relleno-de-calles-en-distintos-sectores-de-la-ciudad

Relleno de calles en distintos sectores de la ciudad

La Secretaría de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina lleva adelante trabajos de relleno de calles en distintos sectores de la ciudad.

Las tareas se realizan en la calle Santos Vega y continuará en calle 2 de Abril en barrio Matadero y en el kilómetro de García.

El objetivo es mejorar la transitabilidad en esas arterias.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Duro golpe de MSCI a Caputo: Recién después de la elección presidencial analizarían mejorar la nota de Argentina

     

    De todos los datos e indicadores que vienen del frente económico, este es el que realmente le pega al plan. No es la industria en caída. No es la actividad partida. No es el consumo planchado. Es MSCI diciéndole a Toto Caputo que la Argentina todavía no está en condiciones de volver al radar de los fondos globales.

    El golpe va directo al nervio del programa. El plan ya no depende solo del ajuste fiscal, de pisar el gasto o de administrar el dólar. Depende, sobre todo, del financiamiento externo. Caputo necesita volver a colocar deuda, renovar vencimientos, convencer a Wall Street de que esta vez la Argentina no es una excursión corta antes del próximo incendio.

    Por eso la decisión de MSCI tiene otro peso. La firma mantuvo a la Argentina como mercado standalone, el escalón más bajo de su clasificación, y no la incluyó en ningún proceso de revisión para pasar a mercado de frontera o emergente. El mercado esperaba, al menos, entrar en una lista de seguimiento. Ni eso.

     «MSCI concluyó que no hubo mejoras suficientes en materia de acceso al mercado respecto de 2024 y, además, confirmó que el país no ingresará al proceso formal de revisión, un requisito indispensable antes de cualquier reclasificación. Bajo este escenario, la ventana más probable para un ascenso recién aparece hacia 2028: el supuesto base es que durante 2027 se consoliden nuevas medidas de apertura, MSCI abra una consulta y Argentina sea incorporada a la lista de revisión», comentaron desde Puente.  

    Duro golpe a Caputo: MSCI sugiere que no subirá la calificación de Argentina y se pierden USD 7.000 millones

    El informe clave se llama MSCI 2026 Global Market Accessibility Review. Allí MSCI evaluó 79 mercados y miró cinco criterios: apertura a la propiedad extranjera, facilidad para el ingreso y salida de capitales, eficiencia operativa, disponibilidad de instrumentos de inversión y estabilidad del marco institucional. Además, desagregó esos criterios en 18 medidas concretas. En la planilla, la Argentina aparece con siete taches: restricciones al flujo de capitales, falta de liberalización cambiaria, problemas de compensación y liquidación, ausencia de stock lending, ausencia de short selling, baja disponibilidad de instrumentos de inversión y debilidad del marco institucional.

    MSCI concluyó que no hubo mejoras suficientes en materia de acceso al mercado respecto de 2024 y, además, confirmó que el país no ingresará al proceso formal de revisión, un requisito indispensable antes de cualquier reclasificación. Bajo este escenario, la ventana más probable para un ascenso recién aparece hacia 2028.

    La lectura es bastante menos amable que la traducción oficial. MSCI no está mirando solo el pasado argentino. Está mirando la institucionalidad actual. Las reglas de juego. La capacidad de entrar y salir. La estabilidad regulatoria. La información disponible. La calidad del mercado. La sensación, para un inversor grande, de que no entra a una autopista sino a un camino con peajes, desvíos y carteles escritos a mano.

    Las observaciones fueron muy concretas. MSCI señaló que la repatriación de ganancias nuevas, aunque fue flexibilizada desde abril de 2025, sigue sujeta a requisitos documentales. Agregó que las ganancias anteriores todavía no pueden salir libremente. También apuntó que no existe un mercado de divisas offshore y que en la plaza local las operaciones cambiarias deben estar vinculadas con transacciones de valores.

    La lista sigue. Para abrir cuentas, los documentos deben presentarse en español. La información bursátil detallada tampoco se divulga. No existe estatus de nominación. Las facilidades de sobregiro siguen prohibidas. La competencia entre brokers es limitada. En castellano básico: para Wall Street, Argentina todavía no ofrece un mercado. 

    «Messi sí, MSCI no». La frase que eligio la calificadora para el capítulo argentino resume la distancia entre la expectativa local y la devolución de afuera. 

    Ese palazo llega justo cuando Caputo intenta cerrar el blindaje financiero hasta 2027. La cuenta de 1816 es dura: entre lo que queda de 2026 y todo 2027, la Argentina debe afrontar unos USD 30.700 millones de deuda en moneda extranjera con privados, el FMI y el Club de París. Para cubrir ese calendario, el Gobierno tiene identificados unos USD 13.100 millones. Falta el resto: USD 17.600 millones.

    Los US$ 13.100 millones salen de tres canillas. Primero, los dólares que juntó el Tesoro con las licitaciones quincenales de Bonares: USD 3.082 millones depositados en el BCRA. Segundo, las garantías del Banco Mundial y del BID, que permitirían conseguir financiamiento privado a seis años por unos USD 4.000 millones. Tercero, la renovación de los repos del BCRA por USD 6.000 millones, con vencimientos entre octubre de 2026 y abril de 2027.

    La parte que falta es la más sensible. Según 1816, esos USD 17.600 millones podrían cubrirse con una combinación de nuevos Bonares, emisión internacional, rollover con el FMI o uso de reservas. Pero ninguna opción es gratis. Quedan apenas USD 366 millones por colocar del Bonar 2028, sobre un cupo de USD 2.000 millones. Los Globales largos rinden menos de 9%, lo que abre una ventana para deuda offshore. Pero esa ventana depende de que el mercado crea que la Argentina cambió de régimen, no solo de discurso.

    El punto del FMI tampoco es menor. Los pagos netos al Fondo ascienden a USD 7.900 millones. Para rollearlos haría falta un nuevo programa, ya sea un EFF o un Stand By. La alternativa de usar reservas también tiene letra chica. La consultora calcula que las reservas netas a valor de mercado podrían subir a la zona de USD 10.000 millones si se renuevan los repos. Además, el Tesoro podría comprarle dólares al BCRA porque tiene depósitos en pesos en el Central por el equivalente a USD 8.800 millones.

    El recuerdo incómodo es 2019. Después de las PASO, el gobierno de Mauricio Macri no pudo enfrentar los vencimientos de Letes y Lecap. Terminó reperfilando deuda y reponiendo el cepo antes de la elección general. La comparación no es automática, pero en la City aparece por una razón: el problema no es solo pagar. Es tener dólares para pagar, defender el tipo de cambio y atravesar el calendario sin que se dispare la demanda de cobertura.

    La rueda financiera ya venía mostrando tensión antes de que saliera el comunicado de MSCI. Los ADRs argentinos cerraron con bajas generalizadas en Nueva York. Edenor cayó 4,4%, Galicia 3,9%, YPF 3,5%, BBVA 3,5%, Transportadora de Gas del Sur 3,4% y Central Puerto 3%. El S&P Merval perdió 2,7% medido en dólares y quedó cerca de los 2.089 puntos.

    Los bonos también frenaron la recuperación. Los títulos soberanos en dólares bajaron entre 0,2% y 0,5%, con retrocesos en el Bonar 2041, el Global 2041 y el Global 2046. El Global 2030 logró sostener una leve mejora. La corrección se dio en una rueda mala para emergentes: el ETF EMB retrocedió 0,1%. En ese marco, el riesgo país de JP Morgan subió 2,9%, su mayor avance diario en casi un mes y medio, y cerró en 433 puntos básicos.

    Ahí se entiende el verdadero mensaje de MSCI. No es un problema de marketing financiero. No alcanza con decir que Argentina volvió al mundo. El mundo financiero pide infraestructura legal, información, liquidez, idioma, salida de capitales y estabilidad institucional. Pide que el tablero no cambie cada vez que al Gobierno le falta una ficha.

     

    Difunde esta nota
  • Abren las inscripciones para la Bienal Internacional de Arte Río Negro 2022

    A partir de hoy, hasta el 10 de febrero artistas y colectivos nacionales e internacionales podrán inscribirse para participar de la Bienal Internacional de Arte de Río Negro 2022 que se llevará a cabo desde el 18 al 27 de marzo 2022 en Valcheta. La Bienal Internacional de Arte Río Negro es organizada por la…

    Difunde esta nota
  • Una diputada libertaria se fue a bautizar al Jordán sin tomar licencia: «Hoy morí para renacer en Cristo»

     

     Un video que la propia diputada libertaria Celeste Ponce difundió este lunes en sus redes sociales desató la polémica. El motivo es que la propia parlamentaria de La Libertad Avanza apareció en las aguas del río Jordán en una ceremonia de bautismo que ella misma protagoniza. 

    «Hoy morí para renacer en Cristo… no soy más esclava», dice el posteo que hizo la misma Ponce en sus redes y estallaron los comentarios en contra de la diputada oriunda del sur de Córdoba.

    Principalmente, ante la consulta acerca de dónde salieron los fondos para costear el viaje hasta si se tomó o no licencia en la Cámara baja para poder realizar el tour por Medio Oriente.

    Ponce viajó al sitio arqueológico de Al-Maghtas, ubicado en la ribera oriental del río Jordán, en el Líbano, por su profundo simbolismo. Ya que es el lugar donde se realizó el bautismo de Jesús a manos de Juan el Bautista y es un sitio reconocido por la Unesco como Patrimonio Mundial.

    No obstante, como se contó, muchos usuarios en redes salieron al cruce de la situación de Ponce. Entre ellos, uno que le dijo: «¿para financiarte estas pelotudeces privadas querías ser funcionaria pública?» a lo que la propia Ponce le respondió desde una cuenta secundaria en Instagram que también es de ella y se llama @lacruzadademaria.

    «Que Dios te bendiga y te haga ver las cosas con claridad, no con maldad. Abrazo grande», dijo Ponce desde esa cuenta y remató con un versículo de Mateo: «porque de la abundancia del corazón habla la boca».

    Los que oficiaron de anfitriones de Ponce en Medio Oriente fueron Marcos y Fernanda Brunet dos influencer religiosos que siguen desde hace años a Milei y lo manifestaron en sus redes en el 2023 a días del balotaje.

    Ambos también forman parte de la Iglesia Toma Tu Lugar cuyo templo fue inaugurado en agosto del año pasado y está ubicado en la zona sur de la capital cordobesa. El templo evangélico tiene algunas maniobras articuladas con el oficialismo en Córdoba. Como en abril de este año cuando le cedieron las instalaciones del Concejo Deliberante para una muestra de arte que contó con la presencia de Brunet. 

     

    Difunde esta nota
  • GUIÑO DE MUJER

    El lenguaje es una dimensión aún desconocida en donde las palabras adquieren sentido según el contexto en que se generen y apliquen. Pero es ahí, en la brecha entre el silencio y las palabras por donde aparece el guiño de la mujer… En estas tierras latinas, la colonización española marcó formas de nombrarnos, e impuso…

    Difunde esta nota
  • |

    Domingos de Plaza, una tradición reginense

    Los domingos de plaza son una especie de tradición reginense, se iniciaron bajo la gestión de Carlos Schulmaister en el área de cultura entre 1987 y 1990, todos los domingos del verano artistas locales (y regionales en aquel entonces) llevarían adelante espectáculos a partir de las 21:30 horas. Silchu Alvarado, responsable del área de cultura…

    Difunde esta nota
  • Caputo apeló a la contabilidad creativa para dibujar una baja de USD 20.000 millones de la deuda externa

     

     El Gobierno mostró una baja fuerte de la deuda pública en mayo, en el documento sobre la evolución de la deuda externa que produce la Secretaría de Finanzas que conduce Federico Furiase. Una reducción de casi USD 20.000 millones según ese documento oficial.

    La página 3 del boletín de deuda de abril mostraba una deuda bruta de USD 496.676 millones al 30 de abril. Un mes después, la misma página del informe de mayo la ubicó en USD 479.273 millones. La caída fue de USD 17.403 millones. En la deuda en situación de pago normal, la baja fue de USD 17.398 millones. Y el dato más ruidoso aparece en la composición: la deuda pagadera en moneda extranjera cayó USD 20.546 millones, mientras la deuda en moneda local subió el equivalente a USD 3.148 millones.

    El salto llama la atención por una razón simple. Una baja de semejante tamaño en deuda en dólares suele tener un costo visible. O se paga con reservas, o entra financiamiento fresco, o se produce una reestructuración con acreedores. Nada de eso ocurrió en una escala compatible con el número que mostró Economía. No hubo un agujero equivalente en las reservas. Tampoco una lluvia de dólares privados. El conejo salió de otra galera.

    La clave está en las Letras Intransferibles. Son títulos emitidos por el Tesoro y colocados dentro del balance del Banco Central, muchas veces a cambio de reservas usadas para pagar deuda. Funcionan como pagarés del propio Estado contra el propio Estado. Figuran como activos del Central, pero tienen un problema histórico: no se venden en el mercado. No sirven para intervenir con fuerza sobre la liquidez. Son papeles atrapados en una vitrina.

    El despertar del dólar le complica a Caputo la deuda en pesos

    El Gobierno decidió rescatar parte de esas Letras. Para hacerlo, el Banco Central aprobó sus estados contables de 2025, registró una utilidad de $34,3 billones, constituyó reservas por $11,4 billones y transfirió $24,4 billones al Tesoro como dividendos. De ese monto, $18,4 billones se aplicaron a recomprar Letras Intransferibles en poder del propio Central, por un valor nominal original estimado en USD 21.700 millones. Otros $6 billones quedaron como depósitos del Tesoro en la entidad.

    Con esto Toto perdió la fineza del trader sofisticado. Es un dibujo burdo, se le ven todas las costuras. Ya no es ingeniería financiera, es obscenidad contable.

    Ahí aparece el juego de espejos. El Banco Central genera utilidades. Luego gira pesos al Tesoro. El Tesoro toma esos pesos y se los devuelve al Banco Central para cancelar deuda que tenía con el mismo Banco Central. Es un viaje circular. Como si un almacenero se pagara una deuda a sí mismo, anotara el cobro en la libreta y después anunciara que mejoró su patrimonio.

    Caputo rescató Letras con vencimientos entre 2029 y 2032. Economía las tomó valuándolas a precios de mercado internacional, por encima del valor contable previo que tenían registrado. Ahí nace el punto más sensible de toda la operación. Las ganancias del Banco Central surgen, en parte, de revaluar esos papeles. Y esos mismos papeles son luego cancelados con pesos derivados de esa revaluación. 

    «Con esto Toto perdió la fineza del trader sofisticado. Es un dibujo burdo, se le ven todas las costuras. Ya no es ingeniería financiera, es obscenidad contable», apuntó un ex funcionario del Banco Central. 

    El argumento oficial sostiene que la medida limpia el balance del BCRA. Milei siempre dijo que ese saneamiento era condición para levantar el cepo. Bajo esa lógica, un Central cargado de pasivos, títulos ilíquidos y compromisos cruzados no podía convivir con una apertura cambiaria. 

    La operación no elimina una deuda con acreedores privados ni reduce compromisos con organismos multilaterales. Cancela deuda del Tesoro con el Banco Central. Es decir, deuda dentro del propio Estado. La deuda externa real es otra cosa: bonos en manos de fondos de inversión, compromisos con bancos, préstamos de organismos multilaterales y obligaciones que no se resuelven con un asiento contable entre dos oficinas públicas.

    En medio de elogios, el FMI le exigió a Caputo que implemente un esquema de metas de inflación

    Por eso la comparación exige cuidado. Una Letra Intransferible en el activo del Banco Central no es lo mismo que un Global en manos de un fondo de Wall Street. Tampoco es lo mismo que un vencimiento con el FMI, el BID o el Banco Mundial. En el primer caso, el Estado se debe a sí mismo. En el segundo, debe dólares a terceros. Y esos terceros no aceptan balances creativos como forma de pago. Piden cash, rollover o más tasa.

    La operación no elimina una deuda con acreedores privados ni reduce compromisos con organismos multilaterales. Cancela deuda del Tesoro con el Banco Central. Es decir, deuda dentro del propio Estado. La deuda externa es otra cosa: bonos en manos de fondos de inversión, compromisos con bancos, préstamos de organismos multilaterales y obligaciones que no se resuelven con un asiento contable entre dos oficinas públicas.

    La operación además choca con una de las obsesiones del Fondo Monetario: la autonomía real del Banco Central frente al Tesoro. El organismo viene mirando con recelo la fusión operativa entre Economía y la autoridad monetaria. Tasas, balances, liquidez, deuda y reservas aparecen cada vez más mezclados. En esa mesa, el Central queda menos como árbitro y más como auxiliar contable del Palacio de Hacienda.

    El propio dato oficial de mayo deja ver la maniobra. En abril, las amortizaciones, canjes y cancelaciones habían sido por USD 35.050 millones, contra financiamiento, canjes y emisiones por USD 39.150 millones. El resultado neto del mes fue positivo en USD 4.101 millones y la deuda terminó subiendo. En mayo ocurrió lo contrario: hubo financiamiento por USD 29.564 millones, pero amortizaciones, canjes y cancelaciones por USD 48.519 millones. La operación neta dio negativa en USD 18.955 millones y la deuda bruta bajó a USD 479.273 millones.

    La foto acumulada también cuenta la historia. Al 31 de diciembre de 2025, la deuda bruta era de USD 455.077 millones. En abril, las variaciones acumuladas de 2026 sumaban USD 41.600 millones y llevaban el stock a USD 496.676 millones. En mayo, después del rulo, las variaciones acumuladas bajaron a USD 24.196 millones y el stock quedó en USD 479.273 millones. 

    El contraste con la deuda externa es más incómodo para el relato oficial. Según el INDEC, la deuda externa bruta total de la Argentina alcanzó los USD 320.305 millones al cierre del cuarto trimestre de 2025. Es un récord nominal. Contra los USD 276.137 millones del cuarto trimestre de 2024, el aumento fue de USD 44.168 millones en un año. Y contra los USD 285.951 millones del cierre de 2023, el incremento durante la gestión Milei fue de USD 34.354 millones.

    El desglose muestra dónde está el peso del endeudamiento. El gobierno concentró USD 174.999 millones. Las sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro sumaron USD 106.474 millones. El Banco Central registró USD 32.315 millones. Las sociedades captadoras de depósitos, otros USD 5.244 millones. Y otras sociedades financieras, USD 1.273 millones. En el tramo del gobierno central, los organismos internacionales explicaron USD 97.255 millones, con el FMI en torno a USD 57.230 millones. Los tenedores de títulos de deuda concentraron otros USD 59.066 millones.

    Ese es el punto que incomoda. El Gobierno puede mostrar una baja fuerte de la deuda bruta del Tesoro gracias a una operación con el Banco Central. Puede decir que sanea el balance. Puede decorar el número. Pero la deuda externa con acreedores de verdad creció exponencialmente.

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta