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Hoy no habrá servicio de balsa

La Dirección de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina informa que en el día de hoy no habrá servicio de balsa en Isla 58 por tareas de mantenimiento. El mismo se restablecerá mañana miércoles en su horario habitual de 8 a 15 horas.

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  • La hija de Tinelli denunció una presunta amenaza de Scaglione que contestó: «la acusación es falsa»

     

     El empresario de medios Gustavo Scaglione fue denunciado por Juanita Tinelli, la hija del conductor, quien habría recibido un mensaje intimidante de una persona que dijo ser el dueño del diario La Capital:

    «Soy Gustavo Scaglione. Tu papá me conoce muy bien. Vos y toda tu familia se tienen que cuidar mucho, mucho», relató Juanita en la denuncia judicial donde aclara que por el estado de nerviosismo que generó la situación borró el registro.

    La llamada se hizo de una línea con número oculto y extrañamente el acosador dice llamarse Gustavo Scaglione, exponiendo una supuesta identidad verídica para una amenaza directa a toda una familia.

     La llamada se hizo de una línea con número oculto y extrañamente el acosador dice llamarse Gustavo Scaglione, exponiendo una supuesta identidad verídica para una amenaza directa a toda una familia 

    Juan Villanueva, el abogado de Juana Tinelli que habló con el diario La Nación, admitió que creía muy poco probable que quien amenaza lo haga con nombre y apellido: «Ella no menciona a Scaglione, la persona que llamó le dijo: ‘Hola, soy Gustavo Scaglione’. Es muy poco probable que una persona que amenaza diga quién es; es el contenido de lo que le dijeron por teléfono. No está denunciado Scaglione», dijo.

     [Tinelli enfureció con su ex socio Scaglione porque le embargó la chacra de Punta del Este

    Por su parte, el empresario rosarino que lidera el grupo de socios que se quedó con Telefe, dijo que iba a accionar legalmente: «De ninguna manera amenacé a Juanita Tinelli, voy a accionar legalmente porque me están difamando», dijo en un programa matutino.

    Scaglione y Tinelli cuando adquirieron acciones del Grupo América

     «Ya le pasé todo a mis abogados para que se ocupen de esta falsa denuncia. Ahora voy a ejecutarle todo», adelantó el dueño de La Capital en alusión a la mansión que Tinelli tiene en Punta del Este y que el conductor puso en garantía de la deuda con Scaglione. 

    El conflicto económico que venían arrastrando entre ambos estalló semanas atrás en público cuando Scaglione embargó la chacra de Punta del Este cuando se enteró que Tinelli la había vendido estando en garantía de las deudas que el conductor del Bailando arrastraba con el rosarino.

    El embargo a la propiedad rondaba los 2.5 millones de dólares, precisó en aquel momento una fuente al tanto de la pelea y buscaba cubrir una parte de la deuda que en el equipo de Scaglione se estima en 6.5 millones de dólares.

     

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  • Lo que fuimos y lo que queremos ser

     

    Endeudadas y sin resto físico, dos compañeras de CABA, una de Chubut y otra de Trenque Lauquen viajamos a Corrientes este fin de semana, rumbo al Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries. Fue la segunda reunión presencial del año del equipo de redacción de la Guía para cuidadoras, que se juntó durante meses por Zoom. 

    A pesar de la planificación minuciosa para delegar las tareas de cuidado, cuando el viernes al mediodía nos encontramos en la casa de una de nosotras, seguíamos dejando instrucciones a quienes tomaban la posta: Julieta y yo a nuestras hijas mayores; María repartió entre su marido y su hermana, y Guadalupe contó con su pareja Naty. Ese esfuerzo no sólo era necesario para salir de casa todo un fin de semana, sino también para prevenir o manejar cualquier imprevisto. De diez compañeras de Mamá Cultiva Argentina que teníamos la intención de ir al Encuentro, sólo nosotras cuatro pudimos. El resto no llegó con los costos del viaje ni tenía a quién delegar los cuidados. 

    Cuando el micro arrancó, nosotras ya estábamos riéndonos de cualquier cosa. Compartimos el viaje con compañeras aborteras, militantes, feministas de distintas colectivas, y junto a la nueva organización política Movida Ciudad, de la que también soy parte.

    Aprovechamos las once horas de viaje para leer colectivamente el libro “Contra el autoritarismo de la libertad financiera”, de Verónica Gago y Luci Cavallero. Y también nos reímos de eso:

    —¿Todo van a hacer colectivamente? — Y sí. 

    Leíamos algunos párrafos en voz alta, discutíamos lo escuchado y volvíamos al texto. A las seis horas de viaje, paramos en Gualeguaychú a cenar y nos encontramos con otros siete micros repletos de mujeres con los que veníamos compartiendo la ruta. Hicimos cola para comprar, cola para ir al baño, cola para cargar agua. Hasta para saludarnos y abrazarnos hicimos cola.

    *** 

    Llegamos a Corrientes a las 9 y media de la mañana y dejamos nuestras cosas en el alojamiento: entre Mamá Cultiva, Movida Ciudad y Ni Una Menos alquilamos unos departamentos con 8 camas cada uno. Éramos unas veinte. 

    Después nos tomamos un Uber hasta el Anfiteatro Cocomarola, donde estaba empezando el acto de apertura. A todos lados nos movíamos caminando o en Uber, estoy segura de que algún chofer correntino debe haber pagado el total de la tarjeta este mes.

    Bajo un sol que ya empezaba a quemar, miles de mujeres y disidencias esperaban estoicas la lectura del documento de la Comisión Organizadora. Al mirar al escenario lo primero que vimos fue la carita de Loan en una bandera que se veía desde cualquier punto del anfiteatro. 

    En los alrededores se vivían los encuentros y desencuentros propios de estos espacios: algunas compañeras lidiaban con la señal de celular que se perdía, otras comenzaban a montar gazebos en el Parque Camba Cuá y otras se organizaban para ir a los talleres.

    Con nuestra Guía en mano, nosotras elegimos tres: el Taller 51: ¿De qué hablamos cuando hablamos de cuidados?, el  52: Ciudades feministas, sociedad del cuidado e interseccionalidad y el 59: Salud mental desde una mirada integral, social y comunitaria. Una de nosotras se quedó en el gazebo de Mamá Cultiva que instalamos en el Parque Camba Cua, repartiendo folletos y contestando preguntas. 

    Las otras tres nos fuimos a los talleres. A las seis de la tarde nos volveríamos a encontrar, pero teníamos que tomar decisiones, ya que varias actividades ocurrían en simultáneo: algunas irían a la marcha por los Travesticidios, Lesbicidios y Transfemicidios; otras a la presentación de libros como «Estafa de la Feminidad» y «Contra el autoritarismo de la libertad financiera»; y otras se unirían al pañuelazo por el derecho al aborto legal. Tuvimos que elegir una sola actividad. Y esta fue una de las tantas veces que lamentamos que el Encuentro no durara al menos una semana, para poder estar en las actividades que queremos estar y se superponen, y escuchar más a nuestras compañeras y apoyar sus actividades. 

    ***

    Llevamos nuestra Guía al Encuentro como quien porta un arma de construcción masiva. Estábamos confiadas de que, en ese espacio sagrado, seríamos comprendidas. Un lugar donde todas caemos con nuestras experiencias y nuestras historias de vida a cuestas; donde no hay moldes en los que encajar ni necesidad de fingir ser algo que no somos. 

    Si bien algunos talleres atraen más gente que otros, la escuela que nos tocó estaba repleta. La convocatoria fue tan grande que el taller “¿De qué hablamos cuando hablamos de cuidados?” tuvo que desdoblarse. Había mujeres de Chaco, Corrientes, Córdoba, Neuquén, y Buenos Aires. 

    El debate empezó con una catarsis purificadora. Las compañeras se anotaban para hablar y compartir sus emociones: la angustia, el cansancio, la urgencia de ver un cambio, por mínimo que fuera, que aliviara el trajín diario. Como si de golpe cayeran en la «estafa» que significa el rol del cuidado para las mujeres. Muchas sentían la necesidad de poner en palabras lo que angustia de la vida que elegimos, porque lo que más nos angustia es que, tal vez, no la elegimos. 

    — Si hubiera sabido que iba a terminar criando sola, como todas, no habría elegido ser madre — confesó una de las mujeres. 

    Las horas en los talleres son cortas. Pasan entre llantos, abrazos, testimonios y confesiones. Hablamos de la crisis de los cuidados y el empobrecimiento intrínseco que acompaña la tarea de cuidar. Cuando mencionamos la existencia de algún proyecto de ley buscando restituir políticas públicas de cuidado, hubo consenso en que una ley, por sí sola, no resolverá la profundidad del problema.

    Como un fantasma, apareció la palabra “suicidio” en boca de algunas cuidadoras hartas. Otras no se atrevieron a nombrarla, pero decían que sí con la cabeza. También hubo relatos de mujeres que se sentían invisibles. 

    — No me ve ni mi propia familia — dijo una de ellas. Nosotras la veíamos perfectamente. 

    Nosotras habíamos llevado dos ejemplares impresos de la Guía. No pudimos imprimir más por falta de presupuesto y sólo tenemos unos pocos para hacer promoción. También llevamos folletos y los repartimos. Después esperamos nuestro turno para contar de qué se trata. 

    Nuestra insistencia en que se reconozcan los cuidados busca, en definitiva, que se reconozca una verdad fundamental: los seres humanos somos inherentemente interdependientes. A lo largo de la vida, necesitamos ser cuidados de muy diversas formas y en distintos momentos.

    Es precisamente esta interdependencia la que hackea la idea de meritocracia que las ultraderechas fomentan y utilizan para perpetuar estos roles de género desiguales.

    Las cuidadoras hacemos un esfuerzo sobrehumano e incluso llegamos a rompernos para sostener la mentira de que el esfuerzo individual y aislado nos va a conceder la libertad. ¿Cómo asumirnos libres si estamos condicionadas por un trabajo no remunerado? ¿Cómo puede sentirse libre una persona que por una condición de salud queda automáticamente condenada al empobrecimiento? ¿Quién es libre endeudándose mes a mes?

    Mujeres de distintos lugares, diferentes culturas, clases sociales, edades y territorios, se identificaban unas con otras al hablar de cuidados. En el aula iba creciendo la urgencia, el enojo y el deseo de despertar a otras. Íbamos cumpliendo nuestro objetivo: que cada vez más cuidadoras se reconozcan en la estafa y debatan con otras cómo “sacar a los cuidados del closet». Aparecía a modo de reclamo que los cuidados tienen que ser prioridad en la agenda feminista, porque “ésto sólo podemos cambiarlo nosotras”. Con “esto” nos referíamos al enojo de saber que el mundo vive a costa de nuestros cuerpos. Que reproducimos y sostenemos la vida que será o fue mano de obra de otros, sin más reconocimiento que una palmada en la espalda.

    En los otros talleres a los que asistimos, también apareció la palabra suicidio.  Y la pregunta: ¿qué pasaría si el tiempo que le dedico al cuidado de otrxs me lo dedicara a mí misma?. Surgió como dañino el imperativo de “fingir demencia y seguir” y la idea de reemplazarlo por tomarse un tiempo para reponerse y seguir. Porque no seguir no es opción. 

    Una compañera — que, para sorpresa nuestra, ya había leido la Guia— le pidió a todas que por favor se indignen, que no hablen con liviandad, que se permitan el enojo que se necesita para poder cambiar las cosas.

    ***

    Después de la intensidad de los talleres, nos reencontramos en el Parque Camba Cuá. Al conversar con compañeras de otros colectivos, se repetía, casi como un mantra, un improvisado «operativo clamor» hacia nosotras mismas. Crecía entre todas la idea de reconocer nuestras victorias, celebrarlas y, desde ahí, flotaba en el aire un pedido amoroso y urgente a las referentes feministas: que den un paso al frente para encabezar el cambio que necesitamos, sabiendo que cuentan con el apoyo incondicional de las bases.

    A la tardecita nos reencontramos en el hospedaje para una rutina necesaria: bañarnos, cenar algo y descansar. El viaje había sido demasiado largo, el recorrido por la ciudad de un lado a otro bajo el sol, agotador y la opción más inteligente era descansar. 

    Pero una de nuestras compañeras nos vino a buscar para ir a comer algo abajo del puente donde se celebraba el “Festi Torta”.Y si la idea es desafiar al sistema que nos oprime, explota, invisibiliza y endeuda, lo más apropiado es festejar porque sí. Porque nos vemos, porque insistimos, porque nos declaramos en desobediencia y lo vamos a celebrar.

    Cantamos, bailamos, nos festejamos y de pronto el grupo Viva la Pepa, empezó a tocar una versión entre cuartetera y punk de “Volver a los 17”, de Violeta Parra,  y nos sumamos a un trencito que desembocó en un pogo. Un pogo de desahogo y afirmación: acá estamos, endeudadas, pero acá, cansadas, pero contra todo pronóstico, cargadas de vida, volviendo a los 17 en un instante fecundo, referenciándonos con nosotras mismas, sintiéndonos profundamente presentes, integrando la idea de que somos nosotras las que vamos a construir la sociedad inclusiva, justa y cuidada que necesitamos. Una idea que se va enredando, enredando como en el muro la hiedra y va brotando, brotando como el musguito en la piedra ay sí, sí, sí. 

    ***

    El domingo nos despertaron las campanas de una iglesia cercana que sonaron demasiado fuerte para el sueño que teníamos acumulado. Pero sirvió para que una de nosotras iniciara la liturgia del mate, y otra el ciclo de duchas. Mientras nos sumábamos al desayuno, intercambiábamos vivencias de otros talleres  y dejábamos nuestros bártulos listos para salir a Buenos Aires al final del día. Siempre organizadísimas: unas aplicando protector solar, otra llevando el repelente, otra cargando el agua.

    Volvimos a las mismas aulas del día anterior para debatir y escribir las conclusiones de cada taller. Al mediodía nos reunimos para participar de la Asamblea de Feministas de Abya Yala, donde tiramos del hilo de la memoria ancestral que nos recuerda el respeto por la naturaleza, la Pachamama, el territorio, la vida en comunidad, la reciprocidad y la complementariedad.

    Después fuimos en pequeños grupos hacia la rotonda Poncho Verde para la gran marcha de cierre del Encuentro. Llegamos sensibilizadas, fortalecidas y repuestas, alegres y llenas de glitter. Por primera vez nos vemos todas juntas: las que nos cruzamos en la ruta, los talleres, en las plazas, en las calles, ahora formamos un gran hilo que une las luchas y reivindicaciones pasadas y presentes, que tiene voz de mujer joven y exige: «Corrientes, escucha, únete a la lucha».

    Se repartieron cancioneros y, entre todas, siguiendo los megáfonos, fuimos hacia el puente cantando. Literalmente hacia el puente, pero también sabiendo que eso somos: puente para otras, puente entre nosotras, que conecta lo que fuimos y lo que queremos ser. 

    ¿Todo van a hacer colectivamente? Y sí.

    ***

    Del 25 de noviembre al 10 de diciembre, conmemoramos los 16 días de activismo contra la violencia de género.
    La UNSAM, ONU Mujeres y la Alianza por la Libre Expresión e Información están estudiando la violencia digital contra periodistas y activistas en América Latina. Tu experiencia puede ser muy valiosa para encontrar caminos para la prevención y erradicación de esta forma de violencia.
    Anotate para responder la encuesta.
    Más información acá.

    La entrada Lo que fuimos y lo que queremos ser se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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    Rial reaviva el escándalo Spagnuolo: audios explosivos vinculan a Karina Milei con una red de recaudación ilegal

     

    Mientras la defensa del ex titular de la ANDIS intenta frenar la causa alegando que los audios fueron creados con inteligencia artificial, las revelaciones difundidas por Jorge Rial y Mauro Federico exponen una trama de corrupción que involucra a laboratorios, droguerías y funcionarios del entorno directo de Karina Milei. El Gobierno, otra vez, se refugia en el silencio.

    Por Roque Pérez para Noticias La Insuperable

    “Los audios son falsos”: la defensa que nadie cree
    El abogado Mauricio D’Alessandro, representante del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, intentó desactivar la causa afirmando que las grabaciones fueron creadas con inteligencia artificial. Pero el argumento no convenció a nadie.
    Lejos de calmar las aguas, su declaración encendió aún más las alarmas. Porque negar grabaciones que llevan meses circulando, con detalles precisos sobre el funcionamiento interno de la Secretaría General de Presidencia, solo profundizó la sospecha.

    Según D’Alessandro, el expediente lleva más de cincuenta días bajo secreto de sumario, y lo único que conocen es lo aportado por Mauro Federico. El abogado apeló a la vieja doctrina del “fruto venenoso”: si la prueba es falsa, todo el caso debe anularse. Pero la maniobra, más que limpiar el terreno, terminó manchando todavía más.


    Los audios que golpean al corazón del poder libertario
    En los audios difundidos por Rial y Federico, la voz atribuida a Spagnuolo describe un sistema de recaudación ilegal que habría operado desde la ANDIS, con vínculos directos con laboratorios y droguerías.
    La grabación más comprometedora señala que un 3% de los contratos públicos debía destinarse como “aporte” para garantizar su continuidad con el Estado, dinero que —según esa voz— iba a parar a la Secretaría General de Presidencia, bajo la órbita de Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem.

    Una frase resonó con fuerza: “Tengo todos los WhatsApps de Karina”. No se trata de una mera insinuación: es una afirmación directa que conecta a la hermana del Presidente con la supuesta estructura de recaudación.


    La defensa de los laboratorios y el intento de cierre
    Los dueños de la droguería Suizo Argentina, Eduardo, Jonathan y Emmanuel Kovalivker, también intentaron despegarse, argumentando que los hechos ya fueron investigados en una causa archivada por inexistencia de delito.
    Invocaron el principio de non bis in idem, para evitar una nueva investigación. Pero los audios —negados, pero imposibles de ignorar— mantienen viva la sospecha de una red de coimas y favores empresariales dentro del esquema de poder libertario.


    Rial, sin filtro: “No vaya a ser cosa que aparezcan los audios completitos”
    La respuesta de Jorge Rial ante la defensa de Spagnuolo fue inmediata y filosa. Desde su programa en el canal Carnival, lanzó una advertencia que retumbó en la Casa Rosada: “No vaya a ser cosa que aparezcan los audios completitos”.
    Una frase con el sello Rial: breve, ácida y cargada de mensaje. Como si dijera “sé más de lo que conté”.
    Incluso fue más lejos, deslizando que el oficialismo “quizás hubiera preferido dejar las cosas como estaban y haber entregado el culo de Spagnuolo”. Una expresión brutal, pero que retrata la crudeza del momento y el nivel de tensión dentro del gobierno libertario.


    La estrategia del silencio y la excusa tecnológica
    Desde el oficialismo, la reacción fue predecible: acusar una operación, invocar la inteligencia artificial y evitar toda explicación concreta.
    Pero el libreto libertario se desgasta. Cada intento de minimizar el caso con el argumento de la IA refuerza la sospecha de que hay algo que ocultar. Hasta ahora, ningún funcionario presentó pruebas técnicas que respalden la supuesta manipulación digital.

    El caso Spagnuolo, explican desde EnOrsai, se transformó así en un espejo incómodo que refleja las grietas morales del gobierno. Lo que Milei presentó como una cruzada contra la “casta corrupta” hoy se le devuelve como un boomerang desde su propio entorno.


    Karina Milei, la sombra que incomoda al poder
    Sin cargo formal pero con poder real, Karina Milei vuelve a aparecer en el centro de la tormenta. Su nombre, asociado a contratos estatales y redes de favores empresariales, se repite como un eco en cada denuncia.
    Y mientras ella guarda silencio, el escándalo crece. Porque no es solo lo que dicen los audios: es lo que el Gobierno no dice, lo que evita aclarar, lo que prefiere tapar.


    Un gobierno que no puede dar explicaciones
    La Cámara Federal deberá decidir si las grabaciones son válidas o si la causa se anula. Pero más allá del aspecto judicial, la batalla política ya está perdida: el oficialismo no logra explicar por qué las denuncias internas lo persiguen una y otra vez.

    En un gobierno que prometía transparencia, el caso Spagnuolo muestra un poder encerrado, con reflejos corporativos y una tendencia cada vez más marcada al encubrimiento.
    Si los “audios completitos” llegan a ver la luz, el impacto será devastador. Y si no, el daño ya está hecho: la duda ya se instaló, y en política, la duda suele ser más corrosiva que la prueba.

     

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  • ‘GastroArte’ llega al Parador de Roma con el especial ‘Día del Maestro/a’

    Este viernes 10 llega ‘GastroArte’ al Parador de Roma Gastro Bar en el Club Naútico, especial ‘Día del Maestro/a’. A partir de las 21 horas se podrá disfrutar de una nueva edición de este ciclo organizado por la Dirección de Cultura y la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina. Se contará con…

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