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Relleno de calles en distintos sectores de la ciudad

La Secretaría de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina lleva adelante trabajos de relleno de calles en distintos sectores de la ciudad.

Las tareas se realizan en la calle Santos Vega y continuará en calle 2 de Abril en barrio Matadero y en el kilómetro de García.

El objetivo es mejorar la transitabilidad en esas arterias.

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  • La inflación en dólares frenó los emprendimientos de pozo y solo sobreviven los premium

     

    La inflación en dólares en la construcción complica los desarrollos de pozo en la Ciudad de Buenos Aires y los emprendimientos premium son los únicos rentables. 

    Con un costo de la construcción que aumentó más de 24% interanual en dólares, los departamentos de pozo dejaron de ser el refugio de valor de la clase media alta. Los monoambientes que eran la estrella del mercado hace pocos años, fueron perdiendo terreno. «La falta de ahorro disponible hizo que haya mucha menos gente con posibilidades de invertir», explicó un experimentado desarrollador porteño.

    La tipología más dinámica de los últimos dos años fueron los 2 y 3 ambientes, especialmente en 2025 por el crecimiento del crédito. El problema para los desarrolladores es que continúa habiendo un stock muy grande de viviendas usadas y que los bancos casi no prestan. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la cantidad de departamentos en construcción cayó 30%. En ese mismo período, la cantidad de usados en el mercado aumentó casi 25%.

    «Tenemos muchos interesados que vienen a ver los proyectos, pero después no quieren validar el precio», explicó a LPO un jugador top de la Ciudad.

    El costo del metro cuadrado nuevo se duplicó entre 2023 y 2024. Si bien los desarrolladores sostienen que el costo durante el kirchnerismo era «artificial», el sinceramiento libertario hizo estallar al mercado.

    Caputo festejó el dato de industria y construcción, pero los números del Indec muestran caídas

    En 2025, el incremento del costo se desaceleró, pero igualmente subió otro 24%, un valor que restringe el público de viviendas a estrenar. Si buscan un precio competitivo, los desarrolladores terminarán perdiendo dinero porque no llegarán a cubrir el costo de reposición de los materiales.

    «Un desarrollo inmobiliario tiene tres ejes: el terreno, el costo de la construcción y el margen. Los terrenos bajaron muy poco. El costo se duplicó, por eso los márgenes se redujeron mucho», se lamentó un desarrollador que está por comenzar con un emprendimiento top en Núñez.

    Un desarrollo inmobiliario tiene tres ejes: el terreno, el costo de la construcción y el margen. Los terrenos bajaron muy poco. El costo se duplicó, por eso los márgenes se redujeron mucho

    Ese segmento es el que mejor funciona. El costo del metro cuadrado sin contar la tierra supera los 1300 dólares. Para un emprendimiento de gama media en Caballito, sumando el terreno y también el margen, el valor queda cerca de 2000 dólares.

    «Por menos que eso hay departamentos usados en Caballito. Por ahora el público va por el usado», dijo el desarrollador que comenzará a construir en los próximos meses.

    ¿Eso significa el fin de los pozos? Por el momento seguirán funcionando en los barrios caros como Puerto Madero, Palermo o Belgrano, y en algunos de clase media alta del corredor norte, como Colegiales y Núñez.

    En una ciudad como Buenos Aires, donde hay sobreoferta de departamentos ABC1 y escasez de vivienda para los sectores medios, esa tendencia es problemática.

    Desde mayo hasta octubre de 2025, la escrituración de viviendas en la Ciudad venía en subida. Pero el proceso de interrumpió y vino una pequeña reactivación en marzo. En abril el interanual quedó igualado.

    En el mundo de los desarrolladores le ponen fichas a la reactivación del crédito, que el gobierno liquidó para enfriar la economía, aunque no se ve en el horizonte una reactivación.

    Quienes venden de pozo lo hacen porque necesitan el dinero con urgencia o porque necesitan financiar otro proyecto de más potencial.

    «Hasta que el mercado termine de absorber el stock de usados esto va a ser así. Recién cuando haya caído mucho la oferta se va a recuperar el pozo. Rezamos todos los días para eso», se esperanzó el desarrollador top.

     

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    El agua, el recurso que marcará las próximas décadas: por qué los expertos hablan de una nueva geopolítica mundial

     

    El cambio climático, el crecimiento de la población y el aumento de la demanda industrial están transformando al agua dulce en uno de los recursos estratégicos más importantes del siglo XXI. Organismos internacionales advierten que la disputa ya no pasa solamente por el petróleo o los minerales: garantizar el acceso al agua será uno de los grandes desafíos económicos, ambientales y políticos del futuro.

    Por Redacción de NLI

    Durante gran parte del siglo XX, la energía fue considerada el principal recurso estratégico para el desarrollo de los países. Petróleo, gas y, más recientemente, litio y tierras raras dominaron buena parte de las discusiones geopolíticas. Sin embargo, en los últimos años comenzó a consolidarse otro diagnóstico entre científicos, economistas y organismos internacionales: el agua dulce podría convertirse en uno de los bienes más disputados de las próximas décadas.

    Aunque el planeta está cubierto en un 70% por agua, apenas una pequeña fracción es apta para el consumo humano. A esa limitación natural se suman el cambio climático, la contaminación de ríos y acuíferos, el crecimiento demográfico y una demanda cada vez mayor por parte de la agricultura, la industria y las ciudades.

    El resultado es un escenario donde el acceso al agua dejó de ser una cuestión exclusivamente ambiental para convertirse también en un asunto de seguridad, desarrollo económico y soberanía.

    Un recurso que parecía infinito

    Durante mucho tiempo predominó la idea de que el agua era un bien prácticamente inagotable.

    Sin embargo, las sucesivas sequías registradas en distintas regiones del mundo, la reducción de glaciares, el descenso del caudal de grandes ríos y la sobreexplotación de acuíferos comenzaron a modificar esa percepción.

    La agricultura consume cerca del 70% del agua dulce utilizada por la humanidad, seguida por la industria y el consumo doméstico. A medida que aumenta la población mundial y crece la producción de alimentos, la presión sobre ese recurso también se incrementa.

    En paralelo, los fenómenos climáticos extremos alteran los ciclos hidrológicos y vuelven más frecuentes tanto las inundaciones como los períodos prolongados de escasez.

    América del Sur, una región estratégica

    En ese contexto, América del Sur ocupa un lugar privilegiado.

    La región concentra algunas de las mayores reservas de agua dulce del planeta, entre ellas el Acuífero Guaraní, compartido por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, además de grandes cuencas hidrográficas y extensos sistemas de humedales.

    Argentina posee, además, importantes reservas glaciares en la Cordillera de los Andes y una vasta red de ríos que forman parte de su patrimonio natural.

    Para especialistas en recursos hídricos, esa riqueza implica una enorme oportunidad, pero también una responsabilidad creciente en materia de preservación y planificación.

    El desafío de administrar un recurso estratégico

    El agua no solo resulta indispensable para el consumo humano.

    También condiciona la generación de energía, la producción agropecuaria, la minería, la industria alimentaria y prácticamente todas las actividades económicas.

    Por eso, numerosos países comenzaron a incorporar la seguridad hídrica como un componente central de sus estrategias de desarrollo.

    En Argentina, el debate todavía aparece fragmentado entre distintas jurisdicciones y organismos, mientras especialistas plantean la necesidad de construir políticas de largo plazo que contemplen tanto la protección de las fuentes de agua como el uso eficiente del recurso.

    La discusión ya no pasa únicamente por preservar el ambiente. También involucra la capacidad de un país para administrar uno de los activos estratégicos más importantes que tendrá durante el siglo XXI.

    El cambio climático acelera todos los escenarios

    Los informes científicos coinciden en que el calentamiento global intensificará muchos de los problemas existentes.

    Sequías más prolongadas, lluvias más intensas y modificaciones en los patrones climáticos obligarán a adaptar la infraestructura, la producción agrícola y los sistemas de abastecimiento de agua.

    Ciudades que durante décadas no enfrentaron problemas de suministro comenzaron a revisar sus redes de distribución, mientras regiones tradicionalmente agrícolas deben modificar cultivos y técnicas de riego para adaptarse a nuevas condiciones.

    La gestión del agua dejó de ser un tema reservado a ingenieros hidráulicos para convertirse en una cuestión transversal que involucra economía, salud pública, energía y planificación territorial.

    Un debate que trasciende al ambiente

    Cada vez más analistas sostienen que el agua será uno de los recursos que definirá el equilibrio internacional durante las próximas décadas.

    No se trata solamente de evitar la escasez, sino de garantizar que un recurso indispensable para la vida permanezca bajo criterios de sustentabilidad y acceso equitativo.

    Para un país como Argentina, que cuenta con una de las mayores disponibilidades de agua dulce del mundo, el desafío consiste en comprender que ese patrimonio natural no representa únicamente una ventaja ambiental. También puede convertirse en un factor decisivo para su desarrollo, siempre que exista una estrategia capaz de protegerlo, administrarlo y aprovecharlo en beneficio del conjunto de la sociedad.

     

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