El poeta reginense Damián Catini recibió el viernes de parte de la directora del Fondo Editorial Rionegrino Eliana Navarro ejemplares de ‘Mi novia y yo’, obra ganadora del segundo premio en la última convocatoria anual del FER y que fue publicada recientemente por la editorial estatal.
En el SUM de la Escuela de Arte ambos fueron recibidos por la Directora de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina, Silvia Alvarado, quien destacó el trabajo del poeta local y agradeció al FER por el acompañamiento.
Por su parte Navarro manifestó que “en este momento estamos materializando finalmente, con estas ediciones, el proceso que se viene haciendo durante todo el año y este es el momento en el que los autores se encuentran con sus libros. Ahora nos espera la segunda etapa que es el acercamiento de todos estos libros a la comunidad”.
“Hoy entregamos en la Biblioteca Mariano Moreno de Villa Regina ejemplares de los libros editados por el FER, la idea es estar presente con todo el material de autores y autoras rionegrinas y que se conozca”, agregó.
¿Qué es el buen funcionamiento del organismo? El andar de nuestro organismo responde a todo lo que hago por él. Lo que hago por él puede ser consciente, darme alegría, dolerme, o todo lo contrario. Desde las Ciencias Naturales, exactas o duras, podemos decir que para lograr el buen funcionamiento del organismo es que comemos…
En medio de la embestida del Gobierno contra empresarios nacionales de relieve, en Casa Rosada se filtró que el repertorio de apodos que Javier Milei utilizó en redes para referirse despectivamente a industriales fueron craneados por Federico Sturzenegger.
El ministro de Desregulación suele salir al cruce de los referentes de distintas ramas de la industria que están siendo jaqueados por la política de apertura de importaciones que promueve el gobierno libertario.
Defensor del modelo chileno extractivista y con poco lugar para la industria, «El Coloso» -como lo apoda Milei- mantiene un particular encono con Paolo Rocca.
En enero de 2025, Sturzenegger liberó la exportación de chatarra a pesar del lobby del CEO de Techint para mantener las restricciones con el fin de garantizar el suministro local. Desde entonces, por los pasillos de la cartera de Desregulación se escucha el sobrenombre «Don Chatarrín» para referirse a Rocca.
Luego, con la derrota de Techint en la licitación de los caños del gasoducto de Vaca Muerta a Río Negro a inicios de este año, fue Sturzenegger el vocero del Gobierno en la embestida contra el grupo de Rocca y reveló: «Techint habría ofrecido los caños 40% más caros».
Con eso, la guerra con la T llegó a su pico máximo de tensión y Sturzenegger le sumó un componente más al apodo inicial contra Rocca. Y fue Milei el que lo dio a conocer cuando cruzó a «Don Chatarrín de los tubitos caros».
Envalentonado por el festejo presidencial a su particular invectiva para los sobrenombres, Sturzenegger sumó otras creaciones replicadas por Milei, como «Don Gomita Alumínica» en referencia a Javier Madanes Quintanilla, a quien el presidente acusa de cerrar Fate y dejar a 920 familias en la calle solo para extorsionar al Gobierno para que no levante protecciones arancelarias.
Pero Sturzenegger sigue eligiendo a Rocca como su objetivo. En su reciente paso por Nueva York en el marco de la «Argentina Week».
«Demostró que en el mundo puede operar como un emprendedor de clase mundial. ¿Por qué operar con reglas diferentes en la Argentina?», dijo.
Y agregó: «Si los pocos emprendedores de clase mundial que tenemos no abrazan esto, me sorprende. Porque en el largo plazo, la propuesta de negocio que este Gobierno está haciendo es tremendamente positiva para los negocios. Más interesante, más valiosa que quedarse como cazando en el zoológico en un mercado muy compartimentado»
En un emotivo acto, el Intendente Marcelo Orazi, junto al Director de Deportes, Damián Álvarez, y la Asociación Civil de Fútbol Femenino de Río Negro y Neuquén, se celebró la entrega de los certificados del curso de arbitraje municipal de Fútbol. Más de 135 personas de ciudades de ambas provincias, participaron de la capacitación que…
Hasta el próximo jueves 29, se llevan adelante en Villa Regina las capacitaciones en el marco de la segunda edición de Maratón Cultural, un programa de fortalecimiento y acompañamiento al sector cultural que lleva adelante la Secretaría de Estado de Cultura de Río Negro. Las mismas están destinadas a hacedores culturales del Alto Valle Este…
El concepto de “cadaunitos” desarrollado por el sociólogo Josep-Vicent Marqués en el libro No es natural permite analizar con notable precisión el núcleo ideológico del mileísmo: una visión del mundo donde la sociedad se disuelve en individuos aislados. Desde una perspectiva política, económica y sociológica, esa concepción no sólo redefine el rol del Estado sino que también tensiona los fundamentos mismos de la democracia moderna.
Por Tomás Palazzo para NLI
Imagen modificada digitalmente
Los “cadaunitos” de Marqués: la ilusión de la sociedad sin sociedad
En el primer capítulo de No es natural, Marqués propone una crítica al sentido común que naturaliza el orden social. Allí utiliza el término “cadaunitos” para referirse irónicamente a una concepción según la cual la sociedad sería simplemente la suma de individuos aislados, cada uno viviendo su vida privada sin mediaciones colectivas.
El autor señala que muchas formas de vida que creemos naturales en realidad son construcciones históricas y sociales, y que podrían ser distintas. La vida cotidiana de los “cadaunitos” aparece entonces como una ficción ideológica: individuos que creen actuar libremente pero que en realidad reproducen estructuras sociales que se presentan como naturales.
Esta crítica es central para la sociología moderna. Desde Émile Durkheim hasta Karl Marx, las ciencias sociales han sostenido que el individuo no existe fuera de la sociedad, sino que es producido por ella. El propio Marx sintetizó esta idea al afirmar que el ser humano “solo puede individualizarse en sociedad”. En otras palabras: el individuo no es el punto de partida de la sociedad, sino su resultado.
El individualismo radical en el ideario de Milei
El proyecto político de Javier Milei se inscribe dentro del libertarismo económico y del anarcocapitalismo, corrientes que sitúan la libertad individual como valor político supremo. En esa tradición, el Estado aparece como una institución sospechosa o incluso ilegítima, mientras que el mercado y las decisiones individuales son considerados los mecanismos más eficientes para organizar la vida social.
Esta concepción ha sido señalada por distintos analistas como una forma de individualismo radical. Un artículo de Carla Yumatle advierte ya, antes de su llegada a la presidencia, que en el ideario libertario mileísta la libertad individual ocupa el centro del sistema moral, mientras que el lugar de la democracia como valor político aparece difuso o subordinado.
En términos ideológicos, esto se expresa en varios rasgos característicos del discurso mileísta:
la crítica a la “justicia social” como principio organizador del Estado;
la deslegitimación de la intervención estatal en la economía;
la exaltación del éxito individual y el mérito personal;
la reducción de los problemas sociales a decisiones individuales.
Desde una perspectiva sociológica, este marco conceptual se acerca notablemente a la lógica que Marqués ironizaba con los “cadaunitos”.
Economía política de los “cadaunitos”
En el plano económico, la visión libertaria supone que la sociedad funciona como un mercado compuesto por individuos autónomos que intercambian libremente. Esta idea tiene raíces en el liberalismo clásico de Adam Smith, pero alcanza su forma más radical en el libertarismo contemporáneo, donde el mercado reemplaza casi por completo a la política. Sin embargo, numerosos autores han cuestionado esta premisa.
El economista Karl Polanyi sostiene —en su libro The Great Transformation— que la idea de un mercado que funciona solo, sin intervención del Estado ni de la sociedad, es relativamente reciente en la historia (siglo XIX, con el capitalismo liberal). Antes de eso, las economías no funcionaban solo por oferta y demanda. La producción, el trabajo y el comercio siempre estuvieron regulados por normas sociales, costumbres, religiones o decisiones políticas.
De manera similar, el sociólogo Pierre Bourdieu describió el neoliberalismo como una utopía que pretende crear un mundo compuesto por individuos empresarios de sí mismos, donde cada persona compite permanentemente con las demás.
En ese esquema, la sociedad se transforma en un campo de competencia entre “cadaunitos”.
Política sin comunidad: el problema democrático
La crítica más profunda al individualismo radical aparece en el plano político. La democracia moderna se funda en la idea de soberanía popular, es decir, en la existencia de un sujeto colectivo llamado pueblo. Sin embargo, si la sociedad se concibe únicamente como la suma de individuos, esa noción se vuelve problemática.
De allí que algunos analistas hablen de un individualismo antidemocrático, en el sentido de que la lógica libertaria privilegia la libertad individual por sobre la deliberación colectiva o el bien común.
La paradoja es evidente: si la sociedad está formada por individuos aislados, entonces el espacio político se reduce a la defensa de intereses privados. En ese punto, la política tiende a desaparecer o a convertirse en mera gestión técnica del mercado.
La crítica sociológica al individualismo extremo también se vincula con el problema de la desigualdad. Si cada individuo es responsable exclusivo de su destino, entonces la pobreza deja de ser un problema estructural y pasa a interpretarse como un fracaso personal.
Este enfoque ignora lo que el sociólogo C. Wright Mills llamó la “imaginación sociológica”: la capacidad de comprender que muchos problemas individuales son en realidad problemas sociales. Cuando esa dimensión desaparece, el resultado es una sociedad fragmentada donde cada sujeto queda librado a su propia suerte.
En términos de Marqués, el mundo de los “cadaunitos”.
Milei y la naturalización del individualismo
Volviendo a la tesis central de Marqués, el autor advertía que muchas ideologías intentan presentar como “natural” aquello que en realidad es histórico y político. El individualismo radical funciona exactamente de ese modo.
La idea de que cada persona debe arreglarse sola, que el mercado es el mecanismo más justo o que la desigualdad es inevitable, se presenta como una ley natural cuando en realidad responde a decisiones políticas concretas.
En este sentido, el mileísmo puede interpretarse como una forma contemporánea de naturalización del orden social: un relato donde la sociedad desaparece y sólo quedan individuos compitiendo entre sí.
La política contra los “cadaunitos”
El concepto de Marqués resulta sorprendentemente actual para interpretar el debate político argentino.
Si el mundo está compuesto por “cadaunitos”, la política pierde sentido y el mercado se convierte en árbitro universal. Pero si aceptamos que los seres humanos viven en sociedades estructuradas por relaciones de poder, desigualdades y vínculos colectivos, entonces la política vuelve a ser indispensable.
En definitiva, el problema no es la libertad individual —valor central de la modernidad— sino su absolutización. Porque cuando la sociedad se reduce a individuos aislados, lo que desaparece no es el poder, sino la posibilidad de controlarlo colectivamente.
Y llego la primavera. En el hemisferio sur de este vasto planeta llego la estación en donde tenemos que comenzar a preparar la tierra para luego sembrar, plantar, trasplantar, regar y ver crecer los frutos…y antes de sembrar en el suelo hay que trabajar la tierra. Dejarla bonita. Limpiarla y fertilizarla. Y al son de…
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