El Intendente Marcelo Orazi obtuvo la aprobación de la construcción de un nuevo Centro de Desarrollo Infantil (CDI) perteneciente al programa Red de Infraestructura del Cuidado que lleva adelante el Ministerio de Obras Públicas en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
En este sentido el Gobierno Nacional evaluó el nivel de factibilidad de lotes y servicios que provee el Municipio y financiará la construcción de los espacios con una superficie de 220 metros cuadrados que podrán albergar a casi 50 niños y niñas para asistencia nutricional, estimulación temprana y psicomotricidad.
El municipio será el responsable de solventar y garantizar la sostenibilidad con presupuesto propio y contar con los recursos humanos necesarios para su operatividad y mantenimiento.
Recordemos que en su discurso de apertura de sesiones del Concejo Deliberante el Intendente Orazi había adelantado que en Villa Regina se iba a construir uno de los 300 CDI anunciados por el Gobierno Nacional, con una inversión estimada de $33 millones.
El Digesto web del Municipio no funciona desde hace más de un año. El 3 de enero del 2020 mediante nota, el director del área de prensa del municipio Marcel Rhomeck cedió la responsabilidad de la actualización del digesto municipal a la presidencia del CD, en todo el 2020 el digesto estuvo caído, no existe….
En el marco de los ‘Domingos de Plaza’ este fin de semana habrá una propuesta que combina el espíritu solidario y el arte de dos niñas de la ciudad. Con el nombre de ‘Trocitos de arte’, Francisca y Zoe regalan una dulce melodía y un dibujo a cambio de una bolsita de alimento para los…
Este domingo se llevó a cabo en el polideportivo Cumelen una nueva competencia de básquet 3×3, en este caso el último del año organizado por @3x3basquetregina con el apoyo de la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina. En este último torneo, al igual que en los anteriores, se debió limitar el cupo…
La decisión del gobierno de Milei de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud no puede leerse como un gesto aislado ni como una mera diferencia técnica. Se trata de un movimiento político de alto impacto que redefine el posicionamiento internacional del país y abre interrogantes profundos sobre el rumbo del sistema sanitario nacional.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
Una salida que excede lo sanitario
La oficialización del retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud marca un punto de inflexión en la política exterior y sanitaria del país. No se trata simplemente de abandonar un organismo internacional, sino de romper con un entramado de cooperación global construido durante décadas, en el que la Argentina había tenido una participación activa, tanto en la articulación de políticas como en el acceso a recursos estratégicos.
La OMS no es una estructura burocrática más dentro del sistema internacional. Es el espacio donde se coordinan respuestas ante emergencias sanitarias, donde se comparten datos epidemiológicos en tiempo real y donde se definen estrategias conjuntas frente a amenazas que, como quedó demostrado durante la pandemia, no reconocen fronteras. Salir de ese esquema implica, en los hechos, correrse de una red de contención global en materia de salud.
Lo que queda expuesto, entonces, es que la decisión no responde únicamente a cuestionamientos técnicos o a diferencias puntuales, sino a una concepción más amplia sobre el rol del Estado y el lugar de la Argentina en el mundo.
Alineamiento internacional y lógica ideológica
En este punto es donde la medida adquiere una dimensión más profunda. La salida de la OMS no ocurre en el vacío, sino en un contexto de redefinición de alianzas internacionales donde el gobierno de Milei ha mostrado una clara inclinación hacia ciertos liderazgos globales. En particular, la coincidencia con la postura adoptada previamente por Donald Trump no pasa desapercibida y funciona como una clave interpretativa central.
Más que una decisión autónoma basada en un diagnóstico sanitario propio, la medida parece inscribirse en una lógica de alineamiento político-ideológico con corrientes que cuestionan los organismos multilaterales y promueven una visión más unilateral de las relaciones internacionales. En ese marco, la salud pública queda subordinada a una narrativa más amplia que prioriza la ruptura con estructuras globales en nombre de una supuesta soberanía.
Sin embargo, la paradoja es evidente. En un mundo interdependiente, donde los virus circulan con la misma velocidad que las personas y los bienes, la cooperación internacional no debilita la soberanía: la fortalece. Renunciar a esos espacios no implica ganar autonomía, sino perder herramientas.
El impacto real: un sistema más expuesto
La discusión pública ha estado atravesada por argumentos oficiales que apelan a la crítica de la gestión internacional de la pandemia y a la necesidad de recuperar márgenes de decisión propios. Pero más allá del discurso, lo cierto es que la salida de la OMS tiene consecuencias concretas que no pueden soslayarse.
El sistema de salud argentino, ya tensionado por recortes presupuestarios y reconfiguraciones institucionales, pierde con esta decisión acceso a circuitos clave de cooperación, financiamiento y provisión de insumos. En contextos de emergencia, donde la rapidez en la respuesta es determinante, quedar fuera de esos canales puede significar una diferencia sustancial en términos de capacidad de acción.
La experiencia reciente del dengue, con brotes de magnitud histórica, dejó en evidencia la importancia de contar con redes de información y coordinación internacional. En ese escenario, la salida de la OMS no aparece como un gesto abstracto, sino como una decisión que puede tener efectos tangibles sobre la vida cotidiana de la población.
Un modelo de país en discusión
Lejos de ser un hecho aislado, el retiro de la OMS se inscribe en un proceso más amplio de transformación del rol del Estado. La reducción de políticas públicas, la desarticulación de programas sanitarios y el ajuste sobre áreas sensibles configuran un escenario en el que la salud deja de ser concebida como un derecho garantizado colectivamente para pasar a depender, cada vez más, de lógicas individuales o de mercado.
En ese contexto, la ruptura con organismos multilaterales refuerza una tendencia hacia el aislamiento, no sólo en términos diplomáticos, sino también en términos de capacidades concretas. La Argentina no sólo se aleja de un espacio de cooperación, sino que lo hace en un momento histórico en el que el resto del mundo, tras el impacto del COVID-19, avanza en sentido contrario, fortaleciendo los mecanismos de articulación global.
La pregunta que subyace es qué modelo de país se está construyendo. Uno que se integra a redes internacionales para potenciar sus capacidades, o uno que opta por retraerse en nombre de una autonomía que, en la práctica, puede traducirse en mayor vulnerabilidad.
Más que un gesto, una señal de rumbo
La salida de la Organización Mundial de la Salud funciona, en definitiva, como un síntoma de un cambio de época en la política argentina. No es sólo una decisión administrativa ni un desacuerdo puntual, sino una señal clara de hacia dónde se orienta el proyecto de país que impulsa el gobierno.
En ese marco, la salud pública queda atravesada por una tensión cada vez más evidente entre la lógica del derecho y la lógica del alineamiento político. Y cuando esa tensión se resuelve en favor de esta última, las consecuencias no se miden únicamente en términos diplomáticos, sino en la capacidad concreta del Estado para proteger a su población.
El retroceso no es sólo institucional. Es, sobre todo, una advertencia sobre los riesgos de tomar decisiones estratégicas en función de afinidades ideológicas antes que de las necesidades reales de la sociedad.
Por Resolución del Ministerio de Salud de Río Negro se establecieron medidas sanitarias restrictivas y extraordinarias en San Carlos de Bariloche a partir de las 8 del jueves 23 de abril de 2020. Las medidas (que se enumeran en la Resolución anexa) se prolongarán hasta las 24 horas del día 30 de abril próximo, y…
El Festival de Arte del programa Maratón Cultural, organizado por la Secretaria de Estado de Cultura de Rio Negro y la Municipalidad de Cipolletti, tendrá lugar el 22, 23 y 24 de octubre en el Complejo Cultural de Cipolletti. Ya se pueden retirar las entradas gratuitas por la boletería del Complejo Cultural de Cipolletti, ubicado…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.