Luego de las reuniones mantenidas por el gobierno provincial, las cámaras empresariales y los jefes comunales de Río Negro, entre ellos el Intendente Marcelo Orazi, se conoció el decreto de la Gobernadora Arabela Carreras que establece que no habrá variaciones en las medidas de control de circulación y actividades en la provincia.
De esta manera, en Villa Regina está en vigencia el Decreto 49/21 firmado por el jefe comunal la semana pasada.
En la medida provincial, la Gobernadora dio facultad al Ministerio de Salud para tomar en forma coordinada con Intendentes e Intendentas, las medidas que se consideren necesarias en caso que se produzcan cambios en los parámetros sanitarios de alguna ciudad o Departamento.
En la tarde de este sábado quedó habilitado el ‘Stand de las artes reginenses Benedicta Cipolletti en el predio del Consorcio de Riego. El Intendente Marcelo Orazi acompañó la inauguración junto a la Directora de Cultura Silvia Alvarado y la museóloga Magalí Catriquir. Este espacio, coordinado por el Museo Felipe Bonoli, continuará el domingo y…
En el SUM ‘Eva Unaiche’ de barrio Nuevo, la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Villa Regina puso en marcha este jueves el ‘Curso de educación vial en mi barrio’ con el objetivo de acercar a los vecinos la realización de los trámites para obtener ‘Mi primer licencia’ y la Renovación de licencia de…
Hubo una época en la que el ferrocarril era mucho más que un medio de transporte: era la columna vertebral que conectaba pueblos, acercaba producción, generaba trabajo y permitía que miles de argentinos conocieran por primera vez una ciudad situada a cientos de kilómetros. La historia de La Trochita, el pequeño tren de la Patagonia que todavía atraviesa la estepa, permite recuperar una parte de aquel país ferroviario.
Por Redacción de NLI
Hay trenes que transportan pasajeros y trenes que terminan formando parte de la memoria de un pueblo. La Trochita, oficialmente conocida como Viejo Expreso Patagónico, pertenece definitivamente a la segunda categoría. Sus locomotoras pequeñas, sus vagones de madera y sus vías estrechas atraviesan desde hace décadas una de las regiones más extensas y despobladas del país, entre paisajes donde el horizonte parece no terminar nunca. Para muchos de los habitantes de la Patagonia, sin embargo, aquel ferrocarril no fue originalmente una atracción turística: fue durante décadas una herramienta fundamental para comunicarse, transportar producción y mantener vinculadas a comunidades separadas por enormes distancias.
Su historia también permite entender qué significó el ferrocarril para la Argentina del siglo XX y qué ocurrió cuando muchas de aquellas líneas dejaron de considerarse estratégicas.
Una línea pensada para atravesar el desierto patagónico
La construcción de La Trochita estuvo vinculada con un ambicioso proyecto ferroviario que buscaba conectar distintos puntos de la Patagonia con la red nacional. La línea finalmente vinculó Ingeniero Jacobacci, en Río Negro, con Esquel, en Chubut, atravesando cientos de kilómetros de estepa.
La particularidad estaba en su trocha: apenas 75 centímetros. De allí surgió el nombre popular de «La Trochita». Esa característica permitía utilizar curvas más cerradas y adaptar el tendido a terrenos difíciles, aunque también limitaba la velocidad y la capacidad de transporte.
El proyecto avanzó lentamente durante las primeras décadas del siglo XX. La construcción en la Patagonia implicaba desafíos enormes: largas distancias, clima extremo, escasez de infraestructura y dificultades para transportar materiales. Las vías debían avanzar por territorios donde las distancias entre poblaciones eran enormes y donde una tormenta podía aislar completamente una formación.
Finalmente, el servicio comenzó a funcionar en la década de 1940, integrando comunidades que hasta entonces dependían de caminos precarios y de medios de transporte mucho más lentos.
Para las poblaciones de la región, la llegada del tren significó mucho más que disponer de un nuevo servicio. Permitió trasladar lana y otros productos, transportar alimentos y mercaderías, facilitar viajes hacia centros urbanos y sostener vínculos familiares y comerciales. En lugares donde las distancias podían convertirse en verdaderas barreras, el ferrocarril funcionaba como una forma concreta de integración territorial.
Cuando cerrar una línea significaba aislar una región
Durante buena parte del siglo XX, el ferrocarril argentino cumplió una función que excedía ampliamente la rentabilidad inmediata. Las líneas conectaban regiones productivas, acercaban servicios y contribuían a poblar territorios alejados de los grandes centros urbanos.
Esa lógica comenzó a cambiar con fuerza durante las últimas décadas del siglo. La expansión del transporte automotor, la transformación de las políticas económicas y las sucesivas decisiones de reducción de servicios ferroviarios provocaron el cierre de numerosos ramales. Muchas localidades que habían nacido alrededor de una estación quedaron progresivamente aisladas o perdieron una parte fundamental de su actividad económica.
La Trochita también estuvo cerca de desaparecer. En 1993, el servicio regular fue suspendido y durante un tiempo parecía que aquellas pequeñas locomotoras pasarían definitivamente a formar parte del pasado. La reacción de las comunidades locales y el interés generado por su valor histórico y cultural contribuyeron a evitar su desaparición completa.
El tren comenzó entonces a recorrer un camino diferente: dejó de ser solamente una herramienta de transporte cotidiano y empezó a convertirse también en patrimonio histórico y atractivo turístico.
Pero reducir su historia al turismo sería injusto. La Trochita sobrevivió porque detrás de sus vías había una memoria colectiva. Para muchas familias patagónicas, el tren estaba asociado con viajes, trabajo, encuentros y acontecimientos fundamentales de sus vidas.
Una locomotora como memoria de otro modelo de país
Actualmente La Trochita es reconocida internacionalmente como uno de los trenes históricos más singulares del mundo. Sus recorridos permiten conocer una Patagonia que no aparece en las fotografías tradicionales: una Patagonia atravesada por vías, estaciones pequeñas y antiguos galpones ferroviarios.
Sus locomotoras a vapor y sus vagones conservan buena parte de la estética de otra época. Pero quizá lo más valioso no sea su aspecto pintoresco, sino lo que representa.
La historia ferroviaria argentina estuvo estrechamente ligada al desarrollo económico y territorial. Allí donde llegaba el tren podían aparecer una estación, un almacén, un taller, una escuela o nuevas posibilidades comerciales. En muchos casos, la infraestructura ferroviaria fue una de las primeras formas de presencia permanente del Estado en regiones alejadas.
Por eso la desaparición de numerosos ramales no significó solamente perder un medio de transporte. También implicó modificar la estructura territorial de muchas comunidades.
La Trochita sobrevivió precisamente porque logró convertirse en memoria viva de aquel proceso. Cada viaje turístico recupera, aunque sea durante unas horas, una forma de recorrer la Patagonia que alguna vez fue cotidiana.
Mientras la locomotora avanza lentamente entre la estepa, el humo se pierde en el cielo y los vagones atraviesan pequeños puentes y estaciones, queda la sensación de estar observando algo más que una pieza de museo. Es un fragmento de la Argentina ferroviaria que todavía funciona.
Y quizás allí esté su mayor valor. Porque un país también se construye con caminos, vías y estaciones. Se construye cuando una persona que vive a cientos de kilómetros de una gran ciudad puede acceder a ella; cuando un productor puede sacar su mercadería; cuando un pueblo deja de estar aislado. La Trochita no es solamente un tren antiguo que sobrevivió al tiempo: es el testimonio de una idea de integración territorial que alguna vez tuvo al ferrocarril en el centro del proyecto nacional.
La detención de Alejandro Falcón, hasta hace unos días el jefe de Drogas Peligrosas de la Policía Federal en Córdoba desató un escándalo en la fuerza. Aunque también tiene un impacto de relevancia en la política; particularmente en la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Falcón era el titular de la compleja división de la Federal en Córdoba y terminó detenido en un pabellón de la cárcel de Bouwer acusado de distintos delitos. Los más curiosos, el robo de dinero a un automovilista que estaba siendo requisado cuando Falcón llegó al lugar; pero uno aún más llamativo: el robo de dos cachorros de perro pitbull que sustrajeron en un allanamiento que le habían realizado a un joven cultivador de marihuana.
A los días de haber sido liberado, el joven reclamó la ausencia de sus animales radicando una denuncia en la Justicia federal lo que disparó la investigación del fiscal federal Maximiliano Hairabedián.
Lo que motorizó el resto de la pesquisa que derivó en la detención de Falcón, quien hasta hace unos días dividía su tiempo entre uno de los despachos más pesados de la Federal en Córdoba y las visitas a su novia en la provincia de Santa Fe. De hecho, en Santa Fe también ocurrió un oscuro episodio con un jefe de la Federal enviado por Monteoliva.
Monteoliva se está mandando sola con esto de su candidatura a diputada nacional. No consultó a Patricia y eso no cae bien.
Monteoliva, que no tuvo un buen invierno por frases como, por ejemplo, la señalada acerca de la bandera de Malvinas en la previa de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra fue notificada de la situación a horas de hacer un desembarco en la capital cordobesa.
El presidente de La Bolsa de Córdoba, Manuel Tagle.
Invitada por la Bolsa de Comercio que lidera el empresario neolibertario Manuel Tagle y que sirve habitualmente como plataforma para dirigentes del armado de Javier Milei, la integrante del Gabinete nacional estará en su provincia en el almuerzo de la entidad el próximo lunes.
Pero, esta situación deriva un hecho que caldea la previa del arribo de la sucesora de Patricia Bullrich.
Y aquí, especialmente, radica otra particularidad del episodio. En Córdoba hablan de una eventual candidatura a diputada nacional de Monteoliva, estrategia para la cual no habría consultado a la senadora y situación que habría generado el enojo de la jefa de bloque del oficialismo en la Cámara alta.
«Monteoliva se está mandando ella. No consultó a Patricia y eso es lo que no cae bien. Encima, ahora con esto, no es una buena señal en la previa del almuerzo en la Bolsa», señaló a LPO una persona que conoce detalles de la relación entre las dos mujeres que traspasaron el mando en Seguridad.
Es el segundo hecho en un par de meses en el que Monteoliva queda en el ojo de la poléimca por el accionar de la Federal en el interior. En junio el gobierno entró en alertatras el asesinato de un policía que mandó para reforzar la seguridad de Rosario, tal como adelantó LPO.
La Municipalidad de Villa Regina informa que a partir de mañana martes 12 de enero el horario de atención al público será de 7,30 a 13. Difunde esta nota
Por razones epidemiológicas y de protección de la salud colectiva, el Ministerio de Salud de Río Negro resolvió hoy prorrogar el cordón sanitario en Choele Choel, a partir de las 8 del día 29 de abril y hasta las 24 horas del 6 de mayo. Se trata de una medida preventiva, excepcional y temporaria, que…
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