La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina renueva la oferta de emprendedores gastronómicos que ofrecen panificación y pastelería artesanal los fines de semana de 14 a 18 horas.
Música, dulzura y un café calentito para disfrutar el Paseo del Arroyo y la postal única que brinda la barda norte.
En esta oportunidad, acompañarán en ‘Tardes Dulces’:
-El sábado 31 ‘Dulce Sabor’ de la mano de Marlen Arrieta con variedad de opciones dulces y saladas (tartitas, pasta frola, alfajores, torta de 80 golpes)
– El domingo 1 de agosto estará Mariela Landaeta con pastelería artesanal.
La Dirección de Turismo invita a los interesados en exponer sus productos a comunicarse al 2984 904350 para conocer los requisitos y a los vecinos a acompañar y probar las delicias reginenses.
La migración es una experiencia de vida; y en los seres humanos, como en otras especies, comienza en la etapa embrionaria en lo que se ha dado a llamar: migración celular. Cuando hablamos de migración, hablamos de movimiento. Pero no son sólo las fronteras de un país que la definen, sino las necesidades, las defensas,…
Con toda la ilusión que genera en el sector más joven de la sociedad, el día 5 de enero será la llegada de los Reyes Magos. Se llevará a cabo la tradicional bajada de Melchor, Gaspar y Baltasar desde las bardas hasta el Sendero “Carlos Peralta”, para luego ser trasladados al Anfiteatro Cono Randazzo por…
El Fondo de Asistencia Laboral quedó reglamentado, pero no operativo. El Decreto 408 puso en papel el manual de uso del nuevo sistema de financiamiento de indemnizaciones, aunque prorrogó su entrada en vigencia plena hasta el 1º de noviembre de 2026. Hasta entonces, las empresas seguirán pagando las contribuciones patronales como hasta ahora. En paralelo, la Secretaría de Trabajo, ARCA, la CNV y la Secretaría de Finanzas tienen 45 días hábiles para dictar la letra chica que permita que el mecanismo funcione sin que el engranaje se trabe en la primera declaración jurada.
El FAL no elimina la indemnización. Ese es el primer punto técnico. La Ley 27.802 dice que el régimen «no modifica, sustituye ni altera» el sistema indemnizatorio vigente. El trabajador sigue teniendo derecho a cobrar lo que corresponde por la Ley de Contrato de Trabajo. Lo que cambia es la forma en que el empleador fondea ese pago. Ya no se trata sólo de sacar la plata de caja al momento del despido, sino de acumular mes a mes recursos en una cuenta financiera propia. Una alcancía con candado bursátil.
El sistema alcanza a empleadores privados. Quedan excluidas las relaciones del sector público, el régimen de la construcción de la ley 22.250 y el personal de casas particulares de la ley 26.844. El fondo puede utilizarse para pagar obligaciones vinculadas con despido, preaviso, integración del mes de despido, mutuo acuerdo, incapacidad, muerte del trabajador, fuerza mayor, quiebra y otros supuestos previstos en los artículos laborales detallados por la ley. También cubre indemnizaciones de estatutos profesionales y del régimen agrario, siempre dentro de las condiciones fijadas por la norma.
La cobertura tiene dos filtros. El primero es la registración. El FAL sólo cubre trabajadores registrados con una antigüedad mínima de 12 meses antes de la extinción laboral. No cubre trabajadores no registrados. Si la relación está registrada de manera deficiente, por ejemplo con una remuneración menor a la real, una fecha falsa o una categoría incorrecta, el fondo sólo paga según los datos declarados. Todo lo que quede por fuera de esa registración sigue siendo responsabilidad del empleador.
El segundo filtro es el período de carencia. El fondo no responde hasta que haya recibido al menos seis contribuciones mensuales completas y consecutivas. La cuenta no se activa desde el primer día. Necesita capitalizarse. El período se cuenta desde el mes calendario en que ARCA registre la integración efectiva de la primera contribución. Si una empresa despide antes de cumplir esa carencia, no puede cubrirse con el FAL. La indemnización sigue existiendo, pero debe salir de caja.
El fondo no responde hasta que haya recibido al menos seis contribuciones mensuales completas y consecutivas. La cuenta no se activa desde el primer día. Necesita capitalizarse.
El aporte mensual obligatorio será del 1% de la masa salarial para grandes empresas y del 2,5% para micro, pequeñas y medianas empresas. La base de cálculo es la misma que se usa para las contribuciones patronales con destino al SIPA. La ley también habilita al Poder Ejecutivo a subir esos porcentajes hasta el 1,5% para grandes empresas y hasta el 3% para MiPyMEs, pero sólo si lo dispone por cumplimiento de metas fiscales y con aprobación de la Comisión Bicameral de Control de Fondos de la Seguridad Social.
La clave fiscal está en que ese aporte no aparece como un costo nuevo para el empleador. Se detrae de las contribuciones patronales que ya iban a la seguridad social. El decreto reglamenta que las empresas restarán la alícuota del FAL de las contribuciones destinadas a los subsistemas de las leyes 19.032, 24.013, 24.241 y 24.714. En castellano: PAMI, Fondo Nacional de Empleo, SIPA y asignaciones familiares. Lo que antes iba directo a la caja pública ahora se desvía hacia una cuenta financiera del empleador.
La cadena tiene varios actores. Primero está el empleador, que elige la entidad habilitada. Después aparece ARCA, que recibe la declaración y deriva la contribución mensual. Luego interviene la CNV, que autoriza, regula, supervisa y sanciona a los vehículos. Y finalmente entra el mercado: sociedades administradoras de fondos, bancos, sociedades depositarias, fiduciarios financieros y ALyCs, que pueden participar en la colocación, administración, custodia y distribución del producto. El decreto no habla de una cuenta salarial. Habla de una rueda financiera completa, con regulador bursátil, patrimonios separados y activos negociables.
En el caso de los Fondos Comunes de Inversión, el dinero de las empresas se convierte en cuotapartes. La sociedad gerente administra la cartera. La sociedad depositaria custodia los activos. Las ALyCs y bancos pueden operar como canales comerciales para captar empresas y ofrecerles rendimiento, liquidez y servicio. En el caso de los fideicomisos financieros, el fiduciario recibe el patrimonio, lo separa del resto de sus bienes y lo administra con un destino exclusivo: pagar las obligaciones laborales cubiertas por el régimen. Si el fideicomiso tiene vencimiento, debe prever la renovación o migración ordenada de activos con 24 meses de anticipación
El circuito operativo arranca antes del primer pago. Cada empleador deberá elegir una entidad habilitada por la CNV, seleccionar un vehículo de inversión colectiva autorizado y abrir una cuenta individual. Esa cuenta no es por trabajador. Es por empresa. Es común para toda la nómina. La entidad asignará un identificador único, el «ID FAL», y deberá informar la cuenta bancaria del fondo o fideicomiso que recibirá las contribuciones. Después, el empleador deberá cargar ese ID FAL ante ARCA.
ARCA actuará como agente de derivación. Va a integrar el pago del FAL dentro de la Contribución Unificada de la Seguridad Social y girará la plata a la cuenta del vehículo financiero elegido. Pero el Estado no responde si la empresa no paga, si el fondo no tiene liquidez o si el saldo no alcanza. La responsabilidad frente al trabajador sigue siendo exclusiva del empleador. ARCA cobra y deriva. No garantiza. La CNV regula. No indemniza.
Si el empleador no informa un ID FAL válido, ARCA imputará los aportes y contribuciones a los subsistemas de seguridad social que correspondan, no derivará fondos al FAL y retendrá las sumas vinculadas a esa contribución sin imputación específica. Si pasa un mes desde el vencimiento y la empresa sigue sin informar el ID correcto, ARCA avisará a la CNV. La CNV podrá asignar de oficio un vehículo de inversión colectiva. Recién ahí ARCA transferirá los fondos acumulados a la cuenta individual asignada.
El Estado no responde si la empresa no paga, si el fondo no tiene liquidez o si el saldo no alcanza. La responsabilidad frente al trabajador sigue siendo exclusiva del empleador. ARCA cobra y deriva. No garantiza. La CNV regula. No indemniza.
Las entidades habilitadas podrán administrar el FAL bajo dos formatos: fondos comunes de inversión o fideicomisos financieros. En ambos casos, deberán estar autorizados y supervisados por la CNV. La cuenta del empleador será un patrimonio separado, independiente, inenajenable, inembargable y de afectación específica. No se mezcla con el patrimonio del banco, de la sociedad de bolsa ni del fiduciario. Tampoco puede ser utilizada para otros fines. Si la empresa usa los recursos para algo distinto o elige una entidad sobre la que tiene participación directa o indirecta, puede recibir una multa de hasta el doble del monto ingresado al fondo más los rendimientos.
La política de inversión también viene cerrada. Los fondos sólo podrán colocarse en instrumentos financieros o valores negociables emitidos y negociados en la Argentina. No se admiten activos cuyo subyacente esté emitido o negociado en el exterior. En la práctica, las carteras deberán combinar liquidez, cobertura y bajo riesgo relativo dentro del mercado local. El objetivo legal es que el dinero esté disponible para pagar una desvinculación, pero el camino natural conduce a letras, bonos y otros instrumentos nacionales. El Gobierno lo presenta como inversión productiva local. En la City lo leen como una nueva fuente de financiamiento al Tesoro.
El pago al trabajador también tiene procedimiento propio. Si el empleador decide usar el FAL, debe presentar una declaración jurada electrónica ante la entidad administradora. Allí tiene que informar CUIT y domicilio legal, nombre y CUIL del trabajador, datos completos de la cuenta bancaria, fecha y causa de extinción, copia del acto extintivo o acuerdo, detalle de la liquidación, mejor remuneración mensual normal y habitual, fecha de ingreso, antigüedad computable, monto a transferir y, si corresponde, carátula y número de expediente judicial o administrativo. La administradora sólo valida tres cosas: que la cuenta bancaria sea del trabajador, que el trabajador esté registrado y que la declaración jurada esté completa.
Con esos requisitos cumplidos, la entidad liquida la posición del empleador en el vehículo de inversión colectiva y transfiere el dinero a la cuenta bancaria del trabajador dentro de un plazo máximo de cinco días hábiles. Después debe reflejar el retiro en el estado de cuenta y notificar a la Secretaría de Trabajo. Pero el cálculo de la indemnización no lo hace el fondo. Lo hace la empresa. Si el monto está mal calculado, si falta plata o si la cuenta acumulada no alcanza, el reclamo vuelve al empleador. El FAL paga hasta donde llega. La diferencia no desaparece.
Miguel Simioni, presidente de La Bolsa de Rosario.
La portabilidad es otro engranaje central. El empleador podrá mudar los recursos acumulados desde una administradora a otra o desde un vehículo de inversión a otro, siempre que el destino esté autorizado por la CNV. Para hacerlo, no puede haber obligaciones pendientes de pago o, si las hay, deben quedar provisiones suficientes en la cuenta de origen. La transferencia debe cumplir los criterios que fije la CNV y comunicarse a ARCA. En los fideicomisos, además, el fiduciario deberá prever la renovación o migración ordenada de activos con al menos 24 meses de anticipación al vencimiento.
También existe una puerta de salida temporal. Si una empresa acredita que el saldo acumulado cubre las posibles contingencias laborales de su nómina según los parámetros que fijen Trabajo y Economía, podrá pedir la suspensión o interrupción de la obligación mensual de aportar. Si se concede, deja de contribuir por el plazo autorizado. Si las condiciones cambian, la Secretaría de Trabajo puede ordenar que vuelva a pagar desde el período siguiente. Es una válvula pensada para empresas con bajo riesgo de rotación, pero también puede agrandar la desigualdad entre firmas estables y empresas con alta movilidad de personal.
En caso de cese, disolución, liquidación o quiebra del empleador, la cuenta individual se extingue. Los recursos deben transferirse a una cuenta bancaria de la empresa en el país, salvo que el juez de la quiebra disponga otra cosa. Si la empresa no tiene trabajadores registrados durante seis meses continuos y no acredita reclamos laborales pendientes, también puede extinguirse la cuenta. Si hay indemnizaciones a pagar, el FAL sirve hasta donde alcanza. Si sobra, el remanente entra en la masa de la quiebra. Si falta, el trabajador conserva su crédito laboral por la diferencia.
El IERAL advirtió durante el debate que el diseño del FAL tiene «aspectos discutibles», que su costo fiscal directo se estimaba en torno al 0,5% del PIB y que su impacto neto dependía de que efectivamente generara empleo formal adicional, algo que no estaba garantizado.
Los informes técnicos marcan varios puntos críticos. El IERAL advirtió durante el debate que el diseño del FAL tiene «aspectos discutibles», que su costo fiscal directo se estimaba en torno al 0,5% del PIB y que su impacto neto dependía de que efectivamente generara empleo formal adicional, algo que no estaba garantizado. También señaló el problema de una prima fija: puede ser insuficiente para empresas con alta rotación y excesiva para firmas con planteles estables. Como alternativa, planteó un mínimo no imponible sobre la masa salarial, más simple, más focalizado y fiscalmente más acotado.
Del otro lado del mostrador, la Bolsa de Comercio de Rosario lo leyó como una oportunidad para el mercado de capitales. Con estimaciones de AXIS, calculó que el sector privado registrado reúne cerca de 6,2 millones de trabajadores, con un salario bruto promedio de 2,15 millones de pesos y una masa salarial total de 13,3 billones de pesos. Con 35% del empleo en grandes empresas y 65% en MiPyMEs, las alícuotas del 1% y 2,5% darían un flujo mensual de 263.268 millones de pesos, unos 2.179 millones de dólares anuales. Ese es el tamaño de la caja que empiezan a mirar bancos, ALyCs y sociedades administradoras.
Ahí aparece la lectura política. El FAL ordena técnicamente una cuenta de asistencia para despidos, pero lo hace con recursos que antes financiaban la seguridad social. No es plata nueva. Es una reasignación. La ANSES pierde recaudación corriente y el mercado financiero gana flujo obligatorio. Luego esos fondos deben invertirse en instrumentos argentinos. Una parte puede terminar comprando deuda del Tesoro. La operación cierra como un rulo prolijo: se debilita el ingreso previsional, se crea una caja administrada por privados y se refuerza la demanda de títulos públicos.
Por eso la comparación con las AFJP aparece al final, no al principio. El FAL no paga jubilaciones ni abre cuentas individuales por trabajador. Pero reproduce una lógica conocida: recursos de origen laboral que salen del circuito solidario y pasan a vehículos privados de administración financiera. La vieja promesa era eficiencia, capitalización y mercado. La nueva se llama previsibilidad laboral, liquidez y modernización.
Una nueva edición del pedalenado por un sueño se empieza a acercar, uno de los eventos solidarios más relevantes de la región patagónica, crece año tras año con la organización de la institución internacional Club de Leones, liderada en la ciudad por su presidente Hugo Pestrin. [wpcdt-countdown id=»20027″] En la última edición se recaudaron 187.195…
El Intendente Marcelo Orazi recibió al Ministro de Gobierno y Comunidad Rodrigo Buteler, quien confirmó la llegada del programa ‘Comunidad en Municipios’ a Villa Regina. En esta oportunidad se presentarán cuatro áreas del Ministerio de Gobierno y Comunidad y la agencia CREAR. Las actividades se desarrollarán el 1 y 2 de septiembre, de 9 a…
Los analistas asocian la caída de la imagen de Javier Milei, que en algunas encuestas llegó a su nivel más bajo, a que los datos macroeconómicos que festeja el gobierno son irrelevantes frente al bolsillo golpeado de la gente.
Los encuestadores consultados por LPO aseguran que la microeconomía es la que define las elecciones. La desaceleración de la inflación y la estabilidad del dólar podría no ser suficiente para que Milei gane un ballotage.
En contraste de esos datos macro están el aumento de tarifas celebrado de manera brutal por el nuevo vocero, la suba de transporte al doble de la inflación proyectada por el mismo funcionario y la morosidad récord. A esto se suma la crisis de empleo: el diputado peronista Guillermo Michel, que en LPO explicó el fenómeno de la peruanización de la economía argentina, dijo que entre el inicio del gobierno de Milei y hoy, más de 300.000 asalariados perdieron su empleo formal. «¿A dónde fueron? A la informalidad: +160.000 asalariados informales y +420.000 cuentapropistas informales», dijo Michel.
El propio Luis «Toto» Caputo decía, al menos hasta fin de año en privado, que el modelo liberal que implementó, que consiste en ajustar para ordenar la economía, tendría luz al final del túnel para las familias que, gracias a la estabilización, podrían tomar créditos a tasas bajas.
Pero el escenario meses después es el opuesto. Al mismo tiempo que las tasas siguen altas para contener el dólar, la morosidad se disparó en el último mes al 12,7% en bancos y casi 33% en entidades no bancarias como billeteras virtuales y otras alternativas más angustiantes como la de los usureros. Si Caputo decide bajar la tasa, se encontrará con un universo de 7 millones de argentinos que entraron al Veraz porque dejaron de pagar sus préstamos. Es decir, que el motor que tenían en el equipo económico para recuperar la micro se pinchó.
El relato para la campaña de 2027 se centrará en que Milei logró frenar la inflación que heredó de Sergio Massa y Alberto Fernández. Pero los analistas estiman que ese relato puede ser insuficiente si la micro no levanta.
Si uno proyecta estas condiciones económicas hacia adelante, podría haber dificultades para que Milei convenza a la gente de que el rumbo es el correcto, aún con buenos datos macro; la sensación de insatisfacción política que desprenden las encuestas hace difícil pensar que pueda juntar el 50 más uno.
Lucas Romero, director de Synopsis Consultores, dijo a LPO que «la microeconomía es lo que está explicando las encuestas, porque estas no parecen sintonizar con la macro, sino con la micro -en un contexto no competitivo, vale aclararlo-«.
La pregunta que se hace Romero es cómo va a evolucionar la micro. «Si uno proyecta estas condiciones económicas hacia adelante, podría haber dificultades para que Milei convenza a la gente de que el rumbo es el correcto, aún con buenos datos macro; la sensación de insatisfacción política que desprenden las encuestas hace difícil pensar que pueda juntar el 50 más uno», dice el titular de Synopsis en referencia a un eventual ballotage.
Cristian Buttié, de CB Global Data, dijo a LPO que «desde ya que la estabilidad macroeconómica representa un activo del gobierno comparado a lo que era la inestabilidad que tenía la gestión anterior, pero el voto realmente es cuantitativo y, en ese sentido, lo que le llega al bolsillo de la gente es lo que realmente importa».
«Que hasta el momento Milei esté en 36, 37 o 38 puntos de aprobación -dependiendo de la coyuntura- es porque claramente la macro es irrelevante frente a las urgencias de la microeconomía, que es la economía de bolsillo», dijo el encuestador.
Buttié puso el ojo en el Conurbano, el área más afectada por el cierre de empresas, comercios y por la morosidad que en algunos distritos como Florencio Varela rozó el 40 por ciento según datos que brinda el propio Banco Central.
«El dato, que lo venimos siguiendo de cerca, es la imagen del presidente en el Conurbano bonaerense, que es donde peor le va a nivel nacional (creo yo solamente superado por la provincia de Santiago del Estero)», dijo el titular de CB Global Data. «En el tercer cordón del conurbano la imagen de Milei es muy baja. Está claro que es esa microeconomía la que erosiona el capital político que pudo haber conseguido el presidente, un desgaste que se fue dando paso a paso. Ese es el gran desafío: que la micro se reactive para que el votante no termine teniendo a Milei como su ‘mal mayor'», dijo.
Desde ya que la estabilidad macroeconómica representa un activo del gobierno comparado a lo que era la inestabilidad que tenía la gestión anterior, pero el voto realmente es cuantitativo y, en ese sentido, lo que le llega al bolsillo de la gente es lo que realmente importa.
Romero dijo que a Milei le puede alcanzar para ser competitivo aun no recuperando todo lo que el ingreso disponible tenía en el bolsillo de la gente en el 2023: «la sensación de mejora puede construir otra perspectiva de futuro», dijo.
«Habrá que ver cómo llega esto al año electoral: si los salarios van a seguir recuperándose, aunque recuperen poco, puede cambiar la perspectiva. Me parece que vamos a retomar el concepto de la ‘teoría de las perspectivas’ de Kahneman, que decía que estamos influidos por la experiencia inmediata anterior. Y la experiencia inmediata anterior es que si vos ves que el salario se viene recuperando, eso te puede ayudar a pensar que el rumbo es el correcto, aún con el salario deprimido», estimó el titular de Synopsis.
El politólogo Marcos Novaro, por el contrario, dijo a LPO que «la distinción entre la macro y la micro es un poco abusiva». «En la realidad la economía es una sola: si anda bien, anda bien, y si anda mal, anda mal», dijo.
La otra cuestión que debaten los analistas es si la combinación de microeconomía golpeada con casos de corrupción puede ser un yunque para el gobierno. El relato de la estabilidad es una idea que tuvo que apurar Santiago Caputo tras el caso Adorni. El asesor estrella dice en privado que el ex jefe de gabinete les hizo perder el atributo anticasta y que Milei hoy es un político más.
El caso de Adorni tuvo un rechazo inédito en las encuestas: la última que recibieron en el gobierno dio un 80% de respuestas negativas. Es difícil encontrar fenómenos de la política que hayan tenido semejante nivel de rechazo.
«La imagen de Milei cayó hasta 20 puntos por lo de Adorni», dijo Alejandro Catterberg, de Poliarquía, a Radio Rivadavia. Es una caída similar a la que tuvo Alberto Fernández tras el escándalo de la foto de Olivos. En ese momento, los sondeos de Management & Fit detectaron que un 22,3% de las personas que planeaban votar al oficialismo manifestaron que cambiarían o revisarían su voto debido al festejo del presidente en plena pandemia.
Para Novaro, los planes del oficialismo se vienen fortaleciendo tras la resolución del caso Adorni con la llegada de Diego Santilli y la ampliación de la coalición oficialista. «Ver a todos los gobernadores yendo a la Casa Rosada a la asunción de Santilli y sacándose fotos sonrientes es espectacular. Eso le da al Gobierno un blindaje político que también consolida la confianza económica», apuntó.
Novaro prevé un escenario electoral con menos incertidumbre que los anteriores. Con un electorado que prefiere la normalización económica a pesar de los costos que viene pagando, el politólogo cree que la Rosada y los gobernadores aliados buscarán un esquema de beneficio mutuo: «Vamos a una elección donde todos los actores principales buscan certidumbre y apuestan a una reelección generalizada el año que viene», dijo.
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