En el gobierno hay malestar con Manuel Adorni porque creen que usa a Karina Milei como escudo humano para asegurar su permanencia en el gabinete tras el escándalo por sus gastos exorbitantes imposibles de justificar con sus ingresos conocidos. Escándalo que se agravó con su defensa de amateur, que además expuso de manera brutal la interna del gobierno.
Al jefe de Gabinete lo acusan de sobregirarse en su campaña para subir a la hermana presidencial al ring con Santiago Caputo, como estrategia para salir del foco de los medios en el que entró el día en que subió a su esposa al avión presidencial, un hecho que desencadenó denuncias penales y le significó a Milei una merma en las encuestas.
Desde una de las encuestadoras de mayor prestigio dijeron a LPO que el caso Adorni pegó mal en la sociedad, mucho más que el de Libra, ya que dejó a los libertarios pegados con la casta. «El escándalo de Adorni entró a fondo, no es como Libra, lo entienden todos», explicaron desde la encuestadora.
En el gobierno señalan a Javier Lanari, el secretario de Comunicación y mano derecha de Adorni, como la fuente de las filtraciones para que los principales medios se dedicaran en las últimas horas a hablar al unísono de la inminencia de cambios de gabinete, en el marco de la búsqueda de venganza de Karina Milei contra Santiago Caputo.
Al jefe de Gabinete lo acusan de sobregirarse en su campaña para subir a la hermana presidencial al ring con Santiago Caputo, como estrategia para salir del foco de los medios.
En el karinismo aseguraron a LPO que la hermana presidencial no avaló esa jugada mediática y que, cuando haga los cambios del gabinete va a tratar que sean de una, sin anunciarlo en notas periodísticas.
Adorni siendo apapachado por Milei en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
Los Menem, los principales rivales internos de Caputo, no participaron de la campaña mediática para difundir su inminente desplazamiento de la SIDE y ARCA. Ni siquiera lo llamaron a Jorge Anzorreguy para que se haga cargo de la Secretaría de Inteligencia, como salió en los medios. Y se tomaron con humor las versiones de un inminente desembarco de Lule Menem en la casa de los espías.
El mal momento de Adorni, que tuvo que subirse al acto de Milei en Córdoba para ser apapachado por el presidente, se agudizó tras su entrevista del domingo por la noche con Luis Majul, en la que volvió a declarar mal.
En el gobierno cayó muy mal que el jefe de Gabinete dejara tan expuesta la interna: el funcionario no descartó que Santiago Caputo haya filtrado el video del avión privado con el que viajó a Punta del Este con su familia. «No es el estilo de Karina», dijeron
a LPO
allegados de la hermana presidencial, que no habla con los medios.
«Desde que llegamos a la jefatura fuimos ordenando e incomodando a muchas personas», se defendió un funcionario que responde a Adorni ante la consulta de LPO.
La #5 Fiesta Provincial del Gaucho tuvo su presentación oficial en el predio de jineteada, el intendente Alberto Pacenti fue el responsable de dar la bienvenida a los representantes de los medios de comunicación de la región que se acercaron a conocer detalles de las actividades previstas para el sábado 29 de febrero y domingo…
El Digesto web del Municipio no funciona desde hace más de un año. El 3 de enero del 2020 mediante nota, el director del área de prensa del municipio Marcel Rhomeck cedió la responsabilidad de la actualización del digesto municipal a la presidencia del CD, en todo el 2020 el digesto estuvo caído, no existe….
Los productores valletanos reclaman al gobierno el pago de 1,50 pesos por kilo cosechado como parte de un esquema de ayuda para sortear sus dificultades económicas de otra temporada igual a la anterior, y a la anterior. Asimismo, demandan la postergación del cobro de créditos y nuevas políticas que permitan dar sustentabilidad a la actividad,…
En la Argentina retrógrada se agolpan las preguntas sin respuesta: nuestro reino del revés es el imperio de la duda constante.
Por Jorgelina Áster para NLI
A medida que el espíritu autocrático se consolida en Argentina, se multiplican los decretos y en el Congreso se aprueban, con aplauso cerrado de nuestros tribunos de la plebe, leyes antediluvianas, crecen interrogantes que hasta hace no mucho tiempo atrás hubiésemos descartado de plano por ridículos.
Pero con una década mucho más signada por la infamia que la históricamente llamada infame, con una pandemia -nada aleccionadora por cierto, aunque quién sabe…- entre medio, y claros retrocesos civilizatorios, ya no es ridícula ninguna pregunta. En el reino del revés se activan todas las dudas.
Querer saber, por ejemplo, si la ciudadanía en verdad ansiaba extenderle el certificado de defunción a la democracia e instaurar el vale todo, el sálvese quien pueda, hoy tiene pleno sentido. La vida precaria, la inequidad y la iniquidad en díada, el despojo a cielo abierto de recursos y derechos llevan a preguntarse, incluso, si no estaremos en las fauces de una pesadilla que se estira en la noche.
¿La precaria vida material y espiritual que padecemos las personas de a pie proviene del triunfo pírrico de una demostración de desprecio absoluto e irrevocable a las imposturas representativas que antaño sufrimos hasta el hartazgo? ¿Fue intencional entregarle las llaves del reino a la peor caterva, se trató de un escarmiento simbólico pero tan placentero que justificaba la inmolación?
Aunque parezca mentira, hubo un hombre, un escritor galardonado con el Nobel, que imaginó un brote pandémico, primero, y un brote de lucidez, poco después. El broche de oro del segundo brilló en las urnas: un 83% de votos en blanco. ¿Será el nuestro un estado intermedio entre los efectos psicológicos inconscientes de una pandemia cercana, de evocación reprimida, y un inminente brote de lucidez plena?
Saramago
Aunque José Saramago presentó ambas obras como ficciones, usó en el título de las dos novelas la palabra ensayo: Ensayo sobre la ceguera y Ensayo sobre la lucidez. Las concibió, sí, como textos ficcionales, pero daría la impresión de que le resultaron excesivamente verosímiles, mucho más cercanas a la reflexión ensayística que a los placeres estéticos que caracterizan la buena narrativa.
A medida que lo que aparenta ser una abulia cívica crece en occidente, nunca falta quien nos recuerde la premonitoria imaginación del portugués universal. Suele darse por sentado que la actitud de los votantes de Ensayo sobre la lucidez es digna e implacable, que desespera a los indignos politiqueros por cuestionar su representatividad.
Sin embargo, tras el cachetazo cívico, no hay beneficios duraderos para la innominada localidad rebelde. La lucidez que representaría el voto, contracara del brote de “ceguera blanca” del “otro ensayo”, finalmente, se convertirá en un boomerang para la ciudadanía: el cuestionado poder político toma revancha con autoritarismo justificado en interpretaciones baladíes del voto en blanco.
Si pensáramos, entonces, con muchas dudas pero cierta esperanza, que estuviéramos a medio camino pero en marcha hacia la lucidez, deberíamos conformarnos con la promesa de un futuro acto de dignidad que engalanase la ruina por venir, previsiblemente más dura que la actual. Sería quizá bastante para el espíritu, pero poco para el cuerpo. Sería, al menos, algo, podría decirse.
Pero si, con realismo exacerbado, creyéramos que la necedad convirtió en masoquistas a los electores habilitados, que la frustración orientó su venganza hacia los inocentes y multiplicó el poder de los impostores, que hay un placer morboso en consentir la inequidad programada, ya no nos quedaría siquiera el consuelo de pensar en una lucidez que nos espera a la vuelta de la esquina.
Podría esgrimirse, por otro lado, que la idea de un archipiélago de individualidades que, de acuerdo con la triunfante cháchara economicista, configura el país, también alimenta la ficción mental del ego blindado, invulnerable mientras vele por sí mismo y se libere de empatías, rémoras sentimentales, solidarias y justicieras.
Todas estas cursilerías desaparecerían cuando al fin volviésemos a la Edad de Piedra: darle el poder a los más retrógrados, entonces, valdría la pena. Los caminos del abstencionismo, en las antípodas del voto en blanco, serían tan efectivos como la transitoria asociación de retrógrados que, mientras haya que tolerar al estado, se encargaría de capturarlo con el mínimo de sufragios.
Después, cada cual seguiría atendiendo su juego. Al fin y al cabo así, desde la infancia, nos instruyó el sabio Antón, insanamente olvidado. En algún momento ya no habría que compartir nada, solamente una idea: las mejores islas serían las islas perdidas. La privacidad de la caverna estaría cerca, y con la IA allí haríamos la pata ancha.
Quizá, entre hipótesis, sospechas y conjeturas, nos alcance la nada. Una nada más cercana al tropo de La historia interminable que a las inasibles especulaciones filosóficas. El culto a los Gmork del presente puede estar repleto de espejismos para el ego y exacerbar morbos, pero no deja de ser destructivo. Michael Ende es claro: Gmork representa el poder que fortalece la nada.
Gmork
Sin Áuryn ni Falcor, que igual de nada servirían porque nuestro Reino de Fantasía se volatilizó hace más de medio siglo –al tiempo que nuestras porciones en la torta de los ingresos se convertían en migajas-, Gmork es la realidad. Y aunque la nada sea difícil de imaginar, bien podría estar a la vuelta de la esquina en lugar de la lucidez.
Mientras tanto, en el limbo de las dudas, nos quedan tres lecturas –o relecturas- para matizar la espera de unas respuestas que, seguramente, no nos satisfarán.
El Intendente Marcelo Orazi encabezó esta mañana la presentación de las actividades deportivas, culturales y turísticas que se realizarán en el marco de ‘Vendimia Celebra 2021’. Estuvo acompañado por el Secretario de Gobierno Guillermo Carricavur, la Directora de Turismo Katerina Iogna, la Directora de Cultura Silvia Alvarado y el Director de Deportes Damián Álvarez. “Es…
Luis «Toto» Caputo quiere pagar con un bono las deudas que tiene el Estado con las empresas de la construcción por las pocas obras públicas que el gobierno de Javier Milei continuó.
El discurso libertario contra la obra pública fue explotado por Milei en las campañas electorales, pero algunas pocas -sin mucho criterio- continuaron. Milei dejó abandonadas la mayoría de las obras en marcha que heredó del gobierno de Alberto Fernández, pero continuaron algunos trabajos de mejoras de la red ferroviaria y algunos pocos tramos de rutas, que tenían asignados créditos de la CAF, que el gobierno tiene que reponer.
Caputo incluso habilitó pequeñas obras de manera clandestina en municipios fines al gobierno, como revelaron a LPO intendentes del interior bonaerense: a esos jefes municipales se les pidió que no pusieran carteles de obra para no quedarse sin el discurso del combate a la obra pública, una delirante bandera de Milei.
Los pagos de esas obras se venían cumpliendo pero la feroz baja de la recaudación, que en febrero rozó el diez por ciento, dejó a Economía sin fondos. Una situación que podría extenderse hasta mayo, como reveló LPO.
Ahora el ministro de Economía se encontró con un escenario en el que no tiene plata para pagar las deudas que acumula con las empresas y al mismo tiempo las necesita para reactivar la economía, que está ingresando en una peligrosa estanflación. «El problema de Caputo es que la caída de la recaudación es bestial y la única manera de sostener el superávit es patear todos los gatos del Estado que pueda», explicó a LPO un técnico en Presupuesto.
Caputo convocó a los empresarios de la Cámara de la Construcción para ofrecerles una suerte de Bopreal, de la obra pública para candelar las deudas.
Por eso Caputo convocó a los empresarios de Camarco para la semana que viene para ofrecerles una suerte de Bopreal de la obra pública. Los Bopreal son los títulos de deuda que el gobierno emitió para pagar la deuda comercial con importadores acumulada hasta diciembre de 2023.
Como el gobierno es promercado, la idea del bono que será lanzado en el mercado secundario es que sea aceptado de manera voluntaria por los empresarios. Sin embargo, entre los constructores de Camarco ya hay un clima de rechazo total.
La desconfianza es entendible: entre los empresarios se preguntan quién va a querer un bono de la vilipendiada obra pública argentina. Más aún después de que el propio Caputo, además del propio Milei, dijera que la obra pública es un «curro» de la política.