DIME CUÁNTA INFLACIÓN TIENES Y TE DIRÉ QUIEN ERES

DIME CUÁNTA INFLACIÓN TIENES Y TE DIRÉ QUIEN ERES

¿Y ahora? ¿Y si la verde zanhaoria del dólar se desploma? ¿Conseguiremos un equilibrio monetario y financiero? ¿Hasta cuándo tendremos que soportar esta inestabilidad estable llamada inflación? ¿Cuál es el problema? ¿Los gobernantes? ¿El dólar? ¿El peso? ¿La inflación? ¿Todos éstos juntos? O ¿Ninguno?

Los alquileres se podrán congelar pero la ferviente y cruel economía, tarde o temprano los va a quemar. Y sí, habrá que pagar y pagar cada vez más…

Los precios de los alimentos siguen en suba, algunos se fueron a la nubes y nunca más volvieron. La especulación no para de morfarse la zanahoria verde que siembra ilusiones verdes de personas verdes de una parte verde de un verde monopolio, muy muy verde.

Parece que la verde zanahoria inflada estuviese siempre por delante de las necesidades y salarios de la gente.

Equilibrar los ingresos con los gastos: he ahí la problemática cuestión de una problemática forma de gestionar la economía. Pero no, púmbate, la inflación no para de inflarnos los huevos, los ovarios y las ilusiones, mientras los bolsillos se quedan cada vez más vacíos…

La verde película es la pornográfica historia argentina del querer pero poder, del poder jodiendo a los que menos tienen, y de los que menos tienen ver como forman parte de una película que pasó de porno a terrorífica y ya no se sabe cómo salir…

¿Cómo carajo se comete siempre el mismo error con la economía política o con la política económica? Pareciera que el problema no fuera de aquí, fuera de una moneda extranjera, o de alguna ideología demonizada, o del gobierno anterior, o del gobierno anterior del anterior.

Y si el virus retuvo a la economía, la inflación la hizo estallar en mil pedazos. Sin embargo, la inflación persiste como los problemas estructurales de un país que, primero pide que lluevan inversiones pero lo único que llueve es mierda, y luego intenta resolver una deuda esperando que no nos corten la cabeza de un país que ya viene decapitado hace rato.

Te puede interesar

  • Pese al aumento de los casos, Arabia Saudíta finaliza el toque de queda y reabre comercios y mezquitas

    Arabia Saudíta puso este domingo punto final al toque de queda que aún regía por la pandemia de coronavirus y permitió la reapertura de mezquitas en la ciudad sagrada de La Meca, pese a que el número de casos aumenta a un ritmo de 3.000 contagios diarios en el país más afectado de Medio Oriente….

  • Toto Caputo y la UCR le voltearon a Bullrich la sesión por la ley de Biocombustibles

     

    A Patricia Bullrich le voltearon la sesión que pretendía convocar para este jueves, entre el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, los senadores de la UCR y sus pares libertarios Bartolomé Abdala e Ivanna Arrascaeta, unidos en la resistencia al proyecto de ley de Biocombustibles que se dictaminó la semana pasada.

    Fuentes del Poder Ejecutivo comentaron a LPO que el gobierno rechaza las modificaciones negociadas por la jefa de la bancada de LLA en el Senado con los legisladores aliados. A la cabeza del bloqueo figura González, un funcionario dependiente del ministro Luis «Toto» Caputo.

    También se agruparon en el rechazo los radicales de la provincia de La Pampa y Santa Fe, Daniel Kroneberger, Eduardo Galaretto y Carolina Losada, pero se terminaron plegando el resto de sus colegas de bloque. «La UCR asumió una postura unificada hasta no arreglar por el tema de biodiésel», precisó una legisladora.

    Y además, Patricia se encontró con la declaración de rebeldía de dos senadores de LLA. Los puntanos Bartolomé Abdala e Ivanna Arrascaeta se plantaron contra el proyecto porque la nueva regulación supone un perjuicio para las pymes del sector emplazadas en San Luis. «Es un gran daño para nuestra provincia», contestaron cerca de Arrascaeta.

    Las pymes de biodiesel bloquean la nueva ley que impulsan Pullaro y Llaryora porque dicen que beneficia a las agroexportadoras

    Con la falta de apoyo de los radicales, que son 10 en total, el oficialismo estaba en serias dificultades para abrir el recinto. Pero con el conato de Abdala y Arrascaeta quedaba condenado al papelón.

    Por eso, Bullrich tuvo que optar por bajar la reunión de labor parlamentaria que pretendía para este miércoles, pese a que había tanteado a los aliados en una reunión que mantuvo con ellos el martes por la tarde y había salido confiada a comunicar que habría sesión esta semana.

    Sin los radicales, el oficialismo estaba en serias dificultades para abrir el recinto pero con el conato de Abdala y Arrascaeta quedaba condenado al papelón.

    Fuentes del Congreso dijeron a LPO que González «no estuvo de acuerdo sobre cómo quedó el dictamen firmado en la Comisión de Minería y Energía por presión del sector del mercado del biodiesel, a pesar de haber sido acordado y trabajado durante muchos meses». Pero, además del lobby del biodiésel, habría llegado un pedido expreso desde la cartera de Caputo para que se baje el tratamiento.

    Las empresas medianas vinculadas a la producción de aceite para el biodiesel se oponen a la iniciativa porque avizoran una pérdida de 10 mil puestos de empleo directos e indirectos para el sector.

    Las senadoras Alejandra Vigo, Beatriz Avila, Flavia Royón y Carolina Moisés, comprometidas con el impulso del bioetanol por los intereses de sus provincias, intentaron hasta último momento rescatar la chance de llegar al recinto, pero tampoco pudieron lograrlo. Bullrich bajó la convocatoria hasta que se consensúen las modificaciones al dictamen, que había sido firmado en la comisión de Minería, Energía y Combustibles, presidida por la salteña Royón, el último jueves. 

     

  • |

    LAS PASIONES DE LOS GRINGOS

    Extractos de la investigación de la profesora e historiadora reginense Silvia Zanini presentada en las Primeras Jornadas de Historia del Delito en la Patagonia, organizadas por el GEHiSo y las Facultades de Humanidades y de Derecho y Ciencias Sociales (UNCo), General Roca. Las pasiones de los gringos A la pregunta sobre quienes cometían los delitos…

  • |

    Libro: «Curuzú Gil» de Adriana Hartwig

    A lo largo de nuestras rutas y caminos se levantan y ofrecen distintos tipos de altares. Atrás de cada monumento podemos rastrear historias de todos los colores, pero cuando el rojo se destaca en las ofrendas sólo podemos pensar en una figura: el Gauchito Gil. Curuzú Gil de la novelista Adriana Hartwig es una ficción…

Deja una respuesta