La Conferencia de las Partes y apuestas a un futuro cercano.

La primera quincena del mes de noviembre los ojos del mundo presenciaron el séptimo encuentro de jefes de Estado de todas las naciones en pos de cuidar al planeta, quedando así sentado en la historia el  cómo la raza humana pretende combatir sus métodos de existencia y de relacionarse entre sí, modos que impactan al planeta que todavía nos da sustento. 

Recordamos que la preocupación sobre el ambiente nace de los grandes precedentes y capacidad autodestructiva de la sociedad que comienzan a principios de siglo XX, repasando muy brevemente la historia, el primer encuentro se realizó en la cumbre de Estocolmo el año 72, luego el concepto de desarrollo sustentable en el 87,  Río 92 , (reforma constitucional argentina 94 Ley gral. De ambiente),Johannesburgo 2002,   Río + 20 (2012), agenda 2030 NY, Acuerdo de París en (2016), y el mes pasado en Glasgow, año 2021, en donde se buscaron re asumir compromisos y acuerdos sobre el medio ambiente, desarrollo, cambio climático, biodiversidad y otros temas relacionados.
En este encuentro confluyeron representantes de 200 estados, así como de las organizaciones líderes mundiales públicas y privadas. El mismo tenía como objetivo debatir, consensuar y llegar a un acuerdo de índole humanitaria para coordinar acciones conjuntas en pos de un esfuerzo colectivo a nivel global para hacer frente al cambio climático y hacer lo necesario para que la situación no empeore de la manera que se estima ocurrirá de aquí al 2050, o peor aún al 2100, si no somos capaces de reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

El acuerdo llamado “Acuerdo de Glasgow” fue firmado por todos los países participantes de la cumbre; si bien este no es legalmente vinculante, se espera que el documento sirva como guía para una agenda global contra el cambio climático para la próxima década.

Uno de los anuncios estrella de este acuerdo es el hecho de reconocer a los combustibles fósiles como principales responsables del calentamiento global transcurrido en los últimos siglos. Por primera vez se denuncia en documentos oficiales acerca de la contribución de la quema de los combustibles fósiles con el cambio climático, y se firma un compromiso en reducir su utilización como arma de combate contra el calentamiento global.

diseño Nadia Hafid

Declaración de los Líderes de Glasgow sobre los Bosques y el Uso de suelos

Más de 100 estados se comprometieron a poner fin a la deforestación dentro de sus territorios para 2030. Con la adhesión de los países firmantes se encuentran representados más del 85% de los bosques del mundo; entre ellos encontramos a Brasil, Canadá, Rusia y la República Democrática del Congo, siendo el apoyo de Brasil crucial para frenar la destrucción de la Amazonia.

Este es uno de los acuerdos más alentadores a los que se llegó. Si queremos disminuir la cantidad neta de gases de efecto invernadero que emanamos a la atmósfera necesitamos de los grandes pulmones de nuestro planeta para que las respiren y las absorban, al mismo tiempo que nos suministran oxígeno limpio y puro; si queremos evitar el avance de la erosión de la tierra debemos mantenerla con vida. A su vez también, si se quiere que la tierra sea capaz de absorber los crecientes niveles de precipitaciones se necesitará un suelo poroso capaz de captarla, para ello la necesitamos con su flora.

Para lograr dicho objetivo distintas entidades se comprometen a destinar dinero a proyectos para restaurar tierras degradadas, apoyar a las comunidades indígenas, proteger los bosques y mitigar los daños causados por incendios forestales:

  • Fondos Públicos Británicos, Franceses y de otros 11 Países; 10,30 millones de Euros
  • Inversión Privada; 5.300 millones de Libras.


De los últimos, mil millones serán destinados en particular a la protección de la cuenca del Congo, que contiene el segundo bosque tropical más extenso a nivel mundial.
De esta manera, La Tierra y sus procesos naturales, funcionando de manera sistémica con su biodiversidad nativa es un elemento clave para, primero, nuestra subsistencia como especie, y también como elemento de estudio y análisis para repensarnos en nuestras relaciones humanas y coexistencia con el medio que nos recibe, su observación y apreciación puede llevarnos a una manera de volver a entendernos y descubrir nuevas formas de vincularnos, quizás ya descubiertas hace siglos por los pueblos originarios.

Argentina en la COP26: "El mundo nos está mirando, es imperativo que todas las  Partes honren los compromisos asumidos", dijo Juan Cabandié - Argentina  Forestal

Reducción de gases de efectos invernadero y metano

Los países adherentes se comprometen a bajar las emisiones globales de dióxido de carbono a prácticamente la mitad para el año 2030 y frenar de manera significativa las emisiones de metano a la atmósfera.
Una cuestión que quedó en el aire y que desató mucho descontento fue la no atribución explícita de cuántas emisiones debe recortar cada país durante la próxima década, y la imputabilidad por el no cumplimiento por parte de las naciones al tratarse de acuerdos legalmente no vinculantes.

En este sentido el New york times marcó: “Los países ricos, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Japón y gran parte de Europa occidental, representan solo el 12 por ciento de la población mundial en la actualidad, pero son responsables del 50 por ciento de todos los gases de efecto invernadero relacionados con el calentamiento global que han emitido los combustibles fósiles y la industria en los últimos 170 años.”


Así, actualmente existe una exigencia generalizada para que los países desarrollados se responsabilicen acerca de las emanaciones causadas a escala global, como efecto secundario de su progreso a costas del planeta que habitamos todos. EEUU y la UE se niegan a aceptar su culpabilidad y en nombre de no querer exponerse a demandas se niegan a contribuir monetariamente con los países que hoy día están viviendo en primera persona los efectos del cambio climático generado por la emisión de gases de efecto invernadero, la cual viene siendo generada y acumulada desde la Revolución Industrial para el beneficio económico de unos pocos.  

Aportes de economías desarrolladas a economías en vías de desarrollo

Los representantes de los estados de los países con economías desarrolladas se comprometen para con los estados con economías e industrias en estado de desarrollo a:

  • Cumplir su promesa adquirida en 2009 de aportar 100.000 millones de dólares anuales para ayudar a la transición de las matrices energéticas nacionales hacia opciones más limpias y colaborar en sus planes de lucha contra el cambio climático.
  • a al menos duplicar las financiaciones para proteger a los países más vulnerables de los riesgos que implican el cambio climático para 2025.
fotografía Jeff Mitchell

Combustibles fósiles

El Pacto de Glasgow dio un paso en la lucha contra el cambio climático sin precedentes, y el cuál se considera es el punto de partida para lograr un plan de contención global de emisiones más ambicioso, eficiente, eficaz y a la altura de las exigencias de la situación que estamos atravesando. En este documento por primera vez se le atribuye gran parte de la responsabilidad del calentamiento global forzado del planeta a la quema de combustibles fósiles. Si bien sólo se habla explícitamente del carbón, la puerta hacia el resto de los combustibles queda abierta.

Hasta último momento, el documento oficial hablaba de un compromiso por parte de las naciones adherentes a disminuir el incentivo estatal para el consumo y quema de combustibles fósiles en vistas a una ELIMINACIÓN GRADUAL del carbono como fuente de energía. A último minuto, bajo la presión de India y China, fue cambiada la expresión “eliminación gradual” por “reducción gradual”. Este cambio de último minuto trajo mucha decepción entre los representantes de muchos países y organizaciones, quienes dejaron de manifiesto su desacuerdo antes la modificación del documento y la falta de transparencia de esta parte del proceso.

En su defensa, los representantes de India y China denuncian que es injusto que los países hoy desarrollados, que lograron dicho desarrollo en base a la quema de carbón y demás combustibles fósiles elegidos por excelencia por su bajo costo, ahora limiten el desarrollo de las economías que se encuentran justamente en desarrollo. Se podría pensar de esta manera que firmar un acuerdo para la eliminación de la fuente de energía más barata puede funcionar como un mecanismo para seguir postergando el desarrollo del potencial de cada nación bajo el argumento que no se puede hacer más daño del que se generó a costas del desarrollo de los países desarrollados.

Acuerdo de París

Se llegó a un acuerdo sobre las normas fundamentales que reglamentan el Artículo 6 del Acuerdo de París, lo que convierte al Acuerdo en plenamente operativo. Dicho artículo establece el Mercado de Carbono, y bajo las reglamentaciones actuales se dará seguridad y previsibilidad a los enfoques de mercado y no de mercado en apoyo a la mitigación y la adaptación.

Ratificación de acuerdos previos

Algo destacable de esta cumbre fue el hecho de re-asumir compromisos previos no cumplidos, bajo la promesa de esta vez sí cumplirlos para luego poder avanzar de manera más ambiciosa en la lucha contra el cambio climático. Lo que  genera un ambiente de incredulidad y falta de firmeza en la palabra.

                Entre las promesas que se dice ahora que sí van a cumplir encontramos:

  • Aporte de los países desarrollados de 100.000 millones de dólares anuales a los países en vías de desarrollo para ayudarles en su lucha nacional contra el cambio climático y en sus respectivas transiciones energéticas.
  • Determinar las Huellas de Carbono Nacionales, y que está sea una medición real y transparente de la situación.
  • Lineamientos de planes de reducciones de emisiones.
  • Alinear los compromisos nacionales de acción climática con el Acuerdo de París.


Vistas a la COP 27
Los países firmantes del acuerdo de la COP 26 se comprometen a mejorar sus mediciones de Huellas de Carbono e implementar planes que la reduzcan en vistas de lograr establecer metas más ambiciosas en la COP 27 que se llevará a cabo en Egipto. A su vez se le solicitó a los gobiernos que en el próximo encuentro retornen con planes mucho más sólidos para frenar sus emisiones que calientan el planeta.

Por Ing. Fernanda Giordana y Javier Palma.



Bibliografía y material externo de consulta:
Portal digital: Manos Unidas. “Cumbre de la Tierra”. Manosunidas.org.-BBC News Mundo (13/11/2021). “COP 26: 5 puntos clave del acuerdo final de la cumbre sobre el cambio climático”-Dewan A., Kottasová I., Formanek I., Cassidy A. (13/11/2021). “Acuerdo de la COP26 reconoce al carbón como culpable de la crisis climática, pero solo se compromete a su “disminución gradual””. CNN Español-Avignolo M. L. (02/11/2021). “Encuentro en Glasgow COP26: Histórico acuerdo en la cumbre del clima para poner freno a la deforestación”. Clarin Mundo-El Destape (13/11/2021). “La COP26 adopta el Pacto de Glasgow para acelerar la lucha contra el cambio climático”. El Destape-El Destape (13/11/2021). “La COP26 adopta el Pacto de Glasgow para acelerar la lucha contra el cambio climático”. El Destape-ONU Cambio Climático (13/11/2021). “La COP26 alcanza un consenso sobre las acciones clave para hacer frente al cambio climático”. News.

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