CUARENTA RAZONES

CUARENTA RAZONES

CUARENTA RAZONES

Los progresos actuales en materia de transportes y transmisiones no hicieron más que exasperar la patología inadvertida del desplazamiento que ya no es de aquí hacia allí, sino del ser ahí al ya no ser ahí

Paul Virilo, El arte del motor/Aceleración y realidad virtual

1- Por la salud de tu familia

2- Por tu propia salud

3- Por la salud de tu comunidad o ciudad

4- Por lo imprevisible del virus

5- Por el desfasaje entre las medidas

de las instituciones y la velocidad de propagación del virus

6- Por la oportunidad de frenar esta pandemia

7- Por la oportunidad de poder pensar cómo nos relacionamos con el otro

8- Por la oportunidad de revisar el daño que le estamos generando a este planeta

9- Por la posibilidad de dejar de darle tanta importancia a los mercados o al riesgo país

10- Por la posibilidad de parar y reencontrarnos con nuestros afectos

11- Para desplegar estrategias colectivas de cooperación

12- Para intentar revalorizar la importancia de las personas que trabajan en el sistema de salud

13- Para tomar consciencia de nuestras capacidades y limitaciones

14- Para reflexionar sobre nuestras sensaciones individuales y sociales

15- Para analizar las contradicciones humanas

16- Para comenzar a redefinir nuestras prioridades

17- Para sintetizar qué queremos y qué no queremos para nuestras vidas

18- Para aprender a aprender a convivir con los conflictos

19- Para diferenciar un miedo racional de un miedo desproporcionado

20- Para descentralizar los egocentrismos y los monopolios de todo tipo

21- Para darle lugar a la historia desde un enfoque crítico

22- Para dimensionar nuestro lugar en el mundo

23- Para respetar la diversidad en una complejidad heterogénea que tiende a la homogeneización

24- Para analizar los mecanismos de desigualdad social

25- Para investigar cuáles son las razones o complejidades de nuestros malestares

26- Para resguardar la autonomía y la libertad como principios de empatía hacia los demás

27- Para brindar espacios-temporales de recuperación

28- Para promover una educación inclusiva que fomente la socialización sin tender a la meritocracia

29- Para otorgarle al diálogo la posibilidad de apertura para la transformación de teorías y prácticas

30- Para analizar nuestros ritmos biológicos, psicológicos y sociales, y adecuarlos a los ritmos de la naturaleza y los trabajos

31- Para repensar y elaborar proyectos de conversión creativa que permitan crear puentes entre diferentes áreas de saberes y prácticas

32- Para reevaluar el rol de lo virtual en nuestras vidas

33- Para hacer de cada encuentro con el otro un arte del encuentro

34- Para protejer y construir nuestro futuro

35- Para brindarle herramientas simbólicas, materiales y humanas a nuestros hijos

36- Para rehabiltar los hábitos destructivos

37- Para conectarnos emocionalmente con nuestra memoria y nuestro presente

38- Para intentar rescatar los aspectos positivos de toda crisis

39- Para generar formas de responsabilidad en la que podamos cuidarnos mutuamente

40- Para amar, amar, amar y dejarse amar, sobre todo en un momento en que nos damos cuenta de que lo más importante es estar vivos.

Imagen de portada: Escuela de caballería italiana, 1906.

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    Malvinas: Boris Johnson respondió al giro de Milei pidiendo más tropas, aviones y barcos británicos

     

    El endurecimiento del reclamo argentino sobre las Islas Malvinas tuvo una reacción inmediata en uno de los dirigentes más representativos del nacionalismo británico. Boris Johnson, ex primer ministro del Reino Unido y hombre que hasta hace poco elogiaba públicamente a Javier Milei, reclamó que Londres envíe refuerzos militares al archipiélago, incluyendo cazas, tropas y unidades navales. La respuesta expone una paradoja incómoda para el Gobierno argentino: la afinidad ideológica con figuras de la derecha británica no modifica, cuando se trata de Malvinas, la defensa cerrada que esas mismas figuras hacen de la ocupación colonial.

    Por Luis Bulnes Valdez para NLI

    Durante años Javier Milei hizo de su admiración por Margaret Thatcher uno de los aspectos más provocadores de su construcción política, aun cuando la ex primera ministra británica fue quien condujo al Reino Unido durante la guerra de 1982. También cultivó relaciones con referentes conservadores británicos y fue presentado por el propio Boris Johnson como una suerte de emblema internacional de la batalla contra el Estado y el intervencionismo económico. Pero el conflicto de soberanía demostró una vez más los límites concretos de esas afinidades: cuando Buenos Aires elevó el tono sobre Malvinas, Johnson abandonó cualquier camaradería ideológica y pidió incrementar la capacidad militar británica frente a la Argentina.

    De los elogios a Milei al pedido de militarización

    Johnson publicó una columna en el Daily Mail después de la cadena nacional en la que Milei volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda argentina. El dirigente conservador reclamó al gobierno británico de Andy Burnham que actúe con rapidez y envíe refuerzos a las islas, planteando explícitamente la posibilidad de sumar aviones de combate, efectivos militares o unidades navales. Su artículo fue presentado bajo una consigna inequívoca: Londres debía “tomar el control” de la situación y reforzar inmediatamente el archipiélago.

    El pedido no surge en el vacío. Milei anunció el endurecimiento de las sanciones contra compañías que exploten hidrocarburos en el área de Malvinas sin autorización argentina, anticipó modificaciones legales para ampliar la capacidad punitiva del Estado y ratificó la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego. El principal foco económico es Sea Lion, el gigantesco proyecto petrolero operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, cuya explotación proyectada volvió a transformar el conflicto territorial en una disputa inmediata por recursos estratégicos.

    En su intervención, Johnson también vinculó el cambio de clima diplomático con las recientes declaraciones de Donald Trump, quien admitió que Washington está revisando su posición sobre Malvinas. Estados Unidos mantiene históricamente una posición formalmente neutral respecto de la disputa de soberanía, aunque en 1982 el gobierno de Ronald Reagan terminó dando apoyo decisivo al Reino Unido durante la guerra. Trump no anunció todavía una modificación concreta de esa política, pero la sola posibilidad de una revisión fue interpretada por sectores británicos como una señal que obliga a Londres a extremar precauciones.

    Johnson reconoció precisamente esa incomodidad. Según sostuvo, Milei habría aprovechado el nuevo escenario internacional para intensificar el reclamo argentino. El dato resulta particularmente significativo porque el ex premier británico conoce bien al Presidente argentino y anteriormente había destacado su admiración por Thatcher. Aquella simpatía política, sin embargo, termina exactamente donde comienza la cuestión territorial: para Johnson, Malvinas sigue siendo una posición británica que debe preservarse incluso mediante una ampliación de su despliegue militar.

    Una ocupación sostenida por una estructura militar permanente

    El reclamo de nuevos refuerzos tampoco parte de una presencia militar simbólica. El Reino Unido mantiene desde hace décadas una infraestructura permanente en las islas cuyo eje es el Mount Pleasant Complex, construido después de la guerra de 1982. La propia Royal Air Force informa actualmente que allí se encuentran desplegados cuatro cazas Typhoon FGR4, además de un avión cisterna Voyager y un transporte militar Atlas A400M. Londres define oficialmente a las British Forces South Atlantic Islands como una estructura destinada a realizar una “demostración visible” de su soberanía sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

    El Ministerio de Defensa británico evita informar públicamente la cantidad exacta de efectivos actualmente destinados en el Atlántico Sur alegando razones de seguridad operativa. En marzo de este año, ante una pregunta formal presentada en el Parlamento británico sobre el nivel de fuerzas existente en Mount Pleasant, el gobierno se negó expresamente a proporcionar las cifras. Lo que sí sostiene Londres es que revisa periódicamente el despliegue y que su presencia militar posee, según su interpretación, carácter “defensivo”.

    Esa caracterización resulta inevitablemente discutible desde la perspectiva argentina. Para Buenos Aires, las islas forman parte del territorio nacional ocupado ilegalmente por una potencia extranjera desde 1833, mientras que la disputa de soberanía permanece reconocida en el sistema de Naciones Unidas y la Argentina sostiene constitucionalmente que su recuperación debe realizarse respetando el derecho internacional y los intereses de los habitantes. Londres, en cambio, fundamenta su posición en el principio de autodeterminación y en el referéndum celebrado entre los habitantes de las islas en 2013. La existencia de esas posiciones contrapuestas es precisamente la razón por la que Naciones Unidas ha reclamado históricamente negociaciones entre ambos Estados.

    El elemento nuevo es que la disputa dejó nuevamente de ser exclusivamente diplomática. La próxima explotación de hidrocarburos convierte al Atlántico Sur en un espacio donde se cruzan soberanía, petróleo, rutas marítimas, proyección antártica y presencia militar. El yacimiento Sea Lion tendría recursos estimados en alrededor de 1.700 millones de barriles, una dimensión suficiente para modificar estructuralmente la economía de las islas y consolidar todavía más la ocupación británica mediante ingresos provenientes de recursos cuya explotación la Argentina considera ilegítima.

    El límite de las afinidades ideológicas

    La reacción de Johnson deja además una enseñanza política que excede la coyuntura. Durante buena parte de su carrera, Milei subordinó numerosas definiciones internacionales a afinidades ideológicas y personales: su cercanía con Trump, su admiración por Thatcher o su identificación con dirigentes conservadores europeos y británicos fueron presentadas como herramientas capaces de mejorar la inserción argentina. Pero los Estados actúan primordialmente según intereses nacionales, y Malvinas vuelve a ofrecer una demostración difícilmente más gráfica.

    Johnson puede elogiar el programa económico de Milei, compartir su discurso contra el Estado y celebrar su admiración por Thatcher. Nada de eso impide que, frente al reclamo argentino, pida más cazas, más soldados y más barcos británicos en territorio cuya soberanía reclama la Argentina. La afinidad partidaria desaparece allí donde Londres considera comprometido un interés estratégico propio.

    El episodio también obliga a administrar cuidadosamente el nuevo giro discursivo del Gobierno argentino. Milei aseguró en su cadena nacional que la Argentina no busca una resolución militar y que su estrategia continuará dentro de los canales diplomáticos. La respuesta británica, sin embargo, demuestra cómo cualquier escalada retórica puede ser utilizada por los sectores más duros de Londres para justificar una mayor militarización del Atlántico Sur. Johnson cerró su planteo recuperando una máxima de tradición militar: la paz, sostuvo, exige estar preparado para la guerra.

    Para la Argentina, el desafío es exactamente el inverso: fortalecer el reclamo soberano sin entregar argumentos para consolidar la ocupación militar que pretende cuestionar. Eso supone recuperar capacidad diplomática, construir apoyos internacionales, impedir jurídicamente la explotación unilateral de recursos y sostener una política de Estado consistente en el tiempo. Porque la respuesta de Boris Johnson acaba de recordarlo con una claridad brutal: detrás de las sonrisas, los elogios y las coincidencias ideológicas, cuando Londres escucha la palabra Malvinas, responde todavía pensando en términos de poder, recursos y control territorial.

     

  • COVID-19: Provincia y Municipios diseñan estrategias conjuntas

    El Intendente Marcelo Orazi participó el sábado del encuentro virtual convocado por la Gobernadora Arabela Carreras para analizar la situación epidemiológica por COVID-19 de la última semana. En el encuentro estuvieron presentes los jefes comunales de la provincia y funcionarios del gabinete provincial. En la oportunidad, el Ministro de Salud Fabián Zgaib informó los indicadores…

  • Propuestas que acompañan ‘Vendimia Celebra 2021’

    La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina invita a participar de las actividades que se realizarán en adhesión a ‘Vendimia Celebra 2021’ que surgen del sector privado con el objetivo de acompañar el impulso turístico-productivo que refleja la actividad vitivinícola. En este marco, ‘Explora tu mundo’ a cargo de Yanina Plos EVT…

  • Nuevo gesto de Pullaro en favor de Angelini para la intendencia de Rosario

     

     Maximiliano Pullaro volvió a dar señales a favor del dirigente del PRO como candidato a la intendencia de Rosario por Unidos. El gobernador le otorgó un lugar central en las primeras jornadas de los Juegos Suramericanos, relegando al actual intendente, Pablo Javkin, de la comunicación del gobierno provincial.

    Los Juegos se convirtieron en el acontecimiento más importante de la gestión de Pullaro de cara a la campaña de 2027. El gobernador construyó alrededor del evento una narrativa clara: hace tres años Rosario contaba muertos y ahora cuenta medallas.

     El gobernador le otorgó a Angelini un lugar central en las primeras jornadas de los Juegos Suramericanos, relegando al actual intendente Pablo Javkin 

    Si bien, Santa Fe fue elegida como sede durante el gobierno de Perotti, Pullaro encaró las obras, el financiamiento y los créditos internacionales para hacerlo tras la recuperación de los índices de homicidios que bajaron significativamente en Rosario.

    En ese contexto, Pullaro eligió a Angelini como principal vocero del gobierno provincial en Rosario. El exdirigente de Patricia Bullrich acompañó al gobernador en las actividades oficiales y ganó una visibilidad que contrasta con el papel secundario que el equipo de pullaro le reservó a Javkin que casi no aparece en la comunicación oficial del evento.

    Conferencia de prensa del balance de la inauguración y primera jornada de los Juegos

    Este lunes, se relizó el primer balance del imponente acto de apertura a los pies del Monumento a la Bandera y de la primera jornada de competencias. En Unidos sostienen que Pullaro aprovecha a la competencia como una plataforma para instalar a su propio candidato en la ciudad más importante de la provincia.

    [Pullaro elige a Angelini para marcarle la cancha a Javkin en la pelea por Rosario]

    El gobernador siempre buscó construir una figura propia en Rosario. En un primer momento alentó a Federico Lifschitz pero el concejal nunca consiguió levantar el perfil. Incluso recibió fuertes críticas después de presentar un proyecto contra el nepotismo en el Estado siendo hijo del ex gobernador socialista que falleció en pandemia, Miguel Lifschitz.

    Después, en el pullarismo tantearon al ministro de Producción, Gustavo Puccini, uno de los hombres de mayor confianza de Pullaro. Sin embargo, el funcionario ocupa una cartera especialmente sensible en momentos en que la industria, el comercio y la construcción atraviesan una fuerte caída por el modelo económico de Milei. Además, dirigentes de Unidos dijeron a LPO que no lo veían entusiasmado con una candidatura a intendente.

    A partir de allí, comenzó a crecer Angelini. Tras dejar el gobierno de Milei y sumarse al gabinete provincial, el exfuncionario de Bullrich recuperó protagonismo dentro del PRO y quedó integrado al círculo político de Pullaro.

     

  • COVID-19: Medidas vigentes hasta el 16 de julio

    La Municipalidad de Villa Regina adhiere a la Resolución N° 4989 del Ministerio de Salud de Río Negro que dispuso extender las medidas sanitarias destinadas a contener los contagios de COVID-19 hasta el 16 de julio, inclusive. Se establecieron algunas modificaciones con respecto a las restricciones anteriores. Entre otras cosas, la cartera sanitaria provincial habilitó…

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