DIME CUÁNTA INFLACIÓN TIENES Y TE DIRÉ QUIEN ERES

¿Y ahora? ¿Y si la verde zanhaoria del dólar se desploma? ¿Conseguiremos un equilibrio monetario y financiero? ¿Hasta cuándo tendremos que soportar esta inestabilidad estable llamada inflación? ¿Cuál es el problema? ¿Los gobernantes? ¿El dólar? ¿El peso? ¿La inflación? ¿Todos éstos juntos? O ¿Ninguno?

Los alquileres se podrán congelar pero la ferviente y cruel economía, tarde o temprano los va a quemar. Y sí, habrá que pagar y pagar cada vez más…

Los precios de los alimentos siguen en suba, algunos se fueron a la nubes y nunca más volvieron. La especulación no para de morfarse la zanahoria verde que siembra ilusiones verdes de personas verdes de una parte verde de un verde monopolio, muy muy verde.

Parece que la verde zanahoria inflada estuviese siempre por delante de las necesidades y salarios de la gente.

Equilibrar los ingresos con los gastos: he ahí la problemática cuestión de una problemática forma de gestionar la economía. Pero no, púmbate, la inflación no para de inflarnos los huevos, los ovarios y las ilusiones, mientras los bolsillos se quedan cada vez más vacíos…

La verde película es la pornográfica historia argentina del querer pero poder, del poder jodiendo a los que menos tienen, y de los que menos tienen ver como forman parte de una película que pasó de porno a terrorífica y ya no se sabe cómo salir…

¿Cómo carajo se comete siempre el mismo error con la economía política o con la política económica? Pareciera que el problema no fuera de aquí, fuera de una moneda extranjera, o de alguna ideología demonizada, o del gobierno anterior, o del gobierno anterior del anterior.

Y si el virus retuvo a la economía, la inflación la hizo estallar en mil pedazos. Sin embargo, la inflación persiste como los problemas estructurales de un país que, primero pide que lluevan inversiones pero lo único que llueve es mierda, y luego intenta resolver una deuda esperando que no nos corten la cabeza de un país que ya viene decapitado hace rato.

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    Confesores imperdonables

     

    Los grandes contrastes entre los curas que influyeron en Isabel de Castilla y en la vida cotidiana de moros, judíos y cristianos.

    Y tú sin perjudicar a nadie y esposao
    Que la ley de extradición te pille
    confesao.
    – J. Sabina, Con un par

    Por Silvina Belén para NLI ·

    Llegar confesado al último suspiro era una aspiración que antaño compartían nobles y plebeyos españoles. Hoy mismo, si corriéramos algún riesgo de importancia pero igual decidiésemos tirarnos a la pileta, cualquier español podría decirnos, como Joaquín, “Que te pille confesado” casi automáticamente. El reflejo de la tradición de paladines de la cristiandad no desaparece así como así.

    Recibir el perdón divino con regularidad a través de un confesor era necesidad acuciante para el cristiano viejo. Ni qué decir para los monarcas. Y si se trataba de doña Isabel de Castilla, la reina a la que en el colegio conocíamos como Isabel  la Católica, la necesidad se multiplicaba al infinito. Sin confesor no había torrejas, ni alhajas a donar, ni colones que le hicieran la historia.

    Y a nosotros, entre maestras, profes de historia con secretas simpatías por el generalísimo con ínfulas imperiales –y aferrado al cirio-, dueños de bares y restaurantes, curas ibéricos, días de la raza más todos los etcéteras  imaginables, también nos hicieron la historia, la historia en la que Isabel quedaba fuera de cualquiera de las iniquidades que algún descreído pudiese referirnos acerca de la cristiandad peninsular de aquellos tiempos y de los que pronto les seguirían.

    Acostumbrados como estamos a los desengaños, bien podríamos soportar un inventario de las agachadas -que no fueron pocas- de la reina, igual que sobrellevamos las desilusiones cromáticas con French y Beruti,  o Cornelio Saavedra y otros tantos que, con halo de patriotismo finalmente desmentido, nos precedieron en estas latitudes que por siglos le dieron riqueza a España gracias al buen olfato atribuido a la ilustre esposa de Fernando de Aragón.

    Pero como doña Isabel también soportó arduos pesares y tuvo sus virtudes, despistes y grandezas, solamente vamos a enfocarnos en las alegrías, amarguras y desaciertos que experimentó con sus confesores, dado que siendo “La Católica” el punto no carece de interés e, incluso, de una pizca de justicia para con la chismografía histórica que cultivan las anteojudas comadres de biblioteca, gracias a quienes sabemos, por ejemplo, hasta qué punto la reina odiaba al ajo, pecado culinario peninsular si los hubiera.

    Biografías, historia del periodo y datos afines pueden hallarse con facilidad en enciclopedias tradicionales, Wikipedia o a través de la ubicua IA. Lo singular y menos registrado es todo aquello que relaciona a estos confesores entre sí, la reina, el poder y la tan mentada cultura de moros, judíos y cristianos.

    Para no zozobrar con el asunto de los confesores, hay que partir asociando el renombrado año 1492 no a Colón y el Puerto de Palos de Moguer –como tan popular como erróneamente se suele denominar al Puerto de Palos de La Frontera-  sino a Granada, con pausa obligatoria para evocar a Washington Irving y sus Cuentos de la Alhambra (La Alhambra: conjunto de cuentos y bosquejos sobre moros y españoles, 1832), digresión más que justificada para ambientar la mente.

    Feminismo regio y conquista

    Ya desde los tiempos de princesa doña Isabel  era mujer de carácter y armas tomar. A su capellán de esa etapa, Alonso de Coca, lo envió tanto a Aragón como a Francia para que conociese en persona a los dos principales nobles que la pretendían: Fernando de Aragón y el duque de Guyena. Debía informarle Coca sobre virtudes y defectos de sus posibles maridos. Era exigente y no iba a decidirse así como así. Ella misma evaluaría  luego atractivos personales y conveniencias políticas.

    Su primer confesor fue fray Mortero (Alonso de Burgos), antisemita jurado e irascible cura que introdujo la Inquisición en Castilla y León. El segundo, nada menos que el  más afamado y cruel de los inquisidores, fray Tomás de Torquemada. Durante años consentido por Isabel, cuando la Inquisición había llegado a su cenit de terrorismo recaudatorio, lo nombraron inquisidor general y la católica cambió de confesor.

     Y a partir de aquí, más allá de los devaneos con el santo oficio, comienza lo interesante.

    Fray Hernando de Talavera, prior desde 1470 de Nuestra Señora del Prado, en Valladolid –lugar de residencia de la corte en la época-,  pasó a ser desde 1474 el nuevo confesor. En las antípodas de sus predecesores, no veía con buenos ojos la Inquisición ni se lo consideraba un fanático al estilo de Torquemada. Atravesó desde 1475 junto a Isabel y Fernando la Guerra de Sucesión de Castilla que en 1479 terminó con los tires y aflojes en favor de la Católica y ostracismo de la Beltraneja.

    Hernando, con un talento para la economía que lo había convertido en un ministro de hacienda de facto, contribuyó a financiar la obsesión de la reina con la conquista de Granada, ciudad que se creía la mejor fortificada del mundo. Esa guerra, con su largo sitio, exigía recursos que la habilidad de Talavera conseguía con su don para las finanzas regias unido a un celo administrativo ejemplar.

    Merodeando las arcas también andaba Colón, a quien Hernando de Talavera llevaba cortito aunque, con intuición similar a la de Isabel, finalmente apoyó. Por muchos años el confesor, consejero y ministro de hecho de varias carteras lo fue todo para la reina. Mientras, los astros se conjugaban para que el año 1492 fuera un punto de convergencia inigualable.

    El asedio a Granada, máquina de fagocitar maravedíes reales, en 1491 había agotado la paciencia y la economía castellanas, pero también los víveres de los árabes que resistían intramuros. Alimentar a una población que había crecido exponencialmente en pocos años se hacía misión imposible. Unas y otras desgracias invitaban a la negociación, que terminó dándose en noviembre.

    Los famélicos mandamases moros estaban dispuestos a rendirse si les daban plazo y condiciones dignas. En secretas negociaciones con el rey Boabdil se llegó a un acuerdo que conjuntamente firmaron, como siempre, Isabel y Fernando, que sabía que con su esposa el patriarcado era una quimera.

    El acuerdo capitular garantizaba tolerancia, respeto y libertades para  los habitantes de la ciudad, en línea con el pensamiento nada inquisitorial de Hernando, que estuvo, por supuesto, en Granada cuando el 6 enero de 1492 los reyes católicos hicieron su entrada triunfal, con abrazo al malogrado Boabdil incluido.

    Cambio de confesor y desgracias en cadena

    Isabel cumplió el sueño de enseñorearse en Granada al tiempo que le decía adiós a su confesor, que pasó  a ser administrador apostólico del nuevo reino a la espera de la bula papal que lo nombraría al año siguiente primer arzobispo de Granada. Sin Hernando, la sombra negra del Cardenal Cisneros comenzaba así a asomar sobre la espiritualidad de la reina

    La estrategia de conversión del flamante arzobispo excluía la coacción,  el acoso y la violencia. Hacía un esfuerzo por conocer la cultura del pueblo vencido, dominar su lengua, dialogar y persuadir. Ansiaba solamente conversiones voluntarias, sinceras e incruentas. Su oposición a que los inquisidores pisaran Granada terminaría costándole muy cara.

    El nuevo confesor de Isabel, fray Francisco Jiménez de Cisneros, consideraba inaceptable el método blando de Hernando de Talavera. Quería que con los moros se hiciera lo mismo que con los judíos, a los que se había esquilmado y desterrado o convertido para después acusarlos de herejía, torturarlos, confiscarle los bienes y,  a la postre, encarcelarlos, ejecutarlos o quemarlos vivos en auto de fe.

    La diferencia radicaba en que con los judíos no se había hecho ningún acuerdo ni firmado tratado alguno. Pero con los moros los reyes católicos habían empeñado su palabra.  No obstante, Cisneros, que ya había mostrado un extremismo sin par a lo largo de su carrera eclesiástica, unas obcecaciones insanas y todo el talante de fanático que pudiera imaginarse, avanzaba con su plan.

    Con el privilegio de la cercanía del confesor, Cisneros acicateaba a Isabel. Encontró el primer resquicio formal en los “elches”, renegados de la religión cristiana, que a su juicio no estaban amparados por el tratado que comprometía a los reyes. Convenció así a los monarcas para que le abrieran la primera puerta hacia la cadena de iniquidades que iría llevando a cabo en Granada y otras ciudades cercanas.

    Isabel, golpeada por la muerte de sus hijos  Juan e Isabel,  su nieto Miguel y la locura de Juana, flaqueaba. Cayó enferma. En tanto, Cisneros seguía adelante con su proyecto: diezmaba Andalucía y zahería a Hernando de Talavera. En circular oprobio, la reina había retornado al yugo espiritual de iniciales confesores fanáticos y crueles.

    Sin haber podido honrar plenamente la palabra empeñada, en parte seguramente por las malas artes dialécticas de su último confesor, Isabel falleció a los cincuenta y tres años, en 1504. Su muerte profundizó las desgracias del equilibrado Talavera: contra toda coherencia, le cayó encima la Inquisición, que no pudiendo apresarlo a él sin más trámite, le encarceló a sus parientes cercanos. Fue la primera acusación a un Arzobispo de la que se tuviera noticia. Los denuestos del cardenal Cisneros, que aspiraba a ser inquisidor general con el apoyo del rey Fernando, habían dado fruto.

    Aunque parezca mentira, no pocos historiadores coinciden en afirmar que el agua y el aceite, es decir: Hernando de Talavera y Francisco Jiménez de Cisneros, fueron los confesores predilectos y más queridos de Isabel. Hasta Pedro Miguel Lamet, autor de Yo te absuelvo, majestad –libro recomendado para entusiastas del tema-, afirma, al referirse al deceso de la reina y a ellos, que “no pudieron encontrarse junto a su lecho de muerte ninguno de sus dos confesores predilectos”.  En fin…




     

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  • Milei recibe a Adorni en Olivos en medio de versiones de renuncia

     

    Javier Milei convocó a Manuel Adorni a la Quinta de Olivos en medio de fuertes rumores sobre su posible salida de la Jefatura de Gabinete por los escándalos sobre viajes de lujo y propiedades no declaradas.

    El jefe de Gabinete tuvo que suspender la conferencia de prensa prevista para este miércoles para no hacer un papelón como la semana pasada y luego fue citado por el presidente a una «reunión de trabajo».

    Las versiones sobre la inminente salida de Adorni crecieron muy fuerte desde el martes a la tarde. Desde el entorno del jefe de Gabinete desmintieron a LPO los rumores y negaron que Milei lo haya invitado a Olivos para avisarle que lo echa. «Fake», afirmaron con la displicencia habitual.

    Karina borró a Adorni del festejo de su cumpleaños con Granaderos, molesta por el nuevo escándalo del departamento

    Pero los rumores vuelan en la Casa Rosada. Se menciona como posibles reemplazantes a Martín Menem y Federico Sturzenegger. Antes, como anticipó LPO, le ofrecieron el cargo a Toto Caputo, que lo rechazó. Pero nada es fácil. El pase de Menem y su reemplazo en la presidencia de Diputados por Sebastián Pareja no termina de convencer a los riojanos. Y Sturzenegger al mando del Presupuesto nacional podría agravar la durísima interna que mantiene hace meses con Toto Caputo. Prácticamente no se hablan.

    Para disminuir el escarnio de un despido en medio de escándalos de corrupción, Javier y Karina Milei analizan presentar el despido de Adorni dentro de una «reestructuración» del gabinete que incluiría la salida de algún otro ministro como Mario Lugones, el caputista que controla Salud. 

    En su momento, como anticipó LPO, también se menciono como posibles reemplazos de Adorni a Sandra Pettovello, Diego Santilli y Pilar Ramírez.

    Para disminuir el escarnio de un despido en medio de escándalos de corrupción, Javier y Karina Milei analizan presentar el despido de Adorni dentro de una «reestructuración» del gabinete que incluiría la salida de algún otro ministro. 

    Uno de los mencionados para acompañar a Adorni en la salida del gabinete es el ministro de Salud, Mario Lugones,  que responde a Santiago Caputo. Lugones está asediado por sus propios escándalos de corrupción como las coimas de la Andis y el Pami, entre otros. Con la toma de control de Salud, Karina compensaría un poco la salida de un hombre de su círculo de confianza como el jefe de Gabinete.

    Karina junto a Martín Menem en el festejo que le hicieron los granaderos en la Casa Rosada con canciones de Abba.

    Hasta ahora Adorni viene siendo sostenido por Karina, pero en el gobierno remarcan que los últimos gestos de la Secretaria General de la Presidencia dan a entender que el apoyo ya no es tal. La hermana presidencial no fue la semana pasada a la conferencia y el lunes no invitó al jefe de Gabinete a su festejo de cumpleaños con los Granaderos y canciones de Abba.

    Encuesta: el 70% cree que Adorni es corrupto

    LPO reveló la semana pasada que en el entorno de Karina había temor a que apareciera «más mugre» sobre Adorni y que no aceptarían un escándalo más. Ese escándalo explotó este lunes cuando se supo que el jefe de Gabinete compró el departamento de Caballito con un préstamo de 200 mil dólares de dos jubiladas. El problema es que la señoras dijeron que no lo conocen, como publicó La Nación que habló con una de ellas. Como si fuera poco, el periodista Manu Jove reveló en el programa de Tomás Rebord que en el gobierno creen que aparecerán más vuelos privados de Adorni, uno de ellos a una isla paradisíaca.

    En el entorno de Karina había temor a que apareciera «mas mugre» sobre Adorni y que no aceptarían un escándalo más. Ese escándalo explotó este lunes cuando se supo que el jefe de Gabinete compró el departamento de Caballito con un préstamo de 200 mil dólares de dos jubiladas. El problema es que la señoras dijeron que no lo conocen.

    La sucesión de escándalos de Adorni está afectando seriamente la imagen de Milei y el gobierno en las encuestas, lo que vuelve su salida una cuestionó de supervivencia política de la administración libertaria. La última encuesta de Opina Argentina reveló que la imagen positiva del jefe de Gabinete se cayó en abril al subsuelo de apenas 20% y en otro trabajo se confirmó que el 70% de los argentinos cree que es un corrupto.

    Pese a esos números inapelables, un tema muy sensible que hace tan compleja su salida es la estrecha vinculación de Adorni con la trama del caso $Libra, ya que el jefe de Gabinete fue una pieza clave del TechForum, la génesis del acuerdo de Milei con los «empresarios» cripto. Cerca de Karina no quieren otro cabo suelto como amenazan en convertirse Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, en la causa de corrupción que más preocupa a la hermana del Presidente.

     

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