El Gobierno Provincial ya acordó con 14 municipios la continuidad de las tareas de control de precios y abastecimiento de forma delegada, en el marco de la emergencia sanitaria por el Coronavirus COVID-19.
De esta manera, se implementarán políticas activas que permitan un mejor desenvolvimiento administrativo en la defensa de los derechos del consumidor.
A través de la Agencia de Recaudación Tributaria ya se firmaron los convenios correspondientes con las comunas de Cinco Saltos, El Bolsón, Choele Choel, General Conesa, Ingeniero Jacobacci y Los Menucos.
Se suman los municipios que de Sierra Grande, Cipolletti, Bariloche, Río Colorado, Villa Regina, San Antonio Oeste, Catriel y Allen a través de sus propias Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC).
Esta delegación de facultades fue aprobada por Decreto de la gobernadora, Arabela Carreras, y ya se encuentra en plena vigencia. De esta manera, el Estado interviene en el control de abastecimiento y de los precios que se ofrecen al consumidor final.
Se busca garantizar el acceso de la población a los alimentos, impedir el faltante de productos esenciales y de primera necesidad, evitar abusos y aprovechamiento en el incremento desmedido de precios ante el aumento de la demanda.
Con la colaboración de los Municipios se podrá realizar un control más efectivo del abastecimiento y de precios, evitando abusos sobre la comunidad.
El entrenador de Inter, Antonio Conte, celebró el triunfo por 2-1 que el equipo «neroazzurro» registró ante Sampdoria en partido pendiente de la fecha 25 de la Serie A de Italia, en la que, afirmó que quieren «molestar hasta el final». «Estamos a seis puntos del tope de la tabla y queremos jugar nuestras cartas….
El Ministerio de Economía realizó este martes la apertura de las ofertas técnicas para la privatización de AySA y la disputa quedó entre el Grupo Roggio y un consorcio de empresas encabezado por Mauricio Filiberti.
El gobierno de Javier Milei venderá el 90% del paquete accionario de la empresa que provee agua potable y cloacas a 14 millones de personas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Se estima que podría recaudar entre 450 y 500 millones de dólares, aunque todavía no se conocen las ofertas económicas ni hay precio base en el pliego.
Lo que quedó confirmado es que sólo dos grupos podrán avanzar a la siguiente etapa de la licitación, cuando se presentará la oferta económica.
El primer oferente es el Grupo Roggio, que opera el servicio de agua en Córdoba a través de la firma Aguas Cordobesas. El grupo presidido por Aldo Roggio está asociado en este caso con la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni, que proveerían asistencia técnica.
Mauricio Filiberti
Competirán contra un consorcio encabezado por Transclor, la empresa de Mauricio Filiberti que es el mayor proveedor de AySA. Desde hace tiempo se descontaba que «El Rey del Cloro» sería uno de los jugadores de la licitación, aunque no estará asociado con José Luis Manzano como se suponía. Filiberti es socio de Manzano y Vila en Edenor.
En este caso, Filiberti está asociado con Rowing SA,
la constructora de Walter Román; el fondo de inversión neerlandés PHX y la brasileña Arcos que opera en Río de Janeiro.
Según el ministro Luis Caputo, quien gane la licitación tendrá la obligación de invertir 2 mil millones de dólares en cinco años. Durante esa etapa, el gobierno garantiza que las tarifas se mantendrán en términos reales, es decir que aumentarán según la inflación.
En el camino quedaron varios grupos internacionales que se habían interesado en quedarse con AySA, sobre todo a partir de que el gobierno de Milei aplicó un feroz ajuste de tarifas que acomodó los números de la firma que actualmente preside Alejo Maxit.
Desde un primer momento se había especulado con la posibilidad de una participación más fuerte de la israelí Mekorot (algo que incluso había celebrado el gobierno de Milei), aunque quedó afuera de la disputa por la cláusula «antichina» que impidió la participación de empresas controladas por otros Estados. De todos modos, Mekorot había aclarado que no podía comprar activos en el extranjero. Ahora, tendría un acuerdo de asistencia técnica a Roggio.
Tampoco finalmente jugará la francesa Veolia, que en 2022 compró el grupo Suez que fue concesionario de AySA hasta la estatización en 2026. El rumor era que Veolia podía participar a través de alguna de sus controladas, como reveló LPO. Otro de los interesados que no presentó ofertas es la brasilera Sabesp, que opera el servicio de agua en San Pablo.
Un geriátrico del barrio porteño de San Cristóbal registró 62 nuevos casos de coronavirus entre sus adultos mayores residentes, de los cuales 23 fueron trasladados este domingo por el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), informaron fuentes del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires. Los restantes casos de Covid-19 en el…
Con un fin de semana largo cargado de actividades se disfrutó de la Perla del Valle. Con muy buena recepción el viernes, sábado y domingo se llevó a cabo la propuesta ‘Tardes Dulces’ en las instalaciones de la Oficina de Turismo: acompañando un cafecito emprendedoras invitadas deleitaron a los visitantes con repostería y pastelería artesanal….
El proceso de normalización de la derecha radical culminó hace diez años, cuando Donald Trump ganó sus primeras elecciones en Estados Unidos. Si bien la epidemia ultra ya era global, en ese momento todavía era impensable que Alemania pudiera siquiera imaginar la llegada de un partido ultraderechista al poder. Ese tabú se ha roto. Los resultados de la elección regional en Sajonia-Anhalt pusieron al borde de liderar un gobierno a Alternativa por Alemania (AfD), un partido que hace poco más de un año fue calificado como fuerza de extrema derecha por la Oficina Federal de Protección de la Ley Fundamental, es decir, como una amenaza al orden democrático y sus valores.
Con Ulrich Siegmund al frente, calificado por el semanario Der Spiegel como “el hombre más peligroso de Alemania”, AfD recibió el 43,8% de los votos, duplicando su resultado de 2021 y quedando a apenas tres escaños de formar gobierno. ¿Por qué lo que era imposible hace apenas una década hoy es una realidad prácticamente inevitable? ¿Por qué una fuerza considerada una amenaza para la estabilidad se presenta como la solución y ese relato es creíble para casi la mitad de la población en Sajonia-Anhalt? ¿Por qué se observa una tendencia similar en todo el este del país y, poco a poco, a nivel federal, pareciera consolidarse como el partido más votado?
1. Extensión del electorado hacia la izquierda
AfD se ha apoyado históricamente en dos temáticas fundamentales para ganar visibilidad y votos: la migración y la criminalidad. En tanto esos debates desaparecían de la agenda pública, el partido ultraderechista perdía relevancia. Hace pocas elecciones, especialmente en el este del país, AfD fue ocupando espacios que previamente le correspondían a la izquierda del espectro político. La justicia social, por ejemplo, pasa a ser clave en su discurso al ser reinterpretada en clave nativista: Estado presente, pero solo para los alemanes. En Sajonia-Anhalt el 59% de los trabajadores no cualificados, el 57% de los votantes con nivel educativo básico y el 65% de las personas que manifiestan vivir una mala situación económica apoyaron este domingo a AfD.
2. La herida del este
El 73% de los encuestados por Infratest dimap en Sajonia-Anhalt se considera ciudadano alemán de segunda clase. Esta noción se corresponde con un relato histórico que circuló de generación en generación en los viejos territorios de la desaparecida República Democrática Alemana. La reunificación se convirtió en el símbolo de una promesa rota. En ella se refleja la frustración, el resentimiento y la decepción de gran parte de la ciudadanía de esa Alemania Oriental que se ha sentido perjudicada hasta el día de hoy. Aquel relato fue reformulado por AfD como una cuestión reivindicativa. Lo transformó en una identidad y con ello ha encarnado una narrativa huérfana e ignorada por el resto de las fuerzas políticas. El voto a la ultraderecha trasciende su programa electoral.
3. El músculo movilizador
Según los datos de trasvases electorales, alrededor de 170 mil de los 570 mil votantes de AfD no habían participado en la elección anterior. Ningún otro partido movilizó a tanta gente. La participación electoral tocó techos históricos en la región y en todo el este del país.
4. El producto Siegmund
AfD presentó a un candidato que se construyó comunicacionalmente como el ossi promedio. Ulrich Siegmund se mostró activo en las fiestas de los pueblos durante todo el verano. Aprovechando a fondo la expertise de la derecha radical en redes sociales y los esteroides algorítmicos que las grandes plataformas amigas le ofrecían a sus mensajes reduccionistas y provocadores. Pero lo que mejor funcionó fue su capacidad de convertir la cobertura periodística sobre su persona en un arma de doble impacto. Cuando Der Spiegel lo puso en su portada y lo llamó “el hombre más peligroso de Alemania”, Siegmund apeló al discurso de la victimización a la vez que aceptó el etiquetado con orgullo y cierta sorna. Su mensaje reforzaba el concepto propio de toda derecha radical actual: “nos atacan porque tenemos razón, porque defendemos al pueblo y porque la elite se siente en peligro”.
5. Normalización 2.0
A diferencia de la derecha radical, que propone una erosión democrática paulatina desde dentro del sistema (capturando a la justicia, concentrando el poder, restringiendo a la prensa), la extrema derecha busca construir una alternativa autoritaria a la democracia eliminándola junto a sus instituciones. El apabullante triunfo de AfD en Sajonia-Anhalt habilita el proceso de normalización de la extrema derecha. En efecto, Siegmund tiene probadas conexiones con el extremismo y sectores neonazis. En 2023, cuando se organizó una conferencia en Potsdam para discutir el plan maestro de deportaciones masivas (remigración), diseñado por el Movimiento Identitario de Martin Sellner, Siegmund estuvo presente.
6. El centro imposible
El dato más llamativo de las exit polls de Infratest dimap ha sido el referido a la autopercepción ideológica de los consultados. El 87% de los votantes de AfD cree que “si bien hay políticos de extrema derecha en el partido, AfD se ubica en el centro del espectro político”. Esta conclusión de gran parte del 43,8% (y de otras porciones menores, aunque no inexistentes de los otros partidos), da cuenta de la solidez con la que se ha normalizado el proyecto político de la ultraderecha.
7. El objetivo real
La ultraderecha apunta más alto. El triunfo en Sajonia-Anhalt es apenas el primer paso de un plan que busca la desestabilización del gobierno del demócrata-cristiano, Friedrich Merz. La pretensión es debilitarlo para desatar una presión interna que comience a evaluar la idea de romper el cordón sanitario histórico que todavía se sostiene en Alemania. La excepción es la izquierda conservadora y rojiparda de BSW (Alianza para la Justicia Social y la Sensatez Económica): esta fuerza política híbrida —que combina ciertos aspectos de izquierda en lo económico, como la redistribución del ingreso, con posiciones xenófobas y antiprogresistas muy similares a las de la ultraderecha— podría tener la llave que abra una nueva etapa en Alemania. En todo caso, la llegada al poder de AfD en Sajonia-Anhalt no será más que un golpe simbólico, el primer paso hacia la deconstrucción democrática del país. El resto de los partidos deberán encontrar soluciones estratégicas a este desafío antes de que sea demasiado tarde.
El canciller Pablo Quirno salió a defender al empresario Eduardo Elsztain y aseguró que no es «un traidor» por tener acciones en la empresa más importante de las Islas Malvinas.
La polémica se armó cuando trascendió que el dueño de IRSA tiene parte del paquete accionario de Falkland Islands Company, una empresa estratégica en el manejo económico y político de las islas.
En las redes hubo muchos usuarios que salieron a pedirle al gobierno nacional que le aplique las sanciones anunciadas el jueves pasado por Javier Milei, que tiene una relación muy cercana con Elsztain.
Quien salió a defender al dueño de IRSA fue el canciller Pablo Quirno. «Todo lo contrario a traidor…», escribió el canciller, haciéndose eco de una polémica que no tenía nada que ver con el gobierno lo que hizo sospechar que quizás quiso amplificar el tema.
Por su parte, Elsztain difundió una carta explicando su estrategia de inversión en la empresa. «Perón intentó comprar la Falkland Islands Company (FIC) más de una vez y también lo intentó el empresario metalúrgico César Cao Saravia en el ‘77. La idea, que coincide con la estrategia diplomática de nuestro país desde hace décadas, era que estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos con las Islas Malvinas a través de una empresa argentina podía ayudar en el reclamo de soberanía», sostuvo.
«Con eso en mente, desde 2005/06 fui comprando acciones de la Falkland Islands Company», explicó el empresario. «En el 2017 se abrió una oportunidad mayor, cuando los propios empleados de FIC hicieron una oferta para comprarla. La bolsa de Inglaterra es la cuna del liberalismo económico y, si una empresa recibe una oferta pública de compra, otra empresa puede ofertar más para quedarse con la compañía en cuestión. Pensé que esa era nuestra oportunidad, así que oferté para quedarme con el control mayoritario de la empresa más importante de las Islas Malvinas», contó Elsztain.
«La propuesta fue bloqueada y prohibida por las autoridades británicas», relató el dueño de IRSA. «Mi empresa solo pudo mantener la participación minoritaria que había comprado a través del mercado -cercana al 2%- que tiene hoy, y la mayoría accionaria terminó en manos de Staunton Holdings Ltd», agregó.
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