El Intendente Marcelo Orazi mantuvo una reunión esta mañana con los Secretarios de su gabinete: Guillermo Carricavur de Gobierno, Ariel Oliveros de Coordinación, Luisa Ibarra de Desarrollo Social, Francisco Lucero de Obras y Servicios y Mirta Sánchez de Economía y Finanzas. Participó también la Directora de Economía Marta Muñoz.
En la oportunidad el Intendente informó a sus funcionarios sobre las gestiones realizadas en Viedma y lo conversado en el encuentro que mantuvo con la Gobernadora Arabela Carreras, destacando el acompañamiento del gobierno provincial a su gestión.
También abordó el convenio firmado con el Ministerio de Gobierno en el marco del programa ‘IPAP Municipios’ que permitirá la capacitación de empleados municipales.
“Hablamos también de los proyectos que se pondrán en marcha en agosto, vinculados principalmente con obra pública, urbanismo y embellecimiento de la ciudad, anuncios que serán realizados próximamente”, manifestó al término del encuentro el Secretario de Coordinación Ariel Oliveros.
Agregó: “Abordamos los aspectos del Plan de Regularización de Deudas que se pone en marcha esta semana, que permitirá al contribuyente ponerse al día con el Municipio, con distintas facilidades y beneficios”.
“Fue una reunión sumamente productiva”, finalizó Oliveros.
El Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina Francisco Lucero recorrió los barrios Melipal y Nuevo junto a los presidentes de las juntas vecinales, oportunidad en la que escuchó las demandas de estos sectores a los que brindó respuestas desde el área que conduce. Durante la recorrida, Lucero estuvo acompañado por…
Pablo Quirno decidió pisar el tratado de patentes de medicamentos y chocó de lleno con Federico Sturzenegger, que busca aprobarlo en el Congreso antes del 30 de abril.
Fuentes parlamentarias aseguraron a LPO que Cancillería «le volteó a Sturzenegger el tratado», y por eso se terminó suspendiendo el plenario de comisiones de Relaciones Exteriores, Legislación General e Industria, previsto para este martes a las 16:30. El canciller es uno de los hombres que integró la cartera de Hacienda hasta que fue echada Diana Mondino, quien lidió con los reclamos de los laboratorios extranjeros desde que asumió el gobierno libertario.
El propio Javier Milei acompañaba la postura de Mondino hasta que llegó a la Casa Rosada, después de una campaña electoral en la que sus principales financistas fueron Hugo Sigman, Daniel Sielecki y hasta la familia Kovalivker. En rigor, Argentina es el único país de América Latina, junto con Venezuela, fuera del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por su sigla en inglés), que contempla medicamentos y semillas.
Un sector del gobierno machaca con que Brasil está dentro de ese sistema desde 1978, Chile desde 2009 y Uruguay desde 2025. «El aislamiento no protege, margina», dijeron a LPO desde el entorno de Sturzenegger.
LPO informó en marzo que el ministro de Desregulación se imponía sobre el empresario Sigman y lograba derogar los decretos de 2012 que protegían los intereses de los principales jugadores de la industria farmacéutica local. El ministro desregulador se había impuesto una hoja de ruta que terminara con la sanción del proyecto el 22 de abril, ocho días antes que venza el plazo previsto en el acuerdo de la diplomacia argentina con Estados Unidos tras la imposición de aranceles a los productos argentinos.
Pero ese itinerario habría empezado a tambalear por el peso del pragmatismo. Un diputado opositor deslizó a LPO que Cancillería no compartía la sanción de una ley subsidiaria de una acuerdo que ya devino abstracto. «Cancillería no quería darle relevancia al acuerdo con Estados Unidos porque eso quedó en abstracto después de lo que pasó con la Corte Suprema y los aranceles. Ese acuerdo tomaba como base los aumentos del 10 por ciento para la Argentina y este era un capítulo de ese acuerdo, tomar un capítulo sobre ese acuerdo dejaba al país en un lugar de mucha fragilidad», dijo.
Sturzenegger en el Senado.
Por otro lado, la explicación del oficialismo acerca de la demora en la Cámara Baja fue que había 20 diputados de visita en Estados Unidos en un viaje organizado por la Red de Acción Política, más todavía que los cinco que reveló LPO la noche de la votación del cambio a la ley de Glaciares. Por eso, alegan, faltarían firmas para sacar despacho y llegar a recinto.
Entre la comitiva también se encuentra el ex diputado Alejandro Cacace, actual secretario en el ministerio de Sturzenegger. En Diputados, se preveía que el funcionario se presentara en las comisiones para explicar la postura del gobierno pero Cacace estuvo el fin de semana en Miami, donde brindó una conferencia de Masters Argentina, y este lunes participó del Simposio Harvard-MIT con RAP.
Es por lo menos curioso que se haya planificado el plenario de comisiones justo en la misma semana del viaje a Estados Unidos. Como si alguien no quisiera que el tratado avance o como si hiciera falta que los diputados sean persuadidos por los propios laboratorios estadounidenses.
La invitación de la asociación civil, según contestaron con fastidio varios de los invitados, se hizo con mucha antelación. Por eso es por lo menos curioso que se haya planificado el plenario de comisiones justo en la misma semana del viaje a Estados Unidos. Como si alguien no quisiera que el tratado avance o como si hiciera falta que los diputados sean persuadidos por los propios laboratorios estadounidenses.
En efecto, uno de los pasajeros de la excursión a Harvard y el MIT, costeada por empresas de la minería pero también por laboratorios norteamericanos interesados en el tratado, contó que «hay más de 20 legisladores y CEOS y dueños de laboratorios».
Entre los diputados que viajaron, están Nicolás Mayoraz, Silvana Giudici, Belen Avico, Luis Picat, Mercedes Llano, Luis Petri y Santiago Santurio por LLA, Fernanda Ávila, Yamila Ruiz, Nanci Picón Martínez e Ignacio García Aresca y Carolina Basualdo por los gobernadores Raúl Jalil, Rubén Passalacqua, Marcelo Orrego y Martín Llaryora, los radicales Diógenes González y Pamela Verasay, el pichettista Nicolás Massot. Además, volaron hasta allí el tucumano Mariano Campero por los radicales violetas y Florencia de Sensi, Daiana Fernández Molero y Martín Yeza por el PRO.
El contingente se completa con los senadores Victoria Huala por el PRO, la santacruceña Natalia Gadano, los radicales Mariana Juri y Rodolfo Suárez, el correntino Camau Espínola y el libertario Bruno Olivera.
Desde el pasado jueves se disfrutaron de diferentes iniciativas propuestas desde la Dirección de Turismo como parte del programa ‘Sentite Turista’. El jueves los niños y niñas pintaron y colorearon luego de una caminata recreativa por los monumentos presentes en el Paseo del Arroyo. Por otro lado, el viernes se llevó a cabo la propuesta…
Villa Regina es una de las ciudades de Río Negro en las que se desarrolla el programa Sábado Joven que permite que los jóvenes mayores de 14 años puedan actualizar su DNI los días sábados en la Delegación del Registro Civil. El Intendente Marcelo Orazi acompañó al Ministro de Gobierno y Comunidad de Río Negro…
Por momentos, el Gobierno de Javier Milei se entusiasma con una narrativa que suena irresistible: la campaña agrícola 2025/26 cerraría con una de las mejores cosechas de la historia, con más de 110 millones de toneladas entre soja y maíz.
En la Casa Rosada repiten el número como si fuera un salvoconducto hacia la reelección presidencial. Pero debajo de ese volumen impactante asoma una pregunta incómoda: ¿cuánto de esa cosecha récord se traduce realmente en rentabilidad?
El dato no surge de un paper opositor ni de una entidad rural en pie de guerra. Al contrario. Proviene de un informe de la Fundación Mediterránea, con la firma de Juan Manuel Garzón -exfuncionario del propio Milei- y Franco Artusso. Es decir, números incómodos que nacen dentro del propio ecosistema técnico que suele orbitar el círculo rojo cordobés.
Los datos -plasmados en el informe «Rentabilidad agrícola 2018-2026: márgenes ajustados, volúmenes récord y una carga tributaria que no afloja»- dibujan un escenario de contrastes. El maíz podría alcanzar un récord histórico de 67 millones de toneladas, mientras que la soja se mantendría en torno a los 48 millones. A simple vista, el agro vuelve a ser la locomotora. Pero cuando se mira la rentabilidad por hectárea, el cuadro cambia drásticamente.
El problema no es la producción, sino el margen. En el primer trimestre de 2026, los números empezaron a deteriorarse. Los ingresos cayeron en términos reales, empujados por la baja del precio del maíz, mientras que los costos -especialmente el gasoil y los fertilizantes- subieron entre 6% y 8%. El resultado: «márgenes en retroceso después de una recuperación parcial durante 2025».
El dato más sensible es que, incluso con buenos rindes, producir granos dejó de ser negocio en algunas regiones. En la zona extrapampeana, los productores que alquilan campos directamente operan a pérdida: -78 dólares por hectárea. En la zona núcleo, el corazón productivo del país, los arrendatarios apenas raspan el equilibrio con márgenes de 26 dólares. Solo los propietarios logran sostener números positivos, aunque lejos de los niveles de años anteriores.
Incluso con buenos rindes, producir granos dejó de ser negocio en algunas regiones. En la zona extrapampeana, los productores que alquilan campos directamente operan a pérdida: -78 dólares por hectárea. En la zona núcleo, el corazón productivo del país, los arrendatarios apenas raspan el equilibrio con márgenes de 26 dólares. Solo los propietarios logran sostener números positivos.
Es un escenario que relativiza el optimismo oficial. Porque la «cosecha récord» convive con una ecuación económica cada vez más ajustada. Y en Córdoba, la rentabilidad derrama en la dinámica política, particularmente en el interior, bastiones de Milei en las últimas tres elecciones. El factor que termina de tensar el cuadro es la estructura impositiva.
En los últimos doce meses, el Estado se quedó con el 55% del excedente económico en la zona núcleo y con el 76% en la extrapampeana. En otras palabras, en las regiones menos productivas, tres de cada cuatro dólares generados por el campo terminan en manos del fisco.
Y ahí aparece otro contraste que incomoda al relato libertario. Mientras el Gobierno despliega el «cotillón» de la baja de algunos impuestos nacionales -con anuncios segmentados y reducción de alícuotas en tributos puntuales-, el corazón de la presión fiscal sobre el agro sigue prácticamente intacto.
Las retenciones, el impuesto más distorsivo según el propio Milei en campaña, continúan explicando la mayor parte de la carga tributaria efectiva.
El informe de la Mediterránea también explica que el peso de los Derechos de Exportación es clave para entender la distorsión. A diferencia de otros impuestos, no se ajustan a la rentabilidad: se aplican sobre el ingreso bruto. Eso genera una paradoja que incomoda incluso a economistas cercanos al oficialismo: cuando los márgenes caen, la presión fiscal efectiva sube.
Es el tipo de inconsistencia que el propio Milei había prometido eliminar durante la campaña, cuando hablaba de «dinamitar» el sistema impositivo y terminar con tributos que castigan la producción. Por ahora, esa promesa convive con una realidad más pragmática: la necesidad de sostener la recaudación.
En 2021 y 2022, los derechos de exportación sobre la soja eran del 33%, más altos que los actualmente vigentes (24%). Sin embargo, los precios internacionales de los granos eran excepcionalmente elevados (efecto postpandemia y guerra en Ucrania), lo que generaba mayores excedentes económicos.
El contraste con el período 2021-2022 es elocuente. En esos años, con precios internacionales en niveles excepcionales, los márgenes eran mucho más altos y la carga tributaria relativa, más baja, incluso con retenciones más elevadas. Hoy ocurre lo contrario: menores precios, mayores costos y una presión fiscal que pesa más.
El informe lo precisa así: «En 2021 y 2022, los derechos de exportación sobre la soja eran del 33%, más altos que los actualmente vigentes (24%). Sin embargo, los precios internacionales de los granos eran excepcionalmente elevados (efecto postpandemia y guerra en Ucrania), lo que generaba mayores excedentes económicos». No son años cualquiera, sino los de Alberto Fernández en la Casa Rosada.
A eso se suma otro elemento que empieza a preocupar en el sector: el financiamiento. Si parte de los insumos se paga con crédito -un escenario cada vez más frecuente-, los márgenes se deterioran aún más. En ese caso, incluso los arrendatarios de la zona núcleo entrarían en terreno negativo.
La conclusión es menos épica que el relato oficial. La campaña 2025/26 puede ser récord en volumen, pero no necesariamente en rentabilidad. Y eso tiene implicancias políticas y económicas.
Para el Gobierno, el agro sigue siendo una fuente clave de dólares en un contexto de fragilidad externa. Pero si los márgenes siguen comprimidos, la capacidad de reinversión del sector se reduce, y con ella, el potencial de crecimiento futuro.
En el fondo, el modelo enfrenta una tensión clásica de la economía argentina: la necesidad fiscal versus la competitividad productiva. Por ahora, la balanza sigue inclinándose hacia el primer lado.La pregunta que empieza a circular en el mercado es si el «veranito» de la cosecha récord alcanzará para tapar ese desequilibrio. O si, por el contrario, terminará exponiéndolo con más crudeza.
Desde que la pandemia llegó al país, o más bien desde que comenzó la primera etapa de confinamiento el Estado en todos sus escalafones, viene reforzando el concepto de unión ciudadana, de empatía, de cuidarse uno para cuidar al otro, “si te cuidás vos, nos cuidás a todos”. También los mensajes de normas de cumplimiento…
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