Este lunes comenzó la tercera semana de la colonia de vacaciones que organiza la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina. Niños y niñas de los barrios Tierra del Fuego, Lihue, Valsecchi, Padre Gardín, 25 de Mayo, San Martín, Cerezos 1 y 2, Fedalto, Aylen, Progreso y CGT disfrutan de las actividades recreativas que se llevan adelante en el balneario municipal de la Isla 58.
Mientras tanto, el viernes pasado recibieron los certificados por su participación los chicos que durante la semana pasada asistieron a la colonia.
Por otro lado, la próxima semana será el turno de los barrios 33 Viviendas, Puerto Argentino, Piana, Albino Cánova, SOYEM, Los Ángeles, Antártida y Aluvita.
Las inscripciones se reciben en la Junta Vecinal de cada barrio de residencia y en el polideportivo Cumelen (Colón 107) en el horario de 8 a 13.
Mauricio Macri le pidió a sus diputados que apoyen la interpelación de Manuel Adorni por el escándalo del enriquecimiento ilícito y le metió al jefe de bloque Cristian Ritondo que resiste la embestida del
expresidente
contra el gobierno nacional.
El líder del PRO ya había pedido el mes pasado que se apoye la avanzada contra Adorni en el Congreso, pero Ritondo se opuso porque no quiere romper con Milei y dejó aislados a los diputados más cercanos a Macri, que se terminaron bajando del pedido de interpelación.
Ahora el escándalo de Adorni explotó y el escenario parece más favorable a que la oposición consiga los 130 votos que necesita en la Cámara de Diputados, algo que intentará en una sesión especial que pidió para el martes 23 de junio.
Es por eso que Macri volvió a ordenarle a sus diputados que apoyen la interpelación, según contaron a LPO fuentes del PRO. El durísimo comunicado que sacó el partido el jueves por la tarde es una muestra de la línea que baja el expresidente.
En la oposición cuentan actualmente alrededor de 115 diputados dispuestos a votar la interpelación y con los 12 del PRO quedarían muy cerca del número necesaria para citar a Adorni. El problema es que Ritondo no quiere saber nada y buena parte del bloque le responde.
Macri también mandó a dirigentes de su entorno a pedirle la renuncia a Adorni. Lo hicieron con pocas horas de diferencia el diputado del PRO Fernando De Andreis, el legislador Darío Nieto y la diputada santafesina Gisela Scaglia, que es parte del bloque Provincias Unidas pero tiene un vínculo directo con el expresidente. Otro macrista histórico, pero con juego propio, que salió a pedir la cabeza del vocero fue Juan Schiaretti.
«Lo de Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso que no ocultó nada y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible», planteó De Andreis en Infobae. «Milei debería hacer renunciar a Adorni antes de la moción de censura», declaró por su parte Nieto en radio Rivadavia.
En la oposición cuentan actualmente alrededor de 115 diputados dispuestos a votar la interpelación y con los 12 del PRO quedarían muy cerca del número necesaria para citar a Adorni
Scaglia fue una de las pocas diputadas de Provincias Unidas que no firmó el pedido de sesión para tratar de la interpelación y dijo que no apoya esa vía, pero pidió que Milei eche al jefe de Gabinete y sugirió que debería estar detenido.
«Tendría que haber renunciado hace rato. Yo ya no espero la renuncia de Adorni, creo que no tiene intenciones de renunciar porque si no ya lo hubiera hecho. Es responsabilidad del presidente pedirle la renuncia», dijo la exvicegobernadora santafesina en Cadena 3 Rosario.
«Es muy difícil por el procedimiento (la moción de censura). Yo siempre dicho que no creo que ese sea el camino y lo sostengo. Creo que es la Justicia la que lo tiene que determinar», dijo Scaglia. «La Justicia es la que tiene que determinar cuál es el lugar de Adorni y yo creo que ya a esta altura no es la casa porque hay actos que son de corrupción y son inexplicables», afirmó.
El Departamento de Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina comparte las recomendaciones a tener en cuenta por los vecinos ante lluvias intensas. *Evitar salir de la casa y transitar por las calles. *En caso de tener que transitar: -Hacerlo a velocidad mínima con precaución -Ceder el paso a peatones y vehículos de menor…
Una montaña de ofrendas crece bajo el féretro. Miles de camisetas de todos los clubes de fútbol. Banderas rojas, banderas negras. Remeras viejas, trapos gastados. Ramos de flores, atados de puchos por la mitad. Botellas. Bolsitas. Un médano construido por los cientos de miles que pasan por la capilla ardiente de Villa Domínico, Avellaneda, histórico polo industrial y hogar de trabajadores. Un lugar emblemático para la despedida. Y él siempre apuntó al pueblo con su antena. Lo que se ve en el montículo informe son retazos de vidas que se irán con Carlos Solari.
Hay cartas. Hay pañuelos de las Madres y Abuelas que dejaron los HIJOS. Y carteles. Uno dice Nadie es capaz de matarte en mi alma, evoca la canción “Pabellón Séptimo”, escrita para honrar a las víctimas de una masacre durante la dictadura en la cárcel de Devoto por el hombre que yace muerto allí. Verónica Sosa se conmueve al leer ese cartel entre el resto. Es su frase predilecta de la lírica de Indio. Su padre, Dante Sosa, fue masacrado en ese episodio, el más trágico de la historia carcelaria argentina. “Yo no era fanática suya. Y conocí el tema y me cambió todo”, dice. Su viejo era militante del ERP y fue uno de los más de 60 detenidos asesinados: “En los noventa me enteré que mi viejo no había muerto en un accidente, como mi familia me había hecho creer, sino que había sido en la cárcel; y no en un motín, sino en un crimen de lesa humanidad. Después, gracias a la abogada Claudia Cesaroni, fuimos al juicio. Y en ese período el Indio siempre nos acompañó, siempre nos mandaba mensajes. Por eso estoy acá, para darle las gracias”.
Solari, guía hermético, autoridad moral, padre del misterio, profesor, ha muerto el viernes. Fue el sherpa de una comunidad. Mucho más que un hacedor de canciones. La noticia de su partida detuvo al país. Hubo un primer instante de silencio. Y luego el movimiento místico que supo construir activó sus resortes de duelo. Empezaron a sonar temas de Los Redondos y Los Fundamentalistas en las radios, en la tevé, su voz tomó las ciudades desde las ventanas de las casas, de los autos, en las veredas y en las pizzerías y kioscos de los barrios. La consolidación de algo que será para siempre.
Hubo autoconvocatoria de la feligresía el viernes y también una especie de autogobierno el domingo, después de que el Gobierno nacional rechazara despedir a Indio en el Congreso porque no estaban dadas las condiciones de seguridad. Desde el Puente Pueyrredón hasta el Parque Domínico, en Avellaneda, la multitud mantuvo las cosas en orden, siempre entre la pena y la celebración de algo inexplicable. A la Policía casi no se la vio y nadie la necesitó. La gente usó un carril de avenida Mitre sin necesidad de vallas ni personal, al menos hasta los 600 metros finales los agentes custodiaban el corte de la avenida, antes del José María Gatica.
A la infinita lista de objetos ofrendados por los peregrinos, bajo el cajón asomaba incluso una carpa iglú enrollada en su estuche cilíndrico. Alguien seguramente clausuró así años de peregrinaciones ricoteras, de entrega total al culto, alguien dejó aquí el refugio donde soportó lluvias, viento, resacas y rocío. En Mendoza, en Tandil, en Olavarría. Habrá cerrado algún círculo para abrir otra cosa.
Porque una nueva dimensión asoma en esta despedida ahora que Solari ya es una presencia total, parte de un misterio mayor que sobrevivirá a los tiempos. El mito crecerá. Un Gardel del nuevo siglo. Un Diego Armando Maradona de algo más que música que pocos pueden explicar. Una potencia popular como tal vez no exista en el mundo. ¿Quién puede mover multitudes así?
Lo sabe el treintañero que llora frente al féretro después de caminar horas. Se saca el gorro piluso ajado, se lo lleva a la cara, se aprieta contra él. Algo se rompe o nace en ese instante en el que se seca las lágrimas con el gorro, lo besa y lo lanza. Vuelan el sombrerito negro con la leyenda Patricio Rey en colorado hacia el cajón.
También Joel Lerzundi, que llegó desde un barrio de Bernal a honrar a Solari, que lo salvó cuando en ausencia de su padre y de su madre la vida de la calle lo llevaba hacia el lado oscuro. “Me crié prácticamente así, mi viejo laburaba todo el día y mi vieja tenía problemas y el Indio me rescató apenas escuché por primera vez ‘Tarea fina’. Cuando oí eso de ‘le das la copa, al fin, al vencedor’, tenía 12 años y sentí que me hablaba”, dice.
Joel otorga al ídolo ese poder redentor que el arte logra si cala en un instante, como un rayo. Joel, aquí, en el velorio de Solari, empuja el carrito con su bebita de menos de un año y Martina, su pareja. Es un vencedor entre los desahuciados, entre los rotos, esos que se sintieron hablados por Solari. Antes de despedirse avisa: “Ahora soy maestro pastelero”.
Y Diego Pignataro, de Gerli, 46 años, aterrizó anoche desde San Pablo, Brasil, donde vive hace década y media. El viernes sacó pasajes, quería estar e ir allí donde lo fueran a velar. El sábado, al llegar al aeropuerto de Guarulhos, se enteró de que sería en el Gatica, que la familia Solari, Máximo Kirchner y Axel Kicillof acordaron que se hiciera en Avellaneda (pudo ser Racing pero cancelada la chance el intendente Ferraresi finalmente propuso el Gatica). Diego volvió a Gerli y caminó la fila de ocho kilómetros desde su casa hasta el polideportivo. “No podía atravesar esta tristeza en soledad”, comentó ahí, en su lugar, con los pibes de siempre. “El Indio nos ponía la vara alta, nos elevaba esa necesidad de respetar. No lo veo como un padre, nunca lo vi así, pero sí lo veo como un profesor. En términos futboleros es como Bielsa. Cuando lo encarás, si no estás preparado, te comés un cachetazo cultural”, analiza. “El Indio nos enseñó a ir y volver de los conceptos, a usar la metáfora, el oxímoron —dice Diego—. Y eso llegó a Gerli, a mi barrio, el que se inunda, donde vivían los barras del Rojo, donde todos estábamos al borde de caer, pero esa orientación cultural de Los Redondos fue de profesor. Nos ponía a prueba, no era solamente chupar y drogarse en la esquina. Cuando nos decía ‘falopas duras en tipos blandos ahuecan corazones’, nos estaba diciendo que nos cuidemos”.
La muerte de Solari abre un agujero negro de orfandad. Altera la dinámica elástica del tiempo. Es inevitable caer en la trampa de la nostalgia. Volver a la esquina, a los bordes de la botella mal cortada, a las mañanas tristes, a los viajes en bondi con los auriculares en Oktubre o Un baión. Tres o cuatro generaciones sienten el impacto y por eso se reúnen en Avellaneda. Para acompañarse, para estar. “Esta es la última misa”, reza Javiera Vela.
Solari, Patria y Familia. Como Gardel, Evita, Perón, Kirchner y Maradona. Javiera llegó desde Azul, en el sur bonaerense, pero no tiene ningún interés en ver el cajón donde descansa Indio. “Quería estar acá, entre nosotros”, sintetiza bajo la pantalla que, sobre Mitre, emite imágenes de la multitud al pasar por delante del cajón. “En el 97 fui a ver a Los Redondos por primera vez y sentí una cosa distinta. Me dieron felicidad. Me dieron motivación. Me dieron una hermandad. Las letras nos pegaban. El Indio, como el Diego, como Néstor o como Cristina, me cambiaron la forma de ver la vida. Ir a verlo era estar feliz. No importa tu clase social, por eso agarré el auto y me vine, por lealtad y para que Milei sepa que somos muchos y no estamos solos, que tenga cuidado”.
Carmela Martínez daba clases en la escuela de educación especial donde trabaja en Canelones, cerca de Montevideo, Uruguay, cuando leyó un mensaje de una amiga que le avisaba de la muerte del Indio. Apenas salió de su trabajo compró un pasaje en barco, cruzó el Río al otro día y llegó a Villa Domínico. “Allá tenía esa sensación de orfandad, no me podía quedar, tuve que venir. Se me fue el tipo que me cantaba a mí, el que al principio no entendía”, solloza.
El ánimo de los peregrinos salta enloquecido, es inestable, va de llantos a risas, de abrazos al pogo. Cada 10 metros un parlante estalla en un himno redondo y de ricota. “Todo un palo”, “Un ángel para tu soledad”, “Toxi taxi”, “Preso en mi ciudad”. Están los que brindan y los que bailan. Avenida Mitre es una pasarela de carnaval, un cambalache, algunos improvisan un asado sobre el asfalto y otros pintan frases o rostros de Solari con tizas de colores. Los árboles tienen hombres trepados. Los puestos de colectivos también. Un flaco agita una inmensa bandera con el 10 de Maradona. Es una fiesta pagana, una celebración de la eternidad a la que entró Solari. Como la de otros dioses de la mitología argentina, su muerte tiene una luz de mentira. Algo también nace.
“El Indio nos explicaba el discurso” dice Nicolás Riquelme, rosarino de Central, “nos hizo pensar en el que tenés al lado, que es tu hermano, que no le tenés que pisar la cabeza, tu hermano es tu patria. El Indio es eso, y hoy el pueblo quiere llorar su patria porque el Indio le puso letra a cada lucha. Y la mecha está corta, en cualquier momento esto se prende fuego y el pueblo ricotero es un fuego, sostiene un ritual, que es el de encontrarse, como acá, esto es real, no los pajaritos libertarios”. Camina junto a su papá, Eduardo, cartero de 59 años, inoculador del virus ricotero en la sangre de su hijo. “Vi a los Redondos en los 80. A este le regalé la camiseta de Central y de los Redondos al mismo tiempo. Después creció y se me escapaba para ir a verlos, ¿qué le iba a decir?”. Ríen ambos. Riquelme padre continúa: “Es que el Indio nos dio elementos para saber oponernos al poder que nos oprime, como en ‘Nuestro amo juega al esclavo’, ‘Violencia es mentir’. Y ahora lo vivimos todos los días con esta gente y su ataque a los discapacitados, a los jubilados, a los informales. Hay que estar atento y escuchar lo que Solari tiene para decir”. Riquelme advierte así, en tiempo presente.
Avanza la fila y alguien incita a la multitud. “Indio no se murió, que se muera el peluca, la puta madre que lo parió”: grita y todos se suman y se contagian. El canto se extiende como una sombra sobre la fila. Una médica rosarina pregunta si es cierto que Kicillof y Máximo se volvieron a hablar para organizar el velatorio. Alguien al lado afirma, dice que leyó eso. Otro se ilusiona. Medio en voz baja, comenta: “¿Será que el Indio va a terminar ordenando este quilombo?”.
Este texto es una coproducción entre Revista Anfibia y elDiarioAR.
El Gobierno de Río Negro dispuso la obligatoriedad desde el lunes 13 próximo del uso de protectores faciales de distinto tipo, incluidos los de fabricación personal (denominados «tapaboca»), a todas las personas que circulen en la vía pública. La medida, dispuesta por decreto de la gobernadora Arabela Carreras, se fundamenta en la necesidad de reforzar…
Las justificaciones de Manuel Adorni respecto de su patrimonio siguen generando polémica, en particular sobre cómo repartió el Jefe de Gabinete los dólares que encontró en la casa que recibió como herencia de su padre.
Aunque el Jefe de Gabinete nunca precisó cuántos dólares encontró, se entiende a partir de sus afirmaciones, que ese dinero -junto a sus ahorros- sirvieron de base para los 200.000 dólares iniciales que luego invertiría con notable éxito en la criptomoneda Bitcoin.
Quienes siguen el caso sostienen que el 50% de los dólares hallados correspondían a la madre de los Adorni y el resto, en partes iguales a Manuel y a su hermano, el diputado provincial Francisco Adorni.
Agregan además, que la parte que recibió el Jefe de Gabinete puede haber sido un gran porcentaje de esos 200.000 dólares que sirvieron para apostar el mundo cripto. Se entiende que si ese hallazgo representó una parte ínfima, no hubiese sido necesario mencionar una historia tan improbable.
Mientras tanto, Francisco Adorni, ya rectificó dos veces su declaración jurada luego que le abrieran una causa judicial por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. En su primera rectificación incluyó una herencia de 21 millones de pesos que no había dado a conocer anteriormente ante la Oficina Anticorrupción.
Ese monto supone poco más que unos 14.000 dólares, un número quizás demasiado bajo para que corresponda al 25% que se distribuyeron los miembros de la familia Adorni. El diputado provincial incluyó esa herencia en la documentación un ítem que figura como «dinero efectivo en el país» y no precisa su origen.
LPO contó que tres días antes de que Manuel revelara el fortuito hallazgo de dólares, su hermano Francisco volvió a rectificar su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción. En esta nueva presentación, Adorni argumenta una menor valuación del 50% de su casa en City Bell. En la documentación anterior afirmaba que el valor fiscal de la propiedad era de 67.500.000 y ahora afirma que es de 52.600.000.
Florencia Retamoso, Francisco Adorni, Florencia Arietto y Diego Valenzuela.
Además, agregó cinco cajas de ahorro en las que tiene repartido poco más de 2 millones de pesos. Antes sólo había declarado dinero en efectivo.
Adorni es investigado por el fiscal Guillermo Marijuan por presunto enriquecimiento ilícito tras una denuncia presentada por la diputada nacional Marcela Pagano. El fiscal requirió información bancaria, impositiva y patrimonial del funcionario, y al Banco de la Provincia de Buenos Aires, específicamente, datos sobre un crédito.
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