Matías Rodríguez, de 20 años, este mediodía recibió en su domicilio de la zona de Esteban Echeverría (Luis Guillón), donaciones de artículos de limpieza, higiene personal y alimentos no perecederos por parte de la institución ‘tricolor’ que lo asiste desde un principio de la afectación, y de Lugones, titular de Aprevide, como lo informó Brown por medio de sus redes sociales.
El joven zaguero central, que el pasado miércoles fue testeado con resultado positivo por COVID-19 como paciente asintomático, se encuentra aislado junto a los ocho miembros de su familia en su casa, esperando por su evolución dentro de las dos semanas requeridas.
La institución del sur del conurbano bonaerense a través de su cuenta de Twitter @CABrown_Oficial posteó: «¡Más ayuda para Mati! Nuestro jugador Matías Rodríguez, quien se encuentra aislado junto a su familia, recibió donaciones del club y de Juan Manuel Lugones. El titular de la APreViDe se acercó por la mañana a brindar su ayuda. El C. A. Brown agradece enormemente el gesto».
La publicación fue acompañada con las imágenes de las cajas con los productos donados y el momento de la llegada de Lugones a la vivienda de ‘Cachorro’, tal el apodo de Rodríguez, que entrena con el primer equipo desde hace un año y en el que jugó tres partidos amistosos.
El proyecto SPRINT censurado por el INTA reveló los resultados del estudio realizado en Europa y en la provincia de Buenos Aires en el cual el total de participantes argentinos presentó agrotóxicos en sangre, orina y materia fecal. También se encontraron venenos en los alimentos, el polvo del hogar, los granos de cultivos, animales, alimentos…
Alejandro Monteoliva desmintió la primicia de LPO sobre el levantamiento de custodias a las entidades judías, pero desde la comunidad lo confirman y aseguran que hay templos que siguen sin la protección de la Policía Federal.
Este medio reveló que la ministra de Seguridad sacó la custodia de 60 establecimientos vinculados a la colectividad judía y desató un conflicto con la DAIA. El traslado de los custodios se hizo con el pretexto de engrosar las filas del Departamento Federal de Investigaciones (DFI). El DFI es el «FBI argentino» que impulsó Patricia Bullrich, la antecesora de la actual ministra.
«A las noticias falsas y la desinformación, les respondemos con la verdad. La custodia en los establecimientos de la comunidad judía no se redujo: fue reforzada y se mantiene activa», dijo Monteoliva mediante un comunicado de su ministerio.
La desmentida se choca con la realidad. Por caso, desde un templo de Once, que dejó de ser custodiado desde días atrás hasta el cierre de esta nota, se quejaron ante las autoridades nacionales en reiteradas ocasiones y no pudieron tener una respuesta de Monteoliva.
Fuentes de la DAIA dijeron a LPO que esa falla se debe a internas dentro de la propia Policía Federal. De hecho, hay una preocupación creciente en el gobierno porque Monteoliva no ejerce el mando real sobre la fuerza. Tampoco tiene ascendencia en las fuerzas Martín Ferlauto, el joven secretario de Seguridad Nacional.
La ministra enfrenta un incipiente reclamo de parte de los efectivos que exigen una recomposición salarial como la que obtuvo Gendarmería durante la gestión de Patricia Bullrich, muy cercana a los gendarmes.
Monteoliva ya había padecido una situación similar en 2013 cuando fue ministra de Seguridad de Córdoba y tuvo que renunciar por el acuartelamiento de la policía. En ese momento fue considerada una de las responsables políticas del motín de la fuerza, que desembocó en muertos, heridos y saqueos.
Se empieza a definir el campeonato del TopRace Series y el piloto reginense Facundo Aldrighetti llega a la recta final con chances de pelear por el título. Este fin de semana, la competencia tendrá lugar en el circuito de Paraná Entre Ríos los días 15, 16 y 17 de este mes, luego restará tan solo…
Debido al corte de energía programado por la distribuidora Edersa para mañana jueves y que afectará el sector donde se encuentra el edificio central de la Municipalidad de Villa Regina (Avenida Rivadavia 220), se informa que la atención al público relacionada con el cobro de tasas y trámites que impliquen la utilización del sistema eléctrico…
El Intendente Marcelo Orazi firmó con la Gobernadora Arabela Carreras el convenio para la implementación del programa ‘Suelo Urbano’ que contempla la obra de infraestructura básica para 107 terrenos del loteo Barazzutti con una inversión $21.615.872,05. De esta manera se dotará de los servicios de red de agua, eléctrica y alumbrado público a este sector…
El origen del nombre “Europa” no es un dato menor ni una simple curiosidad etimológica: condensa siglos de mitología, intercambios culturales entre Oriente y Occidente y debates académicos aún abiertos. Desde una princesa fenicia raptada por Zeus hasta raíces lingüísticas semíticas vinculadas al “ocaso”, el término revela cómo se construyó una identidad geográfica mucho antes de que existiera el continente tal como lo conocemos hoy.
Por Alcides Blanco para NLI
El mito fundacional: una princesa fenicia en manos de Zeus
El relato más difundido sobre el origen del nombre remite a la mitología griega. Según la tradición, Europa era una princesa fenicia —es decir, proveniente de la región del actual Líbano— hija del rey Agenor. El dios Zeus, enamorado de su belleza, se transformó en un toro blanco para acercarse a ella y finalmente raptarla, llevándola hasta la isla de Creta.
Este mito no es un detalle anecdótico: fue central para que los griegos nombraran regiones y territorios. La propia Asia, por ejemplo, también aparece en la mitología como una figura femenina vinculada a linajes divinos; Libia era tanto una región como una personaje mitológica; y Peloponeso deriva de Pélops, un héroe legendario. Incluso ciudades como Atenas toman su nombre de la diosa Atenea, y Tebas se vincula a relatos míticos sobre su fundación.
En ese marco, Europa no fue la excepción: el nombre de la princesa terminó trascendiendo el relato para convertirse en una referencia geográfica concreta. Como señalan diversos estudios históricos, la geografía antigua estaba profundamente atravesada por narrativas míticas que funcionaban como formas de explicación del mundo.
La explicación griega: “la de mirada amplia”
Desde el punto de vista lingüístico, una de las interpretaciones clásicas sostiene que “Europa” proviene del griego antiguo. La palabra sería una combinación de eurys (“ancho” o “amplio”) y ops (“ojo” o “rostro”), lo que podría traducirse como “la de amplia mirada” o “rostro ancho”.
Esta lectura no es menor: en el pensamiento griego, la idea de amplitud estaba asociada tanto al territorio como a la capacidad de ver o comprender el mundo. Algunos autores incluso vinculan este sentido con la percepción de la tierra firme frente al mar, como un espacio “abierto” y extenso.
Sin embargo, esta explicación —aunque difundida— no es la única ni necesariamente la más aceptada hoy.
La hipótesis semítica: Europa como “el occidente”
Una segunda línea de investigación, cada vez más considerada por especialistas, sitúa el origen del nombre en lenguas semíticas del Cercano Oriente. En particular, se lo vincula con la raíz ereb o irib, que significa “ponerse el sol” o “ocaso”.
Desde esta perspectiva, “Europa” sería simplemente “la tierra del oeste”, es decir, el lugar donde el sol se oculta visto desde Asia. Esta interpretación tiene una enorme potencia histórica: sugiere que el nombre no nace en Europa misma, sino en la mirada oriental sobre ese territorio.
Investigaciones lingüísticas como las de Ernest Klein o Giovanni Semerano han explorado esta posibilidad, aunque no sin controversias. El propio historiador Martin L. West advierte que la relación fonética entre los términos griegos y semíticos no es completamente concluyente.
Un concepto que cambia: de región mítica a continente
Otro elemento clave es que “Europa” no siempre designó un continente. En la antigüedad, el término se utilizaba de forma mucho más limitada, incluso para referirse a zonas específicas del mundo griego. Recién con el tiempo —y especialmente con el desarrollo de la geografía clásica— su significado se expandió.
Heródoto, por ejemplo, ya empleaba el término para diferenciar grandes regiones del mundo conocido, aunque sin los límites actuales. Esto muestra que el nombre fue adquiriendo sentido geopolítico de manera progresiva, en paralelo al crecimiento de las redes comerciales y culturales entre pueblos.
Una identidad en disputa
Lejos de ser un dato cerrado, el origen del nombre Europa sigue siendo objeto de debate académico. La coexistencia de explicaciones mitológicas, griegas y semíticas revela algo más profundo: el continente no tiene un origen “puro”, sino que es producto de múltiples influencias culturales.
En ese sentido, el propio nombre Europa funciona como síntesis de un proceso histórico mayor: el contacto —muchas veces conflictivo— entre Oriente y Occidente. La princesa fenicia del mito no es casualidad, sino un símbolo de ese cruce de mundos.
Conclusión: un nombre que cuenta una historia
El nombre Europa no es simplemente una etiqueta geográfica. Es el resultado de una construcción histórica donde confluyen mitos, lenguas y miradas sobre el mundo.
Ya sea como “la de amplia mirada” en la tradición griega o como “la tierra del ocaso” en la interpretación semítica, el término expresa una idea clave: Europa siempre fue definida en relación con otros. Y esa tensión —entre identidad propia y mirada ajena— sigue siendo parte central de su historia hasta hoy.