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LA FAROFA

Hola!!! Me presento. Mi nombre es Vic Mos, soy una amante de la cocina, de la naturaleza, un poco bruja, alquimista, viajera y también soñadora. Hace ya nueve lunas que estoy viajando por Brasil. Toda una gestación maravillosa de momentos y experiencias increíbles. Estas tierras nuevas donde hoy estoy caminando me hacen sentir como en casa y es donde tengo la oportunidad de trabajar feliz y de moverme libremente sin prisa y sin fronteras.

Brasil tiene una gran variedad de personas, paisajes, colores, comidas, frutas, verduras y músicas como personas existentes en este vasto territorio. Para mi que gusto mucho de cocinar y de probar cosas nuevas llegué en mi viaje al lugar donde tengo que estar. Realmente maravillada. Yo les voy a ir compartiendo lo que más pueda de este hermoso viaje de alquimias y cocina en Brasil.

….Yo viajo entre notas fotos textos y demás sustancias que me inspiran para elegir que trasmitirles por primera vez a ustedes.

Raul Seixas, «Lua bonita».

Hoy les voy a hablar de la «Farofa». La farofa técnicamente es harina de mandioca tostada bajo un medio graso que puede ser manteca, ghee ( manteca clarificada), aceite o panceta con variaciones de sabores que pueden ir desde zanahoria, remolacha, banana da terra, coco o simplemente la clásica cebolla y ajo.

Pero la farofa es además simbólicamente y en toda su forma el alimento nacional y popular del Brasil. Farofa hay en todo el país y hay cantidad de farofas como habitantes de este inmenso país. Es el alimento de la casa, de la abuela, de la madre, de los trabajadores, de la masa. Es el alimento mas económico y práctico para llenar panzas y corazones.

Es el acompañamiento perfecto de las comidas típicas de olla a presión de este hermoso país. Es la compañera perfecta para el pueblo. Como lo son ustedes para mi.

Es hija de la doña mandioca, el tubérculo mas conocido y más usado en Brasil; como la papa para los Argentinos. La farofa siempre digo que es como nuestro pan no puede faltar en la mesa de ningún brasilero. Por eso la elegí para esta nota…para empezar a interactuar conocimientos y experiencias con ustedes, porque es noble, única e inigualable.

En argentina se consigue la harina de mandioca en dietéticas, aquí es conocida como farinha de mandioca. La que más me gusto de hacer es a base de ghee, que es la manteca clarificada (Podemos hablar de ella en otro momento y la info esta en redes), dos cucharadas grandes para rehogar una cebolla en brunoise y un diente de ajo mas dos remolachas ralladas no finas, sino mas gruesas para que no pierdan su agua, un poco de sal y dos tazas de harina de mandioca. Cocinar a fuego bajo sin dejar de revolver.

Piensen que es una harina, no puede quemarse. La idea es que quede como si fuera un queso rallado. Una vez que logro dorarse la harina pero no quemarse ya esta pronta para acompañar un buen guiso, un arroz una ensalada un pastel una carne un estofado y hasta una pasta.

Farofa acompañando feijoada

INGREDIENTES:

  • Dos cucharadas de Ghee (manteca clarificada) .
  • Una cebolla mediana.
  • Un diente de ajo.
  • Dos remolachas.
  • 200 g. de harina de mandioca

Acá en Brasil es muy clásica su preparación para ser combinada con arroz o la feijoada. Dos elementos típicos y abundantes en esta tan rica, colorida y variada cultura.


Anímense a probarla, no duden en escribir consultando sobre este típico preparado de Brasil y nos vemos en la próxima receta. Graciassss!

PD: Les dejo una foto de lo que veo desde la ventana de mi cocina

Vick Mos. Amante de la Cocina y la naturaleza. Bruja, alquimista, viajera y soñadora

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    Año 2005. Voy al Estadio Único de La Plata con amigos a ver por primera vez a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Afuera el clima es más tranquilo, aunque siempre surge algún pequeño bardo, para no perder la costumbre. Extraño la mística ricotera y el sonido redondo. No me gustan los temas nuevos. Me la paso cantando «Solo les pido que se vuelvan a juntar». Hago el último pogo con el Indio en el escenario y siento que ya nada es lo mismo. Vivo sola en mi segundo departamento y soy becaria de la UBA. No tiro manteca al techo pero estoy un poco más acomodada.

    Escribo y entiendo hasta qué punto Los Redondos y El Indio son la historia de mi vida. En estos días estoy de duelo, como miles y miles a lo largo del país. Con El Indio se murió mi juventud y necesito volver a escribirlo para convencerme de que todo es verdad. Vi el velorio por la tele. La peregrinación incansable a la que no le puse el cuerpo. Porque todo mi espíritu ricotero quedó en River, aquellos 15 y 16 de abril del 2000, cuando la banda sonora de mi vida tocó por última vez el más bello y certero rock and roll del país.

    La entrada Con el Indio se murió mi juventud se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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