acuerdo del Concejo Deliberante, y tendrá la misma remuneración, jerarquía, inhabilidades e incompatibilidades que los Secretarios del Departamento Ejecutivo. Podrá ser removido por mal desempeño en sus funciones en la misma forma como fue designado.”

Decreto del Intendente Marcelo Orazi

En su solicitud, el Fiscal saliente expresa lo siguiente: “Próximo a cumplir 87 años de edad y en pleno uso de mis facultades intelectuales -anque no tanto físicas- y con la seguridad plena que brinda al instituto la Dra. Carolina Cailly he decidido acogerme al beneficio de la previsión social…”. En la búsqueda informativa, todas las personas idóneas con las que me comuniqué consultando sobre la decisión sobre quien da continuidad al trabajo de fiscalía, coinciden en que es correcta, Carolina Cailly trabaja en asesoría legal hace más de un lustro y conoce el paño. Desde lo conceptual el nombramiento parece ser acertado.

Nota solicitud de licencia Fiscal Giménez

Sobre el procedimiento de cómo se designo en el cargo a la Dra. Cailly, el intendente Marcelo Orazi logró cerrar la grieta en el Concejo Deliberante (CD) local. Tanto el bloque de Juntos Somos Rio Negro (JSRN) como el del Frente de Todos (FdT), no estuvieron de acuerdo en las formas argumentando en ambos casos (por distintos motivos) que no se cumplió con los mecanismos establecidos por Ley.

El intendente sólo puede conceder la licencia y el decreto nos llamó la atención porque la designación de Cailly consideramos que es una atribución del propio fiscal porque está vigente la ordenanza 23/17. El fiscal, mientras está en uso de la licencia, puede delegar él directamente sus atribuciones en otro abogado de la Fiscalía (Cailly es personal de la Fiscalía) y eso está bien porque el Poder Ejecutivo no puede quedar en una situación de indefensión

Edgardo Vega presidente del CD (JSRN) en el diario LCR. 

El intendente comete el error de designar un fiscal, en principio, sin tener el aval del Concejo Deliberante, y al mismo tiempo equivocando el mecanismo, porque lo hace mediante un decreto, considerando lo que establece la Carta Orgánica en el capítulo referido al nombramiento de los secretarios que dependen del Departamento Ejecutivo”.

Hugo Cerda concejal del FdT en el diario RN

El intendente es el encargado de llamar a concurso, y debería ser antes que concluya la licencia del Fiscal Giménez, un presunto problema a corto plazo sobre el llamado a concurso es la experiencia previa. Si establecemos que las formas para designar un juez de faltas es la misma que la de un fiscal municipal podemos vislumbrar un problema a corto plazo, el NO llamado a concurso para cubrir el juez de faltas desde el inicio de esta gestión municipal nos da la posibilidad de pensar que este concurso tampoco se haga.

Sin embargo, si por el contrario pensamos en la diferencia de peso específico político que tienen los cargos, y entendiendo también que la afinidad política de la interina no es afín al gobierno de turno, podemos presuponer que la inacción política de no llamar a concurso puede ser de un coste político elevado para el oficialismo.

 “Para desempeñar correctamente este cargo es fundamental la estabilidad y la legitimidad de quien lo ocupa

Carolina Cailly, fiscal municipal provisoria

En concordancia con esta última opinión es que se espera que el llamado a concurso no se demore.

REFORMA DE LA CARTA ORGÁNICA: ES UN BUEN MOMENTO!

Un ítem que el bloque de JSRN del CD de Villa Regina planteó como objetivo en su gestión, y de manera acertada, fue el de la reforma de la CO. Un muy buen eje para trabajar ya que está desactualizada en varios capítulos, pero lo cierto es que todavía no ha tenido grandes avances.

Esta falta de presura en la reforma nos posibilita proponer otros puntos a modificar o reestructurar ya que en el planteo inicial ninguno incluía nada referido a la fiscalía municipal. Es una buena oportunidad para además de tratar temas, como el exceso de ediles en nuestra ciudad pasando de 10 a 6, ya que la cantidad actual en relación a otras ciudades de la región demuestra ser un exceso, más allá que la cantidad no se resignifique en calidad, sería oportuno reestructurar, como mencionaba, (entre otros) los artículos del capítulo décimo cuarto que corresponden al fiscal municipal, determinando por ejemplo como puede ser removido siendo más claro y objetivo, alejándonos de la abstracción de la única mención al mal desempeño, y estipulando que la gestión no pueda ser por tiempo indefinido.

El Artículo 193 de la Constitución provincial (CP) dice que “El fiscal de estado y el contador general son designados por el Poder Ejecutivo con acuerdo de la Legislatura. Duran en sus funciones el mismo período constitucional que el gobernador y pueden ser redesignados. Son removidos por las causales y procedimientos del juicio político”. Esta es una opción viable para resignificar el cargo quitándole la posibilidad al profesional de enquistase en el poder, como lo fue el caso de Jimenez.  

La CP ofrece una salida respecto al tiempo de gestión, sin embargo me animo a agregar que a un cargo tan importante le daría transparencia, además de predeterminar plazos en sus funciones. (4-6-8 años y un nuevo llamado a concurso), intentar que esas gestiones no estén ligadas a las elecciones municipales, para que la selección de un fiscal sea parte de dos mandatos comunales consecutivos que pueden variar en su definición política, desprendiéndose de algún modo de decisiones meramente partidarias.

Párrafo a parte, ¿se reavivarán las denuncias por incompatibilidades en la función pública? En el siguiente enlace la info sobre el tema:
https://latapa.com.ar/precesion-giroscopica-efecto-boomerang/

DENUNCIA EN LA JUSTICIA ORDINARIA: EL TIRO DEL FINAL

A fines del año pasado los vocales del Tribunal de Cuentas del bloque del Frente de Todos, Vallejos y Cerda presentaron en la fiscalía de Villa Regina una denuncia para poner en conocimiento a la autoridad de la presunta comisión de un delito por parte del fiscal municipal Giménez contra el patrimonio municipal.

Durante meses, el Tribunal de Cuentas informó haber solicitado información a distintas áreas del Municipio respecto al funcionamiento de la Fiscalía Municipal y los fondos que debía ingresar a las cuentas municipales con motivo de lo dispuesto por la ordenanza que reglamenta las funciones del fiscal municipal (023/2017).

En la mencionada ordenanza, el Fiscal Municipal al momento de percibir sus honorarios por representar a la Municipalidad, debe destinar el 50% de lo percibido de la siguiente forma: un 20% para el personal municipal que integre la Fiscalía Municipal y el 30% restante debe ser destinado a rentas generales de la municipalidad.

Como menciono anteriormente la denuncia surge de haber detectado contradicciones entre el área contable de la municipalidad y la fiscalía municipal, pero por sobre todo el haber detectado que nunca se informó si se había dado cumplimiento a lo dispuesto en la ordenanza 023/2017.

La desobediencia a la ordenanza implica una falta por parte del Municipal que configura una percepción indebida de fondos que deberían estar en las arcas del Municipio pero que al día de hoy se desconoce su destino. Es por ello que en cumplimiento del deber que les compete y ante la sospecha fundada de la existencia de un delito los vocales mencionados se han presentado ante la Justicia para que investigue la situación descripta.

Lo que muchos sujetos políticos dicen, sin pruebas (ni nombres) pero sin dudar es que como la jubilación de autónomo suele ser baja y la jubilación hace que el fiscal pierda la percepción de honorarios por juicio, da por resultado un combo desabrido para el fiscal que extendió por demás su tiempo en el cargo.  También esbozan por lo bajo, como de querusa que algunos juicios fueron conducidos de tal manera que la defensa del patrimonio municipal no era el objetivo principal. La búsqueda de un motivo que no sea la defensa del patrimonio municipal es razón de mal desempeño en sus funciones.

El art 78  de la CO dice “Habrá un Fiscal Municipal, encargado de defender el patrimonio del municipio, de velar por la legalidad y legitimidad de los actos de administración, de ser parte legítima en todo recurso administrativo y en los juicios contencioso administrativos, y de ser jefe de los asesores jurídicos de la Municipalidad”.

Una presunción difícil de comprobar, el análisis del manejo o mal manejo de un  juicio no deja de ser subjetivo, cosa que imposibilita confirmar la presunción que se camuflada en decisiones discutibles.

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    En el 86, Diego decía esto es un partido de fútbol, así que no mezclemos. Esa era la declaración pública. Yo, en el micrófono, decía algo parecido. Pero cuando estaban en el vestuario, cuando iban caminando hacia la cancha, Diego les decía a sus compañeros: estos hijos de puta —no se refería exactamente a los jugadores sino a los ingleses—, mataron a nuestros pibes. Exaltaba el valor extra que tenía el partido. Y después pasó lo que pasó y que ya conocemos y hemos visto y revivido tantas veces. 

    Hoy, cuarenta años después, Scaloni y muchos jugadores que han sido criteriosos y que tienen razón, racionalmente tienen razón y cualquiera podría estar de acuerdo con ellos, intentan bajarle el tono. Pero el partido se ha separado totalmente de las contiendas comunes. El hecho de Malvinas, y lo que pasó en el Mundial 86 y los goles de Diego, tanto el gol con la mano como el gol maravilloso, le dieron a ese partido un tinte definitivo de establecer un clásico entre Inglaterra y Argentina que supera ampliamente los límites de lo futbolístico. Así se han vivido los partidos en adelante. No hay manera de desconectar la dimensión política, ni en el ánimo de los hinchas argentinos ni en el de los ingleses. 

    Tengo una hija viviendo en Londres, y por lo que sé es una locura también lo que se vive en Inglaterra en torno a esta fecha. Para ellos posiblemente sea un hecho más dirigido al deporte convertido en un clásico, a su pesar. Porque creo que en el ánimo de los buenos ingleses, y debe haber jugadores que piensen así, saben que Las Malvinas no les pertenecen. Los argentinos, en cambio, juegan con la motivación de saber que les pertenecen, que murieron muchos jóvenes en función de procurar recuperarlas. De eso, emocionalmente, uno no puede apartarse aunque quiera. 

    Para esta vez están los otros aditivos. 

    La segunda aparición de un jugador dueño del mundo como Messi. El equipo argentino que viene de ser campeón. Que todo el mundo especula con alguna genialidad de Messi que permita bajarlo a Diego del cielo y traerlo para abrazarse juntos, en el corazón de la gente. Los dos más grandes jugadores que ha tenido el mundo son argentinos. Además, el partido ocurre en un tiempo en el cual el presidente de la Argentina se declara admirador de la asesina Thatcher, una mujer que efectivamente como todos sabemos, incluso en Inglaterra, se ha peleado con los periodistas cuando la increparon por ese tema. Y el presidente de la Argentina se declara sin ambages en admirador de esa mujer. 

    Este también es un elemento que juega desde el punto de vista político. 

    Tenemos en estos días un barco británico que atraviesa las aguas como si tal cosa sin que nadie de explicaciones porque nadie se anima a pedirlas. Tenemos un gobierno débil en el planteo que pueda hacer respecto a Malvinas. Nadie cree que le interese demasiado recuperarlas.

    También hubo un momento en el cual el gobierno y algunos medios de comunicación de la derecha procuraron alejar al peronismo de la simpatía que la selección argentina pueda despertar. Lo cual no era para nada real y se fue diluyendo, por suerte. Había quienes querían presentar al peronismo apartado de la Selección y deseoso de que no le fuera bien, lo cual es un disparate. Cualquiera que entienda del corazón de la gente sabe que cuando está en juego la camiseta el sentimiento futbolero argentino jamás podría apartarse del deseo de ganar. 

    El fin del relato

    Me hice a la idea, hace bastante tiempo, de que yo no iba a transmitir este campeonato. Lo cual es raro porque soy esencialmente un relator deportivo. Ahora, cuando llega el partido con Inglaterra, caramba, desde hace un par de días, desde que supe que se jugaba, me salió mucho la pena. Me da rabia no poder relatar. 

    Voy a ver el partido desde México, con la gente de Telesur, donde estoy haciendo los programas, pero no relato.

    No relato porque Torneos & Competencias, que viene a ser el grupo Clarín, en su revancha con mi persona desde 2014 en adelante, salvo en Qatar, pide sumas inimaginables para el mundo de la radio hasta que se dan cuenta que yo no lo puedo pagar y que no estoy. Las demás radios no pagan ni por asomo, es imposible que haya una emisora que pague 200.000 dólares de derechos por transmitir el campeonato del mundo que no sabés, en el caso de cualquier equipo que vaya al Mundial, cuántos partidos vas a poder transmitir. Pero al grupo donde yo estoy relatando ad honorem, que se llama Relatores y que transmite en la radio 750, donde tengo mi programa, le pidieron ese dinero.

    Para un partido como el de Inglaterra, por el recuerdo maravilloso de Diego, también hay una cuestión un tanto melancólica a la que la gente se sumó con mucha rapidez. Una vez que comenté esto en la radio han aparecido cientos de miles de repercusiones en cuatro horas porque la gente se hizo cargo de ese dolor. 

    El fútbol

    Pero hoy lo importante es el partido. Estamos atravesando las últimas horas que nos quedan sin conocer la historia. El juego de hoy estará definido por el azar, por los imponderables, por un penal o un jugador expulsado, por un error, más que por el potencial de los dos equipos, que es muy parejo. Creo que Argentina tiene un poco más que Inglaterra, pero la vi muy cansada en el último partido contra Suiza, y eso le puede jugar en contra.

    Argentina tiene un genio, tiene mucha personalidad, tiene una gran presencia con Paredes en la mitad de la cancha, tiene goleadores como Julián y como Lautaro, y tiene defensores que conocen a los delanteros ingleses de memoria. Cuti Romero y Licha Martínez son habitués de enfrentar, porque juegan en el campeonato inglés, a los delanteros que tendrán que enfrentar esta tarde. Los conocen muy bien y no creo que algo los pueda sorprender. Algo los podrá superar, pero no sorprender.

    Entonces, con una defensa muy buena, con un arquero que está entre los mejores del mundo. Con ese triángulo final del Dibu Martínez, el Cuti Romero y el Licha Martínez, la Argentina en la defensa está muy bien. Los marcadores como Tagliafico son también importantísimos. Enzo Fernández juega y se destaca permanentemente en el fútbol inglés. De Paredes ya dije lo que dije, y además es el hombre que ejerce desde su personalidad el dominio de los tiempos, tiene la distribución del juego del equipo hasta que aparece el genio de Messi.

    Por todo esto entiendo que Argentina está perfectamente habilitada para ganarle a un equipo que no tiene tantos buenos jugadores pero que tiene mucha camiseta y por supuesto dos o tres grandes valores como Bellingham, Kane y Gordon. Pero íntimamente me inclino no por el favoritismo, que es una palabra un poco fuerte, pero me inclino por tener más esperanzas argentinas que inglesas para acompañar el partido. 

    La personalidad, el carácter que tiene la Argentina le juegan a favor. Quisiera saber cómo está de piernas el equipo. Hasta ahora, su tránsito no fue tan fácil donde debía serlo. Pero con tanto potencial me animaría a ser un poco más audaz y pensar que la Argentina puede ganar el partido, aunque son todos muy parejos y sobre todo imprevisibles. Ayer, todo el mundo se sentó a ver una gran demostración de Francia y nos encontramos con que España le dio un baile tremendo y le ganó fácilmente 2 a 0. El fútbol es así. 

    El último baile

    Cuando me preguntan cómo relataría hoy a Messi, pienso en Qatar. Como estábamos en Oriente, yo jugaba con la idea del Aladino, del que frota la lámpara y consigue hechos maravillosos. Hoy no sé qué estaría diciendo porque la emocionalidad del relato es un hecho fuertemente inspirador, te permitís la locura. Pensarlo racionalmente ahora, cruzado de piernas y tomando un té, no es lo mismo para poder imaginar por dónde andaría con Messidona, con Diegomessi, jugando mucho con la idea de que Messi es la continuidad maravillosa de Diego, jugando con el hecho increíble de la Argentina que se permite tener al cabo de 50 años ya entre Maradona y Messi al mejor jugador del mundo. Y que esto es un tributo a un ADN fantástico de enormes jugadores que han habitado la Argentina y que encuentran su máxima expresión en ellos dos.

    Más allá del resultado, nos queda el privilegio de haber visto jugar a Messi en los mundiales. Y los que tienen 60 años y más, como yo, hemos tenido la chance de disfrutar de Messi y de Maradona. Colectivamente, es un privilegio increíble.

    La entrada Un privilegio colectivo se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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    ¿Argentina racista? La historia que muchos prefieren ignorar antes de señalar al país

     

    Durante las últimas semanas, y especialmente desde la final del Mundial, comenzó a expandirse por las redes sociales una campaña que intenta instalar una idea tan simple como efectiva: la Argentina sería un país esencialmente racista. Influencers con millones de seguidores, artistas, actores y comunicadores de distintas partes del mundo repitieron esa afirmación como si se tratara de una verdad indiscutible, muchas veces apoyándose en videos descontextualizados, fake news o episodios aislados convertidos en sentencia definitiva. Sin embargo, cuando el ruido de las redes deja paso a la historia, el relato empieza a resquebrajarse y aparece una pregunta incómoda: ¿con qué autoridad moral algunos países pretenden juzgar a la Argentina cuando buena parte de sus propias sociedades todavía conviven con problemas de discriminación, xenofobia y racismo mucho más profundos que los nuestros?

    Por Alcides Blanco para NLI

    La velocidad de un prejuicio

    Vivimos en una época en la que un video de treinta segundos parece tener más peso que doscientos años de historia. Un recorte editado, una frase fuera de contexto o un cántico repetido en una cancha pueden transformarse, gracias al funcionamiento de los algoritmos, en una supuesta radiografía cultural de un país entero. Eso fue exactamente lo que ocurrió con la Argentina. A partir de algunos episodios vinculados al fútbol, comenzó a construirse un relato según el cual el racismo no sería un problema presente —como lo es en prácticamente todas las sociedades del planeta— sino una característica constitutiva de la identidad nacional.

    El mecanismo resulta curioso porque reproduce exactamente aquello que dice combatir. Se toma la conducta de un grupo reducido de personas y se la convierte en la esencia de cuarenta y siete millones de habitantes. En otras palabras, se estigmatiza a todo un pueblo por acciones individuales, un procedimiento que no es otra cosa que un prejuicio.

    Naturalmente, la Argentina no está exenta de expresiones discriminatorias. Sería absurdo negarlo. Existen actos racistas, xenófobos y antisemitas que deben ser denunciados y sancionados. Lo que resulta intelectualmente insostenible es sostener que esas conductas representan la identidad profunda del país, especialmente cuando la propia historia argentina ofrece evidencias exactamente en sentido contrario.

    Un país que abolía la esclavitud mientras otros todavía la defendían

    Hay fechas que ayudan a ordenar las discusiones. En 1813, cuando gran parte del continente americano todavía aceptaba la esclavitud como un elemento natural de la economía, la Asamblea del Año XIII aprobó la Libertad de Vientres, estableciendo que los hijos de mujeres esclavizadas nacerían libres. Aquella decisión no eliminó inmediatamente el sistema esclavista, pero marcó un rumbo político que terminaría consolidándose con la Constitución de 1853, que prohibió definitivamente la esclavitud en el territorio nacional.

    Conviene detenerse un instante en esa comparación histórica. Estados Unidos abolió la esclavitud recién en 1865, después de una guerra civil que dejó cientos de miles de muertos. Brasil lo hizo en 1888. Cuba, en 1886. La Argentina, con todas sus contradicciones, había iniciado ese camino varias décadas antes. No se trata de competir por quién fue más virtuoso, sino de poner las cosas en perspectiva cuando algunos pretenden presentar al país como si hubiera permanecido al margen de las grandes luchas por la igualdad.

    Tampoco puede olvidarse el papel desempeñado por los afroargentinos en la construcción de la Nación. Combatieron durante las Invasiones Inglesas, integraron masivamente los ejércitos de la Independencia y participaron en las campañas de San Martín y Belgrano. Sin embargo, durante mucho tiempo fueron invisibilizados por una historiografía que prefirió construir la ficción de una Argentina exclusivamente europea. Esa invisibilización existió y merece ser revisada, pero es muy distinta a sostener que nunca existieron o que el país edificó su identidad sobre la exclusión racial.

    En ese contexto también aparece una discusión historiográfica poco conocida. Diversos investigadores, entre ellos el reconocido historiador George Reid Andrews, recuperaron documentos y testimonios de época que alimentan la hipótesis de una posible ascendencia africana de Bernardino Rivadavia, primer presidente de la Argentina, conocido por algunos contemporáneos con el apodo de «Doctor Chocolate». El tema continúa siendo objeto de debate académico, pero resulta revelador porque muestra hasta qué punto la presencia afrodescendiente fue mucho más importante de lo que durante décadas quiso admitir la historia oficial.

    Una Constitución que invitó al mundo cuando otros levantaban fronteras

    Hay un texto que todos los argentinos aprendemos en la escuela y que, sin embargo, pocas veces dimensionamos en toda su profundidad. El Preámbulo de la Constitución Nacional afirma que los derechos allí consagrados se establecen «para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino». No habla de una religión determinada, de una etnia específica ni de un origen nacional privilegiado. Habla del mundo entero.

    No fue una declaración vacía. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la Argentina recibió millones de inmigrantes italianos, españoles, franceses, judíos perseguidos por los pogromos europeos, sirios, libaneses, armenios que escapaban del genocidio otomano, japoneses, coreanos y, más recientemente, enormes corrientes migratorias provenientes de Bolivia, Paraguay, Perú, Venezuela y otros países latinoamericanos. La identidad argentina no nació de la pureza, sino exactamente de lo contrario: de la mezcla.

    Mientras eso ocurría, muchas de las sociedades que hoy levantan el dedo construían políticas migratorias basadas en criterios raciales o mantenían colonias repartidas por África y Asia. La historia, otra vez, obliga a relativizar ciertos discursos moralizantes.

    Europa y el espejo que prefiere no mirar

    Buena parte de las acusaciones más resonantes contra la Argentina provinieron de Europa. Resulta inevitable preguntarse entonces qué sucede hoy mismo en ese continente.

    Cada año, miles de personas provenientes de África atraviesan el Mediterráneo en embarcaciones precarias intentando escapar de guerras, hambre o persecuciones. Miles también mueren en ese intento. Las imágenes de cuerpos flotando frente a las costas europeas se repiten desde hace años sin que el continente haya encontrado una respuesta humanitaria acorde con los valores que suele reivindicar. Quienes logran llegar muchas veces permanecen hacinados en centros de detención o enfrentan crecientes discursos políticos que los presentan como una amenaza para la identidad nacional.

    No se trata únicamente de casos aislados. El crecimiento electoral de fuerzas de extrema derecha en Francia, Italia, Alemania, Países Bajos o España se explica, en buena medida, por plataformas que hacen de la inmigración y del rechazo al extranjero uno de sus principales ejes políticos. Resulta difícil ignorar esa realidad cuando desde esos mismos países se pretende presentar a la Argentina como una excepción mundial en materia de discriminación.

    Estados Unidos y una memoria demasiado corta

    Algo parecido ocurre con Estados Unidos, donde numerosas figuras públicas se sumaron a la ola de críticas. Conviene recordar que la segregación racial fue política oficial hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX y que millones de ciudadanos afroamericanos vivieron durante décadas sometidos a leyes que separaban escuelas, hospitales, transportes públicos y espacios de convivencia según el color de la piel.

    La Ley de Derechos Civiles recién fue aprobada en 1964, casi ciento cincuenta años después de la Revolución de Mayo. El primer presidente afroamericano llegó a la Casa Blanca en 2008. Mientras tanto, los casos de violencia policial contra ciudadanos negros continúan generando movilizaciones masivas bajo consignas como Black Lives Matter, demostrando que el problema dista mucho de haber sido resuelto.

    Nadie sostiene por ello que Estados Unidos sea únicamente racismo. Sería una simplificación injusta. Exactamente la misma injusticia implica reducir toda la historia argentina a algunos videos virales difundidos por las redes sociales.

    Palestina, los pueblos originarios y las contradicciones de toda nación

    Otra de las paradojas aparece cuando se observan las posiciones internacionales. La Argentina reconoció oficialmente al Estado de Palestina en 2010, sosteniendo una política exterior basada en el derecho a la autodeterminación de los pueblos mucho antes de que varios países europeos adoptaran decisiones similares. Es cierto que el gobierno de Javier Milei modificó esa tradición mediante un alineamiento explícito con Benjamin Netanyahu, pero también es cierto que un gobierno nunca agota la identidad política ni moral de un pueblo. Confundir ambas dimensiones constituye un error analítico tan frecuente como peligroso.

    Sería igualmente deshonesto omitir las deudas propias. La «Conquista del Desierto» implicó violencia, despojo y muerte para numerosos pueblos originarios, una tragedia que forma parte de nuestra historia y que debe ser estudiada sin eufemismos. Sin embargo, también es cierto que la reforma constitucional de 1994 reconoció expresamente la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas y les otorgó derechos específicos que hoy poseen jerarquía constitucional. Las sociedades maduras no son aquellas que niegan sus errores, sino las que son capaces de incorporarlos críticamente a su memoria colectiva.

    Mucho más que un algoritmo

    Quizá el problema de fondo sea que las redes sociales necesitan relatos simples. Es más fácil instalar que «los argentinos son racistas» que explicar dos siglos de historia, de inmigraciones, de conflictos sociales, de avances, retrocesos y contradicciones. Los algoritmos premian las etiquetas; la historia, en cambio, obliga a pensar.

    La Argentina no necesita inventarse un pasado perfecto para responder a esa campaña. No fue una nación sin desigualdades ni discriminaciones, como tampoco lo fueron Francia, España, Estados Unidos o cualquier otra sociedad contemporánea. Pero existe una diferencia fundamental entre reconocer las propias deudas y aceptar una caricatura construida sobre prejuicios.

    Porque cuando se deja de mirar apenas el último video viral y se observa el recorrido completo de la historia argentina, aparecen un país que inició tempranamente el camino hacia la abolición de la esclavitud, que escribió en su Constitución una invitación abierta a todos los habitantes del mundo, que se construyó a partir de sucesivas olas inmigratorias, que reconoció derechos a pueblos históricamente postergados y que, con avances y retrocesos, hizo de la integración uno de los pilares de su identidad nacional.

    Por eso, antes de repetir consignas nacidas al calor de una campaña viral, tal vez convenga hacer un ejercicio mucho más incómodo: mirar la propia historia con la misma severidad con la que se pretende juzgar la historia ajena. Muchas de las voces que hoy acusan a la Argentina descubrirían entonces que los mayores fantasmas del racismo no viven precisamente al sur del mundo, sino bastante más cerca de sus propias casas.

     

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