El área Mujer y Diversidad de la Municipalidad de Villa Regina firmó con la Universidad Nacional del Comahue el convenio marco que va a posibilitar la capacitación para los empleados municipales de la implementación de la Ley Micaela (Ley Nº 27.499).
Objetivo de la capacitación:
Trabajar específicamente en la incorporación de la transversalidad de género en las políticas públicas locales en pos de la reducción de las desigualdades entre mujeres diversas y hombres. En este sentido, se establece la capacitación obligatoria en temas de género y violencia contra las mujeres de todas las personas que se desempeñan en la función pública.
Otro de los propósitos es desarrollar trabajos conjuntos de interés para ambas instituciones, para la comunidad y para entidades con o sin fines de lucro y en común acuerdo con todas las partes y con la participación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
En las últimas horas se vitalizaron videos de la ruta nacional 151 en Río Negro que dan cuenta de la crisis total en infraestructura tras casi tres años sin obra pública. Las imágenes muestran un asfalto casi inexistente y un sin fin de pozos que hacen ir a los camiones a velocidades mínimas.
La ruta nace en Cipoletti y avanza hacia el norte de Río Negro para atravesar el oeste de La Pampa hasta la localidad de Santa Isabel, casi al límite con San Luis.
Alberto Weretilneck, un gobernador aliado al gobierno de Javier Milei, presentó en los primeros días de julio un amparo para que Vialidad Nacional intervenga en el ruta. La presentación judicial fue acompañada por la Defensoría del Pueblo, los intendentes de Catriel, Campo Grande, Contralmirante Cordero, Cinco Saltos y Cipolletti, y por cámaras empresariales de esas localidades.
El pedido del gobernador es que la Justicia exija al gobierno libertario un plan inmediato de mantenimiento, señalización y bacheo, y ordene la reparación completa de los 150 kilómetros que unen Cipolletti con el límite con La Pampa.
«Estamos viviendo la peor época de abandono de las provincias por parte de la Nación desde la recuperación democrática. Mientras el 85% de los impuestos que pagamos se quedan en Buenos Aires, no hay ni un peso que vuelva en rutas, subsidios al transporte o viviendas», dijo Weretilneck.
El desastroso estado de la ruta obstaculiza varios servicios esenciales. Por caso, en los primeros seis meses del año más de 576 traslados sanitarios se hicieron en ese tramo. En tanto, más de 10.000 estudiantes y 2.300 docentes de 70 escuelas utilizan a diario esa ruta para acceder a la educación.
Estamos viviendo la peor época de abandono de las provincias por parte de la Nación desde la recuperación democrática. No hay ni un peso que vuelva en rutas, subsidios al transporte o viviendas.
Además, el estado del camino impacta directamente en actividades estratégicas como la fruticultura, la minería, el turismo y la industria hidrocarburífera, de la que depende el 72% del petróleo y el 42% del gas del país.
«Casi tres años sin obra pública. Única nación en el planeta con este modelo. Milei gobierna el octavo país más grande del mundo y no construyó un solo kilómetro de ruta durante su mandato», dijo este lunes el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis. «Van a dejar este país intransitable, con familias destrozadas por accidentes evitables y producciones completas sin poder transportarse», dijo y agregó que reconstruir esa ruta será cuatro veces más caro que haberla reparado en su momento.
Los trabajadores del colectivo cinematofráfico nacional se autoconvocaron a realizar una protesta frente al INCAA para exigir la renuncia del director del Instituto, Luis Puenzo. Al respecto Javier Diment, director de cine, dió una entrevista a “Regreso 770” sobre el conflicto en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. “Hay un montón de cuestiones…
ESTE FIN DE SEMANA, EN EL MARCO DEL PROGRAMA FEDERAL REACTIVAR ESCENAS, LAS SALAS DE LA HORMIGA CIRCULAR SE ACTIVAN CON ESPECTÁCULOS. EL SÁBADO 14, DESDE 21 HS. EN SALA DOS «HALL DE LA HORMIGA»;EL GRUPO, ORIUNDO DE LAS GRUTAS, PRESENTA:«CRUDO, HUMOR EN BRUTO».TEATRO DE IMPROVISACIÓN, DE INTERVENCIÓN E INTERACTIVO.PARA REIR Y PENSAR. LAS RESERVAS PUEDEN REALIZARSE…
Argentina llegó a construir uno de los aviones a reacción más avanzados de su época, pero una combinación de cambios políticos, decisiones económicas y falta de continuidad estratégica impidió que aquel proyecto se transformara en una industria aeronáutica permanente.
Por Redacción de NLI
En una Argentina que todavía buscaba definir su lugar en el mundo de la posguerra, un grupo de ingenieros, técnicos y trabajadores industriales imaginó algo que parecía imposible: que el país pudiera competir en uno de los campos tecnológicos más sofisticados del siglo XX. No se trataba solamente de fabricar un avión, sino de demostrar que una nación periférica podía desarrollar conocimiento propio, formar especialistas y construir una capacidad industrial vinculada a la defensa y a la producción de alta complejidad. Ese sueño tuvo un nombre: Pulqui II, un proyecto aeronáutico que durante algunos años colocó a la Argentina entre los pocos países capaces de diseñar un caza a reacción moderno.
Cuando Argentina quiso entrar al mapa de la tecnología aeronáutica
A comienzos de la década de 1950, el mundo estaba atravesado por una revolución tecnológica. La Segunda Guerra Mundial había acelerado el desarrollo de los motores a reacción y las principales potencias comenzaban a abandonar los aviones tradicionales de hélice para avanzar hacia una nueva generación de aeronaves capaces de alcanzar mayores velocidades y alturas. En ese escenario, la Argentina impulsó un programa propio desde el entonces Instituto Aerotécnico de Córdoba, una institución que concentraba conocimiento científico, formación profesional y capacidad industrial.
El proyecto contó con la participación de ingenieros argentinos y del diseñador aeronáutico alemán Kurt Tank, uno de los especialistas más reconocidos de su época, quien había trabajado en la industria alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Su llegada a la Argentina permitió incorporar conocimientos avanzados, pero el desarrollo no fue simplemente una copia extranjera: el equipo local debió adaptar diseños, materiales y procesos a las capacidades disponibles en el país.
El resultado fue el Pulqui II, un caza de ala en flecha con motor a reacción que realizó su primer vuelo en 1951. Para comprender la magnitud del proyecto hay que recordar que en aquel momento eran pocos los países que tenían la capacidad técnica para construir aeronaves de esas características. Argentina no solamente compraba tecnología: intentaba crearla.
El avión tenía prestaciones comparables con modelos que utilizaban algunas fuerzas aéreas de las grandes potencias. Su desarrollo implicaba mucho más que la fabricación de una máquina militar: requería metalurgia avanzada, ingeniería de precisión, formación de técnicos especializados y una red industrial capaz de sostener un proceso tecnológico complejo.
El proyecto que quedó atrapado entre la política y el cambio de modelo
Sin embargo, el Pulqui II nació en un momento histórico marcado por profundas disputas políticas. El proyecto formaba parte de una visión de desarrollo industrial que buscaba ampliar las capacidades del país, fortalecer sectores estratégicos y reducir la dependencia tecnológica externa. Esa concepción entró en crisis con el golpe de Estado de 1955 y el cambio de orientación política y económica que comenzó después.
Tras el derrocamiento de Juan Domingo Perón, muchos proyectos asociados al período anterior fueron revisados, frenados o directamente abandonados. El Pulqui II no escapó a esa lógica. Aunque continuaron algunos trabajos técnicos, la falta de financiamiento sostenido y de una decisión política clara hizo que el programa perdiera impulso.
El problema no fue únicamente la interrupción de un avión específico. Lo que se debilitó fue una línea de desarrollo tecnológico que podía haber permitido consolidar una industria aeronáutica nacional con capacidad exportadora y de innovación permanente. El proyecto había generado conocimientos, especialistas y experiencia acumulada, pero esa construcción necesitaba continuidad para transformarse en una política de Estado.
La historia del Pulqui II muestra una de las tensiones más profundas de la Argentina moderna: la dificultad para sostener en el tiempo proyectos estratégicos que requieren décadas de inversión, planificación y estabilidad institucional. La ciencia y la industria no producen resultados inmediatos; necesitan continuidad más allá de los cambios de gobierno.
La memoria de un sueño industrial que todavía interpela
Con el paso del tiempo, el Pulqui II quedó convertido en un símbolo contradictorio. Por un lado, representa una de las experiencias más ambiciosas de la ingeniería argentina y demuestra que existía capacidad para desarrollar tecnología de frontera. Por otro, también refleja una oportunidad perdida: la imposibilidad de transformar un proyecto exitoso en una industria consolidada.
La Argentina tuvo momentos en los que logró construir capacidades tecnológicas de primer nivel. La experiencia aeronáutica de Córdoba, el desarrollo nuclear, la producción satelital y otros campos muestran que el país contó con científicos, técnicos e instituciones capaces de competir internacionalmente cuando existió una estrategia sostenida.
El Pulqui II no debe ser recordado solamente como un avión que nunca llegó a producirse en serie. Su verdadera importancia está en la pregunta que deja abierta: qué podría haber ocurrido si un país latinoamericano hubiera mantenido durante décadas una política industrial y científica orientada a generar tecnología propia.
Más de setenta años después de aquel primer vuelo, el Pulqui II continúa siendo una historia de ambición tecnológica, talento nacional y decisiones políticas. Un recordatorio de que la soberanía no se construye únicamente con recursos naturales, sino también con conocimiento, investigación y la capacidad de imaginar un futuro propio.
Como parte de las acciones tendientes a la prevención y detección temprana de casos de COVID-19, a partir de esta semana comenzaron a realizarse en el Complejo Fitosanitario Aduanero los tests de PCR solicitados en frontera a los transportistas rionegrinos. También podrán realizarlo los choferes que tengan como destino otras provincias. El Intendente Marcelo Orazi…
Las Socorristas en Red nacen en Argentina en el año 2012 y en solo cinco años de existencia lograron instalarse en más de 50 ciudades. El crecimiento es exponencial, y proporcional al del movimiento feminista en el país. Desde el 2014 al 2017 Socorristas en Red acompañó a más de 12.500 mujeres en el proceso…
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