| |

CHUBUT FRENA EL GLIFOSATO, ¿Y LAS MINERAS?

FABRICIO CARDELLI ESCRIBE PARA LATAPA

Chubut se convirtió en la primera provincia del país en prohibir el glifosato, entre idas y vueltas del gobernador. La idea de esta columna es dar un pantallazo de una problemática global: los controles a las multinacionales. Qué dijo el presidente Mauricio Macri sobre el herbicida y qué dice la Organización Mundial de la Salud. Condenas a Monsanto en EE.UU. y escándalo de espionaje en Francia. La relación con la amenaza latente de la minería en Chubut.

CHUBUT, LA PRIMERA DEL PAÍS

Chubut se convirtió en la primera provincia argentina en prohibir la fabricación, el uso y la comercialización del glifosato o herbicidas que lo contengan. El gobernador de la provincia, Mariano Arcioni, que primero había criticado la ley, finalmente se abstuvo a vetarla como había anunciado. Tras las consultas que dijo haber hecho Arcioni con especialistas, afirmó que el uso del glifosato era “no nocivo” y anticipó que vetaría la ley. “Fue un proyecto con fines electorales”, valoró el gobernador, según un video que publicó Red43.

¿Por qué? La legislatura chubutense había aprobado por unanimidad –o sea, incluidos los votos de diputades oficialistas- la prohibición del glifosato un par de semanas antes de las elecciones generales en la provincia (se votó este domingo) por lo que el costo político de vetar la ley debía recaer sin más en el gobernador. Ante las críticas recibidas al anunciar el veto, las contradicciones de sus legisladores para explicarlo, y el riesgo de lo impopular de esta decisión, dio marcha atrás sin anunciarlo. La ley quedó promulgada (ver foto). El pasado domingo, Arcioni fue reelecto gobernador de Chubut, cargo al que había accedido tras la muerte de Mario Das Neves a fines de 2017.

LOS TRABAJADORES, LAS VÍCTIMAS

Hablar de glifosato es hablar de muerte. “Problablemente cancerígeno para los seres humanos”, afirmó la Organización Mundial de la Salud, como precisó el periodista Darío Aranda en esta nota fundamental sobre el tema para La Vaca. Antes que la ciencia, fueron los vecinos de a pie quienes demostraron las consecuencias mortales del uso del herbicida. Un caso testigo es el del entrerriano Fabián Tomasi, símbolo de la pelea contra los agrotóxicos hasta su último minuto de vida, retratado por Télam en 2015.

Tristemente no es el único. Todavía puede no ser demasiado tarde para frenar el avance de este veneno, que según especialistas, se puede encontrar en casi todos los alimentos que consumimos.

SI ES BAYER, ¿ES BUENO?

Hablar de glifosato es hablar de multinacionales. La marca comercial Round up, el herbicida que tiene como principal componente al glifosato, es elaborado por Monsanto, una compañía agroquímica que desde junio de 2018 es propiedad de la multinacional alemana Bayer. Sí, la de los remedios. En lo que va de 2019 se cuentan ya cuatro condenas millonarias en Estados Unidos por los efectos nocivos a la salud de quienes trabajan la tierra con este herbicida.

“A pesar de los fallos judiciales, de más de 830 trabajos científicos que confirman su nocividad y de las denuncias de decenas de pueblos fumigados, en Argentina aún es defendido su uso por funcionarios, empresarios del agro y medios de comunicación”, escribió el ya mencionado Aranda. Luego de un fallo sin precedentes sobre la prohibición de fumigar a menos de mil metros de las escuelas de Entre Ríos, recurso de amparo presentado por el Foro Ecologista de Paraná, el presidente Mauricio Macri lo calificó de “irresponsable”.

Un aspecto central para desenmascarar estas trampas discursivas es el tema de los controles: en la actividad que sea (aluminio, minería, fracking) las multinacionales (Aluar, PanAmerican Silver, Chevrón) generan mecanismos para controlarse a sí mismas y tienen el poder de lobby para comprar las opiniones científicas que mejor le quepan. O políticos que les voten leyes a medida. El periodista Santiago O’Donell dio cuenta ya en 2011 de la defensa de la Embajada de EE.UU. al uso del pesticida, un ejemplo de que la complicidad de los estados con las multinacionales es carnal. Bayer es uno de los principales comercializadores del glifosato, pero no el único: hasta YPF se cuenta en esa lista.

Además de las condenas en EE.UU., Bayer se vio forzado a “disculparse” tras desatarse el escándalo de espionaje ilegal realizado por su filial Monsanto a periodistas, políticos y científicos franceses para conocer su postura sobre este herbicida. ¿Las multinacionales hacen inteligencia o cuentan con complicidades de los Estados que cuidan sus intereses?

LA MEGAMINERÍA TAMBIÉN PROHIBIDA (POR AHORA)

Los chutenses tienen una fuerte historia de defensa de los recursos naturales ante los actores del extractivismo minero, a pesar de ser la primera provincia petrolera del país. El hito más saliente de estas manifestaciones populares es el plebiscito de Esquel de 2003 contra la megaminería: más del 81% de les vecines le dijo No a a la mina y hoy la Cordillera es casi un territorio intocable. De ese movimiento asambleario surgió la ley -popularmente conocida como Ley 5001- que prohíbe la megaminería en la provincia.

La riqueza de la tierra es la condena de los pueblos, decía el entrañable Eduardo Galeano en Las Venas… La multinacional Pan American Silver hace 16 años que acecha en la meseta central chubutense (el equivalente a la Línea Sur rionegrina) donde se estima que existe la reserva de plata más grande del mundo. El exgobernador peronista Martín Buzzi la había definido como “zona de sacrificio”. Sacrificio es el que hace la gente que vive en los pueblos de la meseta patagónica, sin energía eléctrica, sin trabajo, sin recursos; sin presencia del Estado. En Chubut se oye que esta miseria está planificada: le dicen “crisis autogenerada”. Y la minera tiene la varita mágica. ¿La plata quién se la llevaría?

En las sombras avanza el lobby minero ante la política local y el interés nacional, ambos a espaldas del pueblo. El episodio de la marcha anti minera de 2018 en Rawson lo ejemplifica: fue multitudinaria pero casi no tuvo cobertura de los medios tradicionales. Sí, los medios cómplices no se encuentran sólo en la Capital Federal.

En una nota que hicimos con una colega (también oriunda de Río Negro) para la revista Cítrica, el titular del gremio minero, militando abiertamente por la actividad en Puerto Madryn, nos dijo con micrófono encendido que los legisladores chubutenses les pedían coimas para aprobar la ley que le abre la puerta a PanAmerican. Nadie se escandalizó. El nivel de hipocresía es tal que el gobernador Arcioni, en la campaña legislativa de 2017, afirmaba estar en contra de la minería “que nos quieren imponer desde Buenos Aires”.

Hoy, junto con una liga de intendentes y jefes comunales, parece haber cambiado de opinión. En sintonía con Casa Rosada, maquilla su postura prominera con el eufemismo del debate y el desprestigio constante a quienes se oponen. Mire al peronista Miguel Pichetto, exbogado de una minera y compañero de fórmula de Macri. Y como presidente del Partido Justicialista lo tiene al sanjuanino Luis Gioja, el de la Barrick Gold. En temas de extractivismo, las oposiciones son alianzas.

¿Y quiénes se oponen, entonces? ¿Qué tiene en común el glifosato y la minería? En este juego discursivo perverso, amplificado por los medios de comunicación con bisturí, se construye la idea de que quienes defienden la tierra, los ríos, los cerros, las montañas, el mar… son “violentos” o “extremistas”… o “irresponsables”. Chubut tiene un solo río que recorre toda la provincia, ¿no sería un riesgo contaminarlo con cianuro? ¿La minería va a salvar a la provincia  de sus deudas (económicas y sociales) o va a ser como el sueño del petróleo, que se acaba?

Por ahora, a pesar del constante embiste del lobby prominero, la voluntad popular resiste. Parece que no queda otra.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Actividades deportivas suspendidas

    La Municipalidad de Villa Regina informa que debido a las medidas sanitarias extraordinarias anunciadas por el Ministerio de Salud de Río Negro a las que adhiere la Municipalidad de Villa Regina se suspenden los siguientes eventos: -3° Fecha del Campeonato Patagónico de Motocross -3° Fecha del Rally Regional -16° Trekking al Indio Comahue -‘Mundo Boca…

    Difunde esta nota
  • |

    Un ADN solidario

    Si de algo podemos fiarnos es de la solidaridad con la que orgullosamente podemos contar cuando la necesidad se vuelve «primer plano». Está claro que no todo se resuelve con movilizaciones solidarias, pero cada vez que alguien se propone a colaborar por una causa en común, el pueblo se hace presente. Hace dos años atrás…

    Difunde esta nota
  • Rappallini agitó una rebelión industrial y terminó consiguiendo un RIGI para su empresa

     

    Todo arrancó con una jugada muy calculada dentro del mundo fabril. Martín Rappallini le reclamó una reunión urgente al ministro Toto Caputo e hizo circular en grupos empresarios un texto explosivo titulado «¡RIGI Industrial ya!», donde cuestionaba abiertamente el rumbo económico de Javier Milei y reclamaba beneficios especiales para la industria tradicional.

    La versión que se difundió internamente era durísima. Hablaba de «caída de ventas», «fuerte presión sobre márgenes» y pedía políticas sectoriales para evitar el deterioro industrial. Pero además contenía una frase especialmente sensible para el Gobierno: «Hoy gran parte de la industria argentina está financiando el Estado, jubilaciones y educación». 

    Según reveló el periodista Leandro Renau, el texto atacaba además uno de los núcleos discursivos del mileísmo. Rappallini sostenía que el Gobierno había terminado aceptando, con el «Súper RIGI», algo que durante años negó: que ningún sector compite globalmente sin protección, incentivos y condiciones especiales. Y a partir de ahí planteaba la tesis central de su ofensiva: si el Estado reconoce que ciertos sectores necesitan beneficios extraordinarios, entonces la industria tradicional también debe recibirlos.

    Paolo Rocca intervino en la UIA para echar a los jóvenes: «Ganó la casta»

    La circulación no fue accidental. El propio Rappallini lo mandó a grupos de Whatsapp empresarios y al foro «Info Industrial», donde participan cientos de industriales de todo el país. Buscaba generar clima interno y mostrar volumen político. Las respuestas fueron de entusiasmo. Muchos empresarios sintieron que, finalmente, la conducción de la UIA decía públicamente lo que buena parte del sector venía discutiendo en privado desde hacía meses.

    Mientras Rappallini endurecía el discurso usando a toda la industria como argumento, el Gobierno buscaba contenerlo con beneficios concretos para su propio grupo empresario. La minera de su familia consiguió un RIGI justo cuando el jefe de la UIA decidió moderar un comunicado durísimo contra Milei y Caputo.

    Pero pocas horas después apareció otro movimiento. El texto finalmente publicado ya no era el mismo. Conservaba el planteo general del «RIGI industrial», pero habían desaparecido buena parte de las frases más agresivas y del tono confrontativo. Las referencias más explosivas sobre la industria financiando al Estado, el costo de la apertura y el deterioro de los sectores transables quedaron suavizadas o directamente borradas.

    Ahí aparece la maniobra completa. Primero circuló una versión incendiaria como mensaje al Gobierno. Después vino la moderación pública. El mensaje pasó de una denuncia frontal sobre el desastre que el modelo de Milei y Caputo causa a la industria argentina a un texto negociado. En el medio, Rappallini consiguió un RIGI para su minera. Un extraordinario beneficio que Toto Caputo maneja a discreción.

    Rappallini es considerado dentro de la UIA como un dirigente alineado históricamente con Paolo Rocca. El líder de Techint viene escalando su tensión con Milei, lo que achica el margen de Rappallini para hacer el oficialismo blue que hizo etos casi tres años de Milei en los que desaparecieron miles de fábricas, ante la tibieza de la UIA.

    Rocca viene denuncinando la apertura indiscriminada de importaciones y la inclinación del Gobierno por favorecer negocios extractivos mientras expone a la industria tradicional a una apertura comercial sin flitros.

    Pero mientras Rappallini endurecía el discurso usando a toda la industria como argumento, el Gobierno buscaba contenerlo con beneficios concretos para su propio grupo empresario.

    En efecto, la empresa vinculada a la familia Rappallini consiguió ingresar al esquema de beneficios del RIGI. Y eso cambió completamente la lectura interna de la secuencia. Porque muchos industriales interpretaron que el presidente de la UIA utilizó el malestar genuino del sector como herramienta de presión para negociar ventajas específicas para sí mismo.

    «Ahora con Rappallini calmado seguro que se termina concretando la reunión con Toto Caputo, que imagino no pasará del algunos reclamos para la tribuna», afirmó resignado un industrial, en diálogo con LPO.

     

    Difunde esta nota
  • ¡Aplausos para el primer Festival Regina Audiovisual!

    En la noche del sábado llegó a su fin la primera edición del Festival Regina Audiovisual. En la oportunidad se hizo entrega de los premios a los ganadores de las distintas categorías, donde estuvieron presentes el Intendente Marcelo Orazi, la Secretaria de Desarrollo Cultural de la provincia Nancy Sierro, la Directora de Cultura de la…

    Difunde esta nota
  • EL REGRESO TRIUNFAL

    MARCOS COLETTO ESCRIBE PARA LA TAPA Después de que Jagger y Richards estuvieran abocados a sus carreras como solista y pasaran por una pelea a la que Keith título como la tercera guerra mundial, se juntan en enero del 89 en Barbados, fuman la pipa de la paz y hacen un regreso triunfal en el…

    Difunde esta nota

Deja una respuesta