«Dina Migani dirige la Secretaría de medio ambiente del gobierno de Rio Negro, organismo encargado de controlar la contaminación de fracking,además es dueña de Quinpe SRL una empresa que vende químicos a empresas de fracking. En 2019 una foto se viralizó en las redes, la camioneta de la secretaria de ambiente estacionada en Quinpe. Quinpe fue denunciada por un ex empleado por contaminar con químicos peligrosos en las acequias que se usan para riego en Fernández Oro y que terminan en el Rio Negro. En 2019 Migani recibe en su casa a periodistas de la revista cítrica, que cuando le preguntan por Quinpe, los echa«.
Sinopsis de la serie: En Allen, un pueblo productor de frutas se impone el fracking en 2013, a pesar de la oposición del pueblo y de conseguir una ordenanza anti-fracking, es derogada luego, por el superior tribunal de justicia de Rio Negro. A casi diez años de la llegada de las torres de fracking a la zona de chacras, la convivencia empieza a ser insostenible. Contaminación del agua, aire y tierra, ruidos molestos, enfermedades, tierra improductiva y un pueblo que económicamente agoniza. Son diez capítulos que cuentan distintas temáticas de esta convivencia “forzosa” con el fracking a través del relato de vecinos, funcionarios, organizaciones sociales y material de archivo. Desde 2013 que se instalan las torres, Allen fue cambiando, uno de los cambios significativos es que la gente dejó de consumir agua de red y de pozos, que antes tomaba sin problemas. Otro gran cambio se dio en su economía regional, la fruticultura, Allen es el mayor (o era) exportador de peras de Latinoamérica, cuando llegan las torres, se instalan sobre el terreno de los frutales. Desde el gobierno sostienen que puede convivir ambas actividades, sin embargo vecinos y fruticultores no están de acuerdo, porque ese terreno productivo queda “arrasado”. Otro cambio importante se produce en la vida cotidiana, las torres se instalan cerca de barrios y zonas habitadas, como es una actividad industrial intensiva trabaja las 24 horas del día. Produciendo ruido y vibraciones constantes. Los vecinos relatan la rotura de sus casas y que no pueden dormir de noche, además relatan enfermedades nuevas que aparecieron desde la llegada del fracking. El gobierno provincial y nacional, subsidian actualmente el fracking, en la búsqueda de dólares. Allen es el primer lugar en territorio rionegrino, pero ya se licitaron grandes zonas para extenderlo al resto de la provincia, también en zona de valles, compitiendo con la economía regional que es la agricultura. Este documental se propone preguntarse que pasa con la llegada del fracking a un lugar. ¿Y qué pasa si se contamina el agua del Rio Negro que alimenta de agua a toda la provincia?.
La Universidad de Buenos Aires nació hace más de dos siglos como una institución destinada a formar profesionales, pero con el paso del tiempo se convirtió en uno de los grandes símbolos del conocimiento público argentino. De sus aulas surgieron cinco premios Nobel, científicos reconocidos internacionalmente, referentes culturales y miles de profesionales que transformaron la vida del país. Su historia también es la historia de una discusión permanente: el valor de una educación pública que busca que el acceso al conocimiento no dependa del origen social.
Por Redacción de NLI
Hay instituciones que forman parte de la identidad de un país más allá de sus edificios y sus autoridades. La Universidad de Buenos Aires (UBA) es una de ellas. Desde su creación en 1821, atravesó guerras, crisis económicas, golpes de Estado, reformas políticas y transformaciones sociales, pero mantuvo una característica que marcó profundamente la historia argentina: la idea de que el conocimiento superior podía ser una herramienta de ascenso social y desarrollo nacional.
Durante más de dos siglos, la UBA se convirtió en una de las universidades más importantes de América Latina y en una de las pocas instituciones públicas de la región con reconocimiento global. Su prestigio no surgió únicamente de sus rankings internacionales, sino de una producción científica, cultural y profesional que tuvo impacto concreto dentro y fuera del país.
Por sus aulas pasaron presidentes, escritores, científicos, médicos, abogados, economistas, artistas y trabajadores que encontraron en la educación pública una posibilidad que, de otro modo, hubiera sido inaccesible.
La historia de la UBA es también una historia sobre el papel del Estado en la construcción de igualdad de oportunidades.
Una universidad nacida para construir un país
La Universidad de Buenos Aires fue fundada en 1821, durante el gobierno de Martín Rodríguez y bajo el impulso de Bernardino Rivadavia, en un momento en que las Provincias Unidas del Río de la Plata buscaban organizar sus instituciones después de la independencia.
Desde sus primeros años, la universidad estuvo vinculada a la formación de profesionales necesarios para el desarrollo del país. Medicina, Derecho, Ciencias Exactas y Filosofía fueron algunas de las áreas que marcaron su crecimiento inicial.
Pero la UBA no permaneció aislada de los grandes debates nacionales. A lo largo de su historia fue escenario de discusiones políticas, científicas y sociales que reflejaron las tensiones de cada época.
Su comunidad universitaria participó activamente en procesos históricos fundamentales, desde las luchas por la reforma universitaria hasta los debates sobre democracia, derechos humanos y desarrollo científico.
La Reforma Universitaria y la democratización del conocimiento
Uno de los momentos más importantes de la historia universitaria argentina ocurrió en 1918 con la Reforma Universitaria de Córdoba, un movimiento que transformó para siempre la educación superior en América Latina.
La reforma impulsó principios como el cogobierno universitario, la autonomía, la participación estudiantil y una concepción de la universidad vinculada con la sociedad.
Esos cambios modificaron la relación entre las instituciones educativas y el conjunto de la comunidad. La universidad dejó de ser pensada solamente como un espacio reservado para las élites y comenzó a consolidarse como un ámbito de producción de conocimiento abierto a nuevas generaciones.
Décadas más tarde, la gratuidad universitaria implementada en 1949 durante el gobierno de Juan Domingo Perón profundizó ese proceso al eliminar las barreras económicas que impedían a muchos sectores populares acceder a estudios superiores.
Esa medida cambió la composición social de las universidades argentinas y permitió que miles de jóvenes fueran los primeros profesionales de sus familias.
Ciencia argentina nacida en las aulas públicas
La UBA también fue protagonista de algunos de los mayores logros científicos del país. De sus laboratorios y centros de investigación surgieron trabajos que alcanzaron reconocimiento internacional.
Entre sus graduados se encuentran cinco premios Nobel argentinos: Bernardo Houssay y Luis Federico Leloir en Medicina, César Milstein en Fisiología o Medicina, además de Carlos Saavedra Lamas y Adolfo Pérez Esquivel vinculados al Nobel de la Paz.
Estos reconocimientos no fueron hechos aislados. Fueron consecuencia de una tradición científica construida durante décadas mediante universidades, institutos de investigación y organismos públicos.
La producción científica argentina demuestra que una universidad pública no solamente entrega títulos profesionales: también genera conocimiento capaz de competir a nivel mundial.
Una institución atravesada por la historia política argentina
Como pocas instituciones, la UBA refleja los cambios políticos del país. Durante las dictaduras militares sufrió intervenciones, persecuciones y expulsión de docentes e investigadores.
Uno de los períodos más oscuros fue la llamada “Noche de los Bastones Largos” en 1966, cuando la policía ingresó violentamente a la Facultad de Ciencias Exactas y expulsó a docentes y estudiantes que protestaban contra la intervención universitaria.
Aquel episodio provocó una pérdida enorme para la ciencia argentina, ya que muchos investigadores debieron emigrar al exterior.
La recuperación democrática en 1983 permitió reconstruir la autonomía universitaria y recuperar parte del proyecto científico y educativo que había sido interrumpido.
El debate actual: universidad pública y futuro nacional
En los últimos años, las universidades públicas volvieron a estar en el centro de una discusión política sobre financiamiento, investigación y el papel del Estado.
Quienes defienden el sistema universitario sostienen que la educación superior pública es una de las principales herramientas de movilidad social y desarrollo tecnológico del país. Señalan que detrás de cada médico, científico, ingeniero o docente formado existe una inversión colectiva que beneficia a toda la sociedad.
La discusión excede el presupuesto universitario: plantea qué tipo de país se busca construir. Uno donde el acceso al conocimiento sea un derecho amplio o uno donde la formación superior quede cada vez más condicionada por la capacidad económica individual.
La historia de la UBA muestra que la educación pública argentina no fue solamente un sistema de enseñanza: fue una herramienta para transformar vidas, producir ciencia y construir una sociedad con mayores posibilidades de integración.
A dos siglos de su creación, la pregunta sigue vigente: qué lugar ocupará el conocimiento en el futuro argentino y si el país elegirá preservar una de sus mayores riquezas, una universidad pública capaz de formar generaciones enteras.
En los primeros siete días de junio se aplicaron 2.078.867 dosis en todo el país. El sábado se alcanzó una nueva máxima, con un total de 361.972 aplicaciones en un día. La Argentina aplicó durante la primera semana de junio 2.078.867 vacunas contra el coronavirus a nivel nacional, con un promedio de 296.981 inoculaciones diarias y llegando…
Ante el aumento de caudales anunciado por la AIC, el Departamento de Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina recomienda a la población isleña y ribereña extremar las medidas de precaución, evitando utilizar embarcaciones, cruzar brazos o planificar actividades laborales o recreativas en cercanías del margen norte-sur del río Negro. Además, en caso de…
El Intendente Marcelo Orazi y el Secretario de Obras e Infraestructura de Río Negro Alejandro Echarren recorrieron este mediodía los trabajos que se ejecutan en la calle Libertad, donde durante la tarde de hoy se comenzará con la colocación del asfalto. En la oportunidad, el jefe comunal destacó el avance de los trabajos en estos…
El Intendente Marcelo Orazi destacó la importancia de los convenios firmados con la Gobernadora Arabela Carreras, entre ellos el acta compromiso para la construcción de 185 viviendas con una inversión superior a $900.000.000 y el convenio marco para garantizar servicios a 107 lotes en el marco del Programa Suelo Urbano. “Hace muchos años que en…
Hace poco más de una semana, la industria cinematográfica recibió una de las noticias más relevantes de lo que llevamos de año: el control creativo de la franquicia de 007 pasaba a las manos del control creativo de Amazon MGM. Una nueva preocupante para los fans que incluso ha sido criticada por tres ex protagonistas de la saga (Timothy Dalton, Daniel Craig y Pierce Brosnan). Entre otras cosas, porque la empresa creada por Jeff Bezos ya nos ha demostrado con la obra de J.R.R. Tolkien que el respeto por el material original de sus propiedades intelectuales no es precisamente, una de sus principales virtudes.
Pero sobre todo, porque el principal temor de los fans del personaje creado por Ian Fleming es que la marca de streaming termine expandiendo el universo del espía con decenas de spin-offs, precuelas, rebootsy series derivadas. Algo que podría terminar por devaluar el estatus y la mitología singular del icónico rol. Cumplido casi un lustro desde el estreno y despedida de Craig del papel con Sin tiempo para morir, no creemos que Amazon vaya a tardar demasiado en determinar quién será el nuevo James Bond. Por eso y hasta que conozcamos el casting oficial, hemos realizado una lista con siete candidatos perfectos que podrían tener licencia para matar en el futuro fílmico del MI6. Eso sí, debemos tener en cuenta que sin el mando de Barbara Broccoli y Michael G. Wilson (antiguos dueños de la explotación de la IP), algunas de las exigencias para enfundarse el esmoquin seguramente puedan quedar en el olvido. Como por ejemplo que el intérprete sea originalmente británico o que pase la barrera de los 35 años.
7 candidatos: el James Bond de Amazon
1-Josh O’Connor
Edad: 34 años.
Ya ha sonado entre la rumorología principal, siendo un perfil acorde a la nueva masculinidad que parece estar irrumpiendo en el Hollywood actual. Además, O’Connor todavía no ha ocupado una franquicia vistosa para la industria, trabajando al lado de cineastas europeos como Luca Guadagnino y Alice Rohrwacher. En el futuro lo veremos protagonizando la última cinta de Steven Spielberg y este 2025 estrenará Puñales por la espalda: El misterio de Lázaro, donde compartirá elenco con Craig. Seguro que el anterior Bond puede darle más de un consejo para fichar por la saga. Además, en La quimera nos demostró que tiene percha hasta para vestir como un vagabundo.
2-Jonathan Bailey
Edad: 36 años.
Su paso por Los Bridgerton y Wicked representan un currículum excelente para demostrar la elegancia innata desprendida por Jonathan Bailey en cada plano. El próximo verano aparecerá junto a Scarlett Johansson en Jurassic World: El renacer. Más allá de su incursión en el mundo jurásico, Bailey mantiene una agenda despejada. Una situación que lo posiciona muy bien para asumir el liderazgo de un proyecto que por lo menos, le implicará ser el 007 de Amazon al menos, durante una década.
3-Jacob Elordi
Edad: 27 años.
Es el más joven de nuestra lista, pero su fichaje sería un notición increíble para la licencia. Del mismo modo, sería el segundo australiano tras Dalton que se pone en la piel del agente especial. Su deriva profesional tras el éxito de Euphoria le ha llevado a trabajar con voces autorales del cine independiente de la talla de Sofia Coppola, Paul Schrader y próximamente lo veremos como el nuevo Frankenstein de Guillermo del Toro y enamorándose tóxicamente de Margot Robbie en Cumbres Borrascosas. Con su 1,96 de estatura, también sería el James Bond más alto de la historia.
4-Charlie Hunnam
Edad: 44 años.
Si pensamos en la pura experiencia de esta ristra de nombres, Charlie Hunnam destaca claramente sobre todos sus competidores. Acción, drama, fantasía…el de Newcastle parece la opción segura y un salto definitivo para una carrera en la que ya no tiene mucho más que demostrar. Vincular su nombre al 007 en Amazon sería el colofón de su filmografía.
5-Paul Mescal
Edad: 29 años.
El actor indie por excelencia no ha salido muy bien parado de su protagonismo en Gladiator II, pero teniendo en cuenta su tirón entre el público femenino, el terminal podría tener muy a mano, acercarse a un público objetivo siempre reticente para la franquicia. El principal problema es su vinculación como Paul McCartney en las cuatro cintas de Los Beatles que preparar Sam Mendes.
6-Jamie Dornan
Edad: 42 años.
Al igual que sucede con Hunnam, Jamie Dornan ya tiene un amplio recorrido como intérprete a sus espaldas. Conocido por su papel en la saga Cincuenta sombras de Grey, su perfil siempre ha estado orientado al de secundario de lujo. Cambiar su apellido por el de Bond sería esa gran oportunidad para poner el broche a una trayectoria un tanto irregular como el nuevo 007 de Amazon.
7-Richard Madden
Edad: 38 años.
Ya ha sonado en más de una ocasión. Aunque la principal ventaja de Madden frente a sus competidores reside en que ya tiene un contacto directo con Amazon, tras protagonizar la serie de Citadel y la película Sol de justicia. De Rey en el Norte a superhéroe de Marvel en Eternals, el de Edersile ya demostró en la miniserie de el Guardaespaldas saber desenvolverse gratamente en el terreno de la acción.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.