1986 – EL PARTIDO DEL 10. Con «La mano de Dios» y el «gol del siglo» de Diego Maradona, la selección argentina elimina a Inglaterra del mundial de fútbol de México ‘86 al ganar por 2-1 en partido disputado en el estadio Azteca de la capital mexicana por cuartos de final del torneo. 1860 – ISABEL II. La reina Isabel II de España reconoce la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, medio siglo después de la Revolución de Mayo y a 44 años de la declaración independentista del Congreso de Tucumán en 1816. 2012 – FERNANDO LUGO. El presidente paraguayo Fernando Lugo es destituido por el Congreso al cabo de un juicio político considerado ilegal dado que Lugo no tuvo tiempo para preparar su defensa. 1777 – GUILLERMO BROWN. Nace en la ciudad irlandesa de Foxford el marino William Brown, fundador y primer comandante de las fuerzas navales argentinas en la guerra de la Independencia con España y en conflictos con otras potencias extranjeras. Es considerado el padre de la Armada argentina. 2010 – MAHUT-ISNER. Se disputa en Wimbledon el partido más largo de la historia del tenis, en el que el estadounidense John Isner venció al francés Nicolas Mahut al cabo de 11 horas, 6 minutos y 23 segundos. El quinto set de ese partido es el más largo de la historia: duró 8 horas y 11 minutos. 1990 – CHECKPOINT CHARLIE. Es demolido el punto de control Charlie, el más famoso de los pasos en el Muro de Berlín, que marcaba la frontera entre Alemania y la socialista República Democrática de Alemania. Se encontraba donde actualmente se unen los barrios berlineses de Mitte y Kreuzberg. 1969 – JUDY GARLAND. A la edad de 47 años, muere en Londres Frances Ethel Gumm, más conocida como Judy Garland, actriz y cantante estadounidense considerada una de las diez estrellas femeninas de la historia del cine. A lo largo de su trayectoria ganó el Premio Óscar, el Globo de Oro, el Grammy y el Tony. 1979 – LIVE KILLERS. La banda inglesa Queen lanza “Live killers”, su primer y más exitoso álbum en vivo, con el que consiguió un doble disco de Platino en Estados Unidos. 1936 – HERMETO PASCOAL. Nace en la ciudad brasileña de Arapiraca el compositor, músico y productor musical Hermeto Pascoal, una de las figuras más importantes de la historia de la música de Brasil. 2010 – MARTÍN PALERMO. El delantero Martín Palermo, máximo goleador de la historia de Boca Juniors, convierte su primer y único gol en torneos mundiales. Marcó el segundo gol de la selección argentina en la victoria por 2-0 ante Grecia en partido del Mundial de Sudáfrica 2010.
Controvertido punto de placer que hoy se sitúa en el cuerpo argentino. Realizamos un paralelismo entre el encuentro de los principales mandatarios del mundo (G20) y el punto G. Para ello, utilizamos una brújula imaginaria para identificar lo que pasamos a llamar: » los cuatro puntos gardinales «. El norte de lo Global, el oeste…
Pablo Quirno esperó que la Scaloneta gane de manera histórica contra Inglaterra en la semifinal de la Copa del Mundo para sacar un comunicado de repudio por el ingreso de un buque inglés en aguas argentinas.
La Selección sacó una bandera de reivindicación de la soberanía de las islas al finalizar el partido y expuso al Gobierno que se había alineado con la FIFAY el FBI y mandó a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a repudiar la presencia de banderas reivindicativas de las Malvinas en el partido.
Además, como adelantó LPO, la Armada informó al ministro de Defensa de la presencia inglesa en aguas argentinas pero Carlos Presti decidió no decir nada al respecto.
En ese marco, el resultado del partido terminó obligando a la Cancillería a informar que se presentó una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido por los movimientos del patrullero HMS Medway hacia la costa continental argentina.
Según el Gobierno argentino, esos desplazamientos se realizaron desde las Islas Malvinas, cuya presencia británica considera ilegal, no fueron debidamente notificados, como establecen los acuerdos y declaraciones bilaterales vigentes e involucraron el tránsito del buque por el Mar Territorial argentino.
El comunicado sostiene que esta acción constituye una violación de los compromisos bilaterales asumidos por ambos países como la Declaración Conjunta del 25 de septiembre de 1991, sobre medidas de confianza, la Declaración de Madrid del 15 de febrero de 1990 y la actualización de esas medidas acordada en la Declaración Conjunta de Buenos Aires-Londres del 12 de julio de 1993, especialmente el apartado referido a las «Medidas de fortalecimiento de la confianza».
En otro tramo, el comunicado rechaza «con firmeza» esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina, considera que forma parte de una política sostenida de actos unilaterales incompatibles con las resoluciones de las Naciones Unidas y señala que esas acciones violan el deber de ambas partes de abstenerse de modificar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de solución.
El comunicado rechaza «con firmeza» esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina, considera que forma parte de una política sostenida de actos unilaterales incompatibles con las resoluciones de las Naciones Unidas y señala que esas acciones violan el deber de ambas partes de abstenerse de modificar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de solución
La Cancillería sostiene además que los movimientos del HMS Medway contravienen los acuerdos bilaterales sobre medidas de confianza militar, se suman a una serie de acciones unilaterales del Reino Unido que son incompatibles con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que exhorta a ambas partes a no introducir modificaciones unilaterales en la situación de las Islas Malvinas mientras continúe la controversia sobre la soberanía.
El comunicado concluye que estas acciones profundizan las tensiones en el Atlántico Sur, desconocen el mandato reiterado de la comunidad internacional y obstaculizan los esfuerzos argentinos para avanzar hacia una solución pacífica y negociada de la disputa.
«La República Argentina reafirma sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía» sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y cierra con la frase: «Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas», concluye.
La minera Livent S.A volcó ácido clorhídrico en Catamarca y todavía se desconoce si hubo sanciones para la empresa, o las consecuencias a largo plazo de la contaminación. Tras el derrame en el Salar del Hombre Muerto, en el departamento Antofagasta de la Sierra, Catamarca/12 accedió a un informe que detalla que se derramaron 1032…
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina invita a disfrutar de un nuevo encuentro en el marco del ciclo ‘Domingos de Plaza’. A partir de las 20 horas en la Plaza de los Próceres se presentarán Sol Álvarez, Micaela Calvo, Jardín eléctrico y Hora libre. Además la agrupación ‘Soñar está bueno’ dispondrá…
Un scroll infinito de imágenes basura: frutinovelas; relatos ilustrados con personajes caricaturizados de manera grotesca; plantas y objetos de limpieza personificados que nos dictan cómo cuidarlos; campañas políticas realizadas con animaciones de estética Lego; gatos musculosos que prometen el éxito financiero; ancianos hiperrealistas que miran fijamente a cámara para revelar «el secreto que los médicos no quieren que sepas»; reconstrucciones históricas de «la verdad jamás contada», protagonizadas por personajes sintéticos de expresiones decadentes y gestos sobreactuados. Un flujo incesante de imágenes que combinan hiperrealismo, absurdo, sentimentalismo y espectacularidad, producidas para detener el dedo durante el scroll. Esta gramática visual constituye una de las expresiones más características del AI slop: contenidos generados con inteligencia artificial, producidos en serie para captar y sostener nuestra atención en pantalla.
Detrás de este nuevo hábito de consumir contenidos digitales en redes sociales con el uso de las imágenes generativas aparece una promesa recurrente de los discursos tecnológicos hegemónicos: producir con mayor velocidad, alcanzar más usuarios, optimizar recursos y aumentar la efectividad de los procesos creativos. Ya lo sabemos: la tecnología no es neutral y las inteligencias artificiales no pueden entenderse sólo como mera herramientas técnicas. La novedad es preguntarnos de qué manera su aplicación en la creación de dispositivos audiovisuales organizan nuevas formas de percepción y producción simbólica e hipnotizan nuestros modos de ver y desear.
Hay vida más allá de las narrativas tecnocráticas. La cultivan distintas disciplinas. Tiene que ver con otras maneras de hacer mundo en la era digital, de imaginar relaciones entre tecnología, sensibilidad y creación. Desde las artes visuales nos preguntamos: ¿es posible imaginar otras narrativas dentro de las sociedades artificiales mediadas por el aceleracionismo de la IA? ¿De qué modo esa hegemonía visual afecta nuestra cognición y nuestras subjetividades latinoamericanas? ¿Habitamos una simulación digital de avatares en la que nuestros cuerpos, ideas y pensamientos son computados y reducidos a entidades calculables por las máquinas? ¿Cómo se configuran la circulación y el flujo de datos en la generación de imágenes? ¿Cuál es el carácter simbólico, social y político de nuestros datos?
Las obras que analizaré a continuación habilitan un espacio de reflexión sobre cómo construimos mundo, cómo distribuimos la agencia creativa y qué porvenir imaginamos cuando la tecnología deja de ser un instrumento de aceleración para convertirse en un territorio de escucha, fricción y cohabitación. Proponen desajustes, fricciones y desplazamientos hacia otras formas de percepción, temporalidad y agencia. Un llamado a la descolonización y la experimentación en el arte y la tecnología del futuro.
Imaginemos que le pedimos a una IA la fotografía de una mujer tomando un café en una cafetería un día de lluvia. A primera vista, la escena resulta perfectamente creíble hasta que la mirada descubre un sexto dedo, falanges que se entrecruzan y dedos que nacen unos de otros sin respetar ninguna continuidad anatómica. Estas inconsistencias, conocidas comúnmente como «alucinaciones de la máquina», dejan al descubierto la naturaleza probabilística de los modelos generativos: la imagen no comprende la anatomía de una mano, sino que calcula la forma más probable de representarla a partir de millones de ejemplos. Hoy, los modelos de IA generativa son pre-entrenados para borrar esos errores de la máquina. Nuestra mirada se adoctrina hacia una estética más plástica, bajo una retórica lisa y pulida, y se asocia al concepto de render hiperrealista.
Los modelos ya no imitan el mundo físico, sino que operan a partir de imágenes sintéticas producidas por computadora: representaciones gráficas de modelos 2D y 3D conocidas como renders. Esta marca de agua digital —invisible pero persistente— se convierte en la hendija a través de la cual vemos, interpretamos y producimos mundo. La curadora y comunicadora especializada en arte, ciencia y tecnología Agustina Rinaldi retoma la noción de simulacro de Jean Baudrillard para señalar: “Creer que detrás del modelo que hoy rige la vida se encuentra el original, es no advertir que la realidad no es más que un flujo de signos validado en un tiempo y espacio determinado, imponiendo un modo específico sobre cómo debemos conducir nuestra existencia”.
Los modelos de generación de imágenes mediados por máquinas operan a través de un progresivo borramiento de identidades. ¿Cómo aborda el arte digital esta hipótesis? La obra de lx artista peruana Claudix Vanesix habla de esto en su pieza Xenorealidad: Un manifiesto en movimiento. Explora realidades expandidas a través de la performance y la producción híbrida con IA desde un enfoque que se sitúa más allá de lo humano y del determinismo biológico. A partir del concepto de xeno, Vanesix establece un diálogo con las alucinaciones de la máquina, interviniendo un cuerpo digital proyectado mientras una voz en off problematiza el vínculo entre tecnologías, corporalidad y subjetividad.
En esta colonización del lenguaje biológico para nombrar estructuras tecnológicas, aparece la llamada arquitectura de las redes neuronales. En palabras del diseñador de IA Ebenz Augustave, es un algoritmo avanzado que «recuerda» o «piensa» visualmente, no en narrativas lineales, sino en redes de datos fragmentadas e interconectadas.
La configuración de datos basada en fluctuaciones algorítmicas produce una inconsistencia visual, por ende, narrativas, narrativas no lineales propias de las producciones audiovisuales generativas. En ellas, el sentido no se organiza a partir de una progresión temporal continua, sino mediante asociaciones, saltos, superposiciones y discontinuidades.
La imagen algorítmica se manifiesta como un campo inestable y mutable, en permanente reconfiguración, donde el error no desaparece sino que es administrado, redistribuido y normalizado por la lógica probabilística de la clasificación y filtración de datos. Este proceso abre nuevas preguntas: ¿Cómo son clasificados los datos? ¿Cuáles son filtrados y cuáles descartados? ¿Quiénes deciden qué es visible y qué permanece opaco? ¿Quiénes entrenan, curan y jerarquizan esos conjuntos de información?
Cuando los modelos comienzan a entrenarse sobre datos generados por ellos mismos se activa un bucle de retroalimentación en el que la distinción entre datos “originales” y datos generados se vuelve difusa. Esta imaginación artificial, de carácter no humano, no genera/inventa en un sentido radical, sino que recicla, recombina y repite. El filósofo Yuk Hui llama “recursividad” a este proceso, y lo describe como movimiento circular en el que cada salida vuelve a ingresar como entrada, condicionando lo que vendrá. En este giro continuo, la IA no avanza en línea recta hacia el futuro, sino que orbita sobre el pasado, acelerando un intervalo en el que la novedad se ve constantemente tensionada por la repetición.
Robots que dominan el planeta, vigilancia 24/7 de los ciudadanos, confusión entre realidad e invención digital, catástrofes climáticas y desplazados ambientales… “Todo lo que nos está pasando lo habíamos visto en las películas, en los libros –decía Lucrecia Martel hace unos meses, en una conferencia en Bogotá-. Parte de esa angustia loca de nuestro tiempo, es que la profecía se cumplió. Yo digo, ¿no será que la profecía genera el cumplimiento? Como no tenemos muchas chances como especie y nos quedan pocos tiros para hacer, propongo que desde el cine, la literatura, el teatro y el microrrelato de las redes, inventemos el futuro para que dentro de cien años las cosas estén un poco mejor. La maravilla de nuestro trabajo es inventar el mundo, inventar el futuro.”
¿Cómo pensar otras formas de relación entre arte y tecnología que no se limiten a la reproducción automatizada de imaginarios dominantes? Nuria Rodríguez, doctora en Historia del Arte y máster en Ciencias Cognitivas trabaja en eso: invoca la noción de cocreación con máquinas, facilitando la emergencia de un nuevo paradigma cognitivo. Este paradigma se articula a partir de decisiones conceptuales y técnicas, y el resultado no es una obra cerrada, es un entorno dinámico en el que la producción estética surge del intercambio, la fricción y la negociación entre distintas lógicas de pensamiento: un nuevo espacio de hibridación conceptual.
Las artes electrónicas contemporáneas también usan la IA como medio de expresión artística y dispositivo relacional. En esa búsqueda, el artista ecuatoriano Angel Salazar propone un diálogo entre lo humano y lo no humano. En Rizomancias, su instalación bioelectrónica-generativa, mezcla el crecimiento del hongo micelio -sensada en tiempo real- con imágenes de IA generativa. Su obra deviene de una pregunta: ¿qué pasaría si nuestra existencia estuviese mediada por otros ciclos?
Experimentan con múltiples tecnologías —sensores, cámaras, redes neuronales generativas, sistemas de programación visual como TouchDesigner y herramientas de modelado 3D como Blender—, para desarrollar piezas contemporáneas no se reducen al uso de las IA como solución autónoma. En el proceso, evidencian que la construcción de una narrativa visual consistente requiere ecologías técnica complejas, decisiones conceptuales situadas y una mirada crítica sobre los sistemas que median nuestra percepción.
En este marco, también emergen ficciones especulativas visuales que indagan las consecuencias materiales, simbólicas y sensibles de la acción humana sobre los ecosistemas. Mi propio proyecto en proceso, Organismos pseudoaleatorios: especulaciones de nuevos imaginarios sintéticos en la era digital, se sitúa en la construcción de espacios submarinos futuros, donde líquenes, algas y otras especies han mutado genéticamente al entremezclarse con desechos humanos, particularmente plásticos.
El arte observa y conversa sobre otras narrativas visuales que se desplazan de la masividad y propone prácticas contemporáneas de hacer mundo, comprendiendo a las tecnologías como dispositivos activos en la producción de sentido. Sitúa el foco en el carácter simbólico, político y sensible de la imagen en un contexto de construcción oculocentrista de lo real.
Pensar la IA desde el arte no sólo implica interrogar sus infraestructuras técnicas sino también disputar los regímenes visuales que organiza, las representaciones que habilita y las que deja fuera de campo.