|

Los «libertarians» y la Red Atlas arremeten en Argentina

Un artículo escrito en el 2017 por el periodista Aram Aharonian y el sociólogo Álvaro Verzi Rangel que nos permite visibilizar como se construyó la Red Atlas y como fue abordando en nuestro país.

La internacional capitalista existe, la moviliza un movimiento libertario de extrema derecha.

La internacional capitalista existe, la moviliza el movimiento libertario de extrema derecha (los llaman libertarians) y, obviamente, está muy bien financiada: funciona a través de un inmenso conglomerado de gobiernos, fundaciones, institutos, ONG, centros y sociedades unidos entre sí por hilos poco detectables, entre los que se destaca la Atlas Economic Research Foundation, o la Red Atlas.1

Había pasado inadvertida durante mucho tiempo, hasta que, en el Foro Latinoamericano de la Libertad de la Red Atlas, en mayo de 2017, en el lujoso Brick Hotel de Buenos Aires, con presencia del presidente argentino Mauricio Macri y el escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, se debatió cómo derrotar al socialismo en todos los niveles, desde las batallas campales en los campus universitarios hasta la movilización de un país para abrazar la destitución de un gobierno constitucional, como en Brasil.

Atlas cuenta con 450 fundaciones, ONG y grupos de reflexión y presión, con un presupuesto operativo de cinco millones de dólares (datos de 2016), aportados por sus fundaciones «benéficas, sin fines de lucro» asociadas. Atlas Network es una organización fundada en 1981 en Estados Unidos, en homenaje a la escritora Ayn Rand, autora de la novela La liberación de Atlas, devenida en biblia de los ultraliberales, autodenominados en el mundo anglosajón como libertarians. La Red comunica en su portal que posee 447 socios a nivel internacional, en 95 países. Dentro de Latinoamérica dicen contar con 99 socios.

Su financiamiento proviene también de grandes empresas interesadas en maximizar sus ganancias mediante la reducción impositiva. Entre sus más importantes aportantes figuran los multimillonarios ultraconservadores Charles y David Koch, y Sheldon Adelson (el máximo financista de la campaña electoral de Donald Trump en 2016).

Mapa de ubicaciones de los afiliados y socios de Atlas en América Latina.
Mapa: The Intercept

Una de las tesis que prologa los documentos de la Red fue acuñada por James McGill Buchanan —economista de la Universidad de Chicago—: «Para que prospere el capitalismo, hay que ponerle cadenas a la democracia».

La red, que ayudó a alterar el poder político en diversos países, es una extensión tácita de la política exterior de EE. UU. —los think tanksasociados a Atlas son financiados por el Departamento de Estado, la USAID (Agencia del Desarrollo Internacional de EE. UU.) y la National Endowment for Democracy (Fundación Nacional para la Democracia), brazo crucial del poder blando estadounidense.

La Fundación Pensar era una rama de la Red Atlas en Argentina que se convirtió en el PRO, el partido político que llevó a la presidencia en 2015 a Mauricio Macri. Dirigentes de Pensar y de la Fundación Libertad —otra rama de la Red—, ocuparon cargos clave en la administración argentina entre 2015 y 2019. Una serie de fundaciones, dirigida por altos funcionarios de la administración Macri, drenaron dineros públicos hacia ellas, aumentando los fondos provenientes de la Red Atlas y la NED.

Los neoliberales más agresivos

Javier Zícari, en Página12, prendió una luz de alerta al señalar que: «Una secta recorre la Argentina y es la del terraplanismo económico: los libertarios». Este es un grupo que ha proliferado y ganado visibilidad en los últimos años pero que, hasta ahora, poco se ha investigado y que parece funcionar como el grupo de choque más agresivo y reaccionario del neoliberalismo.

Como la clásica derecha tiene un fuerte olor a rancio y está desprestigiada, por su identificación con los programas antipopulares, los ajustes y el endeudamiento externo, ahora aparece revestida de nuevas formas y, sobre todo, expresada por sectores de la juventud. Vocifera para reivindicar lo que llaman el anarcocapitalismo: un mercado total, que nadie lo pueda regir y en el que el Estado se desvanezca, desaparezca.

Lejos de la rebeldía, lo que suelen reclamar es disciplina, orden y que el empresariado —o mejor dicho el uno por ciento de los multimillonarios del mundo— lo rija todo, deviniendo en los hechos la vanguardia de la dictadura del empresariado o del capital concentrado.

Como ya lo demostraron en Brasil, desde épocas del golpe parlamentario contra la presidenta Dilma Rousseff, su alta intensidad en redes sociales y la alta representación de sus economistas en los medios hegemónicos y en Internet, contrasta con el bajo volumen político que representan. En Argentina, en las últimas elecciones su principal candidato quedó atrás del voto en blanco.

El discurso económico es tan violento como simplista y nunca se discuten problemáticas como el subdesarrollo, la restricción externa, las mejoras sociales, el desempleo o qué hacer con la deuda externa. Ya no quedan vestigios del viejo sujeto liberal, sino un individuo reaccionario, en el cual el microfascismo, la prepotencia y el narcisismo devienen centrales, añade Zícari.

Toda desviación a sus premisas pasa a ser identificada como estatismo, una dictadura y «un camino a ser Venezuela», esa Venezuela de los noticieros de los medios hegemónicos, claro.

Nociones como igualdad, solidaridad o el prójimo están totalmente ausentes en sus lógicas. Para ellos, toda forma de integración social debe hacerse únicamente por medio del mercado. Coligen que alguien es pobre porque no le gusta trabajar o porque es oprimido por el Estado que lo coarta.

El rechazo al debate intelectual los termina de acercar al más duro terraplanismo, los movimientos antivacunas o protestar contra el 5G, y pretenden, además, que sus ideas reaccionarias se enmascaren en un aire academicista. Obviamente, detestan lo que llaman «ideología de género».

Las fuentes intelectuales de los libertarios los pinta de cuerpo entero. Recuperan a los padres de la escuela austríaca de economía, como Von Mises y Von Hayek, quienes se la pasaron hablando contra la improductividad pero que eran dos aristócratas que vivían de rentas. Otra referencia intelectual es el monetarismo de la escuela de Chicago, en la cual sobresalía Milton Friedman, que fue asesor del dictador chileno Augusto Pinochet.

Un documento

El documento «Cinco decisiones para poner a Argentina de pie», es promocionado por 28 organizaciones ligadas al pensamiento ultraliberal-libertario de ultraderecha (centros de estudios, asociaciones civiles, fundaciones, cámaras empresariales y grupos financieros) de la Red Atlas, el entramado de think tanks, grupos de lobby y organizaciones ligadas y financiadas por el gobierno de EE. UU., orientados a influir en la política doméstica de América Latina y reprimir la aplicación de políticas soberanas en la región.

Esta red de organizaciones es la versión vernácula del Partido Republicano, hoy subyugado por los libertarians, el suprematismo trumpista y la negación de la pandemia. El objetivo planteado por la Red Atlas es destruir las regulaciones estatales para que el mercado sea la única institución encargada de regular las relaciones económicas y sociales.

La red tenía ya, en 2017, 13 entidades afiliadas en Brasil, 12 en Argentina, 11 en Chile, ocho en Perú, cinco en México y Costa Rica, cuatro en Uruguay, Venezuela, Bolivia y Guatemala, dos en República Dominicana, Ecuador y El Salvador, y una en Colombia, Panamá, Bahamas, Jamaica y Honduras.

Sus referentes, bajo eufemismos más o menos explícitos, catalogan como populismo al orden democrático. Toda mayoría que busque un camino alternativo a la financiarización y que promueva la pluralización de los derechos sociales y económicos será catalogada como autoritaria, antigua, vaga, señala el economista y sociólogo argentino Jorge Elbaum.

El programa de la Red Atlas repite el decálogo de Trump: limitar o suprimir el impuesto a los más pudientes, privatizar empresas públicas y limitar el poder de los sindicatos. En síntesis: pregonan la libertad de los privilegiados para incrementar una mayor porción de la riqueza nacional. Además, en su versión desestabilizadora, son especialistas en inocular el desánimo y horadar la confianza pública en los gobiernos que no se pliegan a sus demandas.

La cadena de producción

Un análisis de los documentos de la Red Atlas pone en evidencia el modelo de varias fases para instaurar lo que denominan la cadena de producción de sentido político.

Una, son las investigaciones académicas sin contrastación, consagradas a legitimar los prejuicios desreguladores y hostiles hacia la política, salvo cuando se la ejerce en nombre del mercado, y la instalación de dichos trabajos en espacios académicos de grado, posgrado, extensión universitaria y marcos de capacitación empresaria.

Otra, la divulgación mediante Soportes Comunicacionales Corporativos (SCC) —léase medios hegemónicos de comunicación social— y la utilización de referentes mediáticos más agresivos y provocadores como encargados de la justificación y defensa de los contenidos instalados por las usinas ultraliberales académicas. Su violencia dramatúrgica busca ser instalada como convicción plena y certeza de discurso único.

Otra fase es la viralización mediante trollsbots y botnets, y la utilización de la IA (Inteligencia Artificial) para detectar segmentos que son reconvertidos en difusores de consignas, prejuicios y noticias falsas. Luego de su detección, se los integra a diferentes colectivos de hostigadores de los referentes populares, constituyéndose en tropa dispersa de odiadores seriales. Un eslabón más es la apropiación de las temáticas convertidas en agendas por parte de los SCC, para instituirlas como pensamiento hegemónico dominante.

La iniciativa en Argentina, de la que participaron Ricardo López Murphy y Álvaro Alsogaray (hijo) entre otros, dio continuidad al Foro Latinoamericano de la Libertad —que tuvo lugar en septiembre de 2017, en Buenos Aires, y al Foro para la Libertad en Latinoamérica, de mayo de ese mismo año. De los centros de investigación de la red Atlas forman parte los dirigentes de ultraderecha Roberto Cachanovsky, José Luis Espert, Javier Milei, Agustín Etchebarne.

El objetivo planteado por la Red Atlas es destruir las regulaciones estatales para que el mercado sea la única institución encargada de regular las relaciones económicas y sociales. Sostienen una concepción de «libertad» únicamente asociada con la propiedad y catalogan las políticas tributarias como confiscatorias. Esa es la razón por la que cuestionan la cuarentena y alientan el fin del cuidado mutuo alentado por el gobierno.

Expresan el temor a que las regulaciones sanitarias limiten la continuidad de su facturación y sus consecuentes ganancias. Sus referentes, bajo eufemismos más o menos explícitos, catalogan como populismo al orden democrático. Toda mayoría que busque un camino alternativo a la financiarización y que promueva la pluralización de los derechos sociales y económicos será catalogada como autoritaria, antigua, vaga o «choriplanera».

Se apropian de la palabra libertad para evitar que las regulaciones estatales e internacionales impidan, regulen o limiten su acumulación financiarizada. Buscan que sus grupos de presión sean autorizados para instituir las regulaciones estatales por fuera de la voluntad popular, porque consideran que el mercado debe gobernar por sobre la democracia.

Desvalorizan al Estado porque son conscientes de que es el único actor institucional que puede poner coto a la depredación económica y ambiental que promueven. Esa es también la razón por la que desprecian la solidaridad y el altruismo. Consagran al egoísmo como un valor positivo y al sometimiento de los más débiles y humildes como la consecuencia de un orden natural darwiniano ineludible.

La derecha argentina, impulsada por estas redes, se siente empoderada por la pandemia y, en lugar de sumar sus esfuerzos para reducir los daños de la crisis sanitaria, aprovecha una ventana de oportunidad ante la enfermedad y la muerte. Los promotores de la Red Atlas desde sedes diplomáticas o por medio de financistas corporativos despliegan las fases destinadas a modelar el sentido común de una ciudadanía golpeada por la angustia producida por la covid, en medio de una crisis social, económica y financiera.

La apuesta libertaria por augurar el desastre, vender apocalipsis y meter miedo permanentemente termina por fragilizar las subjetividades y volverlas más vulnerables. Y, así, al sentirse indefensas, hace que muchos sectores de la población sean propensos a salidas autoritarias al estilo Jair Bolsonaro o Donald Trump, ya que el miedo es un gran disciplinador social, recuerda Elbaum.

Nota

1 Aharonian, A. y Verzi, A. (2017). Red Atlas, libertarios de ultraderecha: entramado civil detrás de la ofensiva capitalista en Latinoamérica. Nodal. Octubre, 9.

  1. Atlas Network es una organización fundada en 1981 en Estados Unidos, en homenaje a la escritora Ayn Rand
  2. Atlas, del escultor Lee Lawrie en el Rockefeller Center de Nueva York, EE. UU.
  3. El financiamiento de la Red Atlas proviene de grandes empresas interesadas en maximizar sus ganancias mediante la reducción impositiva
  1. Atlas, del escultor Lee Lawrie en el Rockefeller Center de Nueva York, EE. UU.
  2. El objetivo planteado por la Red Atlas es destruir las regulaciones estatales para que el mercado sea la única institución encargada de regular las relaciones económicas y sociales
  3. El programa de la Red Atlas repite el decálogo de Trump: limitar o suprimir el impuesto a los más pudientes, privatizar empresas públicas y limitar el poder de los sindicatos

Portada: The Guardian

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Las Lecaps recuperan atractivo ante una eventual suba de la inflación

     

    Las letras capitalizables del Tesoro (Lecaps) recuperaron protagonismo en las últimas semanas como una de las principales alternativas para quienes buscan invertir pesos de corto plazo sin asumir un riesgo elevado.

    Con rendimientos que actualmente se ubican entre el 22% y el 24% anual, estos instrumentos ofrecen una tasa superior a la de un plazo fijo tradicional y a la de los fondos money market, lo que las convierte en una opción atractiva para perfiles conservadores.

    «Hoy en día, las Lecaps son una buena alternativa de inversión para personas que quieran tener un instrumento líquido que rinda más que el plazo fijo», afirmó el asesor financiero Fernando Villar.

    El especialista explicó que actualmente los plazos fijos bancarios ofrecen una tasa promedio de entre 16% y 19% anual en pesos, mientras que las Lecaps parten de rendimientos cercanos al 21% o 22% y pueden alcanzar entre 24,5% y 25%, según el vencimiento elegido.

    El dólar en junio saltó casi 5%: ¿Se terminó el carry trade?

    «Me parece que es una opción interesante para un perfil conservador que esté buscando colocar pesos de corto plazo y generar tasa», sostuvo.

    En la misma línea, el consultor Leandro Stainnekker señaló que las Lecaps se posicionan por encima de otras alternativas tradicionales para administrar liquidez.

    Entre las emisiones que actualmente presentan los mayores rendimientos aparecen la S31G6, con una tasa del 24,42% anual, y la S30S6, que ofrece 24,29%, ambas con vencimientos entre agosto y septiembre.

    Para quienes prefieren extender el horizonte de inversión y asegurar las tasas actuales durante más tiempo, también sobresalen las Boncaps T30A7, con un rendimiento del 23,76%, y la T30J7, con una tasa del 22,08%, ambas con vencimiento en 2027.

    Entre las emisiones que actualmente presentan los mayores rendimientos aparecen la S31G6, con una tasa del 24,42% anual, y la S30S6, que ofrece 24,29%, ambas con vencimientos entre agosto y septiembre.

    No obstante, la conveniencia de estos instrumentos depende en buena medida de la evolución del tipo de cambio.

    «Entre el 31 de mayo y el 13 de julio, el dólar pasó de $1.430 a $1.510, una suba del 5,5% en 43 días. Si durante las próximas semanas el dólar logra estabilizarse en torno a los $1.500, las tasas actuales de las Lecaps podrían volver a ofrecer un rendimiento superior al ritmo de depreciación del peso. En cambio, si el dólar retoma una dinámica de subas más acelerada, ese diferencial podría reducirse», aclaró el ejecutivo.

    De todas formas, ambos especialistas coinciden en que las Lecaps son una herramienta adecuada para inversores conservadores o moderados que mantienen sus ahorros en pesos, tienen un horizonte de inversión inferior a un año y pueden conservar el instrumento hasta el vencimiento.

    Aun así, para quienes estén dispuestos a asumir un mayor nivel de riesgo o busquen protegerse frente a una eventual aceleración de la inflación o del tipo de cambio, Villar considera conveniente incorporar otros activos a la cartera. «Si una persona está buscando tomar más riesgo y tener algún nivel de cobertura, ya le convendría tener algún bono atado a inflación o atado al dólar», explicó.

    En la misma dirección, Stainnekker sostuvo que las Boncaps pueden ser una buena alternativa para quienes desean fijar las tasas actuales durante un plazo más largo, mientras que los inversores que priorizan cobertura cambiaria deberían complementar sus carteras con bonos CER, títulos dollar linked o activos directamente dolarizados.

     

    Difunde esta nota
  • Se lleva adelante un plan de recambio de luminarias

    Desde el 7 de diciembre, la Municipalidad de Villa Regina, a través de la Dirección de Obras Públicas, puso en marcha un plan de recambio de luminarias en distintos sectores de la ciudad. Hasta el momento, se han cambiado 300 luminarias y las zonas en las que se ha trabajado son las siguientes: Paseo del…

    Difunde esta nota
  • |

    LA VUELTA AL PERRO (Y AL GATO)

    Regina no escapa a una problemática a nivel nacional que es la sobrepoblación de animales callejeros, si bien contamos con una ordenanza que “venía” a regular esta problemática social, y a su vez contamos con un plan de castración y esterilización municipal, como también con varias organizaciones y asociaciones que trabajan en pos del bienestar…

    Difunde esta nota
  • | |

    CIUDAD PROHIBIDA

    Durante el fin de semana el medio local «Periódico La Comuna» publicó una noticia bajo el título «Solicitan declarar a Villa Regina como ciudad Pro-Vida” donde se cita textualmente al pastor Gabriel Ballerini quien sostuvo que debe considerarse “la posibilidad de un proyecto presentado el año pasado para declarar a Villa Regina como ‘Ciudad pro…

    Difunde esta nota
  • Rusiyada 1xbet mərc tətbiqini iPhone-larda (IOS 5, 5s, 6) pulsuz yükləyə bilərsiniz.

    Oyunçular, 1xBet-in iOS cihazlarına , həm ingilis, həm də rus versiyaları, quraşdırılması sayəsində asanlıqla pul yatırıb çıxara bilərlər ki, bu da olduqca əhəmiyyətlidir. Mobil proqram, əsas veb saytla birlikdə bütün ödəniş sistemləri ilə uyğun gəlir. Bu — tək mərc etməklə yanaşı, tədbirləri canlı izləmək, akkumulyator mərcləri etmək və mərclərinizi bir yerə toplamaq imkanı tanıyır. Difunde…

    Difunde esta nota
  • |

    Milei nombra en Salud al funcionario macrista que se «olvidó» un sobre con 10.000 dólares en su escritorio

     

    El Gobierno oficializó este martes el ascenso de Rodrigo Sbarra como secretario de Gestión Administrativa del Ministerio de Salud. Se trata de un exfuncionario de Mauricio Macri cuyo nombre quedó asociado a uno de los episodios más llamativos de aquella gestión: el hallazgo de un sobre con 10.000 dólares en efectivo dentro de un escritorio de su despacho, dinero que aseguró haber «olvidado».

    Por Roque Pérez para NLI

    La designación de Rodrigo Alberto Sbarra quedó formalizada mediante el Decreto 579/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial, en el marco de la reestructuración de la cartera que conduce Mario Lugones tras la salida de Guido Giana. Hasta ahora, Sbarra se desempeñaba como subsecretario de Coordinación Administrativa y pasó a ocupar uno de los cargos de mayor peso dentro de la estructura administrativa del ministerio.

    El nombramiento vuelve a colocar en el centro de la escena a un funcionario cuya trayectoria política quedó marcada por un escándalo que estalló durante el gobierno de Mauricio Macri. En septiembre de 2018, cuando se desempeñaba como subsecretario de Coordinación del entonces Ministerio de Producción, una empleada encontró un sobre con 10.000 dólares guardado dentro de un escritorio que había pertenecido a Sbarra. El episodio dio lugar a una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y omisión maliciosa en su declaración jurada patrimonial.

    El sobre con dólares que nunca pudo explicar del todo

    Tal como informó oportunamente NLI en 2020, Sbarra sostuvo ante la Justicia que el dinero era de su propiedad y que simplemente se lo había «olvidado» dentro del mueble al dejar el cargo. Sin embargo, esa explicación no disipó las dudas, ya que los dólares no figuraban declarados en su patrimonio y la causa avanzó para determinar si existía un posible delito vinculado a la omisión de bienes.

    La investigación judicial puso bajo la lupa la consistencia de su patrimonio, empresas y offshores y abrió interrogantes sobre el origen de ese dinero en efectivo. Aunque el exfuncionario intentó justificar la existencia de los dólares como un ahorro personal, el caso quedó instalado como uno de los símbolos de las contradicciones del discurso anticorrupción que Cambiemos exhibía durante su gestión.

    Un viejo funcionario del PRO reciclado por Milei

    Lejos de quedar relegado tras el cambio de gobierno, Sbarra fue reincorporado a la administración nacional por Milei. Primero ocupó cargos en la Jefatura de Gabinete y posteriormente desembarcó en el Ministerio de Salud, donde ahora fue promovido para administrar una de las áreas más sensibles de la cartera sanitaria.

    Desde el Gobierno sostienen que el cambio responde a una reorganización administrativa y que Sbarra continuará impulsando las políticas de modernización y desburocratización del ministerio. Sin embargo, su designación inevitablemente reactiva el recuerdo de un episodio que nunca dejó de generar cuestionamientos públicos y que, para muchos, simboliza las inconsistencias de una dirigencia que hizo bandera de la transparencia mientras algunos de sus funcionarios debían explicar la aparición de miles de dólares sin declarar.

    Con este nuevo nombramiento, Milei vuelve a apoyarse en cuadros provenientes del macrismo para ocupar puestos estratégicos de la administración nacional. En este caso, la decisión adquiere una carga política adicional porque recae sobre un funcionario cuyo nombre quedó asociado a una causa judicial que puso en duda la transparencia patrimonial de uno de los hombres de confianza del gobierno de Mauricio Macri.

     

    Difunde esta nota