Sociedad

  • Echaron al economista que cuestionó el proyecto Vicuña y crece la polémica por el RIGI

     

    El costo de discutir el modelo minero apareció antes que el cobre. El economista Hugo Berozzi, que trabajó durante seis años en el Fondo de Garantías de San Juan, fue despedido esta semana, pocos días después de poner la lupa sobre las 57 páginas del acuerdo que el gobierno de San Juan firmó con el proyecto de cobre Vicuña. Elaboró un informe que presentó un calculo de cuánto puede dejar de recaudar la provincia en las próximas décadas. 

    Berozzi analizó el acta compromiso que San Juan y Vicuña firmaron el 5 de agosto y que luego fue ratificada por la Legislatura provincial por 27 votos contra nueve. El gobernador Orrego presentó como uno de los principales logros del acuerdo un aporte de 250 millones de dólares para financiar obras. Los desembolsos serán progresivos y estarán sujetos a certificados de avance. La lectura del economista fue bastante menos celebratoria. Según su análisis, los 250 millones funcionan como un adelanto vinculado al impacto ambiental y sustituyen contribuciones futuras. 

    Argumentó que el acta considera saldadas con ese aporte las obligaciones económicas adicionales que la provincia podría imponer durante la vida útil contemplada para el emprendimiento, estimada en 71 años. 

    Desde el gobierno de Orrego desmintieron estos cálculos. «No es correcto plantear que San Juan cambió USD 250 millones por regalías futuras. Son dos conceptos distintos. Los USD 250 millones son un aporte cierto y no reembolsable que comienza a estar disponible desde 2026 para financiar infraestructura. Las regalías son independientes: Vicuña deberá pagar el 3% sobre el valor bruto de comercialización cuando comience la explotación. Además, desde el sexto año de producción deberá pagar el aporte adicional del 1,5% acordado con la Provincia», explicaron a LPO desde el gobierno provincial. 

    Y defendieron el cobro anticipado. «No es correcto comparar directamente USD 250 millones de hoy contra ingresos potenciales que recién existirían cuando la mina produzca. Durante los años de construcción San Juan todavía no tiene producción ni exportaciones de Vicuña sobre las cuales cobrar regalías. En cambio, la Provincia consiguió USD 250 millones ciertos y anticipados, que comienzan a estar disponibles desde 2026». 

    «La estimación de que el 1,5% durante los primeros cinco años podría representar unos USD 309 millones depende de cuándo comience la producción y de cuánto efectivamente produzca. Comparar USD 309 millones futuros y contingentes contra USD 250 millones anticipados sin considerar tiempo y riesgo no demuestra una pérdida para San Juan», agregaron las autoridades.

    La discusión también se extendió a las regalías. Berozzi afirmó que la legislación nacional habilita a las provincias a cobrar hasta el 5% del valor boca de mina para proyectos nuevos, pero el esquema acordado para Vicuña fija el 3% durante toda la vida del proyecto. 

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    Berozzi calculó cuánto representa esa diferencia. Según su estimación, cada punto adicional de regalías que San Juan deja de cobrar equivale a unos 491,2 millones de dólares en valor presente, tomando como referencia las reservas proyectadas y una tasa de descuento del 9,2%. Días después de difundir su análisis, fue despedido del Fondo de Garantías provincial, donde trabajaba desde hacía seis años, tal como reveló El Destape. 

    La legislación nacional habilita a las provincias a cobrar hasta el 5% del valor boca de mina para proyectos nuevos. El esquema acordado para Vicuña fija el 3% durante toda la vida útil. Berozzi calculó cuánto representa esa diferencia. Según su estimación, cada punto adicional de regalías que San Juan deja de cobrar equivale a unos 491,2 millones de dólares. Días después de difundir su análisis, fue despedido del Fondo de Garantías provincial, donde trabajaba desde hacía seis años.

    Desde el gobierno de Orrego lo desmintieron: «San Juan no renuncia al 1,5% durante toda la vida del proyecto. El esquema acordado reemplaza ese aporte durante los primeros cinco años de producción por los USD 250 millones anticipados. A partir del sexto año de explotación, Vicuña paga el 1,5% durante el resto de la vida útil del proyecto, además de las regalías correspondientes», explicaron.

    Y aportaron un dato relevante sobre que llevó a tomar la decisión del pago anticipado. «Los antecedentes muestran por qué es importante que los USD 250 millones no dependan de que la mina empiece a producir. Con Pascua-Lama se habían comprometido USD 70 millones en 20 cuotas y sujetos al avance del proyecto. Cuando la construcción se paralizó, los pagos también se interrumpieron y terminaron ingresando aproximadamente USD 17 millones. Con Vicuña se buscó evitar ese riesgo: asegurar USD 250 millones antes de depender de la producción futura».

    En el centro de toda esta discusión está Vicuña Corp, la sociedad formada por BHP y Lundin Mining para desarrollar Josemaría y Filo del Sol. La compañía proyecta una inversión inicial de 9.700 millones de dólares. Se trata del mayor proyecto de cobre del país, ubicado en el norte sanjuanino, cerca de la frontera con Chile. El gobierno de Javier Milei lo exhibe como una de las grandes vidrieras del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). 

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    La electricidad abrió otro frente alrededor del proyecto. Vicuña necesita 260 MW para la primera fase de Josemaría y obtuvo prioridad sobre el 90% de la capacidad de transporte remanente de la línea Nueva San Juan-Rodeo. De acuerdo con cálculos de Cammesa, representa alrededor del 71% de la capacidad total de una infraestructura de 854 MVA. La prioridad alcanza además a la futura línea Rodeo-Chaparro y a la estación transformadora Chaparro. El horizonte previsto es de 25 años. 

    Hay una particularidad difícil de esconder detrás de los números: la línea Nueva San Juan-Rodeo no fue construida por Vicuña. Tiene unos 162 kilómetros, fue diseñada para operar en 500 kV y recibió financiamiento nacional, provincial y de los usuarios sanjuaninos mediante fondos específicos. Sobre una infraestructura levantada durante años con recursos públicos se monta ahora una prioridad privada para abastecer a uno de los proyectos del RIGI. 

    La decisión provocó la reacción de otros jugadores mineros. Barrick, Los Azules, Gualcamayo y Hualilán objetaron distintos aspectos del esquema. Los Azules cuestionó especialmente que una prioridad durante 25 años sobre infraestructura existente pueda convertirse, en los hechos, en una exclusividad sobre un corredor estratégico. El ente regulador provincial también advirtió que la capacidad eléctrica disponible debe contemplar la demanda futura de San Juan y no solamente la expansión minera. 

    El campamento de Vicuña en San Juan.

    No hay altruismo en esa guerra. Cada minera pelea por la energía que necesita para su propio proyecto. Pero detrás de esa pulseada aparece un problema que excede a las compañías. Una infraestructura financiada colectivamente se vuelve escasa justo cuando llegan las inversiones que prometen transformar la provincia. Si un solo jugador captura buena parte de esa capacidad, el límite puede alcanzar después a otros emprendimientos mineros, industrias, productores agrícolas y localidades del norte sanjuanino. 

    El caso del campamento Batidero agregó otra pieza. Vicuña adjudicó la obra a un consorcio encabezado por PowerChina, junto con Beijing Chengdong y la santafesina RAFA. El proyecto contempla importar desde China una ciudad modular para alojar inicialmente unas 2.500 camas. Por la rotación de trabajadores podría atender entre 3.500 y 5.000 personas y, cuando el proyecto alcance otra escala, la demanda podría llegar a 12.000 trabajadores. 

    El caso del campamento Batidero agregó otra pieza. Vicuña adjudicó la obra a un consorcio encabezado por PowerChina, que importará desde China una ciudad modular para alojar unas 2.500 camas. Los fabricantes argentinos calcularon que producir los módulos en el país habría generado unos 500 empleos directos.

    Los fabricantes argentinos calcularon que la obra supone alrededor de 45.000 metros cuadrados de construcción y más de 4.500 toneladas de acero. Sostienen que producir los módulos en el país habría generado entre 400 y 500 empleos directos. El armado de las estructuras importadas dejaría cerca de 50 puestos vinculados al montaje y la logística. 

    La diferencia estuvo en el precio. La oferta china habría rondado los 52 millones de dólares, contra unos 70 millones de la propuesta local. Son 18 millones de diferencia en un emprendimiento cuya inversión inicial alcanza los 9.700 millones. Para la minera es ahorro. Para los proveedores argentinos, la cuenta incluye también acero, trabajo, salarios e impuestos que podrían haberse generado dentro del país. 

    Desde la provincia se cuidaron de aclarar que «se habla de 400 a500 empleos que «se podrían haber generado en Argentina, pero es una estimación de los fabricantes que perdieron la licitación, no empleos existentes que hayan sido eliminados» y agregar que «según los datos informados por Vicuña, actualmente existen más de 2.500 empleos directos e indirectos: 95% de los trabajadores son argentinos y 83% sanjuaninos» para el proyecto.

    Y además, siempre según el gobierno provincial, «alrededor del 60% de los proveedores activos son empresas de San Juan y, para el montaje de esta etapa del campamento, más del 90% de la mano de obra será sanjuanina».

    Ahí el caso Vicuña se conecta con un fenómeno mucho más grande. El RIGI acumula 22 proyectos aprobados con inversiones anunciadas por 47.073 millones de dólares. Hay además 18 iniciativas en evaluación y una rechazada. Los proyectos aprobados y en análisis informaron inversiones potenciales por 186.195 millones. Sin embargo, los activos computables de las iniciativas ya autorizadas suman sólo 30.799 millones y los compromisos para ejecutar durante los primeros dos años alcanzan 11.807 millones. Entre el anuncio y el desembolso todavía corre un río ancho. 

    Ahora, es cierto que la minería genera los dólares que la Argentina necesita. En los primeros siete meses de 2026 las exportaciones minerales alcanzaron los 5.340 millones de dólares, contra 3.200 millones del mismo período de 2025. El superávit comercial minero saltó de 3.088 millones a 5.227 millones de dólares, un crecimiento del 69,2%. Es el argumento más sólido de quienes sostienen que el sector puede convertirse en uno de los grandes proveedores de divisas de la próxima década. 

    Pero los primeros movimientos concretos del RIGI muestran la otra cara. Hasta julio, los proyectos adheridos habían importado bienes por unos 171 millones de dólares. Sólo en agosto ingresaron otros 140 millones, más del doble del récord mensual anterior y equivalentes al 43% de todo lo importado hasta julio. 

    Esta semana el Gobierno dio otro paso en esa dirección. Una resolución de la Secretaría de Minería reemplazó certificados de importación por declaraciones juradas digitales y simplificó el acceso a las exenciones previstas por la Ley de Inversiones Mineras. Podrán ingresar equipos especiales usados o reacondicionados y una misma máquina podrá utilizarse en distintos proyectos del mismo beneficiario. La medida no pertenece formalmente al RIGI, que ya dispone de sus propias exenciones aduaneras. Sin embargo, contempla específicamente a los Vehículos de Proyecto Único incluidos dentro del régimen. 

    El resultado es una autopista cada vez más ancha para importar maquinaria, equipos e insumos con ventajas fiscales mientras los proveedores argentinos reclaman una barrera de contención para no mirar la inversión desde la banquina. 

     

  • Quirno dijo que Argentina es «bioceánica» y reactivó la tensión con Chile

     

    En Chile hay enojo con Pablo Quino luego que dijera en una entrevista que Argentina es un país «bicontinental y bioceánico».  La declaración se produjo luego de la reunión bilateral que tuvo Javier Milei con José Antonio Kast en Santiago en la que firmaron una declaración conjunta en favor de la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes determinado por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. 

    El concepto utilizado por Quino es muy sensible para la diplomacia chilena porque es tomado como una provocaciones sobre su territorio porque sugiere que posee costas soberanas en los océanos Atlántico y Pacífico.

    El jefe de la diplomacia argentina también planteó que «hay fortalecer su presencia en el Atlántico Sur porque es el camino a la Antártida», como argumento para construir la base integrada en Ushuaia. 

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    De esta manera, en Chile recuerdan que el Protocolo de 1893, complementario al Tratado de Límites de 1881, establece que la soberanía argentina se proyecta hacia las costas del Atlántico y la chilena hacia las del Pacífico. El instrumento determina que Chile no puede pretender territorios hacia el Atlántico ni Argentina hacia el Pacífico.

    Si bien no hubo expresión de parte del gobierno de José Antonio Kast, el debate público está encendido y diputados del oficialismo y la oposición presionan para que el presidente chileno tome acciones mas fuertes contra Argentina. 

    Alejandro Riquelme, diputado del partido de Kast, señaló que «rechazo categóricamente las declaraciones del canciller argentino. Argentina puede hablar de integración o corredores bioceánicos, pero eso es muy distinto a hablar de soberanía». 

    Lo preocupante es que ya se está haciendo costumbre que autoridades argentinas intenten reinterpretar, relativizar o directamente cuestionar tratados y acuerdos internacionales que resolvieron estas materias hace décadas. Los tratados no pueden respetarse solamente cuando resultan convenientes

    «Lo preocupante es que ya se está haciendo costumbre que autoridades argentinas intenten reinterpretar, relativizar o directamente cuestionar tratados y acuerdos internacionales que resolvieron estas materias hace décadas. Los tratados no pueden respetarse solamente cuando resultan convenientes», agregó. 

    Por su parte, el diputado oficialista Stephan Schubert y presidente de la comisión de Relaciones Exteriores sostuvo que «lo importante es tener claridad respecto de la intención y de los dichos de la autoridad argentina quienes han precisado que no tiene referencia con el océano Pacífico, por lo tanto es una declaración muy similar a la que nosotros hemos hecho con anterioridad y no tiene afectación respecto del mar chileno». 

    En tanto, el senador de derecha e integrante de la comisión de Relaciones Exterior , Iván Moreira aseguró que «desde hace un tiempo a esta parte hemos visto una verdadera ofensiva del gobierno argentino y nosotros seguimos poniendo la otra mejilla. Ya llegó la hora de tomar decisiones más enérgicas y no seguir avanzando con esta relación que se está convirtiendo en una relación no muy sana». 

    Desde hace un tiempo a esta parte hemos visto una verdadera ofensiva del gobierno argentino y nosotros seguimos poniendo la otra mejilla. Ya llegó la hora de tomar decisiones más enérgicas y no seguir avanzando con esta relación que se está convirtiendo en una relación no muy sana

    «Además, los compromisos y acuerdos que se han tenido con el propio Presidente Milei no se han cumplido. Por ejemplo, el famoso decreto para la derogación de este decreto, en donde, con esta política expansionista de ellos, ahora se quieren aprovechar y es que tendrían con Chile soberanía compartida», añadió. 

    Desde la oposición, el diputado  Raúl Soto indicó que «la política exterior de nuestro país está pecando de ingenuidad y amateurismo, especialmente en la relación bilateral con Argentina. La estrategia geopolítica de Argentina seguirá su curso y seguirá avanzando bajo la mirada permisiva, débil y errática del canciller y del presidente José Antonio Kast». 

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    «La firma de una declaración que favorece los intereses de Argentina en gran medida, creo que fue un error y los hechos posteriores, como esta declaración del canciller declarando Argentina un país bioceánico, dan una muestra fehaciente de aquello», continuó. 

    Lo paradójico es que Quirno abrió este nuevo escenario de tensión cuando había cerrado la crisis que generó las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Javier Valverde, cuando dijo que el Estrecho de Magallanes es argentino. En este marco, por estas horas se especula con la posibilidad que el país trasandino presente una nota de protesta y convoque al embajador argentino, Jorge Faurie.

     

  • Chubut: por segundo año consecutivo, el campo no pagará Impuesto Inmobiliario

     

    El gobernador del Chubut, Ignacio «Nacho» Torres, destacó la aprobación, por amplia mayoría en la Legislatura, de la ley que prorroga durante el período fiscal 2026 la exención del pago del Impuesto Inmobiliario para establecimientos ganaderos productivos ubicados fuera de los ejidos municipales. 

    La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo Provincial, apunta a acompañar al sector ganadero a través de medidas excepcionales y transitorias que permitan aliviar la carga impositiva, preservar la continuidad de las explotaciones y sostener una actividad estratégica para la economía y el desarrollo territorial de Chubut.

     Al respecto, Torres aseguró que la aprobación de la norma «demuestra que, cuando ponemos los intereses de los chubutenses por encima de cualquier diferencia, las cosas suceden y podemos lograr avances importantes para proteger nuestra economía».

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     En el mismo sentido, sostuvo que la prórroga de la exención «es el resultado de un trabajo conjunto con nuestros productores y de un compromiso asumido no solo para aliviar las obligaciones fiscales del sector, sino también para ratificar que somos una provincia que acompaña a quienes trabajan todos los días nuestra tierra y nuestros recursos». 

    Es el resultado de un trabajo conjunto con nuestros productores y de un compromiso asumido no solo para aliviar las obligaciones fiscales del sector, sino también para ratificar que somos una provincia que acompaña a quienes trabajan todos los días nuestra tierra y nuestros recursos

    «Fortalecer a nuestros productores ganaderos es, en definitiva, fortalecer la economía de Chubut: dar previsibilidad, cuidar el trabajo y acompañar al campo en un momento económico complejo, con una visión de desarrollo para cada rincón de nuestra provincia», concluyó el mandatario.

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    La normativa establece que los pagos que hubieran realizado durante 2026 los contribuyentes alcanzados por el beneficio serán imputados como pagos a cuenta del gravamen correspondiente a 2027 y, de existir remanentes, a los períodos fiscales subsiguientes. Asimismo, prorroga los vencimientos del Impuesto Inmobiliario correspondientes a los períodos 2023 y 2024 para los establecimientos comprendidos en la medida. 

    La aplicación de la ley estará a cargo de la Agencia de Recaudación de la Provincia del Chubut (ARECH). La norma alcanza a inmuebles afectados directa y exclusivamente a la actividad ganadera y sus actividades conexas, siempre que acrediten su carácter productivo conforme a la reglamentación vigente. 

     

  • Menem reprochó a los empresarios que no se juegan por MIlei: «El que apuesta ahora va a ser más beneficiado»

     

    Martín Menem participó de la inauguración de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), en Puerto Iguazú. 

    En su exposición, el presidente de la Cámara de Diputados defendió el programa económico del Gobierno, cuestionó a la oposición por la morosidad y repasó la agenda parlamentaria y política de los próximos meses. 

    Pero en su discurso hizo un particular reclamo a los empresarios presentes que a juicio del gobierno no están apoyando el modelo económico libertario ni la candidatura de Milei en 2027.

    En ese marco, Menem dijo que «Milei va a ser el primer presidente no peronista en ser reelecto» pero sostuvo que «dependemos de quienes están acá presentes (los empresarios) que jueguen. No esperen a ver que va a pasar, porque somos todos parte».

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    «¿Qué es jugar?», le re-preguntó el periodista José del Río que estaba de moderador. «Que los que tienen que invertir no esperen a ver que pasa», respondió. 

    En ese tono, planteó que «la mayor ayuda que puede recibir este modelo, que saben que es previsible, que saben que mientras podamos seguiremos bajando impuestos y que no se cambiarán las reglas del juego». 

    La mayor ayuda que puede recibir este modelo, que saben que es previsible, que saben que mientras podamos seguiremos bajando impuestos y que no se cambiarán las reglas del juego

    «Apostar a la Argentina, pero no después que gane Milei, ahora porque el que apueste ahora será beneficiado», remarcó.

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    En otro tramo de la charla, Martín Menem minimizó la crisis de morosidad que afecta a cerca de 6 millones de argentinos y señaló que  a la oposición «no le interesan los deudores, sino afectar la credibilidad del programa oficial»

    «Ellos van a tratar de quebrar las expectativas y nosotros vamos a tratar de mantener las expectativas bien altas. Tienen un gran relato, nosotros tenemos la obligación de mostrar realidades», culminó.

     

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    Cuando el sábado a la noche se bailaba en el club del barrio

     

    Los bailes de los clubes de barrio fueron una tradición argentina que reunió música, familias, jóvenes y comunidad durante décadas. Una mirada a aquella vida social.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Hubo un tiempo en que para salir un sábado a la noche no hacía falta conocer la cartelera de una discoteca, reservar una mesa ni cruzar media ciudad buscando el lugar de moda. En buena parte de la Argentina, alcanzaba con caminar unas pocas cuadras hasta el club del barrio, donde podía haber baile, orquesta, buffet, pista, rifas, juegos, partidos, reuniones y, sobre todo, gente conocida. Durante décadas, esas instituciones fueron mucho más que espacios deportivos: funcionaron como verdaderos centros comunitarios en los que distintas generaciones compartían buena parte de su tiempo libre. En los años 60 y 70, los grandes bailes de carnaval y las fiestas organizadas por clubes llegaron a convocar multitudes, con artistas populares, orquestas y precios accesibles.

    El sábado empezaba mucho antes del baile

    La preparación para el baile también formaba parte del ritual. Había que decidir qué ponerse, arreglarse un poco más de lo habitual y, en el caso de los adolescentes, negociar con los padres la hora de regreso. Para muchos jóvenes, el club era además uno de los pocos lugares donde podían encontrarse con amigos y compañeros fuera de la escuela, el trabajo o la familia. La pista se convertía así en un territorio de sociabilidad donde se cruzaban generaciones y grupos que durante la semana tenían rutinas completamente diferentes. En algunos barrios, además, el baile estaba directamente vinculado con la identidad de la institución: el club organizaba la fiesta, vendía las entradas, contrataba a los músicos y convertía sus instalaciones deportivas en un salón de celebraciones.

    La escena podía ser muy sencilla: mesas alrededor de la pista, familias conversando, parejas jóvenes esperando que empezara la música y chicos que entraban y salían del salón. En otros casos, especialmente cuando llegaban artistas reconocidos, el acontecimiento adquiría una dimensión mucho mayor. Boca Juniors, Vélez Sarsfield, San Lorenzo y otros clubes fueron escenario de grandes bailes populares, en los que podían presentarse figuras de enorme convocatoria. En los años 60 tuvieron presencia artistas como Los Cinco Latinos y Los Gatos, mientras que durante los 70 los bailes de clubes porteños llegaron a reunir a figuras como Sandro, Palito Ortega, Leonardo Favio y Joan Manuel Serrat.

    La música también contaba la transformación de una sociedad que estaba cambiando rápidamente. El tango seguía presente, pero convivía con la música tropical, el folklore, el pop y el naciente rock nacional. En una misma década podían coexistir una orquesta de tango, una banda de música tropical y un conjunto juvenil que tocaba canciones eléctricas. Esa mezcla no era solamente musical: expresaba el encuentro entre generaciones y la incorporación de nuevas formas de vestirse, bailar y relacionarse. El baile era uno de los lugares donde los cambios culturales podían verse en vivo, sin necesidad de que nadie los explicara.

    El club como segunda casa

    El fenómeno no apareció de la nada. Los clubes de barrio se habían consolidado durante las décadas anteriores como organizaciones sociales profundamente arraigadas en los barrios populares y de clase media, vinculadas al deporte, la educación física, las actividades culturales y la vida comunitaria. Investigaciones sobre la historia de estas instituciones destacan precisamente su papel en la formación de la cultura popular argentina durante las décadas de 1930 y 1940.

    Por eso el club podía ser, para una familia, una especie de segunda casa. Allí se jugaba al fútbol, al básquet o al baby fútbol, se practicaba gimnasia, se organizaban campeonatos de cartas, se festejaban cumpleaños y se realizaban reuniones sociales. También estaban el buffet, el salón, las comisiones de vecinos y las actividades de las distintas categorías deportivas. En algunos lugares había biblioteca, teatro o cine. La institución pertenecía al barrio porque el barrio participaba activamente de su funcionamiento, una diferencia importante respecto de buena parte de los espacios de entretenimiento posteriores, cada vez más organizados alrededor del consumo.

    Los bailes tenían además una dimensión económica. Para muchos clubes, las fiestas constituían una fuente de ingresos que permitía financiar actividades deportivas y mantener las instalaciones. No era extraño que una noche de gran convocatoria sirviera para recaudar fondos destinados a comprar equipamiento, reparar el techo del gimnasio o sostener alguna disciplina infantil. El espectáculo y la vida comunitaria se mezclaban entonces de una manera que hoy puede resultar extraña: la diversión del sábado podía contribuir a pagar el funcionamiento cotidiano de una institución del barrio.

    Hacia fines de los 70 y durante las décadas siguientes, ese mundo comenzó a transformarse. Las nuevas formas de entretenimiento, la expansión de las discotecas, los cambios en las pautas de consumo y las modificaciones en la vida urbana fueron quitándole centralidad a los grandes bailes de club. Una mirada retrospectiva sobre aquella época señala justamente que hasta los años 70 los clubes podían concentrar una vida social intensa que luego comenzó a fragmentarse.

    La desaparición de aquellos bailes no significó solamente el reemplazo de un tipo de música por otro. También representó la pérdida progresiva de un espacio de encuentro territorial, donde era posible conocer a personas de distintas edades sin que existiera necesariamente una finalidad comercial detrás. El club seguía siendo club, pero algunas de las funciones sociales que había concentrado comenzaron a repartirse entre gimnasios, centros comerciales, discotecas, restaurantes, televisión y, mucho después, las nuevas formas de comunicación digital.

    Quizás por eso, cuando alguien recuerda aquellos sábados de baile, no está evocando únicamente una canción o una pista. Está recordando una forma de vivir el barrio. La entrada podía costar poco, la orquesta podía tocar durante horas y alguien podía terminar la noche sentado en una mesa conversando con personas que conocía desde hacía años. En tiempos en que buena parte del entretenimiento se consume de manera individual y a través de una pantalla, aquellos salones representan una experiencia diferente: la de una comunidad que se reunía físicamente para divertirse, encontrarse y, de paso, sostener la institución que consideraba propia.

    Los clubes de barrio todavía existen y muchos continúan cumpliendo funciones sociales fundamentales. Lo que cambió fue el lugar que ocupan dentro de la vida cotidiana. Aquellas pistas de baile llenas durante los sábados y carnavales forman parte de una Argentina que ya no existe de la misma manera, pero que dejó una huella profunda en la memoria de varias generaciones. Y quizá la mejor forma de entender aquellos bailes no sea preguntarse solamente qué música sonaba, sino qué clase de sociedad necesitaba reunirse en un club para bailar hasta la madrugada.

     

  • Las sanciones de Milei a petroleras de Malvinas impactan en la trama de traders y servicios de Vaca Muerta

     

    La decisión de Javier Milei de sancionar a todas las empresas que participen de la explotación petrolera alrededor de Malvinas amenaza con causar problemas en la explotación de Vaca Muerta y otros yacimientos de la Argentina continental, si es que el Presidente habló en serio en su mensaje por cadena nacional.

    El Presidente y su canciller, Pablo Quirno, anunciaron que las sanciones alcanzarán a accionistas, directivos y proveedores, sin importar su nacionalidad. Si cumple con ese criterio, Argentina deberá cerrarles la puerta a compañías que también necesita para desarrollar Vaca Muerta y su propio offshore. 

    Quirno incluso festejó este sábado que Halliburton anunciara que iba a respetar la decisión de Milei y no operaría en Malvinas. El detalle es que esa empresa -una de las más grandes en servicios petroleros- no opera en Malvinas. Es decir, no está alcanzada por las sanciones. No sucede lo mismo con otras corporaciones globales de la industria.

    Declaración de Halliburton, la 2da empresa de servicios petroleros más grande del mundo sobre las Islas Malvinas%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%uD83D%uDC47%uD83C%uDFFC%uD83D%uDC47%uD83C%uDFFC%uD83D%uDC47%uD83C%uDFFC pic.twitter.com/bLOBVjIgFZ

    — Pablo Quirno (@pabloquirno) September 5, 2026

    El caso más evidente es Noble Corporation, uno de los gigantes mundiales de la perforación offshore. Un reporte internacional del mercado de plataformas identifica al semisumergible Noble Endeavor con un contrato para una campaña de once pozos en Sudamérica a partir de fines de 2026 que lo ubica en el yacimiento Sea Lion de las Malvinas. La cantidad coincide exactamente con los once pozos previstos para la primera etapa del proyecto. La petrolera israelí Navitas confirmó que el contrato de la plataforma está firmado, aunque mantiene bajo reserva el nombre del proveedor. 

    El problema es que Noble trabaja para la Argentina. TotalEnergies contrató a la compañía para perforar el yacimiento Fénix frente a Tierra del Fuego. Noble llevó la plataforma Noble Regina Allen hasta la Cuenca Austral para perforar los tres pozos horizontales del desarrollo. 

    Yo quiero a mi bandera

    La misma compañía especializada que Argentina necesita para perforar frente a Tierra del Fuego aparece ahora en la maquinaria que permitirá producir petróleo alrededor de Malvinas. Ese es el dilema que se esconde detrás del anuncio. El petróleo offshore funciona con un reducido club mundial de empresas capaces de perforar a cientos de metros de profundidad, operar barcos de producción, construir instalaciones submarinas, asegurar una plataforma o conseguir miles de millones de dólares para financiar un desarrollo. No hay demasiados reemplazos disponibles. 

    Si Milei cumple con el anuncio que hizo por cadena nacional, debería sancionar a Noble Corporation que aparece como la firma que provee las plataformas para sacar el petróleo de Malvinas. Esta firma es también la que extrae gas en el proyecto Fenix, frente a Tierra del Fuego. El Gobierno debería cancelarle ese permiso.

     Otro nombre directamente involucrado es Bluewater Energy Services. Navitas contrató a la compañía para aportar el Aoka Mizu, el FPSO sobre el que descansará Sea Lion. El Aoka Mizu es prácticamente una refinería flotante. Recibirá el petróleo de los pozos submarinos, separará los fluidos, procesará y almacenará el crudo y permitirá cargarlo sobre los tanqueros que después lo llevarán al mercado internacional. Sin Aoka Mizu no hay Sea Lion. 

    La reconversión del barco ya suma más compañías a la lista. ICE Marine Design Group fue contratada para realizar trabajos de ingeniería sobre el casco. También aparecen proveedores vinculados a la enorme red de equipos que debe instalarse para conectar once pozos submarinos con una planta industrial que flota en medio del Atlántico Sur. 

    El CEO de Noble Corporation, Robert Eifler junto al vicepresidente de TotalEnergies, Thomas Gautherot. 

    La telaraña llega rápidamente al sistema financiero. Macquarie Bank aparece directamente vinculado a la estructura de Sea Lion. La sociedad británica mediante la cual Navitas desarrolla el proyecto constituyó en diciembre de 2025 una garantía sobre sus activos a favor del banco australiano, en los mismos días en que el proyecto cerró su financiamiento. Sea Lion consiguió alrededor de 1.000 millones de dólares de deuda senior, divididos en unos 650 millones para Navitas y 350 millones para Rockhopper. Macquarie no es solamente un banco. Es uno de los grandes jugadores mundiales en financiamiento de petróleo y gas. 

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    Por el lado de Rockhopper aparecen Canaccord Genuity y Peel Hunt. Las dos firmas son brokers de la petrolera británica y participaron de sus operaciones de capital. Canaccord funciona además como asesor de Rockhopper en el mercado de deuda de Londres. 

    Otro engranaje es Netherland, Sewell & Associates, NSAI, una de las grandes consultoras internacionales de reservas. NSAI evaluó los recursos de Sea Lion para Navitas y realizó una nueva certificación para Rockhopper. Sobre esos informes se construyó la operación y la búsqueda de financiamiento que la hizo posible. 

    La consultora NSAI fue la que certificó las reservas del yacimiento Sea Lion de Malvinas, lo que permitió financiar la operación. Esa consultora trabajó con YPF en yacimientos de Neuquén y Mendoza. Las nuevas sanciones de Milei deberían prohibirle operar en la Argentina.

    NSAI no es ajena al petróleo argentino. La consultora trabajó en evaluaciones de reservas de YPF en las cuencas Neuquina y Cuyana y mantiene vínculos con el ecosistema petrolero local. Este año representantes de la compañía participaron en Buenos Aires de actividades técnicas vinculadas a la evaluación de reservas, algunas realizadas en la torre de YPF. 

    La lista puede crecer mucho más. Ese es el problema para las sanciones. El mercado mundial de servicios petroleros está concentrado en gigantes como SLB, Halliburton, Baker Hughes y Weatherford. Para instalaciones submarinas, el club vuelve a achicarse alrededor de empresas como TechnipFMC, Subsea7 y Saipem.  

    SLB, Halliburton, Baker Hughes y Weatherford, al mismo tiempo, forman parte del engranaje cotidiano de Vaca Muerta. La Argentina necesita sus equipos, tecnología y servicios para aumentar la velocidad de perforación y fractura que requiere el salto exportador que proyecta Milei. 

    Richard Talley, CEO de la consultora especializada en reservas NSAI.

    Pero el cuello de botella es aún más delicado en los seguros. Ninguna plataforma offshore, buque licuefactor, refinería flotante o campaña de perforación de esta magnitud puede operar sin cobertura. 

    El nombre del broker que estructuró el programa y la nómina de aseguradoras y reaseguradoras que tomaron el riesgo de garantizar la operación en el mar que circunda las Malvinas no fueron revelados. Es uno de los secretos más importantes de la estructura de Sea Lion. El problema es que ese mercado también está concentrado. Marsh, Aon y WTW están entre los pocos grandes brokers capaces de estructurar coberturas energéticas internacionales de semejante escala. Los tres operan en Argentina. 

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    Sea Lion necesita además traders capaces de comprar cargamentos, conseguir barcos, financiar inventarios y colocar los barriles entre las refinerías internacionales. Otra vez aparecen pocos nombres: Vitol, Trafigura, Gunvor, Glencore y Macquarie, además de las grandes mesas comerciales de Shell, BP, Chevron y TotalEnergies. 

    Varias ya están profundamente conectadas con Argentina. Trafigura construyó una posición importante como compradora de crudo Medanito y desarrolló infraestructura petrolera en Bahía Blanca. Vitol también compra petróleo producido en Argentina. 

    El nombre del broker que estructuró el programa y la nómina de aseguradoras que tomaron el riesgo de garantizar la operación en el mar que circunda las Malvinas no fueron revelados. Es uno de los secretos más importantes de Sea Lion. El problema es que ese mercado está concentrado. Marsh, Aon y WTW están entre los pocos brokers capaces de estructurar coberturas energéticas internacionales de semejante escala. Los tres operan en Argentina. 

    La contradicción se vuelve todavía más visible con las petroleras. TotalEnergies, que contrató a Noble para Fénix, es uno de los grandes productores de gas de Argentina. 

    La presencia británica en la cadena argentina, por tanto, está lejos de limitarse a alguna empresa marginal, forma parte d ela trama densa del negocio petrolero. Buena parte del mercado internacional de seguros, financiamiento, servicios marítimos y trading que necesita la expansión petrolera argentina tiene una fuerte conexión con Londres. Por eso la tensión que el giro malvinera causó con el ministro Toto Caputo, como reveló LPO. 

    La amenaza anunciada por Milei consiste precisamente en utilizar el mercado argentino como arma: una compañía que contribuya a producir petróleo alrededor de Malvinas puede quedar impedida de trabajar en el territorio continental. 

    Pero lo curioso es que en el mercado petrolero nadie cree que las sanciones anunciadas avancen en serio, por el impacto que causaría en uno de los pocos sectores que funcionan en la economía argentina. «Va a quedar en nada», afirmó a LPO el ejecutivo de una firma importante del sector. 

    El CEO de Transfigura, Richard Holtum.

    La potencia del castigo depende de que Argentina esté realmente dispuesta a prescindir de jugadores claves para su propio desarrollo petrolero. Ahí está el efecto búmeran que deberá administrar el Gobierno. 

    La petrolera israelí desafía a Milei y dicen que no frenará la operación en Malvinas: «Los anuncios no tendrán efecto»

    Para intentar aislar Sea Lion, Milei necesita amenazar a compañías que le dan financiamiento, tecnología, perforación, seguros y mercado. Pero el gobierno libertario quiere acelerar Vaca Muerta y avanzar sobre su propio offshore. Para conseguirlo necesita exactamente a ese mismo puñado de empresas que ahora debería sancionar.

    En el mercado petrolero nadie cree que las sanciones anunciadas por Milei avancen en serio, por el impacto que causaría en uno de los pocos sectores que funcionan en la economía argentina. «Va a quedar en nada», afirmó a LPO el ejecutivo de una firma importante del sector. 

    Sea Lion ya dejó atrás la etapa de las promesas. Navitas Petroleum, de Israel, controla el 65% y la británica Rockhopper Exploration conserva el 35%. Las compañías tomaron la decisión final de inversión y proyectan unos 2.100 millones de dólares para la primera etapa. Frenar esa operación no será sencillo, como dejaron en claro este viernes ambas petroleras, con un comunicado que ninguneó sin piedad el anuncio de Milei.