La segunda edición del Festival Internacional de Música Bariloche (FIMBA) concentrará en cinco días, del 27 al 31 de octubre, más de veinte conciertos con variedad de propuestas musicales de excelencia, junto a la Orquesta Filarmónica de Río Negro y sus ensambles. Las entradas serán gratuitas y podrán reservarse a partir del 22 de octubre en la web www.fimba.com.ar
El director artístico del FIMBA, y de la Orquesta Filarmónica de Río Negro, Martin Fraile, comentó que “soñábamos con poder concretar esta segunda edición del Festival y poco a poco se fueron dando las condiciones. Ante la imposibilidad de realizarlo en el mes de mayo, siendo su fecha original en la primera edición, buscamos un momento que dé continuidad a Bariloche a la Carta y así sumar este Festival a la agenda permanente de la ciudad de Bariloche”.
Sobre la impronta de esta edición, Fraile sostuvo que “siempre la curaduría de artistas tiene que ver con armar una serie de propuestas musicales que trasciendan los géneros que responden a determinados prototipos. Hay una doble actividad, la primera que tiene que ver con poder convocar a artistas vinculados con el folclore argentino, el tango, la música clásica; y por otra parte el encuentro con la Orquesta Filarmónica y sus ensambles regionales participando en la mayoría de los espectáculos. Sin duda, es un Festival de encuentros”.
Más adelante, y sobre la agenda, comentó que “deja abierta una ventana a la exploración, a encontrarse con músicas conocidas, pero en muchos casos reversionadas para distintos grupos instrumentales”.
Por último, y en relación a las expectativas sobre el Festival, Fraile dijo que “tenemos la experiencia del primer FIMBA, con un acompañamiento muy grande por parte de la comunidad”.
El Festival Internacional de Música Bariloche es organizado por la Secretaría de Estado de Cultura, y forma parte de una amplia propuesta cultural desplegada en toda la Provincia.
La agenda, acorde a acorde
El miércoles 27 en la Iglesia Catedral a las 18:00 y a las 22:30 comienza el FIMBA con el espectáculo ´Riendas Libres´ de Peteco Carabajal junto al ensamble de vientos y percusión de la Filarmónica de Río Negro. Y ese mismo día, a las 21:00 en La Baita, se presentan los violinistas Pablo Agri y Rafael Gintoli, haciendo música de Antonio Agri, un gran compositor argentino y uno de los violinistas de Astor Piazzolla.
El jueves 28, es un día dedicado al Tango, se presenta a las 18:00 en La Baita, una propuesta regional, Rubén Hidalgo y Juanjo Miraglia junto al ensamble Ventisquero Negro de la Orquesta Filarmónica. A las 21:00 en la Catedral, tendrá lugar “Piazzolla Barroco” a cargo de los solistas Andrés Spiller (oboe), Marcela Magin (viola), Marcelo Rebuffi (violín) y Luis Caruana (bandoneón), es una versión muy particular ya que se realizará el reemplazo del órgano por el bandoneón, no hay registro sonoro de ello. Y a las 22:30 en La Baita, será el turno de Ramiro Gallo con dos de los ensambles de la Filarmónica del Alto Valle.
El viernes 29, hay en agenda tres propuestas, abre la jornada a las 18:00 en La Baita el guitarrista Juan Falú junto a la Filarmónica. A las 20:00 en el Camping Musical, los músicos Marcelo Rebuffi (violín) y Luis Caruana (bandoneón). Y a las 21:00 en tres escenarios distintos, Nina Vais y el Ensamble del Atlántico Sur de la Filarmónica en la Catedral, Trepún Percusión en Araucanía y Bronces del Atlántico en Modo Bar. El último show de la noche será a las 22:30 en La Baita, Dos Mundos, Cuatro Estaciones Vivaldi – Piazzolla, a cargo de Cuarteto Estación Buenos Aires acompañados por solistas de la Filarmónica.
El sábado 30 hay nueve espectáculos y comienzan a la mañana. A las 11:00 el Dúo Gíntoli-Peluso en el Camping Musical, con un espectáculo de música de cámara. A las 12:00 Bronces de la Filarmónica en el Teleférico Cerro Otto. A las 16:00 Elena Roger y Escalandrum en la Catedral, siendo uno de los encuentros más importantes del Festival. A las 18:00 en La Baita, tendrá lugar la proyección en vivo de “Un fueguito. La historia de César Milstein”, con música y solistas en vivo. A las 20:00 en NH Edelweiss el Ensamble de la Filarmónica Viento Sur, y a la misma hora en el Camping Musical Bariloche, “Piazzolla desde el sur”, de Malén Marileo (Villa Regina), y el Ensamble Perla del Valle Filarmónica de Río Negro. A las 21:00 en Araucanía el Ensamble del Alto Bronce de la Filarmónica y a la misma hora en la Catedral, Piltri Quinteto (Ensamble OFRN) y Belen Rivarola (soprano). El último espectáculo de la noche es a las 22:30 en La Baita, “Paisajes, Folklores del mundo”, de Trepún Percusión y Cuerdas Patagónicas (Ensamble OFRN) y Flor Bobadilla.
El domingo 31, la jornada comienza a las 11:00 en el Camping Musical, con “Genios a través de los siglos: Bach, Teleman, Dvorak y Mozart”. A las 17:00 en La Baita habrá un espectáculo infantil a cargo de Piltri Quinteto (Ensamble OFRN) y Damián Rovner, denominado “Cajita de sueños a cuerda”. A las 19:00 en la Iglesia Catedral se presentará “Serenata a Rio Negro”, a cargo de Edgardo Lanfré junto al Ensamble Ventisquero Negro. Y por último, a las 22:30 en La Baita se presentará Belén Álvarez, con su espectáculo de música y danza, “Belén a Piazzolla”.
Oscilaciones entre el caos y el orden, entre permanecer e irse, entre obedecer y transgredir… Realidades que se desvían de lo esperable, que esperan un final del agobio, y que cristalizan controles previos o fugas inesperadas. Es cierto, hasta ahora pudimos apreciar que hay fuerzas para sujetar y otras para desanudar, fuerzas que atraen o…
Dos empresarios bursátiles de Rosario que estaban procesados por lavado de dinero de actividades ilícitas fueron sobreseídos por una razón muy poco habitual: el juez federal que les abrió la causa por ese delito, Marcelo Bailaque, hoy está con prisión preventiva por haberlo hecho para someterlos a un chantaje, en una maniobra coordinada con la máxima autoridad de la es AFIP en la ciudad y un financista, que también están imputados.
La conclusión a la que se llegó es que el origen en extremo viciado de esta pesquisa, que hoy implica a funcionarios públicos imputados por corrupción institucional, no tiene validez como para considerar que las víctimas Claudio Iglesias y Jorge Oneto, los dos agentes de bolsa rosarinos bajo chantaje, deben seguir procesados. Por lo tanto la investigación contra ellos terminó por ilegítima e ilegal.
Los fiscales de la Procuración de Lavado de Activos (Procelac) Diego Velasco y Juan Argibay Molina acuerdan incluso dejar sentado en la sentencia que el proceso contra Iglesias y Oneto no afecta su buen nombre y honor. Se levantaron todas las cautelares que les impedían salir del país y se cancelaron los embargos que se les trabajaron. La causa del sobreseimiento es que el hecho por el que los imputaron, según el artículo 336 inciso 2 del Código Procesal Penal, no existió.
Este desenlace tiene más de una lectura. Pero la primera es que la causa contra Iglesias y Oneto fue producto de una barbaridad. Buscaron extorsionarlos. La causa contra ellos se tramó según se relató en audiencia en el SUM del ex juez federal Bailaque. Fueron partícipes el ex director regional de la AFIP en Rosario Carlos Vaudagna, el financista Fernando Whpei y el escribano santafesino Santiago Busaniche, conocido como lobista de la Justicia Federal en Comodoro Py.
Lo que se hizo según el planteo de los fiscales fue abrir esa causa contra Oneto e Iglesias de modo de después paralizarla a cambio de un soborno. Iglesias declaró en juicio que realizó para ello cinco pagos hasta totalizar 160 mil dólares de los 200 mil dólares que le pidieron.
La causa abierta contra Iglesias y Oneto fue a partir de un escrito anónimo, fuente muy irregular, que indicaba que ambos lavaban dinero de economías delictivas. En febrero de 2025 LPO que ambos fueron procesados y reportó los detalles de los procesamientos.
Oscar Romera y Juan Ignacio Murray, abogados de los dos procesados, sostuvieron un argumento de impecable sentido común: los fiscales que actuaban contra su defendido eran los mismos que señalaban al juez que les abrió la causa que lo había hecho en el marco de una extorsión combinada con otros funcionarios. Había una contradicción flagrante. Los fiscales no podían avanzar contra Oneto e Iglesias cuando ellos mismos decían que en esa causa el juez había organizado en su propio quincho esa pesquisa que terminó en un chantaje por dinero.
Los fiscales admiten que no se puede seguir con ese caso por esas mismas razones. Más cuando dos de los imputados en la extorsión, Vaudagna y Oneto, confesaron sus delitos en audiencia lo que va camino a un juicio abreviado donde les tienen que fijar pena.
Desde el procesamiento a Iglesias y Oneto ambos aceptaron declarar y admitir que fueron chantajeados. Iglesias incluso declaró con lujo de detalles contra Bailaque y los coimputados señalando con detalles cómo, dónde y cuándo había hechos los pagos para que paralizaran la causa en su contra.
Esto generó la suspicacia de que los fiscales pudieron seguir con el caso con el objetivo de que los imputados terminaran declarando en contra del ex juez, del funcionario de la AFIP y de Whpei que es el financista que aceptó haber hecho los cobros del dinero de la extorsión. Desde la fiscalía lo rechazan tajantemente. Pero se llegó a la sentencia en acuerdo entre los fiscales y los defensores de que la causa en la que se acusó a los empresarios bursátiles es ilegal. Por lo que el juez federal Carlos Vera Barros declaró la nulidad absoluta e insubsanable del decreto del 20 de agosto de 2019 -mediante el cual el ex juez Bailaque dio trámite a la causa- y de todos los actos procesales subsecuentes que de él depende.
Vera Barros recoge situaciones bizarras mostradas en la audiencia contra Bailaque que exponen el armado de la causa contra los ahora sobreseídos. Afirma que «cobra sentido la discordancia horaria señalada por la defensa como dato demostrativo de la irregularidad de origen la circunstancia de que la denuncia contra sus asistidos habría sido recibida en el Juzgado Federal N° 4 el día 14 de agosto de 2019 a las 12:35 horas, mientras que la denuncia anónima que le habría servido de sustento fue registrada formalmente en la sede de la entonces AFIP recién a las 12:55 horas de ese mismo día».
Vale decir, que el juez Bailaque abrió el caso antes de que le llegara la denuncia.
Vera Barros es el mismo juez que a inicios de 2025 había procesado a Claudio Iglesias, ex directivo de la aseguradora San Cristóbal y de la Bolsa de Comercio de Rosario, y Jorge Oneto, propietario de una sociedad de bolsa que opera en el mercado de capitales en el centro rosarino.
Los procesó por lavado de activos agravado por su habitualidad. En su resolución, reprodujo un listado surgido de la investigación de los fiscales, donde se enumeran inmuebles, vehículos y cuentas offshore que los dos señalados adquirieron con esos fondos sucios entre 2012 y 2019, decía su dictamen.
El sobreseimiento para los empresarios implica que los actos por los que se los procesó deben ser considerados inexistentes. Legalmente eso surge de lo que determina el Código Procesal vigente.
Que no debe ser considerado legalmente existente es una cosa incuestionable. Pero distinto es decir que los actos no existieron.
¿Por qué los mismos fiscales que denunciaron a Bailaque por haber impulsado la causa contra Iglesias y Oneto de manera indecente terminaron empujando a su procesamiento? Los fiscales no reprochan que el caso se cierre ni que se consideren inexistentes los hechos legalmente. Pero en sus oficinas indican que haberlo impulsado implicaba mostrar cómo se podría haber trabajado el caso de manera legítima y con apego a la ley que fue lo que Bailaque, según la resolución que lo tiene en prisión domiciliaria, no hizo.
Para los fiscales se llegó al procesamiento de Iglesias y Oneto con información y evidencia cruzada de numerosos organismos públicos que demuestran que una acción penal tenía sentido. Pero concluyen que es cierto que la causa judicial tuvo origen viciado y que es lógico que por ello se les dicte el sobreseimiento.
Esta resolución de sobreseimiento por el manejo espurio de un caso es un elemento más contra el ex juez Bailaque que sin embargo acaba de encontrar un alivio. El trámite que lleva a su juicio oral fue paralizado por una resolución de Aníbal Pineda, presidente de la Cámara Federal de Rosario, que de una manera que desató una polémica en ámbitos jurídicos dice que antes de seguir el trámite la Corte Suprema debe definir si al magistrado y a los coimputados se los debe juzgar con el Código Procesal Federal vigente del sistema acusatorio o con el Código anterior.
El próximo domingo 25 comienza el ciclo cultural ‘Canciones de Italia, Argentina y el Mundo: canciones con historia o historias en las canciones’ organizado por el Círculo Trentino y auspiciado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina y la Agencia Consular Honoraria de Italia en Villa Regina. El ciclo se desarrollará…
Tras la reunión con Sergio Massa y Máximo Kirchner en la que se llegó a un acuerdo para que haya una PASO presidencial en el peronismo, Axel Kicillof encaró esta semana un importante raid político que arrancó en Chaco y terminó con una reunión con Susan Segal en Buenos Aires y con una visita a Montevideo que incluyó una foto con el presidente uruguayo Yamandú Orsi.
El gobernador bonaerense se reunió el jueves con la presidenta del Council of the Americas, Susan Segal, en el Hotel Alvear. Fue un encuentro que duró una hora donde Kicillof trazó un diagnóstico de la situación del país. También participaron varios empresarios.
Este viernes, Kicillof viajó a Montevideo para participar del Tercer Congreso Panamericano, un ámbito que reúne a políticos progresistas de varios países. El presidente Yamandú Orsi lo recibió en la Torre Ejecutiva, la sede del poder político uruguayo.
Ambos líderes conversaron sobre cuestiones regionales y de los cambios geopolíticos que enfrenta hoy el mundo. Además, analizaron las oportunidades estratégicas para el Río de la Plata y para Latinoamérica.
Kicillof mencionó el reciente episodio que protagonizó Javier Milei en Brasil cuando asistió a una actividad de campaña de Flavio Bolsonaro, candidato de derecha que compite en las elecciones contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva.
«No fue bueno para Argentina que el presidente de nuestro país fuera a Brasil y tuviera las apreciaciones y las palabras que tuvo con el presidente ese país. Eso ocasionó que hoy estemos en una situación de mucha fragilidad, hubo una degradación en el vínculo que para mí es grave, lo digo en calidad de gobernador de la provincia», dijo Kicillof.
Lo digo en rioplatense: Javier Milei metió la pata hasta el fondo.
Milei participó en el lanzamiento de la candidatura de Bolsonaro en São Paulo. Allí criticó que la Justicia brasileña no le permitiera visitar al ex presidente. Además, calificó a Lula de «ladrón» y de «diseminar el socialismo» en América Latina.
«Lo digo en rioplatense: Milei metió la pata hasta el fondo», dijo Kicillof, aunque aclaró -quizás para evitar nuevas tensiones- que ese tema no lo pudo hablar con Orsi.
Axel Kicillof en el Tercer Congreso Panamericano.
Kicillof y el jefe de Estado de Uruguay firmaron además dos convenios. Uno entre la provincia de Buenos Aires y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para llevar productos a la provincia de Buenos Aires.
El otro es sobre investigación científica. En este caso, entre la Comisión de Investigación Científica (CIC) de la provincia de Buenos Aires y la Universidad de la República de Uruguay.
El Tercer Congreso Panamericano se desarrolla en Montevideo con asistentes como los expresidentes de Chile, Gabriel Boric, y de Colombia, Ernesto Samper. El coordinador general del Congreso Panamericano, David Adler, dijo en la apertura que este espacio de debate apunta a una «visión alternativa» centrada en la cooperación, igualdad soberana, entendimiento mutuo y fraternidad.
Durante tres días se abordarán temas como la paz, la seguridad, la inteligencia artificial y la soberanía digital, en busca de «soluciones concretas y reales a los desafíos que hoy amenazan el bienestar de nuestros pueblos en todo el hemisferio», sostuvo Adler.
La vicepresidenta uruguaya y presidenta de la Asamblea General del Parlamento, Carolina Cosse, llamó en su discurso a no desanimarse ante las derrotas electorales en la región y destacó que en Perú y Colombia los candidatos de izquierda perdieron por un estrecho margen.
Atlético Regina se clasificó a la siguiente ronda del Federal C de futbol. El Albo (6) quedó segundo en la zona 2 de la Región Patagónica Norte por detrás de Argentinos del Norte (9) de General Roca. En los play off (4tos de final), cruzará con Deportivo Patagones. La serie se iniciará este domingo (11/03)…
José Luis Delpini, el ingeniero detrás de La Bombonera y el Mercado de Abasto, revolucionó el hormigón armado y dejó una huella única en la construcción argentina y mundial.
Por Redacción de NLI
1939
Hay edificios que se construyen y hay edificios que cambian para siempre la manera de construir. La diferencia no está solamente en la espectacularidad de una obra terminada, sino en aquello que sucede detrás de sus paredes, en las soluciones que permiten que una idea aparentemente imposible termine convirtiéndose en una estructura que desafía las limitaciones de su época. En la Argentina de las décadas de 1920 y 1930, cuando el hormigón armado todavía representaba una frontera tecnológica en expansión, José Luis Delpini fue uno de los ingenieros que empujó esa frontera hasta lugares que sorprendieron incluso a especialistas internacionales. Su nombre quedó asociado para siempre con dos edificios que forman parte de la identidad porteña: el Mercado de Abasto y la Bombonera. Pero reducir su trayectoria a esas dos obras sería, justamente, cometer la misma injusticia histórica que durante décadas mantuvo su figura en un segundo plano.
Delpini se recibió de ingeniero civil en la Universidad de Buenos Aires en 1921, en una época en la que la ingeniería argentina comenzaba a adquirir un papel decisivo en la transformación material del país. La propia Facultad de Ingeniería de la UBA lo reconoce como uno de los pioneros del uso del hormigón armado en la Argentina. Su formación coincidió con una etapa de enorme transformación urbana: Buenos Aires crecía, la industria se expandía, aparecían nuevos medios de transporte y las técnicas constructivas europeas comenzaban a combinarse con una necesidad local cada vez más evidente: hacer posible una ciudad moderna utilizando soluciones adaptadas a sus propios problemas y recursos.
El Abasto: Cuando El Mercado Se Convirtió En Arquitectura
A fines de la década de 1920, el desafío consistía en reemplazar y ampliar el viejo Mercado de Abasto de la avenida Corrientes, un espacio que ya no podía responder a la dimensión que había adquirido la actividad comercial. El nuevo proyecto fue desarrollado por el estudio formado por Delpini, el arquitecto esloveno Viktor Sulčič y el geómetra Raúl Bes. La obra comenzó a ejecutarse a comienzos de los años treinta y las partes principales fueron inauguradas en 1934.
Lo extraordinario no estaba solamente en las dimensiones del edificio, sino en la manera de resolverlas. Delpini llevó el hormigón armado a una escala que todavía resultaba novedosa en la Argentina. Las grandes cubiertas permitían cubrir luces considerables y, al mismo tiempo, incorporar iluminación natural mediante sectores de vidrio armado. El resultado fue una estructura en la que la ingeniería no quedaba escondida detrás de la arquitectura: la propia estructura se convertía en arquitectura. Documentación patrimonial de la Ciudad de Buenos Aires considera aquella solución un proyecto revolucionario para su época y uno de los hitos de la arquitectura argentina.
El Abasto también permite entender algo fundamental sobre Delpini: para él, la ingeniería no consistía simplemente en calcular cuánto peso podía soportar una viga. Existía una búsqueda estética inseparable de la solución estructural. En esa concepción, la forma no era un adorno agregado después del cálculo: nacía de la necesidad de resolver el problema constructivo. Por eso las grandes bóvedas, los nervios del hormigón y los espacios interiores del mercado terminaron produciendo una imagen arquitectónica que todavía hoy resulta reconocible.
La magnitud de aquella innovación no pasó inadvertida. El Consejo Profesional de Ingeniería Civil recuerda a Delpini como un realizador estructural excepcional y destaca su relación con el italiano Pier Luigi Nervi, uno de los grandes nombres mundiales de la ingeniería estructural del siglo XX. Nervi llegó a considerar a Delpini un realizador extraordinario, una valoración particularmente significativa si se tiene en cuenta que ambos pertenecían a una generación que estaba redefiniendo las posibilidades del hormigón armado.
La Bombonera: Construir Donde Parecía No Haber Lugar
Después del Abasto llegó el desafío que terminaría convirtiendo a Delpini en parte de la cultura popular argentina. Boca Juniors necesitaba un nuevo estadio y el terreno disponible imponía una condición brutal: había que construir una cancha de enorme capacidad dentro de un espacio urbano extremadamente limitado. El proyecto de Delpini-Sulčič-Bes ganó el concurso y la construcción comenzó en 1938. El estadio fue inaugurado el 25 de mayo de 1940.
La solución fue tan particular que terminó generando una de las formas más reconocibles del fútbol mundial. En lugar de intentar reproducir el modelo tradicional de un estadio simétrico, el proyecto aprovechó cada centímetro disponible. Las tribunas fueron organizadas en bandejas superpuestas, con una inclinación muy pronunciada, mientras una de las cabeceras quedaba abierta a una configuración diferente. La estructura permitía ganar altura y capacidad allí donde el terreno no permitía ganar superficie.
La Bombonera, entonces, no fue simplemente una cancha diseñada con una forma extravagante. Fue la consecuencia visible de una solución de ingeniería frente a una restricción urbana. Esa es probablemente la clave para entender su singularidad. Allí donde otro proyecto habría concluido que el terreno era insuficiente, Delpini convirtió la falta de espacio en una oportunidad para experimentar con la estructura.
El propio nombre popular del estadio quedó ligado a aquella etapa del proyecto. La historia cuenta que Sulčič llevó al estudio una caja de bombones cuya forma recordaba a la maqueta del estadio y que, desde entonces, comenzó a utilizarse informalmente el nombre que terminaría convirtiéndose en una de las marcas culturales más poderosas del deporte argentino: La Bombonera.
Pero detrás de la anécdota había una verdadera proeza. Las tribunas empinadas, las bandejas superpuestas y el aprovechamiento de un terreno reducido obligaban a resolver simultáneamente cuestiones de estabilidad, circulación, visibilidad y resistencia. La estructura debía soportar enormes cargas y, al mismo tiempo, integrarse con una arquitectura que permitiera contener a decenas de miles de espectadores. La Universidad Torcuato Di Tella ha señalado precisamente cómo la tensión entre el terreno disponible, el campo de juego, las visuales y las fuerzas estructurales dio origen a una forma que terminó trascendiendo la ingeniería para convertirse en un símbolo urbano.
Mucho Más Que La Bombonera Y El Abasto
La historia de Delpini no termina en Corrientes y Brandsen. Su producción profesional incluyó obras industriales, mercados, edificios, instalaciones y proyectos en los que continuó explorando las posibilidades del hormigón y de las estructuras modernas. Entre las obras que registra la Asociación de Ingenieros Estructurales aparecen el Mercado Vélez Sarsfield, la Hilandería Juarros, la Iglesia del Asilo del Hospital Italiano, instalaciones industriales de Astra, Italar, Bagley, Gomycuer y Colgate-Palmolive, además de otras construcciones relevantes.
Y hay un detalle especialmente interesante para quienes viven en el oeste del Gran Buenos Aires: Delpini también dejó una obra significativa en San Justo. La capilla del Hospital Italiano, construida en la década de 1940, constituye una muestra particularmente expresiva de su manera de trabajar. Sus arcos escalonados de hormigón organizan el espacio interior y convierten la propia estructura en el elemento protagonista de la arquitectura. Investigaciones académicas sobre la obra remarcan precisamente que el componente estructural constituye allí el núcleo de la propuesta de Delpini.
Su pensamiento trascendió además las obras concretas. Delpini fue docente y director del Departamento de Construcciones y Estructuras de la Facultad de Ingeniería de la UBA, y desarrolló una reflexión propia sobre el diseño estructural. La Asociación de Ingenieros Estructurales lo presenta como autor de El Hormigón Preformado, una obra vinculada a su búsqueda de nuevas formas de pensar la relación entre estructura, materiales y diseño.
Ese aspecto resulta fundamental para comprender por qué su influencia excedió ampliamente los límites de Buenos Aires. Delpini no fue solamente un constructor de edificios extraordinarios: fue un profesional que intentó transformar la propia disciplina, combinando cálculo, experimentación, conocimiento de materiales y una concepción estética en la que la estructura debía expresar su propia lógica.
Su muerte, en 1964, llegó cuando buena parte de la arquitectura y la ingeniería mundial ya transitaban por caminos que él había contribuido a abrir décadas antes. La Asociación de Ingenieros Estructurales conmemoró en 2014 el cincuentenario de su fallecimiento y lo definió como una figura emblemática de la ingeniería argentina.
El Ingeniero Que Merecía Un Lugar En La Memoria
Hay una paradoja en la historia de José Luis Delpini. Millones de personas conocen sus obras sin conocer su nombre. Quien entra a la Bombonera reconoce inmediatamente el estadio; quien atraviesa Corrientes frente al antiguo Abasto identifica uno de los grandes símbolos arquitectónicos de Buenos Aires. Sin embargo, durante mucho tiempo el ingeniero responsable de buena parte de las soluciones estructurales que hicieron posibles esas construcciones quedó opacado por las figuras más visibles de la arquitectura.
Recuperar a Delpini no significa quitarle méritos a Sulčič, a Bes ni a todos los profesionales y trabajadores que hicieron posibles aquellas obras. Por el contrario, significa comprender que la arquitectura moderna fue también una construcción colectiva, donde arquitectos, ingenieros, técnicos, obreros y empresarios tuvieron que dialogar con una tecnología que todavía estaba en pleno desarrollo. El estudio Delpini-Sulčič-Bes fue precisamente uno de esos espacios de encuentro.
El Abasto y la Bombonera sobreviven porque resolvieron problemas concretos con una audacia extraordinaria. Uno nació para organizar el abastecimiento de una Buenos Aires que crecía; el otro, para darle a Boca Juniors un estadio donde parecía que no había lugar suficiente. Ambos terminaron convertidos en símbolos. Y en el centro de esa transformación estuvo un ingeniero argentino que entendió algo que todavía conserva plena vigencia: que la innovación no consiste en construir más grande, sino en encontrar una manera nueva de hacer posible aquello que parecía imposible.
José Luis Delpini hizo eso en el hormigón, en los mercados, en las fábricas, en los edificios y, sobre todo, en dos lugares que terminaron formando parte del imaginario colectivo argentino. Desde las grandes bóvedas del Abasto hasta las tribunas suspendidas de la Bombonera, su legado demuestra que la ingeniería también puede ser cultura, identidad y memoria. Y que detrás de algunas de las postales más conocidas de Buenos Aires existe una historia mucho más profunda: la de un ingeniero que convirtió las limitaciones de su tiempo en obras que terminaron adelantándose a él.
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