El próximo domingo 3 de octubre se corre la cuarta edición ‘Corrida Aniversario’ organizada por el Grupo Comahue, competencia a la cual acompaña la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina.
Aún quedan cupos disponibles en las distintas categorías, para lo cual deberán completar el formulario de preinscripción en https://forms.gle/qwnLf4A35wAn7Fao7
Por otro lado, la Dirección de Deportes informa que, en virtud de la realización de la competencia, el tránsito en ruta nacional 22, desde la estación de servicios YPF hasta el kilómetro 1126, se desviará durante el desarrollo de la competencia.
Entre las 8 y las 13 horas de ese domingo, el flujo vehicular será desviado por colectora y calle aledaña por personal presente en el lugar.
Por un momento dudé. Mientras Trump respondía preguntas en la rueda de prensa luego de la detención de Maduro, tuve un deja vu. Recordé el célebre error de la edición Miss Universo 2015, cuando el presentador Steve Harvey anunció que la mujer más linda del mundo era Miss Colombia. Pero luego de los aplausos, la entrega del ramo de flores y la banda, tuvo que retractarse. Harvey había leído mal. El premio era para la filipina.
Pero este mediodía del 3 de enero no, no fue así. No hubo ningún error. Luego de los veinte minutos que duró la conferencia, desde su mansión de Mar-a-Lago, Florida, Trump dijo que la transición política en Venezuela estaría en manos de Delcy Rodríguez y no de María Corina Machado. Al principio dudé, no sólo por la descripción que Trump venía haciendo, antes de dar nombres, sobre las ganas de esa mujer de trabajar con su país, sino por el apoyo que le venía dando a Machado y por la popularidad con la que la Premio Nobel de la Paz vino liderando la lucha por la democracia.
–¿Va a trabajar con la vicepresidenta de Venezuela?
–Ella está dispuesta a hacer lo que creamos necesario para que Venezuela vuelva a ser grande.
La corona fue para la mano derecha de Nicolás Maduro, en un proceso que no incluye hasta ahora la palabra democracia.
El giro que dieron los acontecimientos luego de que en la madrugada del 3 de enero se anunciara la extracción de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores fue de 180 grados. Delcy Rodríguez, convertida ya en presidenta de facto de Venezuela, encabeza un período de transición cuyo objetivo parece ser consolidar una variación del madurismo sin Maduro.
Delcy Rodríguez declaró la noche del domingo 4 de enero estar dispuesta a trabajar con Estados Unidos: “Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre Estados Unidos y Venezuela, y entre Venezuela y los países de la región, basado en la igualdad soberana y la no injerencia», dice un texto publicado en su cuenta de Instagram.
En todo este tiempo, ni los voceros de Estados Unidos ni los de Venezuela han usado la palabra democracia. Eso tiene un sentido.
El 7 de enero, el secretario de Estado norteamericano comunicó que el proceso se desarrollaría en tres fases —estabilización, recuperación, transición— que avanzarían sobre el control del petróleo, la apertura económica y la reconciliación social. En todo este tiempo, ni los voceros de Estados Unidos ni los de Venezuela han usado la palabra democracia. Eso tiene un sentido. Según el Corolario Trump de la Doctrina Monroe —que propugna la hegemonía estadounidense en todo el continente americano—, la política exterior de Washington está orientada a garantizar sus propios intereses, no los valores de ese país. Por su parte, el modelo político y económico que siempre ha interesado al madurismo es el de China, principal destino de las ventas petroleras de Venezuela.
“En este momento Venezuela vive un proceso de gran incertidumbre. Una presidencia de facto de Delcy Rodríguez podría implicar un cambio de liderazgo a nivel ejecutivo sin el desmantelamiento de las estructuras de poder del madurismo. En pocas palabras, estaríamos ante un cambio de presidencia y no ante un cambio de régimen. De igual manera, es aún poco claro cuáles serían las relaciones entre un posible Gobierno de facto a cargo de Delcy Rodríguez y el Gobierno de Estados Unidos, y en qué situación quedarían los actores democráticos venezolanos. De Maduro, Rodríguez hereda su ilegitimidad”, afirma Carolina Jiménez, presidenta de la Oficina de Latinoamérica en Washington, WOLA.
¿Cómo llegó Delcy Rodríguez?
A horas de haber ejecutado la acción militar contra el país —en donde fueron empleadas 150 aeronaves para disparar contra instalaciones estratégicas—, de la captura de Maduro y de su traslado hacia territorio de Estados Unidos, Trump reveló que la transición sería encabezada por la vicepresidenta del dictador desde 2017 y ministra de Petróleo desde 2024, y que ese cambio estaría bajo control de Estados Unidos.
La afirmación del mandatario estadounidense confirmó la hipótesis de la continuidad del régimen, aunque con los cambios que también había ofrecido Maduro a Trump para el manejo de los intereses de la industria petrolera estadounidense. El domingo 4 de enero, el secretario de Estado, Marco Rubio, ratificaba que con Rodríguez se puede trabajar.
La propuesta de que Rodriguez asumiera la transición había sido presentada por mediadores cataríes en abril y septiembre pasados, según reveló el diario Miami Herald, el pasado 15 de octubre. Rodríguez fue ascendiendo poco a poco en el régimen desde la llegada a la presidencia de Maduro. Su ideología no se desvía del chavismo, pero Rodríguez sí que se ha dado a conocer por buscar inversiones extranjeras y la estabilización económica del país. En España protagonizó en 2020 el llamado “Delcygate” a raíz de su fugaz paso por Madrid pese a las sanciones de la Unión Europea contra ella por violación de derechos humanos.
El 3 de enero, Rodríguez se convirtió en presidenta interina de Venezuela por decisión del Tribunal Supremo de Justicia, el mismo órgano que determinó que Maduro ejerciera su tercer mandato luego del fraude electoral del 28 de julio de 2024. Con esta designación, se convirtió en la primera mujer presidenta de Venezuela.
La situación, sin embargo, no parece esclarecerse aún. Delcy y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, tienen fama de negociadores, pero en el entorno venezolano no pasan por moderados. Al contrario, ambos tienen una sólida formación intelectual e ideológicamente son de izquierda radical. Una de las palabras preferidas de Delcy era el “hegemón” para referirse a Estados Unidos. Pero sí es cierto que, frente a las violaciones más graves de derechos humanos, los Rodríguez han intentado mediar, posiblemente marcados por su historia personal. En 1979, su padre, un guerrillero marxista fundador de La Liga Socialista, fue torturado hasta morir, luego de ser capturado por la policía y señalado por el secuestro de un ejecutivo de la empresa estadounidense Owens-Illinois. Sin embargo, nunca se han distanciado públicamente de la política represiva que dirigió Maduro con su ministro de Interior, Diosdado Cabello.
“Esto parece una tragedia shakesperiana —dijo Andrés Izarra, periodista y ex funcionario venezolano, al referirse a los hermanos Rodríguez—. Tiene el componente de una gente que sin importar a qué precio, finalmente llega a la presidencia de la República”. Delcy Rodríguez está en boca de todos, en una reedición del Delcygate: acusada de traidora, de haber sido elegida por su músculo para controlar el ejército, de ser “la principal arquitecta” de torturas y tráfico de personas. En este contexto de incertidumbre inducida, mientras los venezolanos llegamos a bordes nunca antes tocados, en un país vaciado de optimismo y hasta de fe, hasta el actor venezolano Fernando Carrillo recorre noticieros hablando de política:
–La conozco muy bien. Fue mi pareja y estoy seguro de que la traición no vino por ahí. Hoy, sabiendo cómo defiende a su familia, cómo defiende a su patria, puedo decir que ha sido el gran amor de mi vida.
¿Y a transición?
Construir un escenario para una transición hacia la democracia nunca ha sido un objetivo del régimen venezolano. Cuando ya era evidente la inviabilidad del Gobierno de Maduro, sus esfuerzos se orientaron a generar una negociación bilateral con los Estados Unidos. Eso dio como resultado, en julio de 2025, el intercambio de prisioneros estadounidenses por 232 migrantes venezolanos que habían sido enviados a El Salvador desde Estados Unidos.
La decisión de Trump de mantener la dictadura sin su líder, Maduro, busca garantizar la estabilidad, porque hay una estructura burocrática y sobre todo una arquitectura autocrática que ha sido levantada con el desmontaje de la democracia. Todo sostenido por las armas de la República. El mandatario estadounidense ha dicho que quiere acceso a los recursos petroleros de Venezuela. (Irónicamente, de eso acusaba la dictadura a Maria Corina Machado). En una entrevista concedida a la cadena de televisión NBC, Trump ha descartado además que haya elecciones en Venezuela a corto plazo y ha insistido en que Estados Unidos tutelará el país con una frase contundente: “Yo estoy al mando en Venezuela”.
¿Cómo se incentiva, en este escenario, la construcción de un modelo para transitar hacia una democracia?
Hay desconcierto en los factores políticos de la oposición, entre ellos Maria Corina Machado y el presidente electo Edmundo González Urrutia. Ella se halla en paradero desconocido en este momento, luego de viajar a Oslo ante la concesión del Premio Nobel de la Paz, y él está en el exilio, en España.
Sin embargo, González Urrutia emitió un mensaje que puede dar luces sobre una línea, aún endeble, de actuación: la normalización del país solo será posible cuando se libere a todos los venezolanos privados de libertad por razones políticas. Además, insistió en el respeto a los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024.
El padre de Delcy Rodriguez fue un guerrillero, fundador de La Liga Socialista, torturado por la policía hasta morir y señalado por el secuestro de un ejecutivo de la empresa estadounidense Owens-Illinois. De él, quizá, su sólida formación intelectual e ideológica en izquierda radical.
Aunque Machado y González Urrutia son considerados los líderes de la oposición democrática, no tienen aún el control institucional ni elementos armados que puedan presionar para su incorporación en la construcción de un modelo de transición democrática. Sin embargo, su ascendencia puede incidir en la propuesta de una ley de Amnistía. En el país hay más de 800 presos políticos, según reportes de organizaciones de derechos humanos.
“Hay que recordar que no hay transición democrática sin justicia. En un país sumido en una profunda crisis de derechos humanos como Venezuela, urge la construcción de un sistema de justicia transicional en el que las víctimas sean puestas en el centro y puedan acceder a la justicia, verdad y reparación que les ha sido negada todos estos años”, aporta Carolina Jimenez.
Delcy Rodriguez y la cúpula madurista nunca han dado muestras de ceder el poder, pero sí de sobrevivir para mantenerlo. Pensar que una dirigente tan ferviente como Rodríguez sea tutelada por el mismo país que ha criticado siempre con más dureza suena a ciencia ficción. Por si acaso, Trump ya la ha amenazado con correr un destino peor que el de Maduro si no cumple su parte del trato.
No deja de ser una situación extraña, pero en los últimos años se están dando procesos políticos en todo el mundo marcados por contradicciones. El poder en Siria, otro país que se situaba en el campo antiimperialista durante el régimen de Bashar al Asad, cambió de manos tras su abrupta caída en diciembre de 2024. Son casos muy diferentes —en Siria hubo una guerra civil de más de 13 años y la oposición armada llegó a Damasco por las armas—, pero el nuevo presidente sirio es Ahmed al Shara, antiguo líder de la rama de Al Qaeda en Siria, que cambió el kaláshnikov por la corbata y que en este último año ha ido ganando, pese a su historial, cada vez más legitimidad y reconocimiento en las capitales occidentales. Toda una paradoja. Trump elogió a Al Shara y dijo de él que era “un tipo duro y atractivo”. No hay a la vista un proceso democrático genuino, pero en las relaciones diplomáticas de Siria, como en las del resto de países, se impone el realismo político.
Es difícil en este momento suponer cuál es el camino de Venezuela, donde, como hemos dicho, las cosas siempre pueden estar peor. En este momento hay un hilo del cual se puede jalar para diseñar una ruta hacia la democracia. Pero es un hilo muy fino.
Hace más de quince años que vivo en Alemania. Como cualquier migrante tuve mi proceso de adaptación, mi tiempo de nostalgia –o duelo migratorio, como se lo ha bautizado – y mis motivaciones personales y profesionales para sostenerme en tierras extrañas. En ese período que no tiene una duración fija y varía de persona a persona he incorporado costumbres, he entendido reglas no escritas, he sumado palabras a mi vocabulario de las cuales no conozco su traducción al español. En resumen, una parte de mí se ha asimilado por obvias razones que obedecen principalmente al paso del tiempo.
Entre ese listado de novedades culturales, que podría considerarse infinita, hay una en particular que tanto en Argentina como en otros países no funciona necesariamente de la misma forma. Me refiero al tratamiento del nacionalsocialismo, de sus crímenes, de sus consecuencias y, especialmente, de su transpolación a situaciones actuales. He aprendido que hay que ser extremadamente cuidadoso y sobre todo riguroso antes de establecer algún tipo de paralelismo entre el nazismo y cualquier otro evento, en particular si son contemporáneos.
Este aprendizaje me dotó de cierta susceptibilidad para evaluar cuándo usar ese concepto, susceptibilidad que me era ajena pero que reforcé con el tiempo al profundizar en mis investigaciones sobre la ultraderecha en el mundo. Un ejemplo de esto es mi obsesión por separar a la extrema derecha de la derecha radical cada vez que tengo oportunidad. Señalar que son problemas diferentes y por eso requieren abordajes distintos aunque en el fondo tenga un objetivo muy similar. Lo mismo me sucede con el uso del concepto de fascismo.
Podría afirmar que casi más de la mitad de los bloqueos que tuve redactando las páginas de Epidemia Ultra (Planeta), esos que sufre todo escritor, se debían a mis dudas sobre si usar o no esos conceptos. Una constante revisión, fundamental.
Las violaciones cometidas por el ICE
Ese marco de pensamiento, esta regla personal que me autoimpuse para el ejercicio de mi profesión quedó a prueba con el retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.
¿Acaso la violencia y discrecionalidad que vemos a diario en el accionar de las operaciones de la U. S. Inmigration and Customs Enforcement de Trump, más conocida como ICE, será el disparador? Sus agentes han llevado el número de personas detenidas arbitrariamente, y sin mayor proceso que la mera sospecha, a niveles históricos. En diciembre de 2025 superaron las 70.000 personas. En lo que va de enero de 2026, informes de prensa calculan un promedio de 824 detenciones diarias. Son incontables los informes y denuncias de organizaciones no gubernamentales, universidades, colegios de abogados. Hasta investigaciones iniciadas por miembros del Congreso de Estados Unidos dan cuenta de flagrantes violaciones cometidas por el ICE. Se ignoran el debido proceso, los estatutos federales relacionados a la detención de menores, varias enmiendas de la Constitución relativas a derechos ciudadanos y distintos tratados internacionales.
Voces oficiales, como la del vicepresidente J.D. Vance, justificaron los actos de este grupo armado: «El precedente aquí es muy simple. Tienes un oficial federal de cumplimiento de la ley realizando acciones federales de cumplimiento de la ley. Ese es un asunto federal. Ese tipo está protegido por inmunidad absoluta. Estaba haciendo su trabajo.»
La declaración de Vance fue realizada el 8 de enero de 2026, en un intento por legitimar el asesinato de Renee Good en Minneapolis cometido días antes por el agente Jonathan Ross del ICE. Sin embargo, no existe la inmunidad absoluta según los expertos legales. A ese homicidio se le suman otros en enfrentamientos en Chicago y Los Ángeles, y en centros de detención en Texas y New Jersey.
En los últimos días se han visto redadas puerta a puerta del ICE. Un acto que se acerca más a una estrategia terrorista coordinada por el Estado que a obedecer objetivos de control migratorio y de seguridad.
Es fascismo
Ante estas acciones resulta imposible no recurrir al término de fascismo. Y en esto no hay intencionalidad política ni militante, sino un intento por conceptualizar el comportamiento de un gobierno que abandona los principios de la democracia liberal y de los Derechos Humanos. Lo hace en pos de luchar contra una supuesta decadencia moral que demanda el renacimiento de una nación a costa de lo que sea y de quien sea. La división va incluso más allá del antagonismo populista y se convierte en la exigencia de la lealtad absoluta o del castigo brutal. El historiador y experto en fascismo Roger Griffin lo definió en algún momento como palingenesia ultranacionalista.
Su colega, Robert Paxton, cuya posición inicial no sentenciaba al primer gobierno de Trump como fascista, cambió de opinión hace tiempo: «La incitación de Trump a la invasión del Capitolio el 6 de enero de 2021 elimina mi objeción a la etiqueta fascista. Su aliento abierto a la violencia cívica para anular una elección cruza una línea roja. La etiqueta ahora parece no solo aceptable sino necesaria».
La autora Siri Hustvedt publicó una columna en el diario El Paísreclamando la necesidad de abandonar la categoría de “conservador” para referirse al presidente de Estados Unidos. Señaló que estamos ante “un nuevo tipo de fascismo global”. Enzo Traverso ya había escrito sobre posfascismo para referirse a esos fenómenos que reversionan el fascismo clásico pero mantienen sus características principales: nacionalismo radical, rechazo a principios democráticos –pese a haber utilizado esos medios para llegar al poder-, violencia explícita como medio para imponerse y, sobre todo, la construcción del mito del renacimiento tras la decadencia.
La fase actual de la Epidemia Ultra es fiel exponente de esta situación. Lamentablemente nos toca ser testigos, aunque, como digo en el libro, también nos toca ser los primeros para entenderlo y luego construir una propuesta mejor. Tal vez no la veamos, pero habremos hecho nuestra parte.
El Gobierno formalizó el aviso de pago a los bonistas que deberá concretarse el próximo viernes. Cumplió con el trámite administrativo, pero todavía no tiene todos los USD 4.300 millones que deberá depositar..
Este martes el Banco Central volvió a comprar dólares, esta vez por una suma importante: USD 83 millones. Las estimaciones del mercado dan cuenta de un volumen de USD 578 millones operados, por lo que el BCRA compró en forma directa alrededor de un 7% del total, en línea con la nueva política monetaria que impuso el FMI.
El aviso de pago de Economía fue presentado ante el Bank New York Mellon, representante de los acreedores. Con esa decisión, el Palacio de Hacienda buscó despejar cualquier duda de pago. Pero es una señal al mercado, no una transferencia efectiva.
La verdadera historia no está en el anuncio sino en la ingeniería financiera contrarreloj para llegar a los USD 4.300 millones. Por eso las miradas de la City se corrieron de inmediato hacia las fuentes de financiamiento.
Al cierre de 2025, según los registros oficiales, el Tesoro tenía depositados en el Banco Central USD 1.963 millones. Menos de la mitad de lo necesario para cubrir el vencimiento. Pero esos depósitos muestran una dinámica inestable. En las últimas semanas del año crecieron con fuerza y luego volvieron a caer. Hubo fuertes variaciones diarias producto de compras y ventas de divisas realizadas por Caputo para frenar el dólar.
En el Palacio Hacienda esperan ahora otro ingreso clave. Este martes deberían entrar USD 703 millones por la privatización de las represas del Comahue. Ese monto ayudaría a achicar el bache, pero no lo elimina.
Parte del monto se explica por la colocación del bono en dólares AN29, lanzado el 10 de diciembre. Esa fallida emisión permitió captar apenas USD 910 millones a una tasa superior al 9%. Caputo esperaba juntar un piso de USD 1.500 millones. Además tuvo un costo político y financiero: tensó aún más la relación del Gobierno con los bancos locales. En el sistema financiero local admiten que el AN29 fue leído como una señal incómoda. No solo por el esfuerzo que implicó absorberlo, sino porque profundizó los reclamos cruzados.
En el Palacio de Hacienda esperan ahora otro ingreso clave. Este martes deberían entrar USD 703 millones por la privatización de las represas del Comahue. Ese monto ayudaría a achicar el bache, pero no lo elimina. Incluso sumando todo, queda un faltante cercano a los USD 2.000 millones. Ahí aparece el tramo más delicado.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Una de las opciones en danza es el swap del Tesoro norteamericano, pero esa vía quedó bajo una lupa incómoda tras un informe del Congreso de Estados Unidos. El documento fue lapidario: cuestiona la discrecionalidad en el uso del Fondo de Estabilización Cambiaria y sugiere acortar plazos, exigir reportes casi inmediatos y reforzar el control legislativo sobre este tipo de financiamiento. El mensaje de Washington es inequívoco. Menos margen para acuerdos opacos y más exigencias de transparencia. Incluso se plantea la posibilidad de divulgar los términos y condiciones de los acuerdos con gobiernos extranjeros y evaluar los riesgos que esos programas implican para los fondos involucrados.
Con ese telón de fondo, el escenario que gana terreno es un repo con bancos internacionales. Se habla de unos USD 2.000 millones, a tasas muy elevadas y con garantías todavía poco claras. En los despachos circula la versión de un bono bajo legislación local, aunque justamente ese punto genera dudas entre los potenciales prestamistas.
En Economía repiten que nadie duda del pago. Y el mercado coincide. El default no está en el escenario base. El problema es el costo.
El peor resultado es seguir drenando reservas, que ya acumulan un rojo superior a los USD 16.000 millones. En ese caso, el pago se haría igual, pero a costa de profundizar el deterioro del Banco Central. Ya ocurrió con el Bopreal, cuando se usaron depósitos de la gente.
Los números lo confirman. Las reservas brutas cerraron este lunes en USD USD 44.187 millones, pero las reservas netas siguen en negativo, cerca de los USD 16.000 millones. La diferencia no es contable: es estructural. De ese total, USD 14.000 millones pertenecen al FMI y están bloqueados para uso doméstico; otros USD 18.000 millones corresponden al swap con China, del cual una tercera parte ya fue utilizada. El resto, lo que queda disponible, son los encajes, es decir depósitos en dólares de la gente, que el Central inmoviliza.
El teléfono está sobre la mesa de la oficina que Gabriel Bornoroni tiene a 50 metros de Plaza España, en el corazón de Nueva Córdoba, el bastión del voto libertario en Córdoba. El teléfono no deja de vibrar: «Hay muchos pedidos de reuniones y estoy haciendo todo; me estoy juntando con todos los que me piden reuniones porque en la charla vos podés encontrar a la persona verdadera y también te da la posibilidad de poder planificar el futuro con esa persona», dice. Luego dará pistas de ese futuro que «planifica» y en el que no descarta un acuerdo con el schiarettismo, esa vieja guardia del peronismo que tan bien se lleva con el círculo rojo cordobés.
-¿Considerás que el bloque de LLA está consolidado? ¿O el viaje a China fue una muestra de que puede haber fugas?
-Es un bloque completamente consolidado, somos equipo, colaboramos mutuamente entre nosotros y tenemos un claro objetivo: estamos para llevar adelante la reforma que envía el Presidente Milei, y ahí hay una claridad y un alineamiento absoluto.
-¿Cuáles son las prioridades legislativas de este año al margen de la reforma laboral?
-La prioridad es la que envía el Presidente. Cuando el Presidente envía la ley, esa ley es prioridad porque el Presidente, que es nuestro líder, está marcando una Argentina distinta.
En un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo.
-¿Qué aprendiste del año pasado, cuando tuvieron tantas derrotas legislativas, de la construcción de consensos y mayorías?
-Aprendí que en un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo, entonces salimos de esa coyuntura. Pero se portaron muy mal en el momento que la Argentina necesitaba que la política muestre unidad.
-¿Identificabas a estos sectores con el kirchnerismo o también hubo sectores de los gobernadores?
-Sí hubo del sector del medio, que se hace llamar del medio; y del kirchnerismo, siempre. Pero sin los del medio, el kirchnerismo no tiene la potencia que creen tener.
Ahora, ¿por qué el kirchnerismo tiene la potencia que tiene? Porque colaboran con ellos los del medio.
-¿Y que estrategia tenés ahora, ya con esta primera minoría, para ese sector del medio?
-Lo que siempre hicimos: mucho diálogo. Votaron al presidente Milei, el Presidente hace un plan y envía al Congreso las leyes para ese plan. Es el plan que votó el pueblo y deberían acompañarlo. Tengo la expectativa de que los diputados del medio acompañen, que sigan llevando adelante su idea, pero acompañen lo que los argentinos hemos votado. Los argentinos hemos pedido que se hagan reformas porque nos cansamos de vivir en la miseria cuando somos un país que históricamente fue potencia y por culpa de nuestros dirigentes políticos estamos en la miseria.
-En ese marco, la pregunta es si la reforma laboral que impulsa Milei es en sí misma una generadora de empleo; o bien el empleo privado está vinculado al desarrollo económico.
-Me remito a la historia nuestra, tenemos un 45% de desocupados, la actual ley no está funcionando. Hay un miedo de los empleadores que terminan poniendo en negro a sus empleados, haciendo un injerto que es lo que tiene que solucionar la ley.
La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema.
La ley le tiene que dar las posibilidades al empleador y al trabajador para que ese 45% de trabajadores que están en negro ingresen en blanco. La ley tiene que acompañar y por eso se llama modernización.
-En los últimos dos años en Córdoba hubo una pérdida de empleos de unos 11.000 puestos de trabajo de calidad, en blanco, y unas 3.500 unidades productivas de todo tipo cerraron. ¿Vos garantizás que la «modernización» es la herramienta para que se recuperen esos puestos de calidad?
-La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema. Eso va a generar los puestos de trabajo.
-¿Vos ya te sentís el candidato a gobernador de un polo no peronista en Córdoba?
-No. La Libertad Avanza va a presentar candidato a gobernador, sin lugar a dudas.
Pero eso es una decisión del presidente Milei y de Karina Milei. Nosotros estamos trabajando para poder darle, en el caso de Córdoba, las herramientas necesarias a los votantes para que elijan un gobernador que sea libertario.
-¿Cuál es el armado no peronista que Bornoroni, como jefe de la Libertad Avanza en Córdoba, proyecta, imagina, quisiera?
-De este lado van a estar todos los que quieran una Córdoba distinta a la de este gobierno. Acá tenemos un ciclo terminado y lo estamos viendo todos.
Schiaretti y Llaryora son completamente distintos. Es demasiado pronto para hablar de una alianza con Schiaretti, pero van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.
-Decís que todos los que estén alineados con la idea de la libertad van a estar en este frente opositor al «peronismo que está gobernando».¿Hay lugar en este frente de la Libertad Avanza para sectores peronistas que hoy no están gobernando pero que gobernaron, como el schiarettismo?
-Todos los que abracen la idea de la libertad, no importa del partido que vengan, van a tener un lugar acá. Están todos incluidos.
-¿Hacés una diferenciación política entre Schiaretti y Llaryora?
-Sí, son completamente distintos.
-¿Y vos harías una alianza con Schiaretti?
-Es demasiado prematuro estar hablando de alianzas de ese calibre. Yo sí te digo esto: van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.
-Hacia afuera se ve que hay un acuerdo de LLA con el Frente Cívico de Luis Juez y con sectores PRO de Patricia Bullrich ¿Hay posibilidad de un acuerdo con el resto del PRO?
-Los que utilizan un sello partidario para ser funcionales al llaryorismo, y lo digo bien, llaryorismo, con ese sector obviamente no vamos a trabajar.
-¿Cuál es el análisis sobre todo del radicalismo en Córdoba y la posibilidad de que converjan?
-Aspiramos a abrirle las puertas a todos los que quieran abrazar la idea de la libertad. Quiero dar claridad: el que se quiera sumar tiene las puertas abiertas. Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.
Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.
-Juez perdió tres elecciones de gobernador. De Loredo perdió dos elecciones de intendente consecutivas. En la estrategia electoral, ¿creés que esas dos candidaturas están agotadas?
-Ellos fueron candidatos en otros momentos. En cada elección hay un momento histórico. Ahora, sin lugar a dudas, el ciclo está terminado: va a haber un cambio de gobierno. Y lo va a representar La Libertad.
-En los últimos años la oposición de Córdoba tuvo como principal escollo que a nivel nacional el jefe de esa espacio, concretamente Mauricio Macri, terminó jugando siempre a favor del peronismo, concretamente para Schiaretti. ¿Esta vez va a ser distinto?
-Milei ama a Córdoba. Y los cordobeses lo aman a él.
-Pero son dos cosas distintas.
-Y si ama a Córdoba, seguramente va a querer un cambio de gobierno.
-¿No hay margen de una negociación como la que hubo entre Macri y Schiaretti?
-Va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios. Eso es lo que quiere. Y eso lo puede representar un nuevo gobierno.
Porque este gobierno tiene la posibilidad de hacerlo y no lo está haciendo. Ahí vamos a este nuevo gobierno.
-¿Cómo definís políticamente a Luis Juez?
-Un aliado.
-¿Cómo definís políticamente a Rodrigo de Loredo?
-No hablo con él desde hace mucho tiempo.
Milei va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios.
-¿En qué puntos ves que estamos ante un fin de ciclo del peronismo en Córdoba?
-En la carga impositiva, en la seguridad y en las formas.¿Y por qué digo las formas? (Y voy a llegar hasta acá). Vemos el refreshing que le han hecho al Gobierno provincial y quiénes son las cabezas que han puesto. Ahí estamos viendo hacia dónde está apuntando el Gobierno provincial.
-¿Cuál es tu análisis respecto de la gestión de Daniel Passerini?
-La ciudad está en la misma sintonía que la provincia. Está muy descuidada, Passerini no está cumpliendo con los objetivos por los cuales llegó a la Intendencia.
-¿Tu candidatura a gobernador está atada al éxito económico de Milei? ¿O va por una cuerda separada?
-Las candidaturas de la Libertad de Avanza van a estar atadas a lo que decida el presidente Milei y Karina Milei pase lo que pase. Si le va bien al Gobierno, que le va a ir fantástico, o si no le va tan bien, siempre va a ser una decisión del Presidente y de Karina.
Si se aprueba y no se acompaña, por el contrario se ponen palos en la rueda, se demuestra que la aprobación de tal proyecto fue meramente protocolar, como muchos dicen: «Para la tribuna». El 7 de agosto se votó por unanimidad en #VillaRegina la ORDENANZA que adhiere a la Ley O N° 3654 de la…
Este sábado 29 de enero se llevar adelante la 1° fecha del Campeonato Nocturno de Karting, en el que la Comisión Directiva del Moto Club rinde homenaje a la memoria de “Enrique Tisberger”. Quien fuese bastión importante en la institución como colaborador y presidente de la institución. Dos años pasaron para que las luces del…
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