En #latapaponemos sobre la mesa y en eje de discusión la importancia y el valor primordial que tiene para el buen funcionamiento y crecimiento de una ciudad, su Concejo Deliberante. En esta encuesta te presentamos los candidatos a concejales segmentados por orden de sus listas para que los elijas uno por uno. ¿Quienes son tus favoritos? ¿Quién te gustaría que conforme el CD?
Con la iniciativa #AroPlazaBelgrano y el apoyo de la ciudadanía pudimos refaccionar el tablero de la plaza para que no se rompa y nuestros jóvenes mantengan la posibilidad de hacer actividad al aire libre todos los días. Con el equipo de #LATAPA desarrollamos una iniciativa para mejorar las condiciones del #AroPlazaBelgrano que solía romperse muy…
Sandra Pettovello echó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, por haber recibido un crédito del Banco Nación por más de 400 millones de pesos y, en ese acto, sentó un precedente moral que dejó expuestos nada menos que a Luis Toto Caputo y Manuel Adorni.
La ministra de Capital Humano tomó la decisión después que se viralizara en Twitter el nombre de Massaccesi en una lista de los funcionarios, tuiteros y legisladores oficialistas y aliados que se beneficiaron con los préstamos de mismo banco que los libertarios amagaron con privatizar. El ministro de Economía, sin embargo, no dijo todavía una palabra sobre el privilegio de su secretario de Finanzas, Federido Furiase, y su asesor Felipe Núñez, que recibieron 410 y 470 millones de pesos, respectivamente, de parte de la entidad crediticia.
Pese a que se lo vio sacado con los empresarios en la Bolsa de Comercio, Caputo guardó estricto silencio sobre Furiase y Núñez, muy lejos de las ganas que manifestó de «cagar a patadas en el culo» a los que piden devaluar. Pero el escándalo es mayúsculo porque el Ministerio de Economía ejerce control sobre el Banco Nación.
Ambos funcionarios trabajan, además, codo a codo con el ministro pero, encima, el secretario de Finanzas es el que define la política crediticia, lo que hace suponer que habría maniobrado de los dos lados del mostrador para aplicar al préstamo. «Furiase es el que hace las colocaciones de deuda y es el que maneja la política financiera», comentó un especialista a LPO.
En cambio, Pettovello reaccionó sin titubear, pese a que no tiene una relación funcional con el Nación. Al primer trascendido en redes sociales, no dudó en echar a Massaccesi, el funcionario que le maneja políticamente el ministerio.
De este modo, la ministra fija una regla ética que deja completamente en off-side a Caputo, pero también a Karina, que sigue respaldando a Manuel Adorni aunque los escándalos de corrupción se multiplican su alrededor.
Furiase y Núñez.
La determinación de Pettovello puede caer como una bomba en Casa Rosada, porque la ministra fetiche de Javier Milei termina teniendo una estatura moral mucho más alta que la de su hermana, quien ya evaluó la posibilidad de echar a la ministra en otra oportunidad.
El problema de Karina es que la definición política de la jefa de Capital Humano es coherente con la prédica libertaria anticasta, un discurso que cada vez resulta más difícil de honrar para un gobierno minado por hechos de corrupción. Sin ir más lejos, Adorni no puede explicar cómo compró su casa en el country, con qué dinero adquirió el departamento de Caballito, con qué recursos viajó en avión privado a Punta del Este y qué capacidad de pago tenía para planificar, como si fuera poco, un viaje al Caribe en medio de semejante volumen de inversiones.
La determinación de Pettovello puede caer como una bomba en Casa Rosada, porque la ministra fetiche de Javier Milei termina teniendo una estatura moral mucho más alta que Karina.
Para desgracia de Karina, Pettovello le muestra a Milei que hay dos formas de lidiar con la corrupción en su gobierno: la de la negación y la búsqueda de influencia en el Poder Judicial o la de exigir la renuncia del funcionario réprobo.
Leandro Massaccesi es el hijo de Horacio Massaccesi, el ex gobernador de Río Negro al que en sus horas de desesperación habría apelado el presunto narco Fred Machado para hacer lobby a su favor en Buenos Aires, tal como informó LPO.
En detrimento del desamor de los medios hegemónicos hacia sus pueblos surgen sociedades débiles, mediocres e infantilizadas; que prefieren creerse cualquier insensatez a tener que enfrentarse a una realidad que genera malestar emocional y se siente hasta en los huesos. La cíclica crisis argentina hermanada con los medios hegemónicos, revela el nivel de desconexión con…
La interna entre Karina Milei y Patricia Bullrich impactó en el armado libertario de Rosario, donde la interna dejó en vía muerta a uno de los nombres que hasta hace poco aparecía como apuesta fuerte para disputar la intendencia: Juan Pedro Aleart.
El ex conductor del programa más visto de televisión saltó a la política apadrinado por Bullrich y en las elecciones pasadas encabezó la lista de concejales de La Libertad Avanza y también compitió como convencional constituyente, pero el resultado electoral no terminó de consolidarlo como esperaba.
Aleart quedó segundo perdiendo contra el kirchnerista Juan Monteverde. En paralelo, ganó la categoría de convencionales constituyentes por el departamento Rosario, que le habría dado plataforma para un lanzamiento más impactante, pero voló bajito.
En su entorno admiten que el desempeño global quedó por debajo de las expectativas, donde se lo imaginaba disputando el liderazgo del espacio en la ciudad como sí sucedió con otros candidatos de la farándula local.
Juan Pedro Aleart
Sin embargo, lo que terminó de enfriar su proyección fue la interna entre Patricia Bullrich y Karina Milei. Como adelantó LPO, la pelea se hizo evidente tras la aprobación de la Reforma Laboral cuando la ex ministra de Seguridad montó un show para apropiarse del éxito legislativo. Luego de esto, Bullrich sintió el trato frío y la veloz pérdida de poder que la alejó del círculo íntimo del presidente y ahora teme perder la jefatura del bloque.
Es que algo similar le pasó a su candidato en Rosario. Tras la elección local, Aleart intentó dar un salto rápido y le planteó a Bullrich que el Concejo Municipal le quedaba chico y buscó ser candidato a diputado nacional.
En ese momento, Bullrich que todavía era ministra, hizo un movimiento propio de una dirigente amateur y le elevó el planteo a Karina Milei. La jugada cayó pésima en la mesa chica libertaria. Karina, con línea directa con Romina Diez, su principal armadora en Santa Fe, le transmitió el planteo y la reacción fue inmediata.
A Aleart le bloquearon la jefatura del bloque en el Concejo, que finalmente quedó en manos de Franco Volpe. Patricia Bullrich teme sufrir una medida similar en la Cámara de Senadores de la Nación
Diez, que también sonaba para encabezar la lista nacional aun estando a mitad de mandato, interpretó la maniobra como una avanzada sobre su territorio. La tensión escaló rápido y el conflicto sumó un eslabón a la disputa entre Bullrich y el karinismo.
Como consecuencia, a Aleart le bloquearon la jefatura del bloque en el Concejo, que finalmente quedó en manos de Franco Volpe. Patricia Bullrich teme sufrir una medida similar en la Cámara de Senadores de la Nación.
Bloque libertario del Concejo Municipal de Rosario
En Rosario, Aleart fue corrido totalmente de las decisiones importantes y en paralelo, Diez dejó de integrarlo en actividades políticas y comenzó a reducir su margen de acción dentro del espacio.
Los libertarios no disimulan el malestar: «no es confiable», dicen y enseguida recuerdan que responde a Patricia». La mancha venenosa llega a la concejala Samanta Arias, otra bullrichista que tampoco mantiene una convivencia pacífica en el bloque. En el Concejo Municipal creen que la bancada de La Libertad Avanza se va a quebrar más temprano que tarde.
Como sea, hoy el ex periodista aparece relegado y en el Concejo, donde La Libertad Avanza logró un bloque de cinco bancas, el clima interno no es el mejor. Según pudo saber LPO, las tensiones entre los cinco concejales libertarios son constantes: disputas de poder, peleas permanentes y una convivencia marcada por falta de liderazgos claros.
En ese contexto, Aleart quedó atrapado en el peor escenario: sin conducción interna, sin respaldo y con su vínculo con Bullrich convertido en un problema. La interna nacional, que buscaba disciplinar a la ministra, terminó golpeando de lleno en Rosario y congeló su proyecto para la intendencia.
Estoy a fines de los noventa, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, parado en una esquina donde asoma una armería imponente que parece tener cien años. En la entrada, un cañón alemán de la primera guerra y una armadura medieval hacen de oficial de migraciones. Dicen que la curiosidad es insubordinación en…
El mercado corrigió sus expectativas. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central muestra un cambio de clima: donde antes había optimismo, ahora aparecen revisiones pesimistas. Más inflación. Más desempleo. Menos crecimiento.
El dato más sensible es la inflación. Para marzo, los analistas ajustaron al alza su pronóstico al 3% mensual, medio punto más que en el relevamiento anterior. No es un movimiento menor. Es el segundo mes consecutivo de corrección al alza. Y afecta al IPC núcleo, que sube a 2,9%, lo que sugiere que la inercia inflacionaria sigue viva, más allá de impactos puntuales de regulados o estacionales.
El deterioro no se queda en el corto plazo. Para todo 2026, la inflación esperada sube a 29,1%, con una corrección de 1,7 puntos respecto del REM previo. Es un número clave: rompe la narrativa de desaceleración sostenida.
En paralelo, la actividad económica muestra señales más ambiguas. El crecimiento esperado para 2026 baja a 3,3%, recortando 0,1 puntos frente al relevamiento anterior. Puede parecer marginal. Pero en economía, las revisiones son más importantes que los niveles. Porque indican dirección. Y la dirección, en este caso, es hacia abajo.
Esa desaceleración convive con un dato más preocupante: el mercado ya descuenta más desempleo. Para el primer trimestre de 2026, la tasa sube a 7,6%, una suba de 0,3%. Y para fin de año se proyecta en 7,3%, con un salto de 0,6 puntos respecto del REM previo.
El crecimiento esperado para 2026 baja a 3,3%, recortando 0,1 puntos frente al relevamiento anterior. Puede parecer marginal. Pero en economía, las revisiones son más importantes que los niveles. Porque indican dirección.
El frente financiero también muestra cambios. La tasa esperada para abril baja a 26,8% , una caída de 3,2%, y para diciembre se ubica en 23,4%. En apariencia, es una buena noticia.
En el frente cambiario, el mercado corrige a la baja el dólar de corto plazo. Para abril, lo ubica en $1.420, $32 menos respecto al REM previo. Pero hacia fin de año lo proyecta en $1.700. La suba interanual arroja 17,4%. La señal es clara: el atraso cambiario se sostiene en el corto plazo, pero no es sostenible en el mediano.
El único dato que mejora es el frente externo. Las exportaciones suben a USD 93.235 millones, USD 498 millones más que la estimación previa, mientras que las importaciones bajan a USD 79.121 millones, una reducción de USD 1.083 millones. El resultado es un superávit comercial mayor: USD 14.114 millones. Pero hay trampa. Parte de esa mejora viene por la caída de importaciones, es decir, por menor actividad.
En lo fiscal, el superávit primario esperado para 2026 cae levemente a $16 billones, $80 mil millones menos que en el REM previo. Sigue siendo alto. Pero también muestra que el margen se empieza a achicar. Ajustar tiene costos. Y esos costos empiezan a aparecer en los números.
«El programa sigue en pie, pero ya no es incuestionable», afirmó a LPO un operador financiero. El REM funciona como una encuesta de confianza. Y esta vez, esa confianza retrocedió.
El mensaje del REM es menos épico que los discursos oficiales. Pero más honesto. El mercado no ve colapso. Pero tampoco ve consolidación. Ve algo más incómodo: un equilibrio frágil, sostenido por expectativas que ya no mejoran, sino que empiezan a empeorar.
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