Quirno ahora dice que la bandera de Malvinas de la Scaloneta «sirvió como un megáfono»

Quirno ahora dice que la bandera de Malvinas de la Scaloneta «sirvió como un megáfono»

 

Pablo Quirno se hunde cada vez más con el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Este martes el canciller dijo que la bandera que los jugadores de La Scaloneta desplegaron sobre el césped del estadio de Atlanda donde vencieron a Inglaterra «sirvió como un megáfono», reconociendo positivamente la acción del combinado nacional pese a que Javier Milei se refirió a quienes apelaban a esos recursos como «termos» y «mononeuronales».

En una entrevista concedida a Radio Rivadavia, el ministro de Relaciones Exteriores admitió que «la cuestión de Malvinas, obviamente, cruza a todos casi como nos cruza la Selección». «Entonces esta combinación de la bandera con respecto a Malvinas genera una intersección muy importante», sostuvo.

Quirno ya se había enredado con el tema cuando reposteó una foto del equipo argentino que subió a sus redes el club Rosario Central, sin Lionel Messi ni Lionel Scaloni. Los trolls libertarios agitaron esa imagen acusando a «los canallas» de haber borrado al capitán de la Selección por haber jugado en las divisiones infantiles de Newells, su rival de los clásicos rosarinos, y el canciller cayó en la trampa.

En rigor, la foto no era falsa pero era la que el club de Roberto Fontanarrosa publicó la tarde en que Argentina enfrentó a Jordania, por la tercera fecha de la fase de grupos. En aquella jornada, Messi estuvo en el banco de suplentes y Gio Lo Celso, que militó en las inferiores de Rosario Central y fue el que desplegó primero la bandera de Malvinas en las semifinales, fue titular.

Quirno tuvo que sacar un comunicado contra el buque inglés en aguas argentinas tras el triunfo de la Scaloneta

La patrulla digital de Milei quiso confundir a los tuiteros con información falsa pero terminó provocando el error de Quirno, que desde entonces intenta enmendar su torpeza.

De hecho, ordenó que la Cancillería emitiera un comunicado de repudio contra la presencia del barco británico en mar argentino. Desde el Palacio San Martín, se informó que se presentó una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido por los movimientos del patrullero HMS Medway hacia la costa continental argentina.

Las intervenciones de Quirno, a destiempo y desde la incomodidad por la negación de Milei a reclamar la soberanía sobre las islas, muestran al canciller desorientado hasta para expresar sus ideas. «Creo que lo más importante de la bandera específicamente fue que es evidentemente un megáfono mucho más grande y amplifica una situación que nosotros constantemente estamos luchando por ella», dijo.

El periodista Jonatan Viale percibió el titubeo y fue incisivo. «¿Están laburando en algo concreto?», preguntó, y Quirno acotó: «estamos laburando constantemente».

Estamos laburando constantemente en diferentes vías, o sea, principalmente en la vía diplomática, presentándonos en los diferentes foros donde mantenemos vivo el reclamo y que el reclamo se mantenga vivo ya es un tema.

Viale dio por sentado que el funcionario no podía revelar el trabajo diplomático pero el canciller se explayó: «estamos laburando constantemente en diferentes vías, o sea, principalmente en la vía diplomática, presentándonos en los diferentes foros donde mantenemos vivo el reclamo y que el reclamo se mantenga vivo ya es un tema».

Errático y con dificultades para hilvanar una explicación, concluyó: «seguir festejando que el reclamo siga vivo, nosotros tenemos herramientas y la Argentina está posicionándose en el mundo de una manera tal que su reclamo puede llegar a tener mayor tracción de la que ha tenido».

 

Difunde esta nota

Te puede interesar

  • Entrega de indumentaria para personal de Tránsito

    El personal de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Villa Regina recibió nueva indumentaria que incluye zapatillas Funcional (calzado de seguridad), pantalones tipo cargo y chalecos reflectivos. De acuerdo a lo explicado por el responsable del área Mario Figueroa, los pantalones y chalecos fueron adquiridos con el fondo que se genera mensualmente en…

    Difunde esta nota
  • Unas 50 personas se capacitaron en dos cursos brindados por la Oficina de Empleo

    El Intendente Marcelo Orazi encabezó este miércoles la entrega de los certificados a quienes realizaron las capacitaciones de electricidad domiciliaria y reparación y programación de celulares organizadas por la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Villa Regina. Se encontraban presentes el presidente del Concejo Deliberante Edgardo Vega, el Secretario de Coordinación Ariel Oliveros y…

    Difunde esta nota
  • |

    La ciudad argentina que desapareció bajo el agua y nunca volvió a ser la misma

     

    Durante décadas fue uno de los pueblos más prósperos del interior bonaerense. Tenía hoteles, comercios, una intensa actividad turística y miles de visitantes cada temporada. Pero una inundación extraordinaria cambió para siempre su historia y convirtió a Villa Epecuén en una ciudad fantasma que hoy atrae visitantes de todo el mundo.

    Por Redacción de NLI

    Las ruinas de una ciudad suelen asociarse con civilizaciones antiguas o con guerras devastadoras ocurridas a miles de kilómetros de la Argentina. Sin embargo, existe un lugar donde el tiempo parece haberse detenido hace apenas unas décadas. Calles que ya no conducen a ningún sitio, árboles convertidos en esqueletos blancos por la sal, edificios sin techos y automóviles deformados por el agua conforman un paisaje que muchos comparan con un escenario posapocalíptico. Se trata de Villa Epecuén, en el partido bonaerense de Adolfo Alsina, una localidad cuya historia resume tanto la capacidad de progreso del interior argentino como la fragilidad de las obras humanas frente a la naturaleza.

    Un pequeño pueblo que soñó con convertirse en un gran centro turístico

    La historia de Villa Epecuén comenzó a principios del siglo XX alrededor de un recurso natural excepcional: las aguas hipersalinas de la laguna Epecuén, cuya concentración de sal supera ampliamente la del mar. Desde muy temprano se difundió la idea de que esos baños poseían propiedades terapéuticas para aliviar enfermedades reumáticas, afecciones dermatológicas y distintos trastornos musculares. Más allá de las discusiones científicas sobre la magnitud de esos beneficios, el fenómeno alcanzó una enorme popularidad y transformó a la localidad en uno de los principales destinos turísticos del país.

    Durante las décadas de 1940, 1950 y 1960, miles de familias llegaban cada verano para disfrutar de los baños salados. La ciudad creció al ritmo de esa actividad. Se construyeron hoteles, hosterías, restaurantes, comercios y centros recreativos que generaban empleo para buena parte de la región. En su mejor momento, Villa Epecuén llegó a contar con más de un centenar de establecimientos hoteleros y una infraestructura capaz de recibir decenas de miles de visitantes por temporada. Era uno de esos ejemplos de desarrollo regional que demostraban cómo un recurso natural podía convertirse en el motor económico de toda una comunidad.

    Sin embargo, ese crecimiento convivía con un riesgo conocido desde hacía décadas. La laguna formaba parte de un complejo sistema hídrico del sudoeste bonaerense donde las variaciones climáticas podían modificar considerablemente el nivel del agua. Ingenieros y especialistas advertían periódicamente sobre la necesidad de mantener y reforzar las defensas que protegían al pueblo, aunque durante años la amenaza pareció lejana.

    La inundación que borró una ciudad del mapa

    A comienzos de la década de 1980, una sucesión de lluvias extraordinarias alteró el equilibrio de toda la cuenca. Los niveles de agua aumentaron de manera constante y comenzaron a ejercer una presión cada vez mayor sobre el terraplén que protegía Villa Epecuén. Finalmente, el 10 de noviembre de 1985, una parte de esa defensa cedió y el agua avanzó sobre la localidad.

    Lo que inicialmente parecía una inundación más terminó convirtiéndose en una catástrofe sin precedentes. En cuestión de semanas, el nivel del agua siguió creciendo hasta cubrir completamente calles, viviendas y edificios públicos. La evacuación de la población evitó una tragedia humana de mayores dimensiones, pero significó el abandono definitivo de una ciudad que había tardado más de medio siglo en construirse.

    Con el correr de los años, la laguna llegó a cubrir Villa Epecuén con varios metros de agua. Allí quedaron automóviles, muebles, hoteles enteros y recuerdos de miles de familias que nunca pudieron regresar. Durante casi dos décadas, el pueblo permaneció oculto bajo la superficie, convertido en una especie de Atlántida bonaerense cuya existencia sobrevivía únicamente en fotografías y relatos de antiguos habitantes.

    El regreso de las ruinas y la memoria de un pueblo

    A partir de los primeros años del siglo XXI, un prolongado descenso del nivel del agua comenzó a revelar lentamente las estructuras que habían permanecido sumergidas durante años. El paisaje que emergió sorprendió incluso a quienes habían vivido allí. La acción combinada del agua y de la sal había transformado completamente la ciudad. Los árboles aparecieron blanqueados como esculturas minerales, las paredes conservaron apenas sus esqueletos de hormigón y muchos objetos quedaron cubiertos por gruesas capas de cristales salinos.

    Lejos de desaparecer del imaginario colectivo, Villa Epecuén encontró una nueva forma de existencia. Fotógrafos, documentalistas, historiadores y turistas comenzaron a visitar las ruinas atraídos por un escenario único en América Latina. Incluso deportistas de reconocimiento internacional eligieron ese paisaje para filmaciones y producciones audiovisuales, contribuyendo a que las imágenes del antiguo pueblo recorrieran el mundo.

    Pero detrás del atractivo turístico permanece una historia profundamente humana. Las ruinas no representan solamente una curiosidad paisajística; son el recuerdo de una comunidad que perdió su lugar de pertenencia, de comerciantes que vieron desaparecer su trabajo y de familias que debieron reconstruir su vida lejos del sitio donde habían nacido. Al mismo tiempo, la experiencia de Villa Epecuén continúa alimentando debates sobre la planificación territorial, las obras hidráulicas, el impacto de los eventos climáticos extremos y la necesidad de pensar el desarrollo con una mirada de largo plazo.

    Hoy, caminar por las calles de Villa Epecuén significa recorrer una ciudad donde el tiempo parece haberse detenido en 1985. Cada pared derruida y cada árbol petrificado por la sal recuerdan que el progreso nunca está completamente garantizado y que la relación entre las sociedades y la naturaleza exige planificación, inversión y conocimiento. Tal vez por eso su historia siga despertando fascinación: porque demuestra que incluso en la inmensidad de la llanura bonaerense existen lugares capaces de condensar, en unas pocas cuadras, la grandeza y la fragilidad de toda una comunidad.

     

    Difunde esta nota
  • El consumo de pan se desplomó un 60% desde que asumió Milei

     

    El consumo de pan sigue en caída libre y en algunos puntos del Conurbano ya acumula un derrumbe del 60% desde la llegada de Javier Milei al Gobierno. Peor aún, la venta de facturas y productos de pastelería alcanza un desplome del 80%.

    Así lo revelaron desde la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), donde advirtieron que, a raíz, del deterioro del poder adquisitivo, los hábitos de consumo mutaron hacia las compras fraccionadas por unidades y no por peso.

    Eso, sumado a una creciente concurrencia a las panaderías de personas en situación de vulnerabilidad pidiendo por pan remanente del día anterior que no se vendió.

    «Vienen y compran una o dos flautitas. Hoy viene más gente a pedir que a comprar», dijo el dirigente panadero Martín Pinto, que sostuvo que la mayor clientela perdida en estos tiempos son los jubilados: «Dejaron de comer pan porque priorizan la compra de remedios», añadió.

     La situación de los panaderos de la Argentina es crítica. Seguimos en caída libre. Hace dos años y medio nos sentamos en un tobogán y no paramos de caer 

    Frente a este cuadro y al aumento de los costos de producción y de los servicios, las cámaras del sector advierten que ya existen numerosas panaderías que trabajan a la mitad de su capacidad

    «La situación de los panaderos de la Argentina es crítica. Seguimos en caída libre. Hace dos años y medio nos sentamos en un tobogán y no paramos de caer», dijo Pinto.

    En esa línea, en la asociación de panaderos de Mar del Plata alertaron que la baja de ventas complica la continuidad de varios comercios del rubro.

    «Muchos se están endeudando con bancos, proveedores, cuesta pagarle el sueldo, mantener la estructura, no es nada fácil», dijo a Canal 10 el dirigente panadero de esa ciudad José Mascaro, que agregó que «cuando se jubila un empleado, hoy no se repone».

     Al cierre del primer semestre, la federación panaderil calcula que cerraron más de 2.800 panaderías en todo el país 

    En marzo pasado, LPO contó que el número de cierres de panaderías en lo que va del gobierno libertario trepó a 2.000 y que los despidos se acercaron a los 15 mil.

    Al cierre del primer semestre, la federación panaderil calcula que cerraron más de 2.800 panaderías en todo el país, con más de más de 17 mil puestos de trabajo perdidos. 

     

    Difunde esta nota
  • | |

    LA VIGILIA CONTINÚA

    La vigilia había comenzado hacía ya tres décadas, La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito venía abriendo un camino, que muchxs fuimos encontrando cada unx a su tiempo. El 8 de agosto, esa fecha que esperábamos desde que se consiguió la media sanción en diputados, nadie podrá negar que fue…

    Difunde esta nota
  • |

    ÚLTIMA FUNCIÓN DEL NOCTURNO DE KARTING

    En el Kartódromo del Moto Club Reginense, en Gral. E. Godoy (RN), se desarrollará este sábado la última fecha del Campeonato Nocturno de Verano 2020. Luego de dos exitosas presentaciones llega a su culminación con ajustadas definiciones del campeonato en las cuatro categorías competitivas. Sin el requerimiento de haber participado en algunas fechas anteriores, se…

    Difunde esta nota