Hay gobiernos inescrupolosos y despiadados que, mientras te acuchillan…, te preguntan y responden por vos:
¿Estás bien? No te preocupes, esa sangre no es real, ¡vas a estar mejor!
Lo sucedido con las maestras de Chubut nos demuestra que el poder asesino es lo que prima en estos tiempos, y ni hablar con los feminicidios recientes.
Los silencios desde quienes tienen que regular lo social aparecen como una negligencia muda.
Cuando el otro es una cosa: la violencia se encarna en actos despiadados.
¿Cómo puede un ser humano dañar e infringir los peores males? Esta es una pregunta compleja que no puede determinarse de forma unívoca. Requiere una puesta en escena de diferentes escenarios, actores, directores y producciones emocionales que van a delinear un guión de vida, de vidas.
Hay singularidades que tienen que ver con la propia historia vital, y que nos condicionan a repetir patrones de comportamiento, patrones que pueden ser fraternales o disruptivos. Estos últimos no quitan la posibilidad de revisarlos y modificarlos.
Es evidente que cada una o uno desde el lugar en donde esté tendrá sus prioridades, pero estamos insertos en un entramado social que a veces nos tironea, a veces nos acaricia y reconoce, a veces nos lastima y nos acerca al abismo de la existencia.
Hoy se ha decretado paro docente en todo el país por el fallecimiento de Jorgelina y María Cristina. Y lo ha concretado el sindicato de docentes y no así el gobierno nacional o provincial de Chubut, lo cual refleja la escalofriante insensibilidad de ambas partes
La educación nos corresponde a todos, y no es sólo una cuestión del área educativa, pasa por nosotros reunirnos para dialogar sobre todo aquello que nos afecta. Y es justamente el diálogo y la mediación de la palabra y la reflexión lo que nos permite resolver los conflictos por fuera de la violencia habitual que nos destituye como sujetos.
Columnista de LaTapa. Publicó los siguientes librillos o grillos de letras: "A temperatura dos murmúrios", "Espuma brutal" , "O lado oculto do azul"; "Playa nudista para poemas vestidos" (Biblioteca de Las Grutas, único ejemplar y única edición). También, diversos textos en diferentes espacios digitales.
Un tuit del abogado Gregorio Dalbón volvió a poner en foco un recorrido político atravesado por muertes, violencias, encubrimientos y relatos oficiales construidos antes de cualquier verdad judicial. Desde Nisman hasta el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, el nombre de Patricia Bullrich aparece siempre en el mismo lugar: el del poder que explica, señala y se desentiende.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
El planteo de Gregorio Dalbón no es una consigna suelta ni una reacción emocional. Es una enumeración precisa de seis hechos gravísimos de la historia reciente argentina en los que Patricia Bullrich tuvo un rol político directo o determinante, siempre desde lugares de poder estatal y siempre antes de que la Justicia pudiera hablar con pruebas y no con conferencias.
No se trata de igualar causas ni de forzar comparaciones. Se trata de observar un patrón político reiterado: muertes o hechos violentos incómodos para el poder, una ministra que aparece rápido, un relato cerrado que exonera al Estado y una ausencia total de autocrítica cuando el tiempo demuestra que las explicaciones iniciales eran, como mínimo, falsas o incompletas.
Seis casos, un mismo libreto
En el caso Nisman, Bullrich fue una de las primeras dirigentes en instalar públicamente la hipótesis del asesinato, sin pruebas, empujando una operación política que convirtió una muerte aún no esclarecida en un arma contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Once años después, la causa sigue sin una sola evidencia firme que desmienta la hipótesis del suicidio, pero el daño político ya estaba hecho.
En el caso Santiago Maldonado, como ministra de Seguridad, defendió a la Gendarmería desde el primer minuto, negó la desaparición forzada y acusó a la propia familia y a organismos de derechos humanos de “politizar” el hecho. La Justicia terminó estableciendo que Maldonado murió ahogado, pero Bullrich nunca explicó por qué encubrió el accionar represivo previo ni asumió responsabilidad política alguna.
Con Facundo Molares, la escena se repitió: muerte en contexto de represión policial, relato inmediato de “descompensación”, respaldo automático a las fuerzas y ningún cuestionamiento interno. La violencia estatal se explicó sola y el poder se lavó las manos.
El nombre de Fabrizia Pegoraro se suma a una lista menos mediática pero igual de inquietante: violencias institucionales minimizadas, responsabilidades diluidas y silencio político posterior. Cuando el caso deja de servir al discurso, desaparece del micrófono.
En el caso de Pablo Grillo, nuevamente el esquema: intervención estatal, daños graves, justificaciones preventivas y una narrativa que corre el foco del rol del Estado hacia supuestos enemigos funcionales al orden que Bullrich dice garantizar.
Y finalmente, el hecho más grave de todos: el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. Allí Bullrich volvió a actuar como operadora política antes que como dirigente responsable: instaló la teoría del “loco suelto”, negó cualquier entramado político y mediático previo, y buscó clausurar de inmediato la pregunta central: cómo se construyó el clima de odio que habilitó el intento de magnicidio.
Patricia Bullrich estuvo en el caso Nisman. Bullrich estuvo en el caso Maldonado. Bullrich estuvo en el caso Facundo Molares. Bullrich estuvo en el caso Fabrizia Pegoraro. Bullrich estuvo en el caso Pablo Grillo. Bullrich estuvo en el atentado contra Cristina Fernández de… https://t.co/8WGLRkG2Qj
— Gregorio Dalbon #CristinaLibre (@Gregoriodalbon) January 18, 2026
Siempre antes, nunca después
El hilo conductor es claro y demoledor: Bullrich siempre aparece antes del fallo, nunca después. Siempre con certezas anticipadas, nunca con dudas. Siempre señalando culpables ajenos, nunca haciéndose cargo del área que condujo.
Cuando la verdad aprieta, el poder responde con fórmulas conocidas: alguien “se suicida”, alguien “se ahoga”, alguien “actuó solo”, alguien “se descompensó”. El Estado jamás falla, las fuerzas nunca se equivocan y la responsabilidad política queda sepultada bajo slogans de orden y seguridad.
Esto no es una casualidad ni una suma de errores. Es un método político: construir autoridad desde el miedo, legitimar la violencia con discursos duros y garantizar impunidad desde el poder institucional.
La responsabilidad que no prescribe
La historia argentina demuestra algo que ningún marketing puede tapar: los funcionarios pasan, las víctimas quedan. Las conferencias se olvidan, los relatos se caen y las verdades, tarde o temprano, aparecen.
Cuando ese momento llega, la pregunta no es quién dio la orden. La pregunta es quién estaba a cargo. Y en demasiados momentos oscuros de la Argentina reciente, la respuesta conduce al mismo nombre.
Leonardo Oyola se autodefine como un escritor híbrido, esta conceptualización puede cobrar consistencia en sus referencias culturales, que emergen con frecuencia en sus textos, o en su constitución como escritor de literatura. Por otro lado, reconoce que su falta de formación literaria académica le permitió empezar a escribir sin cotos normativos y de esta manera…
En el equipo de Marcelo Lewandowski admitieron a LPO que el senador no descarta competir por la intendencia de Rosario en 2027 aunque aclararon que todas las opciones serán evaluadas en su momento. «No descarta nada», repiten cerca del ex periodista deportivo donde evalúan distintos escenarios.
Falta una eternidad, dicen en ese espacio pero saben que el peronismo requiere que se ordene para enfrentar la próxima elección en la que se elige desde el gobernador, la Legislatura, intendentes y concejos municipales además de la elección nacional en la que Santa Fe renovará sus tres senadores.
Lo cierto es que Lewandowski suena para competir por la intendencia y calienta la interna peronista donde Juan Monteverde de Ciudad Futura es candidato puesto, aunque hay sectores del peronismo que relativizan el tema, es muy prematuro suponer que el candidato del peronismo va a ser Monteverde, dicen para abrirle la puerta a una interna.
Minutos del cierre de lista de diputados nacionales cuando Lewandowski se enteró que su espacio quedaba afuera le habría dicho a Monteverde; «¿así que quedamos afuera? ok, no vemos en dos años en la interna por la intendencia».
Sin embargo, tanto en el entorno del senador como en otros sectores del PJ coinciden en un planteo claro: no quieren que los candidatos vuelvan a elegirse a dedo. La exigencia de una interna aparece como condición para cualquier armado y como respuesta a un proceso de cierre de listas que dejó malestar.
De hecho, en el peronismo provincial circuló una anécdota que habría sucedido a minutos del cierre de lista de diputados nacionales cuando Lewandowski se enteró que su espacio quedaba afuera le habría dicho a Monteverde; «¿así que quedamos afuera? ok, no vemos en dos años en la interna por la intendencia».
La bronca se activó con la lista que encabezó Caren Tepp como candidata a diputada nacional, un armado que también dejó afuera a otros sectores del peronismo y alimentó el malestar interno.
Juan Monteverde
La bronca se activó con la lista que encabezó Caren Tepp como candidata a diputada nacional, un armado que también dejó afuera a otros sectores del peronismo y alimentó el malestar interno.
La chance de que Lewandowsky vuelva a jugar fuerte en Rosario reactualiza el debate sobre una carrera política marcada por avances rápidos y retrocesos fuertes. Su salto desde el periodismo deportivo fue veloz: llegó al Senado provincial de la mano de Omar Perotti y en poco tiempo se convirtió en una figura central del armado.
La apuesta mayor fue en 2023, cuando encabezó la fórmula a gobernador. La derrota frente a Maximiliano Pullaro fue amplia y dejó expuestas limitaciones del armado, sobre todo en el territorio. El salto posterior al Senado nacional lo reubicó en un lugar institucional, pero no cerró la discusión sobre su proyección.
Ahora, Rosario vuelve a aparecer como un escenario posible. Lewandowski volvería a revalidar su caudal electoral en su distrito y una eventual interna con Monteverde reordenaría el mapa del peronismo. Por lo bajo, en el PJ admiten que la pelea está abierta. Lewandowsky no se lanza, pero tampoco se baja. Y en un peronismo sin conducción clara, nadie quiere quedar afuera antes de que empiece la disputa real.
La Secretaria de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina inicio el trabajo de colocación de un paño de hormigón con badén lateral en el primer paso a nivel de barrio El Sauce lo que evitará la acumulación de agua los días de lluvia. En tal sentido se informa a los vecinos que…
La Municipalidad de Villa Regina informa que a partir de mañana martes 12 de enero el horario de atención al público será de 7,30 a 13. Difunde esta nota
Conducirnos con prudencia en el ciberespacio es un requisito para el buen manejo; sin embargo, nos pondremos a prueba para una mejor conducción gracias a las siguientes variables en estudio: Capacidad de aceleración digital. Uso apropiado de los movimientos oculares. Reflejos de manejo. Señales de tránsito permitidas y prohibidas del ciberespacio Prevención de accidentes. Aceleración…
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