La Municipalidad de Villa Regina recuerda la vigencia de la Ordenanza 10/2009 que reglamenta el arbolado urbano y establece el procedimiento para la autorización de extracción de árboles, los criterios de plantación y el sistema de multas para quienes infrinjan la presente normativa.
En este sentido, se informa que multará a los frentistas que no soliciten permiso para la extracción de los mismos y, también, a aquellos que habiéndolo solicitado no realizaron la reposición correspondiente.
Cabe recordar que, de acuerdo a lo establecido, todos los inmuebles de la zona urbana, con edificación o sin ella, deben poseer dos árboles cada 10 metros de frente.
El arbolado urbano es un bien de dominio público municipal y los árboles son generadores de un sinnúmero de beneficios como purificar el aire, atenuar los vientos, filtrar ruidos y formar parte de los ciclos ecológicos vitales, entre otros.
A partir de octubre, la Secretaría de Derechos Humanos de Río Negro atenderá en Villa Regina en un espacio cedido por la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad. La atención comenzará el viernes 15 de octubre en el horario de 9 a 12 y se repetirá el tercer viernes de cada mes. Para ello…
Durante el fin de semana continuaron las propuestas de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina. El domingo se realizó la segunda visita a la granja ‘La Soñada’, emprendimiento de turismo rural que se dedica a la cría de animales, que es uno de los principales atractivos de los más chiquitos. Con…
La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina renueva la oferta de emprendedores gastronómicos que ofrecen panificación y pastelería artesanal los fines de semana de 14 a 18 horas. Música, dulzura y un café calentito para disfrutar el Paseo del Arroyo y la postal única que brinda la barda norte. En esta oportunidad,…
El Gobierno de Javier Milei rubricó un contrato con Israel para comenzar el reemplazo de los históricos fusiles FAL por modernos ARAD. La operación, presentada como parte de la modernización de las Fuerzas Armadas, también profundiza el alineamiento político y estratégico de la Casa Rosada con el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Por Roque Pérez para NLI
La relación entre Javier Milei e Israel acaba de sumar un nuevo capítulo. El Ministerio de Defensa firmó un acuerdo con su par israelí para la adquisición de los primeros fusiles ARAD, fabricados por la empresa Israel Weapon Industries (IWI), que comenzarán a reemplazar de manera progresiva a los tradicionales FAL, utilizados por el Ejército Argentino desde hace casi seis décadas. El convenio constituye uno de los contratos militares más importantes de los últimos años y vuelve a poner en evidencia el acercamiento del Gobierno argentino hacia el Estado israelí.
Un contrato millonario que abre la puerta a nuevas compras
El convenio fue firmado bajo la modalidad de cooperación entre Estados y contempla una primera adquisición de 700 fusiles ARAD 7, junto con 167 dispositivos de fogueo y diversos accesorios, por un monto cercano a 1,73 millones de dólares. Sin embargo, el acuerdo tiene un horizonte mucho más amplio: durante los próximos tres años podrá ampliarse hasta alcanzar 12 millones de dólares en compras de armamento.
El plan incluye tanto el modelo ARAD 7, calibre 7,62 milímetros, como el ARAD 5, de 5,56 milímetros, según las necesidades operativas del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Además, desde el Ministerio de Defensa adelantaron que el programa de reequipamiento no se limitará únicamente a los fusiles, sino que también contempla futuras incorporaciones de pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, sistemas ópticos y municiones para renovar el equipamiento individual de las Fuerzas Armadas.
El histórico FAL, fabricado originalmente por la firma belga FN Herstal y producido durante décadas en el país bajo licencia, fue una de las armas emblemáticas del Ejército argentino y acompañó a las tropas durante la Guerra de Malvinas. Su reemplazo será gradual y convivirá durante varios años con el nuevo armamento mientras se realizan pruebas y adaptación doctrinaria.
Más que un cambio de fusiles: otra señal del alineamiento con Israel
Más allá del aspecto estrictamente militar, el contrato representa un nuevo gesto político del gobierno de Milei hacia Israel, país con el que la actual administración mantiene una relación privilegiada desde el inicio de su mandato.
El Presidente convirtió ese vínculo en uno de los ejes de su política exterior. Sus reiterados viajes a Jerusalén, el respaldo incondicional al gobierno israelí en los distintos conflictos internacionales, la decisión de trasladar la embajada argentina y la cercanía personal con el primer ministro Benjamin Netanyahu marcaron una ruptura respecto de la tradicional posición diplomática argentina en Medio Oriente.
En ese contexto, el acuerdo para adquirir armamento israelí no aparece como un hecho aislado sino como una profundización de una alianza política, militar y tecnológica que el Gobierno busca consolidar.
La defensa como eje de la nueva política exterior
Desde la Casa Rosada sostienen que la operación forma parte del proceso de modernización financiado mediante el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) y del Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL), orientado a recuperar capacidades que consideran deterioradas durante las últimas décadas.
Sin embargo, el convenio también abre interrogantes sobre la creciente dependencia tecnológica y militar respecto de proveedores extranjeros y sobre el rumbo que está tomando la política internacional argentina, cada vez más alineada con Estados Unidos e Israel en materia estratégica.
La incorporación de los ARAD marca así el inicio del fin para el histórico FAL, pero también simboliza una nueva etapa en la política de defensa impulsada por Milei, donde las decisiones sobre equipamiento militar aparecen estrechamente vinculadas con la redefinición de las alianzas geopolíticas del país.
El personal municipal y las máquinas viales, se encuentran desarrollando tareas en los barrios 25 de Mayo, Antártida y Ara San Juan. Además, se llevan a cabo tareas de mantenimiento, corte de yuyos en terrenos baldíos, tanto municipales como privados. Estos últimos, deberían ser mantenidos por los propios titulares de dichos terrenos. Difunde esta nota
El horizonte de la gestión de Daniel Passerini puede ser muy distinto si Diego Santilli firma el expediente a través del cual habilita a la Municipalidad de Córdoba a tomar una deuda internacional que le permitirá al intendente capitalino postergar hasta la próxima gestión el pago correspondiente al saldo de la deuda en dólares que tomó Ramón Mestre y que, luego, Martín Llaryora rolleó.
Se trata de un paquete de asistencia de 100 millones de dólares con dos años de gracia que tiene como garantía la coparticipación federal. Por este punto, lo debe autorizar la Jefatura de Gabinete y, en paralelo, el Ministerio de Economía de la Nación. Lo que deben hacer los ministros es autorizar que la coparticipación federal (de la Municipalidad y de la Provincia) funcione como garantía del préstamo que tendrá que devolver el próximo intendente. La autorización no implica ningún desembolso para el Estado nacional, pero le daría a la gestión de Passerini oxígeno financiero.
La deuda original que tomó Mestre era de 150 millones de dólares (unos 180 millones finales al sumarse intereses). Hasta ahora, Passerini pagó unos 100 millones. La nueva deuda permitiría saldar los bonos de Mestre (75 millones de dólares) y que Passerini transite el último año y medio de gestión con un horizonte financiero despejado. En la gestión, una situación así le permitiría al peronismo capitalino recuperar la iniciativa política y facilitarle a Llaryora la reelección, hoy en jaque por el deterioro de las cuentas municipales.
Es una paradoja: cuando era intendente y rolleó la deuda, Llaryora logró un aire financiero que le facilitó su ajustado triunfo en 2023. Como se recordará, en aquella elección fue clave el aval del electorado de la ciudad de Córdoba. La bomba le explotó a su sucesor (Passerini); y ahora, por el impacto en la gestión municipal, las esquirlas hieren la reelección de Llaryora. Todo lo que no funciona en la ciudad capital se le reprocha a él. Entonces, para salvar su reelección, Llaryora debe salvar las finanzas de Passerini.
Ya está en eso. Dispuso 130 mil millones de pesos a través de la Agencia de Inversión para obras de asfalto, cordón cuneta, desagües y señalética en la ciudad de Córdoba. El pago de ese préstamo es con fórmula fernet: 70/30. El porcentaje mayor lo afronta la Provincia; y el resto queda para la Municipalidad capitalina. Las obras ya fueron licitadas y comenzarán en agosto, lo que le dará impulso antes de las elecciones de 2027, que quizá se hagan en abril/mayo. Pero lo importante para el plan electoral del PJ es refinanciar la deuda en dólares.
Se espera que en los próximos días Santilli autorice a Llaryora a ser el garante de la deuda de Passerini. «No hay recursos nacionales, sólo una caución sobre la coparticipación federal que recibe la Provincia. Asimismo, la Ciudad pone en garantía su propia coparticipación. Técnicamente, no debería haber objeciones de Santilli, pero esto es política», dice un funcionario municipal al tanto de las negociaciones.
De estas participan funcionarios top de ambas administraciones cordobesas. Passerini y su secretario de Administración, Sergio Lorenzetti; y el jefe de Gabinete de Llaryora, Manuel Calvo, y el ministro de Economía provincial, Guillermo Acosta.
El aval para la toma de nueva deuda servirá para pagar los bonos Mestre que están en poder del Grupo Moneda, actualmente en manos del brasileño Patria Investmets. El jefe de Moneda en Chile es Pablo Echeverria, el administrador de la fortuna de Sebastián Piñeira. Hay tres pagos pendientes consecutivos desde septiembre, cada uno por unos 25 millones de dólares.
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