|

LA MESA ESTÁ FUMIGADA

El agronegocio convirtió a todo el sistema alimentario en un riesgo para la salud. Hasta un típico menú que el nutricionismo considera saludable.

Te presentamos con datos oficiales e investigaciones de la ciencia o informes autogestivos de matrices ambientales, que demuestran como un menú saludable es impactado negativamente por el agronegocio a través de residuos de agrotóxicos, transformando una determinación esencial para una buena salud como lo es la alimentación saludable, en un factor de riesgo.

Se focaliza en la noción de un típico menú saludable para graficar hasta que punto el Agronegocio afectó el derecho a la alimentación. Porque en realidad, el agronegocio transformó a todo el sistema agroalimentario en un riesgo para la salud.

MENU SALUDABLE 

– Pescado con Papa y rodajas de Cebolla, Tomate, Ajo y Limón.
– Ensalada de Espinaca, Morrones, Lechuga y Huevo.
– Copa de Frutas (Anana, Frutilla, Naranja, Durazno y Manzana) con crema.
– Pancitos de Salvado de Trigo.
– Agua.

—————–

PLATO PRINCIPAL

Pescado/Sábalo 3 Agrotóxicos en los músculos
Glifosato y ampa 3303 ug/k
Glufosinato de Amonio 677 ug/k
Piraclostrobina 50 ug/k
Link

Papa 14 Agrotóxicos
Acefato 8300 ug/k
Heptacloro 440 ug/k
Metamidofos 100 ug/k
Link

Cebolla 10 Agrotóxicos
Metoxifenocide 921 ug/k
Acefato 330 ug/k
Link

Tomate 30 Agrotóxicos
Metiltiofanato 40 ug/k
Metamidofos 20 ug/K
Haloxifop 20 ug/k
Tebuconazole 20 ug/k
Link

Limón 29 Agrotóxicos
Imazalil 9360 ug/k
Tebuconazole 5500 ug/k
Azoxistrobina 2700 ug/k
Propiconazole 3200 ug/k
Link


Ajo 3 Agrotóxicos

Link

——————

ENSALADA

Espinaca 8 Agrotóxicos
Clorpirifos 28 ug/k
Deltametrina 40 ug/k
Cipermetrina 20 ug/k
Metalaxil 20 ug/k
Link

Morrones 37 Agrotóxicos
Acefato 2500 ug/k
Imidacloprid 1472 ug/k
Metiltiofanato 724 ug/k
Acetamiprid 289 ug/k
Link


Lechuga 26 Agrotóxicos
Cipermetrina 8230 ug/k
Dimetoato 3300 ug/k
Fludioxonil 1900 ug/k
Ciprodinil 1300 ug/k
Link 

—————-

POSTRE

Anana 19 Agrotóxicos
Benomil-Carbendazim 8400 ug/k
Procloraz 2090 ug/k
Fludioxonil 1150 ug/k
Cipermetrina 490 ug/k
Link

Frutilla 24 Agrotóxicos
Iprodione 2590 ug/k
Procimidona 500 ug/k
Boscalid 450 ug/k
Propargite 334 ug/k
Link

Naranja 30 Agrotóxicos
Propiconazole 62900 ug/k
Imazalil 52700 ug/k
Cipermetrina 230 ug/k
Azoxistrobina 990 ug/k
Link

Durazno 28 Agrotóxicos
Benomil-Carbdendazim 636 ug/k
Fludioxonil 610 ug/k
Pirimetanil 383 ug/k
Imidacloprid 290 ug/k
Link

Manzana 33 Agrotóxicos
Difenilamina 3430 ug/k
Pirimetanil 3100 ug/k
Metiltiofanato 2600 ug/k
Benomila-Carbendazim 1900 ug/k
Link

Crema/leche 1 Agrotóxico
Atrazina 20,97 ug/l
Link

– PANES DE SALVADO

Trigo 8 Agrotóxicos
Clorpirifos 1770 ug/k
Diclorvos 2520 ug/k
Link

 VASO DE AGUA

Agua 10 Agrotóxicos
Glifosato 2,5 ug/l
Atrazina 20 ug/l

Fuente
https://naturaleza.ar/contenido/1209/la-mesa-envenada-esta-servida

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • |

    99 FEMICIDIOS EN EL 1ER CUATRIMESTRE DEL AÑO

    De acuerdo al registro realizado por el Observatorio “Ahora que sí nos ven”, del 1 de enero al 30 de abril de 2023 se registraron 99 femicidios, 87 femicidios íntimos de mujeres y 12 femicidios vinculados en nuestro país. Desde el Observatorio de las Violencias de Género «Ahora Que Sí Nos Ven» dieron a conocer…

    Difunde esta nota
  • |

    KM1120 Blanco Dulce Natural 2022

    Chacra Moschini es un proyecto familiar establecido en Ingeniero Huergo (Río Negro); posee unas 7 hectáreas de vides que se encuentran en expansión y elabora unas 16.000 botellas de vinos. Los primeros viñedos ya cuentan con 23 años de implantación y este blanco nace con el asesoramiento del Lic. Mario Lascano. La variedad Serna fue desarrollada en Argentina…

    Difunde esta nota
  • Los productores retienen la soja enojados por la baja del dólar y cae la industria de molienda

     

     La industria volvió a caer con fuerza en febrero. Y esta vez no hubo rebote que amortigüe el golpe. El número es contundente: la actividad se desplomó 8,7% interanual y retrocedió 4% frente a enero en la medición desestacionalizada. Es el octavo mes consecutivo en baja. La serie ya no muestra oscilaciones. Marca una tendencia.

    El dato confirma lo que venían señalando los relevamientos privados y ahora oficializó el Indec: la caída de la industria no encuentra piso. El leve repunte de enero fue apenas un espejismo. Febrero volvió a mostrar una caída extendida en casi todos los rubros, con fuerte impacto en sectores vinculados al consumo interno y la construcción.

    La baja no es homogénea, pero sí generalizada. Metalmecánica, textiles y materiales para la construcción lideraron las caídas. También la industria automotriz sintió el golpe, en un contexto de demanda doméstica debilitada y exportaciones que no alcanzan para compensar. El crédito sigue bajo, los salarios rezagados y la actividad se ajusta por cantidad.

    La guerra dispara los costos del campo y de la industria y presiona los objetivos inflacionarios de Caputo

    Pero hay un dato que encendió alertas en el sector: el desempeño de la agroindustria. Tradicional refugio en tiempos de crisis, esta vez mostró signos de fatiga. Y no por falta de cosecha, sino por un conjunto de factores que revelan tensiones más profundas.

    Un dato que encendió alertas en el sector: el desempeño de la agroindustria. Tradicional refugio en tiempos de crisis, esta vez mostró signos de fatiga.

    El primero es el comportamiento de los productores. En febrero, las fábricas de aceite y harina de soja tuvieron dificultades para conseguir mercadería física. La razón es simple: los precios internacionales de la soja cayeron y muchos productores decidieron no vender. Prefirieron retener los granos a la espera de una mejora en las cotizaciones.

    Ese movimiento, que en el lenguaje del sector se llama «retención de cosecha», tuvo impacto directo en la industria. Sin grano, no hay molienda. Y sin molienda, cae la producción de aceite y harina, que son los productos de mayor valor agregado del complejo exportador.

    A eso se sumó un segundo factor, menos visible pero igual de relevante: la menor importación temporaria de soja desde Paraguay. En condiciones normales, cuando la oferta local escasea, las plantas argentinas recurren a soja paraguaya para sostener el ritmo de producción. En febrero, ese flujo fue menor.

    El resultado fue un doble estrangulamiento: menos grano local por retención y menos grano importado para compensar. Las plantas trabajaron por debajo de su capacidad.

    El problema no terminó ahí. Febrero también fue un mes corto en términos productivos. El calendario jugó en contra. Los feriados de carnaval redujeron los días hábiles y, además, hubo un paro sindical que paralizó puertos y plantas durante varios días. En algunos complejos, la actividad efectiva se redujo a apenas 15 jornadas.

    Pero incluso dejando de lado estos factores coyunturales, el sector enfrenta un problema más estructural: los márgenes. Los costos de energía, combustibles e insumos subieron por encima de los precios de exportación. Esa brecha empezó a erosionar la rentabilidad.

    Mientras la molienda cae, las exportaciones crecen. En el primer bimestre del año subieron 7%. Pero ese aumento se explica por mayores despachos de grano sin procesar, principalmente trigo y girasol. El valor agregado, en cambio, retrocede. Es un cambio de calidad. Menos industria, más primarización. 

    La consecuencia es una paradoja. Mientras la molienda cae, las exportaciones crecen. En el primer bimestre del año subieron 7%. Pero ese aumento se explica por mayores despachos de grano sin procesar, principalmente trigo y girasol. El valor agregado, en cambio, retrocede. Es un cambio de calidad. Menos industria, más primarización. Menos empleo y menos encadenamientos productivos.

    En ese contexto, la caída del 8,7% adquiere otra dimensión. No es solo una baja en la producción. Es una señal sobre el tipo de crecimiento que se está configurando.  El Gobierno apuesta a que la estabilización macroeconómica termine derramando sobre la actividad. Pero por ahora ocurre lo contrario. La estabilidad convive con caída productiva.

    Y el dato final termina de poner el cuadro en perspectiva. La última vez que la industria registró una caída mensual más profunda que la actual fue en abril de 2020, cuando el confinamiento por la pandemia paralizó las fábricas y la producción se desplomó 19,2% en un solo mes. La diferencia es que aquella fue una caída abrupta y excepcional. La actual es persistente. Y, por eso mismo, más difícil de revertir.

     

    Difunde esta nota