La Municipalidad de Villa Regina recuerda que está en vigencia la Ordenanza Nº 95/2020 que declara a la ciudad como territorio libre de pirotecnia.
De esta manera, está prohibida la fabricación, tenencia, guarda, comercialización mayorista y/o minorista en comercios y puestos ambulantes, manipulación, depósito y uso de elementos de pirotecnia.
Además prohíbe el uso doméstico y en la vía pública de artículos de pirotecnia como asimismo a instituciones privadas, clubes, eventos deportivos, musicales, turísticos y culturales.
Se exceptúa de la normativa los elementos que no tengan mecha, que sean accionados por roce o impacto y no produzcan explosión y contaminación sonora.
El incumplimiento a la ordenanza implicará la aplicación de sanciones que incluyen clausura del comercio, multa y decomiso de la totalidad de los productos, que se duplicará o triplicará en caso de reincidencia.
En el caso de incumplimiento por parte de personas físicas se aplicará una multa de 3 SAM si se trata de una persona mayor de 18 años, que se irá duplicando ante cada reincidencia. En caso de que el uso sea realizado por un menor de 18 años, la sanción será afrontada por el mayor responsable con una multa equivalente a 4 SAM, que también se irá duplicando ante cada reincidencia.
La industria volvió a caer con fuerza en febrero. Y esta vez no hubo rebote que amortigüe el golpe. El número es contundente: la actividad se desplomó 8,7% interanual y retrocedió 4% frente a enero en la medición desestacionalizada. Es el octavo mes consecutivo en baja. La serie ya no muestra oscilaciones. Marca una tendencia.
El dato confirma lo que venían señalando los relevamientos privados y ahora oficializó el Indec: la caída de la industria no encuentra piso. El leve repunte de enero fue apenas un espejismo. Febrero volvió a mostrar una caída extendida en casi todos los rubros, con fuerte impacto en sectores vinculados al consumo interno y la construcción.
La baja no es homogénea, pero sí generalizada. Metalmecánica, textiles y materiales para la construcción lideraron las caídas. También la industria automotriz sintió el golpe, en un contexto de demanda doméstica debilitada y exportaciones que no alcanzan para compensar. El crédito sigue bajo, los salarios rezagados y la actividad se ajusta por cantidad.
Pero hay un dato que encendió alertas en el sector: el desempeño de la agroindustria. Tradicional refugio en tiempos de crisis, esta vez mostró signos de fatiga. Y no por falta de cosecha, sino por un conjunto de factores que revelan tensiones más profundas.
Un dato que encendió alertas en el sector: el desempeño de la agroindustria. Tradicional refugio en tiempos de crisis, esta vez mostró signos de fatiga.
El primero es el comportamiento de los productores. En febrero, las fábricas de aceite y harina de soja tuvieron dificultades para conseguir mercadería física. La razón es simple: los precios internacionales de la soja cayeron y muchos productores decidieron no vender. Prefirieron retener los granos a la espera de una mejora en las cotizaciones.
Ese movimiento, que en el lenguaje del sector se llama «retención de cosecha», tuvo impacto directo en la industria. Sin grano, no hay molienda. Y sin molienda, cae la producción de aceite y harina, que son los productos de mayor valor agregado del complejo exportador.
A eso se sumó un segundo factor, menos visible pero igual de relevante: la menor importación temporaria de soja desde Paraguay. En condiciones normales, cuando la oferta local escasea, las plantas argentinas recurren a soja paraguaya para sostener el ritmo de producción. En febrero, ese flujo fue menor.
El resultado fue un doble estrangulamiento: menos grano local por retención y menos grano importado para compensar. Las plantas trabajaron por debajo de su capacidad.
El problema no terminó ahí. Febrero también fue un mes corto en términos productivos. El calendario jugó en contra. Los feriados de carnaval redujeron los días hábiles y, además, hubo un paro sindical que paralizó puertos y plantas durante varios días. En algunos complejos, la actividad efectiva se redujo a apenas 15 jornadas.
Pero incluso dejando de lado estos factores coyunturales, el sector enfrenta un problema más estructural: los márgenes. Los costos de energía, combustibles e insumos subieron por encima de los precios de exportación. Esa brecha empezó a erosionar la rentabilidad.
Mientras la molienda cae, las exportaciones crecen. En el primer bimestre del año subieron 7%. Pero ese aumento se explica por mayores despachos de grano sin procesar, principalmente trigo y girasol. El valor agregado, en cambio, retrocede. Es un cambio de calidad. Menos industria, más primarización.
La consecuencia es una paradoja. Mientras la molienda cae, las exportaciones crecen. En el primer bimestre del año subieron 7%. Pero ese aumento se explica por mayores despachos de grano sin procesar, principalmente trigo y girasol. El valor agregado, en cambio, retrocede. Es un cambio de calidad. Menos industria, más primarización. Menos empleo y menos encadenamientos productivos.
En ese contexto, la caída del 8,7% adquiere otra dimensión. No es solo una baja en la producción. Es una señal sobre el tipo de crecimiento que se está configurando. El Gobierno apuesta a que la estabilización macroeconómica termine derramando sobre la actividad. Pero por ahora ocurre lo contrario. La estabilidad convive con caída productiva.
Y el dato final termina de poner el cuadro en perspectiva. La última vez que la industria registró una caída mensual más profunda que la actual fue en abril de 2020, cuando el confinamiento por la pandemia paralizó las fábricas y la producción se desplomó 19,2% en un solo mes. La diferencia es que aquella fue una caída abrupta y excepcional. La actual es persistente. Y, por eso mismo, más difícil de revertir.
Omar Perotti mandó a hacer una encuesta en las cinco principales ciudades de Santa Fe para definir si vuelve a competir por la gobernación. El ex gobernador se tienta con un escenario de tercios, pero mantiene el plan B de presentarse como candidato a diputado provincial, con la idea de armar un bloque de al menos diez legisladores propios.
En Santa Fe, la disputa será entre el frente Unidos de Pullaro, La Libertad Avanza y el peronismo. Con la alianza de Pullaro y los libertarios compitiendo por el mismo electorado, el peronismo, que está muy desordenado, igual cree que tal vez tenga una ventana para volver al poder.
Sin embargo, el principal problema está puertas adentro. El peronismo santafesino está hiperfragmentado y el único factor común es la desconfianza. En el entorno de Perotti se quejan que varios dirigentes que hoy se muestran como alternativa, construyen su posicionamiento criticando su pasada gestión, pese a que muchos de ellos fueron parte del gobierno de Alberto Fernández, al que responsabilizan por haberle recortado recursos a la provincia durante sus cuatro años de mandato.
En el entorno de Perotti se quejan de que varios dirigentes que hoy se muestran como alternativa construyen su posicionamiento criticando su gestión, pese a que muchos de ellos fueron parte del gobierno nacional de Alberto Fernández, al que responsabilizan por haberle recortado recursos a la provincia durante los cuatro años.
Pero los buenos números de Perotti lo volvieron a ubicar en las conversaciones de un armado nacional del peronismo, donde se discute la necesidad de hacer una buena elección en Córdoba y Santa Fe si se quiere ganarle a Milei en el 2027.
Mientras tanto, el ex gobernador tiene un plan B: ser candidato a diputado provincial. Con la nueva constitución que eliminó la mayoría automática, en su equipo creen que podría construir un bloque potente para disputar la presidencia de la Cámara.
El jefe del bloque peronista, Germán Martínez.
En esa fragmentación aparecen otros aspirantes. El ex ministro de Transporte, Diego Giuliano, cercano a Sergio Massa, es impulsado por un grupo de dirigentes que sostienen que el próximo candidato del PJ debe surgir del sur provincial. En esa misma línea se mueve Germán Martínez, jefe del bloque peronista en Diputados y referente del espacio de Agustín Rossi.
Ambos sectores, además, empujan la candidatura de Juan Monteverde en Rosario. En ese esquema, advierten que una postulación de Perotti a la gobernación podría ser «refractaria» en la ciudad y complicarle al dirigente de Ciudad Futura la pelea por la intendencia.
La incógnita sigue siendo Marcelo Lewandowski. El senador nacional analiza volver a competir por la gobernación, aunque dentro del peronismo algunos intentan convencerlo de pelear la interna en Rosario con Monteverde.
Otro que asoma es el intendente de Pérez, Pablo Corsalini, que gobierna desde hace una década y se muestra con ambición provincial. Este martes participó del reclamo de intendentes en el Ministerio de Economía por el recorte de recursos: «Ya no solo sostenemos nuestras localidades, nos toca sostener al país frente a gobiernos provinciales cómplices del ajuste», lanzó tras un encuentro con Axel Kicillof.
La incógnita sigue siendo Marcelo Lewandowski. El senador nacional analiza volver a competir por la gobernación, aunque dentro del peronismo algunos intentan convencerlo de pelear la interna en Rosario con Monteverde para recuperar el caudal que supo construir en la ciudad y darle volumen al peronismo en las PASO.
Intendentes nucleados en «Vamos», el espacio que comanda Pablo Corsalini
En 2023, Lewandowski superó los 500 mil votos, pero cayó ante una elección implacable de Pullaro. En la elección constituyente del año pasado fue por afuera del PJ en una alianza con el ex socialista Rubén Giustiniani y el resultado fue una catástrofe. «Es una oportunidad para que vuelva a su territorio», dicen en el PJ.
En ese escenario complicado, Perotti espera los números de la encuesta para tomar una decisión.
Conquistada la Patagonia por la República Argentina, la tierra austral se convirtió inmediatamente en una especie de colonia interna benefactora del centralismo porteño. Siempre postergada y despojada. El discurso anti-centralista, a lo largo de la historia, pululó y viajó a través de los vientos patagónicos de una provincia a otra gravitando sobre la tierra como…
El Gobierno nacional acelera su estrategia de financiamiento externo mientras desde la oposición se consolida una crítica cada vez más frontal al rumbo económico. En simultáneo, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebra acuerdos con organismos internacionales, el gobernador bonaerense Axel Kicillof advierte que “es trascendental defender otra mirada sobre la Argentina” y denuncia un modelo que no genera producción ni empleo.
La escena sintetiza dos proyectos en tensión: uno basado en el endeudamiento y la refinanciación financiera; otro que vuelve a poner en el centro la economía real.
Deuda, organismos internacionales y el regreso al crédito externo
Caputo cerró una semana de negociaciones en Washington con una batería de anuncios que el oficialismo presenta como un respaldo internacional. Según explicó el propio ministro, los acuerdos con el Banco Mundial y el BID permitirán “refinanciar la deuda a tasas sustancialmente más bajas que las de mercado”, reduciendo el costo financiero del país.
El esquema incluye una garantía de hasta 2.000 millones de dólares por parte del Banco Mundial para afrontar vencimientos, junto con nuevas líneas del Banco Interamericano de Desarrollo que también apuntan a reemplazar deuda cara por financiamiento más barato.
Detrás del discurso oficial, el objetivo es claro: conseguir dólares para cumplir con compromisos inmediatos, en un contexto donde el acceso al mercado voluntario de crédito sigue condicionado por el riesgo país y la fragilidad macroeconómica. De hecho, el propio Caputo admitió que la Argentina busca alternativas porque las tasas que obtendría en el mercado siguen siendo elevadas.
La estrategia no es nueva. Se inscribe en una lógica de administración de la deuda que prioriza el rollover permanente, es decir, tomar nueva deuda para pagar la anterior. Un mecanismo que, históricamente, condicionó la soberanía económica del país.
Kicillof: “no hay sector de la economía que le vaya bien”
Desde el otro lado del mostrador, Kicillof expuso una crítica contundente durante su participación en la cumbre progresista internacional realizada en Barcelona. Allí sostuvo que “es trascendental defender otra mirada sobre la Argentina” frente al modelo que impulsa el Gobierno nacional.
El gobernador fue aún más directo al describir la situación actual: afirmó que Caputo repite argumentos como “un disco rayado” y remarcó que “no hay sector de la economía que le vaya bien”, en referencia a la caída de la actividad, el deterioro del consumo y el freno a la inversión productiva.
Según Kicillof, el esquema económico vigente está basado en un proceso de “saqueo de los recursos naturales” y negocios financieros, sin impacto positivo en el empleo, la producción o la calidad de vida.
El planteo no es aislado: forma parte de una construcción política que busca posicionar una alternativa al modelo libertario, con eje en el desarrollo industrial, la inversión pública y la recuperación del mercado interno.
Dos modelos en disputa
El contraste es cada vez más nítido. Mientras el oficialismo apuesta a recomponer la confianza de los mercados a través del ajuste fiscal y el financiamiento externo, desde el campo nacional y popular se insiste en que la salida no puede ser más deuda ni más especulación financiera.
Los acuerdos con organismos multilaterales pueden aliviar tensiones en el corto plazo, pero también consolidan una dependencia estructural que condiciona las decisiones económicas futuras. En paralelo, las críticas de Kicillof reflejan una preocupación creciente: la desconexión entre la macroeconomía celebrada por el Gobierno y la realidad cotidiana de la mayoría de la población.
En ese cruce se juega algo más profundo que una discusión técnica. Se trata, en definitiva, de dos formas de entender el país: una orientada a los mercados financieros y otra que vuelve a poner en el centro la producción, el trabajo y la soberanía económica.
La Municipalidad de Villa Regina informa que el viernes 12 se pagarán dos cuotas de becas municipales. Los beneficiarios deberán asistir al sector de cajas en el edificio central de Avenida Rivadavia 220 con Documento Nacional de Identidad. Difunde esta nota
La primer compe del año fue para Leñakingos. El «Play-On» tuvo su primer torneo de verano y la familia acompañó, un excelente marco familiar disfrutó de la «Copa JM Estudio Jurídico». El domingo 6 de febrero fue la fecha en que el «PLAY-ON» del río Negro abrió sus puertas, o mejor dicho tranqueras, para recibir…
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