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Última noche de Maratón Cultural

Esta noche se cerrará la segunda edición del programa ‘Maratón Cultural’ que tuvo a Regina como sede.

Las actuaciones podrán seguirse a través de las siguientes redes sociales:  en www.facebook.com/MunicipioDeVillaRegina, en www.facebook.com/CulturaRN y en You Tube “Río Negro Cultura”.

La grilla de presentaciones de hoy domingo es:

18,15 horas: Agrupación Piel Morena

18,30 horas: Alexis de la Fuente y Foca Project

1915 horas: Los Bilingües

19,30 horas: El arte de bailar

20 horas: Danzar Huergo

20,15 horas: The never eaters

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  • Frigerio denunció que le plantaron micrófonos en su despacho

     

    Rogelio Frigerio denunció que le plantaron micrófonos en su despacho de la gobernación de Entre Ríos y abrió una investigación por posible espionaje.

    En el gobierno entrerriano dijeron a LPO que están investigando si la colocación de los micrófonos es sólo un mensaje mafioso o si los dispositivos emitían señales al exterior de la gobernación.

    Por eso el gobierno presentó una denuncia penal para que la Justicia investigue quiénes colocaron estos dispositivos y con qué finalidad. Además abrió una investigación administrativa interna para determinar responsabilidades y posibles complicidades dentro de la estructura del Estado.

    «Este tipo de prácticas constituyen un delito grave, atentan contra la institucionalidad, la privacidad, la seguridad y el normal funcionamiento de las autoridades democráticamente electas», dijeron en el gobierno de Frigerio.

    Uno de los micrófonos hallados en el despacho del gobernador Frigerio

    «Durante muchos años, en Entre Ríos se naturalizaron prácticas oscuras, de control, espionaje y persecución política. Ese tiempo se terminó», agregaron.

     

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    Stranger Things en Argentina

     

    Como si el país hubiera entrado al otro lado de Hawkins, una seguidilla de hechos insólitos, climáticos y políticos parece confirmar que algo raro está pasando en la Argentina. Olas gigantes donde no deberían existir, diluvios urbanos, accidentes tan improbables que rozan lo fantástico y un relato económico que no cierra ni con luces de Navidad.

    Por Tomás Palazzo para NLI

    Desde hace semanas, la sensación es la de estar mirando una temporada nueva de Stranger Things, pero con mate, empanadas y conferencias de prensa. En el pueblo imaginario de Hawkins había portales; acá, los portales se abren en la costa, en las autopistas y en los informes oficiales.

    El clima como mensaje del “otro lado”

    Por un lado la ola gigante en la costa bonaerense, un meteotsunami que dejó víctimas, heridos y una pregunta flotando en el aire: ¿qué hace una ola de ese tipo en un balneario familiar? El mar avanzó como si alguien hubiera abierto una grieta invisible entre dimensiones, recordando que la naturaleza no suele pedir permiso cuando se la ignora.

    No olvidemos el diluvio en el AMBA, con autos flotando en la Panamericana, shoppings anegados y barrios convertidos en lagunas improvisadas. No fue ciencia ficción: fue agua, granizo y caos real. Pero el clima, como en las mejores series, parecía insistir con una advertencia que algunos prefieren no escuchar.

    Señales pequeñas, rarezas gigantes

    En medio de ese escenario, apareció una escena digna de guion surrealista: un vidrio que cae desde lo alto y le pega en la cabeza a un hombre que tomaba café tranquilamente. Nada sobrenatural, dirán algunos. Pero en tiempos extraños, incluso lo cotidiano parece cargado de un simbolismo inquietante: nadie está del todo a salvo cuando el mundo pierde estabilidad.

    En Stranger Things, el mal no siempre aparece de golpe. A veces se manifiesta en detalles mínimos, en ruidos extraños, en objetos que caen sin explicación. La Argentina de hoy parece moverse en ese mismo registro.

    La economía como el monstruo invisible

    Y entonces llega el capítulo final, el más político de todos. El nuevo IPC de diciembre marcó 2,8% y volvió a subir, mientras desde el Gobierno insisten en que la inflación “está bajando”. El problema es que, en el mundo real, los precios subieron mucho más del 30% anual, aunque el relato oficial intente vender otra historia.

    Como Henry Creel antes de convertirse en algo más oscuro, hay personajes que niegan la realidad que tienen enfrente. Negar el cambio climático, negar los datos que no convienen, negar lo que la gente siente en el bolsillo. En Hawkins eso abría portales. En la Argentina, abre una brecha cada vez más grande entre el discurso y la vida cotidiana.

    No hace falta decirlo explícitamente. Las analogías están ahí, flotando en el aire, como las luces titilando cuando algo del otro lado se acerca. Cuando la realidad se niega sistemáticamente, lo extraño deja de ser excepción y se vuelve norma.

    La pregunta no es si estamos viviendo una versión local de Stranger Things. La pregunta es cuánto más va a durar esta temporada y quién va a animarse, de una vez, a cerrar el portal.

     

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  • Mindlin pinchó el globo de las exportaciones de gas al polo industrial de San Pablo

     

    Marcelo Mindlin pinchó uno de los globos recurrentes de la industria del gas. Mientras el Gobierno festeja la exportación de gas a Brasil como un hito histórico, el dueño de Pampa Energía dijo en público lo que en privado muchos repiten: el negocio no cierra. 

    Mindlin puso en duda que tenga sentido invertir miles de millones de dólares en gasoductos, como la reversión del gasoducto norte, para vender gas apenas unos meses al año. 

    En una entrevista con El Cronista, Mindlin explicó que Brasil tiene una matriz dominada por la hidroelectricidad, que en años normales cubre gran parte de su demanda al menor costo. El gas aparece sólo para cubrir picos muy puntuales, de dos o tres meses, y aun así durante pocas horas de pocos días. Con ese patrón de consumo, explicó, no hay racionalidad económica posible en la construcción de una red de gasoductos que vaya desde Vaca Muerta, en la Patagonia argentina, hasta el litoral paulista. 

    Mindlin incluso reveló que del lado brasileño no aparece ningún comprador dispuesto a firmar contratos en firme por nueve meses al año, que es lo mínimo necesario para justificar la inversión.  

    Shell abandonó el mega proyecto de GNL de YPF y expone la «venta de humo» de Marin

    El contraste es incómodo porque el Gobierno celebró la reversión del Gasoducto Norte como una obra emblemática. La presentó como la llave para reemplazar el gas boliviano, transportar hasta 15 millones de metros cúbicos diarios desde Vaca Muerta y abrir la puerta a las exportaciones regionales. 

    Mindlin explicó que Brasil tiene una matriz dominada por la hidroelectricidad, que cubre gran parte de su demanda al menor costo. El gas aparece sólo para cubrir picos muy puntuales, de dos o tres meses. Con ese patrón de consumo, explicó, no hay racionalidad económica posible en la construcción de una red de gasoductos que vaya desde Vaca Muerta hasta el litoral paulista. 

    Hubo actos, fotos y comunicados que hablaron de un «antes y un después». Ese relato se reforzó cuando se anunciaron las primeras exportaciones a Brasil, vía Bolivia, en operaciones calificadas como «históricas». En los hechos, fueron envíos interrumpibles, de prueba, atados a ventanas de oportunidad y a que el mercado interno no demande ese gas. 

    Lo más llamativo es que el propio gasoducto que se exhibió como logro sigue en obra. Fue la única gran obra pública que inauguró el gobierno libertario, pero se cortó la cinta sin que estuviera terminada. Faltan completar y poner plenamente en funcionamiento las plantas compresoras clave para que el sistema opere a capacidad. Todavía hay cuadrillas trabajando en el trazado. 

    Daniel González, responsable de la política energética del gobierno de Milei.

    Las demoras no son menores. Las empresas contratistas reclamaron pagos atrasados y advirtieron que sin financiamiento regular es imposible cumplir los plazos. Sin compresoras funcionando a pleno, la promesa exportadora queda condicionada. 

    La obra del Gasoducto Norte quedó abandonada porque no le pagaron a la contratista

     El escepticismo de Mindlin adquiere otra densidad cuando se mira su estructura empresaria. No es solo productor de gas. Controla Pampa Energía, es dueño de TGS, participa en generación térmica y maneja Transener, la columna vertebral del sistema eléctrico. 

    Para un empresario integrado, quedarse con ese paquete completo sería un negocio redondo. Tan redondo que la ley lo prohíbe: el marco regulatorio impide que quien genera energía controle también el transporte eléctrico. 

    En un sector donde la integración vertical suele ser el gran premio, Mindlin se esfuerza en negar que sus piezas encajen entre sí. Pero el mapa muestra otra cosa: gas, transporte, generación, construcción y ahora cemento. Un entramado que, lejos de la épica de la integración regional, pone el foco en otra integración, más silenciosa y doméstica.

    En ese contexto, no parece casual otra respuesta de Mindlin. Cuando le preguntaron por la reciente compra de Loma Negra, descartó cualquier sinergia. Dijo que no sumaba valor para Pampa, que era «todo lo contrario» de lo que necesita la empresa, porque la cementera puede parar sus plantas en invierno, justo cuando el gas es más caro, y operar los nueve meses en que es más barato. 

    La negación fue todavía más tajante cuando le mencionaron a Sacde, la constructora del grupo, habitual jugadora en grandes obras de infraestructura. «Cero sinergias», insistió. Ni con la cementera, ni con la constructora, ni con el resto de los activos. 

    En un sector donde la integración vertical suele ser el gran premio, Mindlin se esfuerza en negar que sus piezas encajen entre sí. Pero el mapa muestra otra cosa: gas, transporte, generación, construcción y ahora cemento. Un entramado que, lejos de la épica de la integración regional, pone el foco en otra integración, más silenciosa y doméstica.

     

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