Conmemoramos la lucha histórica de las mujeres por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de nuestros derechos. El pedido por una justicia antipatriarcal marca el camino de las principales demandas este 8M.
Me comuniqué con Fabiola Parra, responsable del Área Mujer y Diversidad dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social, para conocer cuáles serían las actividades pensadas desde el espacio y también para dialogar sobre la atención que se brinda allí.
En principio, Fabiola me remarcó que este #8M, por un decreto firmado por el Intendente Orazi, las agentes municipales no asistirán a trabajar, de manera que se pueda facilitar la concurrencia de todas las mujeres a las actividades que se plantean desde las diferentes organizaciones en este día de lucha.
«No es un privilegio tener este día, desde el ejecutivo se reivindican los derechos de las mujeres, es un día de lucha, visibilización y concientización»
Fabiola Parra, responsable del Área Mujer y Diversidad
«Somos la voz de las que ya no están», campaña de concientización #8M Municipio de Villa Regina
El Área de Mujer y Diversidad, con su oficina ubicada en Uspallata Sur 169, es un espacio que intenta responder a problemáticas de mujeres y disidencias. «Acompañamos, buscamos alternativas, intentamos resolver las problemáticas con las herramientas que tenemos, porque cada situación es diferente», explica Fabiola Parra.
«Trabajamos en conjunto con otras organizaciones, ATTS Villa Regina, Mu.Ge.Re.S, por ejemplo, y establecemos nexos con otros organismos para resolver diversos trámites que a diario llegan a nuestra oficina».
Fabiola Parra, responsable del área
UN MES DE CONCIENTIZACIÓN
Las principales actividades que se plantean para el mes incluyen también a organizaciones de la región que trabajan día a día sobre problemáticas concretas. El 17 de marzo se llevará a cabo en la Oficina Punto Digital una capacitación sobre «Inserción Laboral y Armado de CV», un taller destinado a todas aquellas mujeres que se encuentren en el proceso de búsqueda laboral.
El 19 de marzo habrá un té de mujeres de época en el Museo Felipe Bonoli, organizado en conjunto entre el área y el Museo, la tarjeta tiene costo y lo recaudado será a beneficio de Valkirias Rosas Villa Regina. Además, en un trabajo conjunto con la Dirección de Cultura, el 23 y 25 de marzo se presentarán obras de teatro que tratan temáticas de género: «Bajo Terapia» y «Delirio». Serán abiertas para todo público y habrá funciones para las instituciones educativas (CET 145 y CEM 70). El sábado 26 se realizará un desfile de diseñadores a beneficio de la Asociación Civil Mu.Ge.Re.S que tendrá como lema «las pasarelas no discriminan». El 27 de marzo, será la Caminata de Mujeres en el Paseo del Arroyo, que finaliza con sorteos y baile aeróbico, un lugar en el que también habrá un espacio pensado para las infancias. Cada una de las actividades se irá difundiendo desde las redes sociales del Municipio.
DÍA DE LA PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS TRANS
Desde el área también me informaron que se plantearon actividades para el 18 de marzo «Día de la Promoción de los Derechos de las personas trans», una fecha elegida para contar la historia de Claudia Pía Baudracco, fundadora de diversas organizaciones que nuclearon a personas trans y lograron así visibilizar su comunidad e impulsar los reclamos urgentes de una comunidad históricamente marginada. En este marco, se trabaja en actividades en Plaza de los Próceres para el día 18 de marzo junto a ATTS Villa Regina, con la entrega de folletería y testeos rápidos de VIH. El 19 de marzo, junto a la Agrupación DYCI , se dará una charla-difusión inclusiva.
Fabiola Parra, en esta conversación que mantuvimos, me explicó que se trabaja con programas de nación tales como POTENCIAR TRABAJO que incluye a personas en situación de violencia por motivos de género y el programa ACOMPAÑAR dirigido a mujeres y a la comunidad LGBTI+ en situación de violencia de género. De esta manera, el Área Mujer y Diversidad da seguimiento a estos casos y brinda asesoramiento. Además, a través del programa CONSOLIDARNOS, creado por la Secretaría de Coordinación de Políticas Públicas con Perspectiva de Género del Ministerio de Gobierno y Comunidad, se logró reforzar el área municipal con equipamiento para la oficina.
«Este año vamos a renovar el convenio firmado con el Instituto CRECER que brinda una variada oferta de capacitaciones, que le permite a las mujeres y disidencias aprender oficios, poder llevar adelante sus propios emprendimientos; por medio de este convenio se brindan becas y descuentos para que puedan acceder y capacitarse».
Fabiola Parra
Una de las problemáticas que resulta urgente comenzar a trabajar tiene que ver con las capacitaciones de los funcionarios y agentes públicos en perspectiva de género. Le pregunté a Fabiola sobre esto y me respondió: «En el Área Mujer y Diversidad nos capacitamos constantemente, tanto con cursos que llegan desde provincia como lo que estamos trabajando ahora sobre micromachismos, así como fue también la capacitación en perspectiva de género enmarcada en la Ley Micaela». Me comentó también que se trabaja con la Comisaría de la Mujer y capacitaciones sobre tipos de violencia, a raíz del elevado número de denuncias.
«El espacio está abierto a todas las mujeres y disidencias que quieran acercarse, para que podamos trabajar sobre las problemáticas e intentar responder a ellas, articulando con otros organismos, queremos recordar también que continúan las inscripciones por el cupo laboral trans en el Municipio de Villa Regina».
A partir de hoy está disponible en toda la provincia, una propuesta destinada a adultos mayores de 60 años, quienes conforman el grupo con mayor vulnerabilidad ante la pandemia del COVID-19. El plan Río Negro +60 busca ayudar y acompañar a los mayores, hasta tanto se extienda el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Se proporcionará…
“Cerré un deal tremendo”, le escribió Mauricio Novelli a “Fran” Brizzio, un conocido al que contrataba para algunos trabajos. En el mismo chat agregó que el negocio era de “financiamiento para tech” y que sería “sin sponsors”. Mauricio quería festejar en Afrika, un boliche de la calle Junín en el barrio porteño de Recoleta. Esa noche no abría, pero Mauricio no se preocupó. Imaginó que habría otros momentos para festejar. Su vida, pensaba, estaba por cambiar. Pronto sería el multimillonario que siempre soñó.
Novelli se movía desde hacía años en el cruce entre el mundo cripto y el ecosistema libertario. Había construido su perfil vendiendo cursos de trading y eventos vinculados a las criptomonedas. El más conocido fue el TechForum, una conferencia que reunía desarrolladores, inversores e influencers del sector. Ese espacio terminaría funcionando como punto de contacto entre empresarios del universo cripto y el entorno político de Javier Milei. Los archivos recuperados de los dispositivos de Novelli —contratos, notas internas, facturas, registros de llamadas, borradores de mensajes— dan cuenta de una amistad con Milei de por lo menos cuatro años atrás, y permiten reconstruir con precisión la secuencia que rodeó el lanzamiento del token. No solo el diseño previo del negocio, sino también las horas frenéticas del 14 de febrero de 2025. Entre Buenos Aires, Dallas y una ciudad en Singapur, el tuit presidencial disparó el precio del activo y activó la cadena de decisiones que terminaría en el colapso del mercado. Los hallazgos indican que Milei —que afirmó no estar interiorizado— se encontraba, en realidad, en el interior más profundo de la estafa. Por eso la revelación es enorme. Prueba que el mandatario no desconocía el mecanismo. Había sido asesorado por quienes le acercaron el negocio. Él mismo consultó con sus personas de máxima confianza sobre la metodología, comprendía su rol —el de su hermana— y tenía un interés económico personal, y no público, en que circulara el tuit sin el cual la criptomoneda no habría existido siquiera como proyecto. Anfibia accedió al paquete de pruebas que indican que el presidente y su entorno más cercano no fueron ni completamente torpes ni enteramente sucios sino ambas cosas.
Los anexos del informe pericial aportan información detallada sobre Novelli, que habría convocado al presidente a publicar el tuit del 14 de febrero, cuando Milei invitó a los argentinos a conocer la criptomoneda $LIBRA. Quince días antes, cuando le escribió a su amigo que tenía el “deal tremendo”, Novelli visitó por última vez la Casa Rosada con su socio, Manuel Terrones Godoy y Hayden Davis, el desarrollador de $LIBRA. Minutos antes de la reunión, una billetera vinculada a Davis realizó una transferencia de quinientos mil dólares a una cuenta de la plataforma Kraken. Cuando terminó la reunión con el presidente, Davis volvió a mover dinero. Otros quinientos mil dólares a una billetera virtual por la plataforma BitGet. A lo largo de ese día, las operaciones continuaron. Según registros analizados por especialistas en blockchain, el volumen total de transferencias vinculadas al proyecto alcanzó casi cuatro millones de dólares distribuidos en distintas billeteras virtuales. Para la querella este punto es crucial porque estas operaciones deberían investigarse como una estafa a gran escala, con información privilegiada y negociaciones incompatibles con la función pública.
La reconstrucción de los registros telefónicos muestra que, en los minutos previos a las 19.01 —la hora del tuit—, el teléfono de Novelli se comunicó varias veces con el del presidente. Las llamadas se suceden una detrás de la otra. El dato es relevante porque Milei sostuvo después que había publicado el mensaje sin conocer en profundidad el proyecto. Sin embargo, la secuencia sugiere que el lanzamiento se discutía en tiempo real.
Novelli y su socio Manuel Terrones Godoy estaban en Dallas, supervisando las operaciones junto a Hayden Davis, mientras Javier Milei estaba en la quinta de Olivos con su hermana.
“I’m with Hayden!”, le whatsapeó Novelli a Dimitri, un amigo de Davis que vivía en Dallas y quería llevarlos de paseo.
La comunicación no termina con el tuit. Tras un breve silencio, los contactos se reanudan y aparecen llamadas desde el teléfono presidencial hacia el de Novelli. Las comunicaciones continúan durante varias horas, mientras el precio del token primero se dispara y luego se derrumba. Los registros muestran además otros contactos. En distintos momentos de la noche aparece una comunicación entre Novelli y Julian Peh, CEO de Kip Protocol, una de las empresas vinculadas al proyecto. También figuran intercambios con Karina Milei, con Santiago Caputo y con el entonces asesor Demian Reidel.
Los peritos detectaron además archivos y mensajes eliminados en el teléfono de Novelli. Entre el material recuperado aparece un borrador de contrato que habría servido como base para un eventual acuerdo entre Davis y Milei si el proyecto prosperaba. El texto detalla un supuesto entendimiento económico de cinco millones de dólares a cambio del apoyo público del presidente. El esquema de pagos contemplaba tres etapas: un desembolso inicial de 1,5 millones de dólares, el mismo monto después de una promoción del token en redes sociales por parte del mandatario y un último pago de 2 millones de dólares una vez formalizado un contrato de asesoría tecnológica con el Estado argentino. El documento fue recuperado por los peritos de la Dirección de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) después de haber sido eliminado del dispositivo de Novelli y no hay evidencia de que ese acuerdo se haya firmado. A su vez, se recuperó una carta de intención que incluía una propuesta para “implementar soluciones tecnológicas innovadoras” para aprovechar “las nuevas tecnologías en la República Argentina”
Pese a que ese borrador de contrato nunca llegó a firmarse, el documento resulta revelador porque anticipa con bastante precisión los roles que luego aparecerían en el desarrollo de $LIBRA. Allí se delinean las funciones de cada actor involucrado. Hayden Davis, a través de Kelsier Group, figura como desarrollador del proyecto cripto y operador financiero del token. Julian Peh aparece vinculado al desarrollo tecnológico y a la infraestructura blockchain sobre la que se apoyaría el sistema. Mauricio Novelli ocupa el rol de intermediario o “referenciador”: el puente entre el mundo cripto, los inversores y la política. Sergio Morales, por su parte, aparece mencionado como asesor técnico argentino y enlace con el entorno gubernamental. En conjunto, los nombres dibujan un esquema de funcionamiento: quienes aportaban la tecnología, quienes manejaban el dinero y quienes garantizaban la legitimidad política y el acceso al poder.
El análisis del teléfono de Mauricio Novelli también aporta un dato especialmente delicado. Entre los documentos recuperados aparecen dos comunicaciones de 2024 —un audio de WhatsApp y un mensaje de texto— que mencionan pagos para los hermanos Milei. El más explícito es una nota que el propio Novelli se envió a sí mismo y que explícita “Pago Javier kari”. El texto fue escrito unos minutos antes de las nueve y media de la noche del 1 de noviembre de 2024. Novelli pareció advertir su carácter comprometedor y decidió eliminarlo, pero las pericias lograron recuperarlo. El registro, además, coincide con una visita del trader a la Casa Rosada asentada en los ingresos oficiales.
El segundo documento es un audio de abril de ese mismo año en el que una administrativa de N&W, la empresa de Novelli, recibe instrucciones de pago. En el mensaje —hallado por la DATIP— el empresario le pide a una secretaria que realice varias transferencias. Entre ellas aparece una mención directa a Karina Milei. “También ya podemos pedir los 4000 de lo que hay que darle, viste, a Karina”, indica Novelli. El audio fue enviado el 2 de abril de 2024 y también coincide con un ingreso de Novelli a la Casa Rosada. Todos los caminos conducen a Karina quien horas antes le había autorizado su ingreso a la reunión presidencial.
Amigos son los amigos
En 2020, Novelli le contaba a Gus, su padre, que haría una transmisión en vivo en Instagram con el entonces panelista y economista Javier Milei. “Cuando lo veas, decile que soy admirador de él. Si lee los comentarios, soy el que lo admira sobre todo por su paciencia para no perder la cordura con la gente que le ponen enfrente”, escribió el padre. “¿Sabés de quién te hablo? Se la pasa puteando a los políticos”, respondió Novelli. Cuatro años después, Novelli se presentaría públicamente como “amigo de Kari y Javi Milei”.
Los archivos recuperados dan cuenta de un vínculo de años. De una amistad consolidada. Muestran también que, al momento del escándalo del 14 de febrero de 2025, Novelli intentó rápidamente despegarse del caso. “Qué asco la gente cómo me quería vincular a mí”, le escribió a la madre de su hija. “Estás en todas las noticias”, le respondió ella. Un amigo suyo, agendado como Toto, le envió otro mensaje “y viste cómo es esto, pasa un día, sale otro quilombo y ya nadie habla de esto”. Novelli respondió con risas, “experimenté a los kukas jajaja”.
Aunque escribiera risas en Whatsapp, los días posteriores a la criptoestafa, Novelli estaba aterrado. Creía que su vida podía correr riesgo. Cuando regresó a la Argentina desde Dallas, le pidió a su amigo “Fran” el contacto de “Bruno Seguridad”. Novelli buscaba desesperadamente un custodio. Era tanta la urgencia que sentía que cuando contactó a Bruno —ya sentado en el avión de regreso— le contó que anímicamente estaba “más o menos” y que quería saber si “podía disponer” de sus “servicios de custodia” para que lo fuera a buscar a Ezeiza. Cuando aterrizó, Novelli fue retenido en el sector de migraciones del aeropuerto. “Me retuvieron en la sala”, le escribió al custodio con el que recién había comenzado a entablar el vínculo. Finalmente, fue liberado y desde esos días quedó bajo el cuidado de “Chris”, un custodio que trabajaba con Bruno porque este último no tenía disponibilidad.
A quienes le preguntaban por su relación con el caso $LIBRA, les enviaba una nota de Infobae titulada “La empresa de Mauricio Novelli se despegó de la polémica $LIBRA: nuestra participación fue nula”. En medio del escándalo, la empresa de Novelli preparó un comunicado dirigido a su “comunidad de alumnos, clientes y seguidores” en el que negó cualquier relación con la criptomoneda $LIBRA. El texto sostenía que la compañía “no tiene ninguna vinculación con la criptomoneda $LIBRA ni con las reuniones o decisiones relacionadas con dicho proyecto” y afirmaba que su actividad se limita a la “formación en trading e inversiones”. También intentó desvincularse del Tech Forum Argentina 2024, señalando que las acusaciones difundidas en los medios estaban relacionadas con reuniones en ese evento, que describieron como “ajeno a NW Professional Traders”.
El padre de Novelli se mostraba preocupado por la relación entre el tuit presidencial y NW Traders, la empresa de su hijo. “Deciles que a las 9 pm vean la entrevista de Javier”, le escribió Mauricio ante la pregunta de su padre sobre qué contestarles a sus conocidos que le consultaban por LIBRA. “Están todos atentos y prendidos a la televisión”, respondió el padre, en referencia a la entrevista que Jonatan Viale le hizo a Milei sobre el escándalo. Cuando terminó, Novelli le escribió “se aclaró bastante con la entrevista”.
Durante la entrevista con Viale, Milei intentó justificar el tuit diciendo que había actuado “como ciudadano y no como presidente” al difundir la criptomoneda. En ese momento, el asesor Santiago Caputo intervino fuera de cámara, se acercó al mandatario e interrumpió la grabación. La pregunta se repite y la respuesta cambia. El fragmento no aparece en la emisión original, pero horas después se filtró el video completo de la entrevista.
La otra hermana y el sueño de una marca
Mientras los grandes medios golpeaban al presidente por la criptoestafa, en el teléfono de Novelli quedaba registrada otra escena. La de la intimidad impúdica de cómo se habla, se duda y se celebra en el backstage de la corrupción.
María Pía Novelli, su hermana y socia, funcionaba dentro de este esquema como su persona de mayor confianza. Lo que Karina es para Javier, ella lo era para su hermano. En distintos mensajes insistía en su ambición económica. “Quiero hacer guita”, le repetía, “hay que hacer guita a lo loco”. En esos mismos intercambios también fantaseaban con producir un documental sobre Javier Milei que esperaban vender a Paramount. El proyecto tenía como título: “Milei: más allá de las palabras”. La tesis del film buscaba responder una pregunta, ¿cómo un economista y activista logró conquistar la confianza y el voto de toda una nación?
“¿Es posible una marca de estilo de vida de Milei a largo plazo?”, se preguntaba Novelli.
Novelli le ofreció a Milei utilizar su marca, nombre e imagen para acuñar una moneda en su honor o abrir una línea de merchandising personal. En estos delirantes proyectos hay un común denominador con lo que después sería $LIBRA. Además del uso de la imagen de Milei, los proyectos podían servir para financiar a La Libertad Avanza o financiar proyectos públicos “ej. educación argentina, etc”, según indicaba el propio Novelli. Algo muy similar a las pymes argentinas que serían beneficiadas con LIBRA.
Por más que las imágenes parezcan inverosímiles o creadas por inteligencia artificial, Novelli hizo acuñar un ejemplar de la moneda “Sr. Presidente Javier Milei” en septiembre de 2024. Atravesó los primeros años de la gestión Milei tratando de sacarle el jugo a la confianza conseguida con el Presidente al calor del TechForum. El proyecto $LIBRA, entonces presentado como Viva la Libertad Project, fue la culminación completamente digitalizada de una idea anterior, pero no menos extravagante: convertir a Milei en una marca. Primero acuñable, luego mercantilizable, después tokenizable. La culminación del plan era un Milei transformado en criptoactivo, respaldado por los contratos en blockchain.
Un juego peligroso
Todo era un juego hasta que Novelli le acercó al proyecto a Hayden Davis y a Julian Peh. La fantasía empezó a adquirir otra escala. Lo que había sido una idea excéntrica —un criptoactivo inspirado en la figura presidencial— se convirtió en un negocio real que movería millones de dólares. Ya sea en el impracticable proyecto de la moneda material o en la versión digital de la criptomoneda, la figura de Milei, su participación personal y su promoción eran imprescindibles y garantía de la rentabilidad de los proyectos.
Con la ayuda de Davis, la idea de la marca Milei y la participación personal indispensable como garantía de valor —que hasta entonces se movían en el terreno del merchandising político, entre monedas conmemorativas y remeras— escaló a otra dimensión. Lo que había empezado como productos asociados a la figura del Presidente terminó convertido en un negocio de 286 millones de dólares.
Es posible que Milei nunca haya prestado demasiada atención a los proyectos más rudimentarios de Novelli. Pero cuando el volumen del negocio cambió, también cambió la escala de lo que estaba en juego. En cualquier caso, su nivel de participación era igual de relevante y decisivo.
Las revelaciones documentales dan cuenta de la raíz del escándalo del 14 de febrero de 2025. El fiscal federal, Eduardo Taiano, mantuvo bajo secreto desde el 17 de noviembre pasado el informe de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) que contenía los detalles de criptoestafa $LIBRA. Presionado por la publicación por parte de la abogada Natalia Volosin, que difundió el presunto borrador del acuerdo que habría firmado Milei y el creador del token, Hayden Davis, dos semanas antes del lanzamiento de la criptomoneda, y por las comunicaciones que trascendieron en las vísperas del día de lanzamiento de $LIBRA reveladas por el periodista Ariel Zak en la señal de noticias C5N, el viernes pasado la justicia finalmente permitió a las querellas acceder al material peritado del celular secuestrado del empresario y organizador del TechForum, Mauricio Novelli.
Los nuevos hallazgos del caso $LIBRA, que en un principio solo pusieron en cuestión la eficacia del dispositivo presidencial incluso para planificar una estafa, podrían convertirse en un quiebre definitivo en el derrotero judicial de Milei. El propio Presidente aparece ahora situado en el centro mismo de la escena de la estafa en un rol imprescindible. No se trataba de levantar muros más altos para alejar malas influencias, como adujo públicamente, sino que no podía salir bien, cegado por el beneficio personal que podía significarle incluso si el proyecto terminaba mal.
Novelli no arrastró a Milei hacia una estafa. En un comunicado, el Gobierno planteó que el presidente actuó “al igual que lo hace cotidianamente con muchos emprendedores que quieren lanzar un proyecto en Argentina para crear empleo y conseguir inversiones”. En ese mismo mensaje aseguraron que Milei al “no haber sido parte en ninguna instancia del desarrollo de la criptomoneda, luego de las repercusiones que el lanzamiento del proyecto tuvo y para evitar cualquier especulación y no darle mayor difusión, decidió eliminar la publicación”.
Los documentos y las comunicaciones reconstruidas muestran otra cosa. Milei no desarrolló el proyecto, pero tampoco hubiera existido sin Milei. Milei fue $LIBRA y $LIBRA fue Milei.
La Municipalidad de Villa Regina informa que a partir de mañana y hasta el domingo inclusive no funcionará la balsa en la Isla 58. El servicio se retomará el lunes 27 en el horario habitual de 7 a 14 y de 17 a 20. Difunde esta nota
A mi tío lo baleó una patota parapolicial en una emboscada, mientras intentaba escapar por la ventana del primer piso de una casa en Mar del Plata. No es, la historia de mi tío, una historia de desaparecidos. Pero yo todavía lo sigo buscando. Mi tío, Pacho Elizagaray, tenía 24 años cuando lo mataron. Mi tío está. Mis abuelos pudieron llevarle flores. Mi papá, tres años menor que él, pudo llorarlo. Sabemos dónde está su cuerpo. Hubo un juicio en 2016 y algunos de los responsables de su muerte fueron condenados. No todos. Pero mi tío está. Y yo todavía lo sigo buscando.
La de mi tío Pacho no es, entonces, una historia de desaparecidos. Es una historia de silencios. Y el silencio es una forma de la ausencia.
Mi abuelo presentía que a Pancho lo iban a matar. Mi abuelo se llamaba Carlos Elizagaray. En marzo de 1975, un año antes del golpe, era senador del Frejuli. Lo tenían entre ceja y ceja y ya lo habían amenazado varias veces. Gente que se identificaba como miembros de la Concentración Nacional Universitaria (CNU) le había dicho que si Pacho no dejaba de joder lo iban a tener que ir a reconocer a un baldío. Mi tío Pacho estudiaba derecho y era uno de los principales referentes de la Juventud Universitaria Peronista de Mar del Plata. Entre otras cosas, había participado de las negociaciones que lograron instaurar la gratuidad universitaria en el 73. La CNU, mientras tanto, quería desmantelar a la militancia de izquierda en la universidad y en la ciudad.
Mi abuelo Carlos habló con mi tío cuando un ex compañero del Ejército le dijo que Pacho estaba en una lista y que lo iban a ir a buscar. Pacho siguió militando. Hasta que los de la CNU atacaron. La madrugada del 21 de marzo de 1975 lo fueron a buscar en la casa donde estaba con su tío y sus primos y los mataron a los cuatro.
Mi abuelo hablaba poco de ese día. Mi papá me contó más de una vez su recuerdo de escuchar desde la planta alta los pasos y la voz de mi abuelo cuando entró a la casa familiar y le dijo a mi abuela: “Maucita, nos destruyeron la vida”. Había subido al techo de la casa donde reconoció el cuerpo del tío Pacho. Era el único que quedaba. A los otros tres se los habían llevado a un descampado donde los fusilaron y los dejaron tirados. La CNU tenía la estrategia de dejar los cuerpos a la vista para infundir terror.
Veinte años antes, en septiembre del 55, mi abuelo Carlos había estado parapetado en la terraza de Casa Rosada ametrallando a los aviones que bombardearon Plaza de Mayo. Era bien peronista mi abuelo. Y era natural que sus hijos – mi tío, mi papá, mi tía – salieran también militantes. Mi papá militaba en una unidad básica de su barrio y siempre se lamentaba no haber escuchado nunca a mi tío en una asamblea en la universidad, ni dando un discurso. Decían que era buen orador. Y yo, que no lo conocí a mi tío Pacho, porque nací 17 años después de su muerte, lo sigo buscando.
El pasado, mientras tanto, parece alejarse más. Parece diluirse hacia atrás, o hacia algún fondo, como si se vaciara en una rendija oscura. Los rostros en los carteles de las plazas de todo el país, para muchos, dejan de ser personas y se vuelven eso: rostros sin nombre en carteles grises. Desconocidos para la mayoría. Cada vez más. Pero eran hermanos, amigos, padres, tíos. El duelo muta, toma nuevas formas, se esconde y brota en formas que no imaginamos hasta que se nos aparece. Y cada uno hace lo que puede hacer con eso.
De mi tío siempre supe poco. Cada vez que lo nombraba, se repetía una historia corta que era siempre la misma. Y después el silencio. Siempre me mostraron una misma foto de él. Un retrato sonriente, ya veinteañero. También había un cuadro pintado por él decorando una de las habitaciones de la casa. Nombrarlo no estaba prohibido, preguntar tampoco. Pero siempre era angustioso recordarlo y eso impedía hablar más.
Siempre sentí que me hubiera llevado muy bien con mi tío. Me gustaba pensar qué conversaciones hubiéramos tenido. Imaginar a qué se dedicaría si hubiera vivido más. Me parecía que el arte – él con la pintura, yo con la ilustración- era algo que nos podría haber unido. Quizás, de hecho, sí nos une.
Sentía que algo de Pacho habitaba en mí. Aún sabiendo tan poco, y acostumbrada a esa forma de las cosas. Me di cuenta el 24 de marzo de 2024 en plena Plaza de Mayo. Íbamos llevando un cartel con un retrato de mi tío. No lo habíamos hecho antes. Y en un momento se acercó un pibe de mi edad a mirar:
— ¿Sos algo de Pacho? — me preguntó — Yo lo conozco, era el mejor amigo de mi abuela.
El pibe, resulta, sabía más que yo de la historia de mi tío.
No teníamos la tradición de ir a la plaza los 24. A mi abuelo no le gustaban las multitudes. Comenzamos a ir más grandes, nosotros. Ese año era la primera vez que llevábamos las fotos de Pacho a la plaza. También de sus primos y su tío, las otras víctimas de la masacre de marzo del 75. Se lo había propuesto a mi viejo, hábil carpintero, que armó unos soportes de madera; yo imprimí las fotos y también la copia de una ilustración que había hecho de él cuando no pudimos marchar en la pandemia.
Después de ese día todo sucedió muy rápido. Subí la foto con el cartel de mi tío a Instagram y me escribió otra compañera de Pacho que a su vez me conecto con otros, y ellos a su vez con otros. Armé un archivo en la compu con sus nombres y números de teléfono. Los fui contactando uno a uno, y empecé a visitarlos.
Recién ahí, cuando sentí que era el momento, me animé a abrir más la charla con mi papá. Y descubrí, cuando pudimos conversar, un alivio muy profundo. La palabra liberada era un refugio. Conocer más de la vida de mi tío Pacho, contarla, era una forma de hacer algo por mí y por su memoria. Ayudaba a superar el dolor. Con el tiempo, pronunciar el nombre de mi tío Pacho dejó de generar un nudo en la garganta. Algo ahí se aflojó, y fue gracias a esa búsqueda.
Como aquellos que buscan los restos de sus desaparecidos, yo busco los restos de la historia de mi tío en cada una de las personas que lo acompañaron en su vida, y en especial en sus años de militancia. Siento la urgencia de recopilar cada memoria de él. Siento que todavía estoy a tiempo. Muchos hombres y mujeres de su generación siguen presentes, pero cada vez quedan menos. Recién en agosto de 2025 fui a conocer a La Polaca, la abuela de ese chico que se me acercó en la plaza y me despertó el impulso de buscar y saber más. Viajé con mi mamá a Mar del Plata para verla. Me puse nerviosa antes de entrar, me pasa antes de cada encuentro.
La Polaca murió dos meses después de nuestra visita. Me quedaron más preguntas por hacerle. Pero ahí tomé conciencia de que la conversación entre generaciones es imprescindible y no es algo que pueda quedar para otro momento.
En cada encuentro, con cada uno de ellos, pienso lo que me cuentan en imágenes. La Polaca era la esposa de un referente político al que Pacho admiraba, y la casa de ellos era el lugar donde se juntaban todos. Pacho se reunía a veces a solas con La Polaca y sentía esa casa como un refugio. Ella le hacía siempre una sopa con remolacha y un sandwich de rabanito. Yo no sabía que a mi tío le gustaba eso. Y a mí me encantó siempre el rabanito. Ahí encontré, quizás, una razón. Cuando la escuchaba, veía la imagen de mi tío en su casa.
Cada persona que llamo para hablar de mi tío me recibe con entusiasmo. Todos quieren contarme de él. Son siempre conversaciones para recordar con alegría. Hablamos de recuerdos íntimos. Humanos. Como los que encuentro cuando veo las fotos de los álbumes familiares, a los que vuelvo todo el tiempo porque lo que aprendo quiero dibujarlo. En las fotos noté que siempre, en la parte de arriba, en mi familia tenían la costumbre de escribir chiquitito el año: 73, 74. En esas fotos casi siempre la gente está feliz. Yo me obsesiono un poco con la fecha. Los veo en las imágenes y pienso cuánto faltaba para la masacre. Pienso que ellos están ahí en la foto, sonriendo, sin saber lo que va a pasar. Y yo sí sé.
Mientras miro las fotos y escucho a cada persona con la que puedo encontrarme en la búsqueda, pienso en cómo entendemos lo que nos queda del pasado a medida que nos alejamos en el tiempo. Como, con el paso de los años, nos cuenta entender esa época. La violencia de los setenta, que no empezó con el golpe de marzo del 76. Que empezó en democracia y empezó por el odio y el desencuentro entre los que pensaban distinto. Pienso en cómo heredamos la herida. Cómo llega a nuestras generaciones. Qué formas tiene. Y sobre todo, cómo le explicamos a los más jóvenes la complejidad de una época que se sigue estirando sobre nuestras propias vidas.
Sigo conversando con los que puedo. Sigo buscando. Avanzo, escucho, registro como puedo. Quiero filmar, pero no sé filmar. Pido un grabador para guardar las charlas con mejor calidad y hago lo que puedo. Trato de sacar alguna foto en cada encuentro. Al salir anoto las sensaciones que me dejó la conversación, detalles que no quiero olvidar. Trato de bajarlo todo a dibujos rápidos. Me aparecen escenas, imágenes de esas anécdotas. Eso puedo y eso me sale. Dibujar. Dibujarlo a mi tío Pacho es mi manera de encontrarlo.
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