El gobierno ahora no descarta abrir la negociación de la Corte con Comodoro Py para acordar una «paz judicial»
La brutal embestida de los jueces federales de Comodoro Py le dejó al gobierno de Milei bastante claro que no cayó bien la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia y acaso sea necesario reabrir la discusión por los lugares en la Corte Suprema y la Procuración, para alcanzar una «paz judicial» que tranquilice a Karina.
Los jueces Mariano Borinsky, Ariel Lijo, Marcelo Martínez de Giorgi y hasta María Servini de Cubría lideran un grupo más amplio de jueces federales que se sintieron destratados por la hermana de Milei, como reveló LPO, y ahora mueven todas las causas que la complican a ella, su hermano y su jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La revelación de los nombres de otras dos mujeres que «prestaron» 100.000 dólares a Manuel Adorni para comprar su casa en el country Indio Cua en base a una hipoteca en su departamento de Parque Chacabuco, en una maniobra espejo del departamento de Caballito, es parte de esa tensión. Hoy se supo que Graciela Isabel Molina de Cancio le «prestó» al vocero 85.000 dólares y Victoria María José Cancio 15.000 dólares. El escándalo interminable del jefe de Gabinete sumó así otro hecho digno de investigación penal.
La lectura extendida en Comodoro Py es que los hermanos Milei «están desbordados» y necesitan urgente una «paz judicial». Esto coincide con el interés de los jueces federales que se completen las vacantes del máximo tribunal y la Procuración General de la Nación este año. A la que se suma la vocación por ocupar juzgados federales que ya está en marcha. Luego de enviar el pliego de la mujer de Martínez de Giorgi, este lunes el gobierno mandó los pliegos para juezas de Laura Kvitko y Jessica Sircovich, secretarias de Borinsky.
Borinsky es uno de los nombres que circula en Comodoro Py para sumarse a la Corte Suprema. Si avanza esa línea de acción, se pondría en crisis el supuesto compromiso que Mahiques asumió con el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, para que la designación de los nuevos ministros de la Corte se realice en el próximo mandato. Esa es al menos la teoría del grupo de Comodoro Py que se ampara en las declaraciones del propio ministro, que dijo que no es prioridad del gobierno completar el máximo tribunal.
Un fiscal federal explicó a LPO que Comodoro Py buscó demostrar al Gobierno que tener buena relación con la Corte no alcanza. «Es muy difícil que la Corte Suprema pueda garantizar un acuerdo de toda la justicia con un gobierno, eso no pasa», afirmó.
Ahora, los jueces de Comodoro Py ven la oportunidad de expandirse hasta la Corte. La jugada se da en un contexto de reacomodamientos en la cabeza del Poder Judicial: como informó LPO, Rosenkrantz y Lorenzetti apuraron a Rosatti con un proyecto para cambiar la reglamentación de la selección de jueces en el Consejo de la Magistratura, órgano que también conduce el ex intendente de Santa Fe. Un deslizamiento inquietante.
El juez federal, Mariano Borinsky.
Por eso, el grupo de Lijo, Borinsky, Martínez De Giorgi y Servini no abandona el diálogo con Sergio Massa y los gobernadores peronistas, en el entendimiento que cualquier designación de jueces en la Corte y el procurador va a necesitar una proción importante del bloque de senadores del PJ.
«Los jueces querían a Montenegro de ministro y ahora no están amigos del gobierno»
La filtración de los audios y los documentos del teléfono de Mauricio Novelli con el presunto contrato firmado por Javier Milei para cobrar 5 millones de dólares a cambios de promocionar la criptoestafa, sumados a la investigación sobre el patrimonio de Adorni y ahora la causa de los créditos del banco Nación que también recaló en Lijo, habrían mostrado los límites de la estrategia de Karina y los Menem, que impulsaron la designación de Mahiques en lugar de Guillermo Montenegro, el candidato de Comodoro Py.
«El error fue bochar a Montenegro porque era cercano a Santiago Caputo, sin darse cuenta que atrás estaba Comodoro Py», afirmó a LPO un juez federal. Ahora el gobierno tiene que lidiar con una realidad muy incómoda: la causa Libra esté en manos de Martínez de Giorgi y la investigación sobre la presunta corrupción de Adorni se concentró en el juzgado de Lijo.
El problema es que tampoco es seguro que el peronismo preste sus votos en el Senado para que los impulsores del copamiento de la Corte logren su objetivo. «¿Por qué el PJ le daría un procurador o un juez de la Corte a Milei, justo cuando pasa su peor momento?», se preguntó ante LPO un experimentado operador judicial.
El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
El otro gran inconveniente para concretar la jugada es que el gobierno carece de una figura de volumen político para tejer la trama de acuerdos imprescindibles entre la Casa Rosada, el Poder Judicial y el Congreso. De hecho, ya hizo agua en 2024 con Santiago Caputo y Sebastián Amerio a la cabeza, cuando lo convencieron a Milei que Lijo y Manuel García-Mansilla serían ministros de la Corte y fracasaron de manera estrepitosa.
Paradójicamente, una de las fuentes consultadas no descartó que Lijo apueste a su propia revancha por un sillón en el máximo tribunal. También suena el nombre de Borinsky para ocupar alguna de las vacantes.
El deadline para enviar los pliegos de los nuevos candidatos a la Corte sería entre el Mundial a disputarse en junio próximo y no muchos después. «Cuando esté jugando la Selección, más si al equipo argentino le va bien, podría ser un buen momento para meter los pliegos para la Corte», dijo a LPO un funcionario judicial al tanto de las conversaciones.
«El año que viene imposible mandar los pliegos de la Corte porque es año electoral», agregó un importante juez de Comodoro Py, que sigue con interés el tema.
El ex viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, que no logró coronar los jueces en la Corte Suprema.
