El Intendente Marcelo Orazi se reunió en Buenos Aires con el Gerente General del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) Alejandro Hoc con quien analizó el avance de los proyectos presentados por el Municipio ante el organismo nacional. En la oportunidad el Intendente estuvo acompañado del Senador Nacional Alberto Weretilneck y el secretario de Coordinación Ariel Oliveros.
Entre las iniciativas elevadas al ENHOSA se encuentran la obra de nexo cloacal del sector suroeste y las cloacas del barrio Villa Alberdi. “Lo que planteamos fue la necesidad de poder cuanto antes enterrar los caños a 5 o 6 metros de profundidad y hacerlo previo a que la napa suba para no perder un año”, manifestó Orazi respecto al primer proyecto.
Agregó: “El otro proyecto importante que abordamos fueron las cloacas parar Villa Alberdi. Respecto a este punto, nos dijeron que es viable y esperamos tener novedades para el año próximo”.
“Le agradezco al senador Weretilneck la gestión para que podamos tener esta audiencia”, indicó el Intendente.
Por otro lado, Orazi hizo referencia al anuncio realizado junto a la Primera Dama Fabiola Yañez de la construcción de un vacunatorio pediátrico, una obra de 350 metros cubiertos y 123 metros descubiertos para la cual se cedió un terreno ubicado en calles Continentes y San Lorenzo. En ese mismo terreno se construirá el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) anunciado tiempo atrás.
“Este viaje a Buenos Aires nos permitió por un lado ver el avance de algunos proyectos e iniciara otros, que son imposibles de hacer con fondos municipales o provinciales. No acostumbro a decir que fuimos a gestionar, pero estoy convencido que de acá a fin de años se verán los frutos”, finalizó.
Es positivo el reconocimiento de la situación por parte del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) Carlos Rosenkratz, también que sea prioritario en su discurso de apertura, pero eso es solo el primer paso, después siempre hay un hiato, una ruptura espaciotemporal entre el diagnóstico de la situación y el…
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina informa que se encuentran abiertas las inscripciones al taller de teclado para niños que será dictado por el profesor Fabián Mora los lunes a las 20 horas. Los interesados en inscribirse deberán dirigirse a la Escuela Municipal de Arte en Brasil 91. Para consultas comunicarse…
Diego Valenzuela quedó huérfano en el mundo libertario y juega sus fichas a Patricia Bullrich mantener en pie su candidatura a gobernador. El senador bonaerense perdió peso en Tres de Febrero tras la salida del funcionario que puso para controlar a Rodrigo Aybar, su sucesor en el municipio.
Los desayunos con Javier Milei en Olivos ya son cosa del pasado para Valenzuela. El presidente no lo recibe más. Al ex intendente de Tres de Febrero le quedan aún las viejas fotos con Milei de cuando ambos estudiaron en la Universidad de Belgrano.
«Karina lo tiene secuestrado a Milei», dijo tras enterarse de que la hermana presidencial le había ordenado a Alejandra Monteoliva frenar la creación de una agencia de migraciones. Ese era un acuerdo que Valenzuela tenía con Patricia Bullrich, quien también empezó a ser víctima de la furia de Karina.
Con ese panorama, Valenzuela se acercó a Sebastián Pareja, el armador bonaerense de la hermana presidencial. La paz llegó luego de que trascendiera que el intendente iba a arrancar con una estructura paralela a la de Pareja quien respondió con la amenaza de dar vuelta el concejo deliberante de Tres de Febrero.
El problema es que no ese acercamiento a Pareja no le garantiza poder competir por la gobernación, sobre todo si Bullrich se lanza como candidata presidencial.
Otro tres con la mano que causó bronca.
La última aparición pública de Valenzuela fue para participar de la torta de cumpleaños de Bullrich. En las imágenes que la senadora difundió del encuentro, Valenzuela aparece haciendo un tres con la mano. Es una foto que puede costarle muy cara.
El gesto enfureció a los trolls libertarios, que lo interpretaron como una chicana por el 3% de sobornos que cobra el gobierno, según relató el ex titular de Andis Diego Spagnuolo en los audios que ahora perita la Justicia.
Cerca del intendente aclararon que era una referencia a Tres de Febrero, el municipio que Valenzuela gobernó hasta diciembre pasado. Cuando Valenzuela fue al senado bonaerense, en su lugar quedó el concejal Rodrigo Aybar.
Para mantener controlado el municipio, Valenzuela impuso la continuidad de Bautista Pino como jefe de Gabinete. Pero el economista se corrió y ahora Aybar quiere quedarse con el municipio.
¿Cómo es que el mundo cambió tanto desde el momento en que nacimos? Las Naciones Unidas estiman que el mundo tiene ahora 8 mil milllones de habitantes. Nunca fuimos tantos, y la población va a seguir creciendo… En 1950 nacieron 92 millones de bebés en todo el mundo. Hoy en día somos 8 mil millones…
Ignacio Fidanza contó en GPS, el programa de Rolando Graña en América, que en el gobierno ya ven a Manuel Adorni afuera y que la causa por enriquecimiento ilícito seguirá avanzando en la Justicia.
El director de LPO reveló que el juez Ariel Lijo le dijo al fiscal Gerardo Pollicita que le va a dar la indagatoria a Adorni. De este modo se descarta que el viaje a París de Lijo con Juan Bautista Mahiques le sirva al gobierno para frenar la causa contra el jefe de gabinete.
«Mahiques eh representa algo más que ser un empleado de Karina Milei, tiene su propia agenda y articula una serie de intereses que van más allá de Karina y que van a seguir, que son los nombramientos de jueces», dijo el director de LPO. «El gobierno pasa pero los jueces quedan», remató.
«Hay una idea en el establishment de que Milei pierde y que hay que asegurar la continuidad del proyecto y que no vuelva el peronismo», dijo Fidanza.
En ese marco recordó la conversación, revelada por LPO, entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich. «Construyamos cada uno por su lado (que es lo que estamos viendo, donde se ven sintonías muy evidentes, sobre todo por ejemplo en el caso Adorni) y después el año que viene definimos quién está mejor para el balotaje», dijo Fidanza.
Mientras el oficialismo construyó buena parte de su identidad política alrededor de la idea de combatir los privilegios de la “casta”, la situación patrimonial de Manuel Adorni se convirtió en uno de los episodios más incómodos para la administración de Milei. La demora en la presentación de su declaración jurada, las explicaciones cambiantes y las prórrogas administrativas terminaron transformando un trámite formal en una crisis política de credibilidad.
Por Ramiro C. Ferrante para NLI
Durante meses, el Gobierno hizo de la transparencia una bandera discursiva. Funcionarios, voceros y dirigentes libertarios cuestionaron a gobiernos anteriores por presuntas irregularidades patrimoniales y reclamaron estándares más altos de rendición de cuentas. Sin embargo, cuando el foco comenzó a apuntar hacia el entonces vocero presidencial y actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la reacción oficial fue cualquier cosa menos contundente.
El problema dejó de ser únicamente la declaración jurada. Lo que comenzó como una demora administrativa terminó convirtiéndose en una prueba política. Cada día sin presentación alimentó nuevas preguntas. ¿Por qué un funcionario que prometía transparencia absoluta no mostraba rápidamente su patrimonio? ¿Por qué el Gobierno parecía más preocupado por administrar los tiempos que por despejar las dudas?
La prórroga que agravó las sospechas
La situación se volvió todavía más delicada cuando la Oficina Anticorrupción resolvió extender los plazos para la presentación de declaraciones juradas de los funcionarios nacionales hasta el 31 de julio. Formalmente, la medida fue justificada por cuestiones técnicas vinculadas a vencimientos fiscales. Sin embargo, la decisión coincidió con el momento de mayor presión política sobre Adorni y fue interpretada por amplios sectores como un alivio a medida para el funcionario.
Lejos de cerrar la discusión, la prórroga la amplificó. La oposición comenzó a cuestionar si el organismo encargado de controlar a los funcionarios estaba actuando con independencia o si se había convertido en un instrumento para ganar tiempo político.
La paradoja fue evidente. El mismo gobierno que prometía terminar con los privilegios aparecía beneficiado por una resolución que reducía la presión sobre uno de sus principales dirigentes.
Un funcionario bajo la lupa
En las últimas semanas trascendió que Adorni continuaba trabajando con asesores y contadores para completar la documentación patrimonial y fijó como horizonte el 15 de junio para realizar una presentación pública de su situación económica.
La explicación oficial sostiene que se trata de un proceso complejo y que toda la información será presentada en tiempo y forma. Pero políticamente el daño ya está hecho. Cuando un gobierno construye su legitimidad sobre la idea de que es distinto a los demás, los estándares que se le aplican son más altos.
Ese es el verdadero problema para la Casa Rosada. La discusión dejó de girar alrededor de balances, inmuebles o formularios. Lo que está en juego es la coherencia entre el discurso y la práctica.
El costo de predicar una cosa y hacer otra
La administración de Milei suele responder a los cuestionamientos apelando a la confrontación. Sin embargo, el caso Adorni no es un conflicto externo ni una disputa con gobernadores, sindicalistas o dirigentes opositores. Es una controversia nacida dentro del propio oficialismo.
Por eso genera tanta incomodidad. Resulta difícil acusar de “operación” a quienes simplemente preguntan por qué un funcionario central del Gobierno aún no exhibió plenamente la información patrimonial que se espera de cualquier alto cargo del Estado.
Incluso dirigentes aliados comenzaron a marcar distancia. Algunos referentes libertarios y oficialistas reclamaron que la situación se resolviera cuanto antes para evitar que la polémica siguiera creciendo.
La preocupación es lógica: cuanto más se extiende el tema, más se instala la percepción de que existe algo que ocultar, aun cuando eso no esté probado.
El espejo de la casta
El episodio encierra una ironía política difícil de ignorar. Durante años, Milei y sus dirigentes construyeron su narrativa denunciando privilegios, opacidad y falta de controles sobre la dirigencia tradicional. Ahora es uno de sus funcionarios más importantes quien debe explicar por qué la transparencia prometida tarda tanto en llegar.
El Gobierno todavía tiene margen para cerrar la controversia. Pero cada demora adicional profundiza una contradicción central: la de una administración que llegó prometiendo ser distinta y que, frente a un cuestionamiento sensible, parece recurrir a las mismas maniobras dilatorias que durante años criticó.
Porque al final del día, la discusión no pasa por una declaración jurada. Pasa por la credibilidad. Y en política, cuando la confianza empieza a erosionarse, ningún formulario alcanza para recuperarla.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.