Tesla, Coca-Cola y Nestlé presionan a Trump para frenar los aranceles contra Brasil
Grandes compañías estadounidenses y multinacionales con fuerte presencia en el mercado norteamericano salieron a pedir formalmente al gobierno de Donald Trump que no aplique los aranceles adicionales del 25% propuestos sobre miles de productos brasileños, al advertir que la medida también perjudicaría a la economía de Estados Unidos.
Según reveló Folha de San Pablo, empresas como Tesla, Coca-Cola, Nestlé, eBay, Siemens, Faber-Castell, WEG, Bauducco y CSN presentaron observaciones ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), en el marco de la investigación abierta bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense.
Las audiencias públicas sobre el caso se desarrollan esta semana y serán determinantes para definir si Washington avanza con la nueva política arancelaria. Las compañías sostienen que una aplicación generalizada de los aranceles encarecería insumos esenciales para la industria estadounidense, afectaría las cadenas de suministro y terminaría trasladando mayores costos a consumidores y fabricantes locales.
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Uno de los casos más relevantes es el de Coca-Cola, que solicitó mantener la exención para los insumos derivados de naranja provenientes de Brasil e incorporar también los productos elaborados a partir de limón.
La empresa argumentó que la producción citrícola estadounidense, especialmente en Florida, sufrió una fuerte caída en los últimos años debido a enfermedades, eventos climáticos y cambios en el uso del suelo, lo que convirtió a Brasil en un proveedor estratégico para abastecer al mercado norteamericano.
Sin esos insumos, advirtió, aumentarían los costos de producción y podrían registrarse problemas de abastecimiento. Por su parte, Tesla alertó que los nuevos aranceles podrían afectar sectores avanzados de la manufactura estadounidense.

La automotriz explicó que aún depende de componentes e insumos críticos provenientes de Brasil y que reemplazarlos por proveedores nacionales llevará tiempo. En su presentación, la empresa sostuvo que la política comercial debería «acelerar la competitividad estadounidense, no restringirla», y advirtió que una suba abrupta de costos terminaría perjudicando tanto a la industria como a los consumidores.
Nestlé también pidió excepciones para determinados productos brasileños, entre ellos el colágeno bovino utilizado como insumo en diversos alimentos y suplementos fabricados en Estados Unidos. La compañía señaló que existen pocos proveedores alternativos capaces de garantizar el mismo volumen y calidad, por lo que una sobretasa elevaría significativamente los costos de producción.
En tanto, eBay solicitó que los productos usados y de segunda mano queden excluidos de la medida. La plataforma argumentó que gravar ese tipo de mercaderías no protege a los fabricantes estadounidenses y, en cambio, perjudica a millones de pequeños vendedores y consumidores que dependen del mercado de reventa.
Más del 70% de los vendedores estadounidenses que operan en eBay comercializan artículos usados. Las presentaciones empresariales se producen mientras el gobierno de Trump analiza imponer una tarifa adicional del 25% sobre una amplia gama de productos brasileños como resultado de la investigación comercial abierta contra Brasil.
El USTR deberá resolver en los próximos días si mantiene la propuesta original o amplía la lista de excepciones solicitadas por empresas y asociaciones industriales. El creciente número de compañías que pide flexibilizar las tarifas refleja la preocupación de parte del sector privado estadounidense por el impacto que una escalada comercial con Brasil podría tener sobre las propias cadenas de producción de Estados Unidos, en momentos en que numerosas industrias continúan dependiendo de materias primas e insumos brasileños para mantener su competitividad.
