Sociedad

  • Las tres decisiones de Milei que agravaron los incendios de la Patagonia

     

    El fuego avanza sin control en la Patagonia y tres decisiones de Javier Milei contribuyeron a agravar la situación. El desfinanciamiento de Parques Nacionales, el abandono de un proyecto clave que estaba finalizado al 80% y la negación del cambio climático quitaron capacidad de prevención y respuesta ante la tragedia.

    Para coordinar los 39 parques nacionales de la Argentina, el gobierno libertario eligió a un arquitecto que venía de administrar los trenes del estado y sin ninguna experiencia en conservación de recursos naturales.

    Sergio Martín Álvarez reemplazó a mediados de 2025 a Cristian Larsen, ex yerno de Hernán Lombardi que tampoco tenía conocimiento del sector, sino que se especializa en derecho tributario.

    Álvarez fue nombrado ad honorem y no puso ninguna objeción al recorte de fondos para Parques. En 2025 la poda de recursos había sido de 68,9% en términos reales respecto de 2023. Para 2026 la situación siguió agravándose: el gobierno dispuso un aumento del 0,08% que no logró compensar el desfinanciamiento e implicó una caída de 28,5%. El presupuesto para 2026 es de 111.459 millones de pesos.

    Cumbre de los gobernadores de la Patagonia para exigirle a Milei que declare la emergencia nacional por los incendios

    Álvarez tampoco criticó la disolución del «Fideicomiso Financiero y de Administración para la administración del ‘Fondo Nacional del Manejo del Fuego'», que dejó sin recursos al Plan Nacional de Manejo del Fuego. Ese dinero pasó a manos del Ministerio de Seguridad que en ese entonces conducía Patricia Bullrich.

    En diciembre, tras los primeros focos, varias cámaras empresarias de la Patagonia denunciaron a Álvarez por negligencia y reclamaron su renuncia. Hoy son 35 mil las hectáreas incendiadas en Chubut.

    Ante la catastrófica situación, el Parque Nacional Los Alerces fue intervenido el sábado 24 de enero. Los incendios de la zona comenzaron entre el 6 y el 8 de diciembre y se habrían originado por un rayo. Sin embargo, el fuego fue detectado recién el 9 de diciembre.

    Los pobladores de la zona denunciaron penalmente a los principales funcionarios de Los Alerces. Aseguran que desplegaron una dotación muy limitada para combatir el incendio de solo 30 brigadistas. Además, descartaron la participación de guardaparques especializados que estaban disponibles para intervenir.

    Milei también desactivó el proyecto Comando Unificado para combatir incendios forestales en la Patagonia que incluye a Río Negro, Neuquén y Chubut. Se trata de otra cuestión clave a la hora de controlar el fuego.

    El plan preveía cámaras de detección de incendios desarrolladas por INVAP, un avión observador equipado con tecnología infrarroja que podía ser utilizado por las provincias miembro, camiones cisterna, maquinaria vial y también drones policiales para el monitoreo aéreo.

    El proyecto había comenzado bajo el gobierno de Alberto Fernández y estaba listo en un 80%. Pero Milei decidió discontinuar los recursos y fueron las provincias quienes debieron financiarlo con recursos propios sin llegar a concretar el plan original.

    La tercera decisión del presidente que perjudicó el combate del fuego es ideológica. Está vinculada al negacionismo del cambio climático: la Patagonia se seca y en los últimos años disminuyeron entre 30% y 40% las precipitaciones en las altas cumbres según un informe del INTA.

    El déficit hídrico lleva 15 años y se nota en el paisaje. La cuestión no solo afecta las represas, sino que la falta de lluvias volvió más seco el sotobosque, que está a merced de fenómenos naturales o incendios intencionales.

    El descreimiento en el cambio climático, del que Milei se jactó en la cumbre de Davos del año pasado, imposibilitó políticas eficientes de prevención del fuego. 

     

  • Los libertarios se suben a las redadas anti inmigración, justo cuando Trump retrocede ante el desastre de Minneapolis

     

    Los libertarios buscan subirse a las redadas anti inmigrantes para copiar a Donald Trump pero justo cuando el presidente de Estados Unidos tuvo que descabezar a la policía migratoria tras la rebelión en Minneapolis que dio vuelta el mundo.

    El ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Trump, ya mató a tres personas en la ciudad del estado de Minnesota en lo que va de enero.

    El impacto que generaron esos episodios en la imagen mundial de Trump lo llevaron a a remover al comandante de la Patrulla Fronteriza en Minneapolis, Gregory Bovino.

    A contramano del retroceso de Trump, el gobierno de Javier Milei buscó subirse a la ola anti-inmigratoria. La ministra de Seguridad, Alejandra Montoeliva, se filmó para anunciar que casi 5.000 extranjeros fueron expulsados del país o rechazados en los últimos dos meses. 

    Iñaki Gutiérrez, el influencer más cercano a Milei, se grabó desde un escondite para pedir la expulsión de «ilegales», un término usado en Estados Unidos y en los doblajes mexicanos de las películas de narcotraficantes.

    La búsqueda de los libertarios por subirse a cada cosa que hace Trump se choca de frente con las estadísticas locales.

    La realidad Argentina no puede ni siquiera compararse con la norteamericana en materia de inmigración. Argentina registra el menor número de inmigrantes en 100 años.

    Según el Censo Nacional de Población 2022 del INDEC, en Argentina residen 1.933.463 personas nacidas en otros países, lo que representa alrededor del 4,2% de la población total. Se trata del piso histórico de inmigrantes en un siglo. El año 1929 fue el techo histórico de inmigración, cuando uno de cada tres habitantes de la Argentina era extranjero.

     

  • Tierra del Fuego o la Groenlandia del Sur

     

    El avión Boeing C 40 Clipper de la Fuerza Aérea norteamericana despegó de la Base Conjunta Andrews, cerca de Washington, el viernes 23 de enero a las 18.06. Casi todas las autoridades oficiales guardaron silencio sobre su recorrido. A las 22.12 aterrizó en San Juan de Puerto Rico, y a las 23.36 despegó nuevamente, para arribar a las 8.40 del sábado 24 a Buenos Aires. A las 11.22 del domingo 25 llegó a Tierra del Fuego, donde fue fotografiado en plena pista. La imagen se viralizó a los pocos minutos. Y también el misterio.

    ¿Quiénes venían en el avión? No fue la primera llegada de una comitiva estadounidense sin aviso a la provincia. A falta de información oficial, tanto de la Nación como de la Provincia, reconstruimos artesanalmente el paso a paso de la delegación. 

    Eran veintitrés personas: siete miembros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos (pertenecientes al comité bipartidario de Energía y Comercio), cuatro funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Argentina (uno de ellos un traductor), y el resto familiares de los congresistas, asesores en temas ambientales y un médico. Entre los senadores estaba Morgan Griffith, figura central del Comité, influyente republicano y representante del noveno distrito de Virginia.

    Sin que casi nadie supiera de la visita, la comitiva visitó el Parque Nacional Tierra del Fuego, ícono de la oferta paisajística del Fin del Mundo. Después almorzó en la ex hostería Alakush, situada dentro del área natural protegida, y por la tarde regresó al centro para alojarse en el hotel Las Hayas.

    La única comunicación de un organismo oficial la dio la embajada norteamericana, que rompió el misterio con un escueto comunicado. Allí se habló de reuniones con funcionarios y científicos para “abordar la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica”.

    Pero la reunión fue privada, en otro hotel de las afueras de Ushuaia el lunes 26, y los organismos invitados se despegaron uno por uno de cualquier vínculo con la organización. La Universidad Nacional de Tierra del Fuego (Untdf) admitió una invitación y envió cuatro representantes, mientras que desde el Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic, dependiente del Conicet) explicaron que “algunos investigadores acudieron pero por interés propio”. Fueron tres del organismo. Es decir que los siete congresales y sus colaboradores se reunieron con solo siete personas de la provincia, varias de las cuales dijeron haber ido a título personal. 

    El encuentro duró cerca de una hora y el temario fue “muy básico” para la magnitud del traslado y de la logística, dijeron fuentes que estuvieron allí. “No pareció que ese hubiera sido el objetivo central del viaje”, agregaron.

    Solo la senadora nacional por Tierra del Fuego, Cristina López (Fuerza Patria) se dio por enterada de lo ocurrido y en un comunicado pidió explicaciones al Gobierno nacional. Se quejó de la nula información oficial y de la falta de intervención del Congreso para autorizar la actividad.

    El encuentro duró cerca de una hora y el temario fue “muy básico” para la magnitud del traslado y de la logística, dijeron fuentes que estuvieron allí.

    Sin más, el avión se fue de Ushuaia en las primeras horas del martes 27 y a las 9.30 aterrizó en Neuquén. La delegación tenía previsto recorrer el yacimiento de Vaca Muerta. 

    Desinformación y sospechas 

    Mientras los congresistas norteamericanos preguntaban sobre la clase de aves que hay en Tierra del Fuego y la importancia de la ubicación geográfica de la isla, sin mayores detalles, la mayoría de la población fueguina vinculaba la llegada de la delegación del gobierno de Estados Unidos con otro episodio ocurrido cinco días antes: la intervención federal del puerto de Ushuaia.

    “Qué casualidad, intervienen el puerto y de inmediato viene una delegación del gobierno con intereses geopolíticos en la zona”. Con más o menos euforia, mensajes de este tipo se replicaron durante todo ese fin de semana en redes sociales y charlas de café. 

    Pero este clima no es nuevo. En Tierra del Fuego hace meses que rondan la desinformación y las sospechas sobre las operaciones estadounidenses en la zona. Habría que preguntarse por qué. Acaso las suspicacias hayan empezado en abril de 2024, cuando el presidente Javier Milei llegó de madrugada a la ciudad de Ushuaia. Fue para participar de un acto junto a la generala y entonces jefa del Comando Sur de las fuerzas armadas estadounidenses, Laura Richardson. Milei fue directo desde el Aeropuerto al gimnasio de la Base Naval, vestido de fajina. En el lugar no había ninguna autoridad provincial. Ni el intendente de la ciudad, Walter Vuoto, ni el gobernador Gustavo Melella.

    Allí, además de los saludos protocolares, el Presidente habló de dos temas distintos, pero relacionados: la construcción de una Base Naval Integrada en la península de la capital fueguina y la creación de un Polo Logístico Antártico que funcionaría en el mismo lugar como una gran estación de servicios para los buques civiles y militares que operan en la Antártida. La base naval sería, claro, un enclave de Defensa, para cuidar los intereses soberanos en un sitio geográficamente estratégico como el Atlántico Sur. El polo logístico es otra cosa: una idea de negocios que alguna vez se pensó para diversificar la matriz productiva fueguina.

    Como sea, en aquella madrugada de abril se deslizó la idea de un interés norteamericano por “colaborar” con esas obras. ¿De qué forma? ¿A cambio de qué? La falta de precisiones dio lugar a los primeros rumores: desde una base de submarinos hasta una presencia militar estadounidense permanente en la zona. Las versiones no tardaron en tomar cuerpo. 

    Para colmo, en una visita con menos repercusión mediática, en mayo de 2025 vino a Ushuaia el sucesor de Richardson en el Comando Sur, Alvin Holsey. Hubo una reunión protocolar con militares del Área Naval Austral, escasa información oficial, y más rumores.

    En aquella madrugada de abril se deslizó la idea de un interés norteamericano por “colaborar” con esas obras. ¿De qué forma? ¿A cambio de qué? La falta de precisiones dio lugar a los primeros rumores: desde una base de submarinos hasta una presencia militar estadounidense permanente en la zona.

    Cinco meses después, en octubre, tropas estadounidenses realizaron en la ciudad ejercicios de entrenamiento militar. Fue parte de la operación Tridente – que también abarcó Mar del Plata y Puerto Belgrano -, autorizada por Milei mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que obvió el pase por el Congreso. 

    Y mientras tanto, persiste un conflicto con la empresa Leolabs, de origen norteamericano pero creada en Ushuaia y con domicilios en el Reino Unido, que en 2022 instaló en el municipio de Tolhuin un radar de uso potencialmente militar. Autorizado y luego inhabilitado por la gestión de Alberto Fernández, el artefacto sigue en el mismo lugar, mientras la empresa hace lobby ante Milei para que le permitan reactivarlo. Se trata de una antena presentada como parte de un emprendimiento privado para monitorear la “basura espacial” en las órbitas bajas de la Tierra, de modo de evitar colisiones con satélites. El radar fue emplazado dentro de la Estancia El Relincho, a unos once kilómetros del poblado situado en el medio de la isla. 

    Después de que un informe del ministerio de Defensa de Alberto Fernández advirtiera sobre su potencial uso militar, las autoridades nacionales mandaron desactivar el aparato, que quedó sin personal de la empresa en las instalaciones y con apenas una custodia policial. Aunque hay versiones de que igual podría operarse de forma remota, desde cualquier otra parte del mundo. Mientras, Leolabs difundió acuerdos con gobiernos como el del Reino Unido o el de Estados Unidos para cumplir funciones militares con su red mundial de radares.

    Controlar el puerto, la geopolítica y los negocios

    Tierra del Fuego era un territorio nacional hasta su provincialización en 1991, durante la presidencia de Carlos Menem. Fue en ese contexto que, el 25 de septiembre de 1992, la ex Administración General de Puertos le cedió a la flamante provincia “el dominio, administración y explotación del puerto de Ushuaia”. Para esa tarea, se creó la Dirección Provincial de Puertos (DPP). El convenio de transferencia de la terminal portuaria fijó algunas condiciones. Por ejemplo, que los ingresos del puerto “sean contabilizados de manera independiente de las rentas generales provinciales y aplicados exclusivamente a cubrir gastos de administración, operación, capacitación e inversiones vinculadas a la actividad portuaria”. La Nación también se atribuyó facultades de contralor, y la potestad de sanciones en caso de incumplimiento.

    La relación navegó por aguas tranquilas durante 33 años, pero en 2025, ya con Milei en el poder y enfrentado con el díscolo gobernador fueguino Melella, el escenario se agitó. En octubre de  2025, la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) hizo una auditoría con resultados lapidarios. El informe halló desde fallas estructurales y de seguridad, hasta falta de inversión en obras y el presunto desvío de fondos hacia fines ajenos a la actividad portuaria.

    El puerto de Ushuaia constituye un factor de desarrollo económico clave para Tierra del Fuego, tanto por los servicios que presta a embarcaciones turísticas, de carga y de pesca, como por su condición estratégica para el tráfico marítimo hacia y desde la Antártida.

    La auditoría se activó después de que la Legislatura fueguina sancionara, en julio, la Ley 1596, que autorizó a la Provincia a utilizar fondos portuarios para morigerar el déficit de la Obra Social del Estado (Osef). También señalaron préstamos por $4200 millones que el puerto le concedió al gobierno provincial para terminar un hospital y comprar equipamiento sanitario.

    Con estos argumentos como eje, la ANPyN se salteó otras posibles sanciones menos drásticas (como multas o apercibimientos) y el 20 de enero decidió la intervención federal.

    El puerto de Ushuaia constituye un factor de desarrollo económico clave para Tierra del Fuego, tanto por los servicios que presta a embarcaciones turísticas, de carga y de pesca, como por su condición estratégica para el tráfico marítimo hacia y desde la Antártida.

    Los cerca de 700 barcos a los que presta múltiples servicios le aseguran un presupuesto anual del orden de los $22.000 millones.

    En el caso de los cruceros turísticos, las más de 500 recaladas anuales (540 previstas para esta temporada) implican un creciente movimiento de pasajeros que, por ejemplo en 2024, representó 232.107 personas, contando 87.935 tripulantes y 144.172 cruceristas.

    Ese movimiento de gente deriva en una actividad económica extra para la ciudad, ya que aunque pernoctan en los barcos, los pasajeros consumen en comercios locales y contratan servicios turísticos y de transporte. 

    El año pasado, de los 675 buques que pasaron por el muelle, 511 fueron de pasaje, 34 de pesca y 30 de carga.

    Por otra parte, al estar situado a solo 1000 kilómetros de la Antártida, el puerto posee una importancia fundamental en el movimiento de buques desde y hacia ese continente, y concentra actualmente cerca del 90% del tráfico marítimo antártico.

    El 20 de enero, una comitiva nacional se presentó en el edificio portuario y tomó el control. Si bien la medida abarca el manejo administrativo y de la infraestructura portuaria, lo cierto es que el organismo asumió la conducción total de la terminal, en plena temporada alta de cruceros. Para ello desplazó al presidente de la Dirección Provincial de Puertos de Tierra del Fuego, Roberto Murcia, junto a sus colaboradoes inmediatos, y sólo permitió el ingreso de una veintena de trabajadores, todos ligados a la Unión del Personal Superior Ferroviario (UPSF) de Tierra del Fuego, el gremio que había radicado la denuncia sobre las irregularidades en el puerto. De hecho, aunque no fue designado oficialmente un interventor, esa función le fue asignada a Juan Avellaneda, secretario general del sindicato, quien se convirtió en el nexo principal con el titular de la ANPyN, Iñaki Arreseygor.

    La intervención se resolvió por el plazo de un año prorrogable por otro, y la resolución dejó claro que el costo de oponerse a los nuevos lineamientos de gestión podría ser la inhabilitación completa de la terminal.

    La reacción de la gestión de Melella fue negar cada una de las imputaciones y considerar a la intervención como un “avasallamiento” que viola el federalismo y la Constitución. De hecho, al cierre de esta nota se iba a presentar una acción judicial ante los tribunales federales de Ushuaia, bajo esa línea de argumentos.

    Murcia retrucó que no había motivos para interceder en el puerto justo en una época de máxima actividad, cuando se estaban atendiendo cientos de cruceros y se esperaban 540 recaladas de barcos en la temporada.

    La intervención se resolvió por el plazo de un año prorrogable por otro, y la resolución dejó claro que el costo de oponerse a los nuevos lineamientos de gestión podría ser la inhabilitación completa de la terminal.

    El funcionario explicó que la ley 1596 de desvío de fondos a la obra social provincial “no llegó a aplicarse nunca” debido a los cuestionamientos que generó. Y dijo que los recursos prestados al Gobierno constituyen una inversión porque son devueltos en cuotas, con intereses y con garantía bancaria.

    La sombra china

    Más allá de la evidente pérdida de un polo de desarrollo económico y estratégico que implica para Tierra del Fuego desprenderse de la administración del puerto de Ushuaia, lo ocurrido en los últimos días (y acaso en los últimos meses) respecto de las relaciones del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos abre todo tipo de lecturas sobre los futuros acontecimientos en la provincia.

    ¿La intervención del puerto es un capítulo más de la disputa política entre el gobierno libertario y un gobernador kirchnerista que resiste las medidas de Milei? ¿O es un paso más de la escalada norteamericana sobre intereses geopolíticos en el Atlántico Sur? ¿Es ambas cosas?

    Clarín publicó este lunes una nota firmada por los generales Jorge Fabián Berredo y Edgar Calandin donde advierten: “Cuando el cambio climático transforma condiciones y reduce barreras naturales, y grandes potencias relativizan los consensos multilaterales, los espacios extremos dejan de ser periferia y pasan a integrarse a las dinámicas centrales d epoder, energía y seguridad. En el Ártico, la expansión de capacidades y presencia precedió a la discusión y la reinterpretación de las normas. Esa secuencia constituye una advertencia directa para el extremo sur”. 

    Aunque la visita a Ushuaia de la delegación de congresistas estadounidenses fue vinculada socialmente con la intervención del puerto, debido básicamente a la cercanía temporal entre ambos acontecimientos, tampoco habría que descartar objetivos que exceden la dinámica política local y se sitúan en una escala más internacional, como la disputa global de Estados Unidos en su afán de ser el grán policía de Occidente. 

    Hay quienes hacen lecturas más jugadas. “Tierra del Fuego va a ser la Groenlandia del sur – dice a Revista Anfibia Enzo Girardi, experto en geopolítica y docente de la UNSAM – Trump nos la va a pedir, es la puerta a la Antártida y una ruta alternativa para los misiles continentales. Y, lamentablemente, nosotros se la vamos a dar. Vamos a ejercer una soberanía nominal”.

    ¿La intervención del puerto es un capítulo más de la disputa política entre el gobierno libertario y un gobernador kirchnerista que resiste las medidas de Milei? ¿O es un paso más de la escalada norteamericana sobre intereses geopolíticos en el Atlántico Sur?

    El interés de Estados Unidos por “colaborar” con la Base Naval Integrada de Ushuaia surgió después de que se publicara en la prensa nacional la supuesta intención del gobierno chino por hacer lo propio. Y el actual gobernador Melella tiene en agenda avanzada dos inversiones chinas en la isla: la industrialización del gas de regalías a través de la instalación de una planta de úrea (un compuesto sintético para producir resinas o fertilizantes) y metanol en la ciudad de Río Grande, por parte de la empresa Shaanxi Chemical Industry Group (unos 800 millones de dólares) y la construcción de una usina termoeléctrica en Ushuaia por parte de la firma Rainbow International Xi’an Engineering (unos 65 millones de dólares).

    Portales especializados de la provincia, como Agenda Malvinas, interpretaron que la misteriosa comitiva norteamericana no llegó a Ushuaia para visitar paisajes ni para monitorear puertos intervenidos, sino para bloquear el avance chino sobre recursos naturales estratégicos. Las piezas se mueven con poco disimulo, como en un tablero de TEG. Para entender mejor el mapa, habrá que esperar a los próximos meses.

    La entrada Tierra del Fuego o la Groenlandia del Sur se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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    Mientras la argentina se quema Milei sigue con su gira personal

     

    El ego presidencia se antepone a todo.

    Por Celina Fraticiangi para NLI

    Imagen modificada digitalmente. Crédito: NLI

    En pleno agravamiento de una emergencia ambiental sin precedentes en la Patagonia argentina —donde el fuego ya consumió decenas de miles de hectáreas de bosques nativos, avanzó hasta una localidad sin suministro de agua y puso en riesgo la producción y la vida de familias enteras— Milei eligió pasar estos días encabezando actividades políticamente espectaculares lejos del Sur en llamas, potenciando la sensación de una administración desconectada de las urgencias reales de la población.

    Una tragedia que no hace pausa

    Los incendios que asolan la Patagonia —con focos activos en Chubut, Río Negro y Neuquén— continúan sin control eficaz, implicando un despliegue enorme de brigadistas, bomberos voluntarios y equipos provinciales que luchan contra las llamas en condiciones extremadamente adversas. En el último parte periodístico se habla de más de 35 mil hectáreas arrasadas, con incendios reactivados incluso en localidades que hoy carecen de suministro de agua y enfrentan una crisis productiva y social profunda.

    A pesar del drama ambiental, que comunidades y organizaciones ya califican como una de las peores catástrofes ecológicas de los últimos años, la respuesta estatal todavía es percibida como tardía y desigual. Informes señalan que millones de pesos del presupuesto destinado al manejo del fuego quedaron sin ejecutar en temporadas anteriores, en medio de recortes proyectados que dificultan la prevención y el combate eficaz del fuego.

    Derecha Fest y espectáculos en la agenda presidencial

    Mientras esto ocurre, la gira personal de Milei lo llevó este martes 27 de enero a Mar del Plata, donde encabeza la quinta edición del Derecha Fest, un encuentro conservador-cultural con fuerte presencia de referentes libertarios y oficiales. El evento —que se realiza frente al mar y con entrada gratuita— congrega a figuras del espacio político afín al presidente y cuenta con actividades y paneles pensados para reforzar una narrativa de “batalla cultural” a tono con las prioridades comunicacionales del gobierno.

    Pero no queda allí: Milei asistirá al espectáculo teatral de Fátima Florez y participará incluso cantando junto a la actriz en el escenario, en un acto donde la dimensión del show personal se confunde con la imagen institucional.

    Una agenda mediática frente a una crisis real

    La determinación de priorizar espacios de visibilidad mediática y espectáculos culturales en plena crisis ambiental profundiza la sensación de una presidencia más concentrada en su propio branding que en las responsabilidades de gobierno. La alianza con eventos como el Derecha Fest, junto al protagonismo explícito en actividades de entretenimiento, aporta al relato de un mandatario necesitado de reconocimiento y performance constante. Criticas de ciudadanos y opositores —que incluso han recibido amplia cobertura mediática por la tensión social en Mar del Plata— adjuntan este fenómeno a una desconexión con la urgencia de realidades como la que hoy arde en la Patagonia.

    Mientras cientos de brigadistas y vecinos combaten el fuego en un clima extremo y bajo condiciones de recursos limitados, el presidente parece apostar por el aplauso fácil y la foto mediática. Esa elección política, comunicacional y de agenda no solo redefine su perfil, sino que refleja una distancia cada vez más grande entre las prioridades de quien gobierna y las necesidades de quienes sufren la emergencia.

    La Argentina se quema. Y mientras tanto, Milei sigue con su gira personal.

     

  • Oleoducto Vaca Muerta Sur: la polémica licitación que YPF operó para Techint y el Gobierno no cuestionó

     

    Techint gana cuando tiene al Estado en la otra punta, ya sea de manera directa como en la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner o de manera indirecta con el oleoducto Vaca Muerta Sur, que les otorgó su ex empleado, el presidente de YPF, Horacio Marin. Pero pierde cuando tiene que competir libremente con privados, como le pasó en la licitación del nuevo gasoducto de Río Negro.

    El ministro Federico Sturzenegger desplegó una argumentación muy interesante sobre porqué es bueno para el país que Techint haya perdido la licitación privada del gasoducto de Río Negro, tras presentar una propuesta 40% más cara que la que finalmente se impuso.

    «Caños más caros es menos inversión y empleo», dijo el ministro de Desregulación, que festejó la adjudicación a la empresa india Welspun y expuso objeciones al esquema bajo el privilegiado con el que Techint pretendía quedarse con la licitación del gasoducto, una vez más gracias a la ayuda inestimable de Marin, aprovechando su sillón temporal en YPF, socia del proyecto regasificador junto a PAE y Pampa Energía. 

    «Lo más importante es respetar los contratos y las reglas de juego», afirmó Sturzenegger. En efecto, luego de ser derrotada por precio Marín propuso dos cosas: darle la oportunidad a Techint de presentar una nueva oferta fuera de los plazos y otorgarle el privilegio del «first refusal», posibilidad de igualar la mejor oferta y salir ganador. Una práctica habitual por hecho o derecho de Techint en las licitaciones públicas, que esta vez se chocó con la pared d elos otros socios privados del proyecto que bocharon la propuesta de Marin.

    Fracasó el lobby de Rocca: Techint perdió el gasoducto de Río Negro porque quiso cobrar un 40% más

     «Si cambiaran el contratista porque Techint les ofrece el mismo precio (incluso si fuera algo menor) luego de la licitación, la pérdida de credibilidad de las empresas sería total. El proveedor extranjero diría «me presento en una licitación y luego me birlan mi oferta». ¿El resultado? A nadie le interesaría competir en el futuro para proveer insumos baratos a esta industria. Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones», explicó Sturzenegger.

    Notable como el ministro cruzó al presidente de YPF al revelar una maniobra de Marin que hasta ese momento no era pública. Pero no tuvo la misma enjundia para cuestionar un prodecimiento muy parecido que el presidente de YPF concreto por un proyecto 15 veces más caro: el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS). 

    Si cambiaran el contratista porque Techint les ofrece el mismo precio (incluso si fuera algo menor) luego de la licitación, la pérdida de credibilidad de las empresas sería total. El proveedor extranjero diría «me presento en una licitación y luego me birlan mi oferta». ¿El resultado? A nadie le interesaría competir en el futuro para proveer insumos baratos a esta industria. Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones.

    En efecto, a finales de 2024 cuando la relación de Milei y Rocca era tan bueno que el libertario le entregó la petrolera estatal a un gerente de Techint,  Horacio Marin le adjudicó al grupo de Paolo Rocca  la obra del oleoducto Vaca Muerta Sur, en el marco de una licitación cargada de polémica, esta vez por haber torcido la decisión en favor del empresario argentino.

    En aquella oportunidad, la principal competidora del conglomerado de Paolo Rocca fue la estadounidense Pumpco, subsidiaria del grupo Mastec (propiedad de los dueños del Inter Miami, club donde juega Lionel Messi), que había desembarcado en la Argentina de Milei, entusiasmada con la posibilidad de ingresar en el mercado local.

    Con lobbystas influyentes, ahora los hijos de Mas Canosa entran al mercado de la obra pública en el país de Messi

    Fuentes del sector al tanto de ese proceso señalaron a LPO que Pumpco había hecho una oferta 10% más barata que la de Techint y que, no obstante, fue descartada por el consorcio de petroleras liderado por YPF. Precisamente, una decisión contraria a los estándares defendidos por Sturzenegger este lunes.

    Pero en esa oportunidad, el Gobierno hizo silencio frente a la licitación ganada por Techint, forzado la exclusión de un grupo extranjero. Eso, a pesar de tratarse de uno de los proyectos que pidió su ingreso al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) lanzado con bombos y platillos por la administración Milei. El costo total presupuestado para este oleoducto fue de USD 2.528 millones.

    Horas después de conocerse la derrota de Techint en la licitación del gasoducto de Río Negro, Marín salió a exaltar la obra del oleoducto Vaca Muerta Sur que ejecuta el grupo de Rocca. En el sector lo vieron como un gesto desesperado para congraciarse con Roca, luego de las declaraciones de Sturzenegger.

    La bronca de Pumpco por perder esta licitación fue tal que le hicieron saber a Javier Milei de su cercanía a Donald Trump. No es la primera vez que los estadounidenses quedaban afuera. 

    Años atrás, Pumpco había querido participar de la construcción del Gasoducto Norte, una obra pública donde también prevaleció Techint.

    ¿Tráfico de influencias?: Techint se queda con las tierras que abandonó YPF en Bahía Blanca para hacer el negocio de GNL

    Pero en la reciente licitación del gasoducto a Río Negro, la hegemonía local Techint en su rubro ícono sufrió un duro golpe. Horas después de conocerse que la obra quedaba para Welspun, el CEO de YPF, Horacio Marín, salió a exaltar en redes la obra del oleoducto Vaca Muerta Sur que ejecuta Techint.

    En el sector lo leyeron como un mensaje desesperado del presidente de YPF para congraciarse con su ex jefe Paolo Roca, ante el lapidario tuit de Sturzenegger.

    «Hace un año arrancábamos la obra de infraestructura más importante de los últimos 40 años para la energía argentina», publicó Marín, en una efemérides que no venía a nada o a todo.

    Hace un año arrancábamos la obra de infraestructura más importante de los últimos 40 años para la energía argentina: el Oleoducto Vaca Muerta Sur. Un proyecto que fue posible gracias al trabajo coordinado de todas las compañías que integramos VMOS.Hoy la obra supera el 50%u202F% de… pic.twitter.com/fr21esh2AX

    — Horacio Marín (@HoracioMarin_ok) January 26, 2026

     

  • Scioli huyó de una entrevista para no responder sobre el Chiqui Tapia

     

    Daniel Scioli tuvo que huir

    de una entrevista televisiva porque no se animó a responder sobre el escándalo de corrupción en la Asociación del Fútbol Argentino, alimentado fuertemente por su propio gobierno.

    El secretario de Ambiente y Turismo, que hasta hace poco era uno de los impulsores del ingreso de las SAD al fútbol argentino, parece haber acercado posiciones con Claudio «Chiqui» Tapia y no quiso criticarlo.

    En una entrevista con La Nación +, Scioli estaba hablando sobre la visita de Javier Milei a Mar del Plata y se le transformó la cara cuando le consultaron sobre Tapia y la corrupción en la AFA. 

    El exgobernador apeló a su clásico recurso de soltar muchas palabras y no decir nada en concreto. «Ya fijé posición al principio de todo esto. Está muy claro. Ustedes deben tener lo que ha sido con mucha claridad cuando expresé lo que… en línea con la responsabilidad que tengo, cuál era mi visión del fútbol del mundo, de Argentina», balbuceó.

    Pero ¿cuál sería tu posición sobre Chiqui Tapia?, le insistió la periodista. ‘Laura, hola, se cortó. Te pido disculpas, me está esperando la familia, me tengo que ir a comer’, se escapó Scioli como un niño que se lleva la pelota

    «¿De Chiqui Tapia en concreto qué pensás?», le repreguntóLaura Di Marco. «Ahora evidentemente por todo lo que está trascendiendo del tema, cuando pocos éramos los que hablaban, yo fijé una posición muy clara», agregó Scioli visiblemente incómodo.

    «Pero ¿cuál sería tu posición sobre Chiqui Tapia?», le insistió la periodista. «Laura, hola, se cortó. Te pido disculpas, me está esperando la familia, me tengo que ir a comer», se escapó Scioli como un niño que se lleva la pelota.