La empresa estatal rionegrina firmó un contrato para construir dos radares de uso civil que serán exportados a Nigeria y emplazados en el principal aeropuerto de ese país.
La construcción de dos radares de uso civil por el Instituto de Investigaciones Aplicadas (Invap), que serán exportados a Nigeria y emplazados en el principal aeropuerto de ese país africano, «nos permite ser competitivos internacionalmente», consideró la subgerente del área de Defensa, Seguridad y Ambiente de esa empresa, Micaela Rodrigo.
Invap y la empresa Jampur International FZE, de Emiratos Árabes Unidos firmaron días atrás el contrato para la provisión de dos radares primarios 3D móviles de uso civil, modelo RPA-200MC a ser emplazados en Nigeria, “provisión que incluirá también la capacitación del personal que los operará”, dijo Rodrigo.
Se trata de equipos móviles que pueden usarse tanto en el control habitual de aviación comercial como también de seguridad aérea, para aeronaves que vuelan sin identificarse o sin comunicarse con las autoridades, explicó Rodrigo al referirse al acuerdo que marca un hito para Río Negro en la exportación de tecnología.
“En marzo pasado se firmó en la sede del Invap un contrato con la fuerza aérea nacional para la provisión de radares con esta tecnología también”, recordó en diálogo con Télam.
“En ese momento decíamos, bueno esta tecnología lo bueno es que nos permite ser competitivos internacionalmente; con lo cual hoy podemos que fue así”, aseguró.
Sobre los tiempos de construcción Rodrigo sostuvo que para “este contrato la provisión es de 24 meses con lo cual en dos años tienen que estar los radares en Nigeria operativos”.
“De todas formas no es algo que estamos empezando de cero, ya estamos con algo avanzado, además de tener la experiencia de haber provisto a la fuerza aérea argentina y también los radares meteorológicos, lo que nos da una experiencia en este ámbito que hace que los tiempos de desarrollo cada vez puedan ser menores”, sostuvo.
Este modelo de radar, en su versión móvil y de uso civil, constituye la más reciente incorporación a la familia de radares RPA desarrollados por la empresa rionegrina de desarrollo tecnológico.
Su diseño modular y los transmisores distribuidos en la antena, le permite operar las 24 horas, los 365 días del año, con alta disponibilidad, mínimo mantenimiento.
Además pueden ser operados de manera remota y se integran “a sistemas de gerenciamiento de tránsito (ATM) y comando, y control multi-sensor, minimizando la dotación de personal necesario para operarlo”, precisó la ingeniera del Invap.
“Se trata de un radar de control civil, para el control de aeropuertos, pero lo que se suma es que tiene una antena primaria, esto quiere decir que son más parecidos a los que tiene fuerza aérea nacional, lo que permite detectar todo avión que está volando, quiera o no colaborar, por eso son radares más de defensa en lo general”, explicó.
“El haber podido firmar y poder exportar es realmente un hito muy importante, mas allá de que para Invap ya tenemos otras exportaciones pero, para el área de gobierno que justamente desarrollamos, los radares son la primera exportación”, consideró Rodrigo.
Muy cerca de la ciudad de Trevelin en Chubut, en el Valle 16 de Octubre camino hacia la frontera con Chile, se encuentra el Establecimiento Agroturístico Nant y Fall que se presenta como un sitio de acampe con chacra y viñedos, estos últimos cuentan principalmente con la variedad Pinot Noir. Actualmente elaboran solo Pinot Noir…
Argentina, país que desde un 24 de noviembre del 2010 por el Decreto 1800 y posteriormente ratificado en ley 26.870 en el año 2013, declara al Vino como su bebida nacional. Esta ley que busca difundir las características culturales que implique la producción, elaboración y consumo del vino argentino y sus tradiciones. El vino es…
El entretiempo es un tiempo de laindiferencia como cordialidad Byung-Chul Han, La Sociedad del cansancio Ya no hay palabras que alcancen a describir el cansancio. Porque las palabras se han cansado también. Llegó el momento exacto para que el silencio nos muestre sus golpes bien dados. Por aquí y por allá las siluetas de la…
El informe se presentará el 9 de junio, desde las 17:00hs, en una audiencia pública desde la Legislatura de Neuquén. “La basura del fracking en Vaca Muerta” evidencia la historia de contaminación e irregularidades de uno de los basureros petroleros más importantes de Argentina: Comarsa. La Izquierda Diario, el Observatorio Petrolero Sur y Taller Ecologista analizaron 1182…
La Justicia anuló la elección que consagró a Abel Furlán al frente de los metalúrgicos y decidió la intervención del sindicato con un hombre de Angelici. Furlán impulsa un nuevo frente sindical alternativo a la CGT con un perfil más combativo contra el gobierno.
«Hay que discutir un paro general. ¿Qué más tiene que pasar?», había presionado el miércoles Furlán luego de difundir cifras del desplome de la industria metalúrgica y el cierre de la Pyme número 25 mil durante la presidencia de Milei.
Furlán fue reelecto al frente de los metalúrgicos en marzo tras el apoyo de 48 de las 53 seccionales de la nación con la presencia de 270 de los 276 delegados. En algunas seccionales hubo lista opositora.
En Campana, donde están las principales fábricas de Techint, la Lista Naranja impulsó a Angel Derosso. A pesar de que tomaron el color que habitualmente utiliza la izquierda, la Lista Naranja de Campana es más cercana a la familia Rocca que a Carlos Marx.
Tras una presentación de Derosso, los camaristas Víctor Arturo Pesino y María Dora González, los mismos que dejaron sin efecto una cautelar de la CGT contra la Reforma Laboral, decidieron anular las elecciones de la UOM en todo el país.
Además, los camaristas nombraron a Alberto Biglieri a cargo de la intervención de la UOM durante seis meses.
Biglieri es un abogado muy cercano a Daniel Angelici, que lo promovió como consejero de la magistratura porteña en 2019 en un acuerdo con Emiliano Yacobitti. En esa ocasión, representó al estamento de la política. También forma parte del Colegio Público de Abogados y de la Universidad de Lomas que controla Diego Molea.
El debut bursátil de SpaceX dejó a Wall Street mirando hacia adelante. La empresa de Elon Musk cerró este viernes por encima de los USD 161 por acción y alcanzó una valuación superior a los 2 trillones de dólares. El volumen de capital movilizado pulverizó el récord de la petrolera Saudi Aramco en 2019 y de la tecnológica Alibaba en 2014.
Se estima que la colocación inicial dejó a la empresa de Elon Musk alrededor de USD 75.000 millones en efectivo fresco, con el porcentaje que se destinó a flotar en la bolsa con un valor inicial de USD 135 que rápidamente escaló a USD 161 la acción. Fue la IPO más grande de la historia.
El mayor estreno bursátil de la historia no solo convirtió a Musk en el primer trillonario del planeta, sino que abrió un debate global sobre la extrema desigualdad en el mundo actual, donde un hombre acumula meas riqueza que varios países. «El dato es que la riqueza de algunos y la desigualdad está creciendo a niveles que nunca vimos», le dijo Steven Durlauf, académico de la University of Chicago al NYT.
De hecho, el único antecedente de semejante riqueza en el mundo contemporáneo es John D. Rockefeller que en 1937 llegó. acumular una fortuna personal equivalente a 1.5 por ciento del PBI de Estados Unidos. Luego de la IPO de Space X, Musk alcanzó una fortuna equivalente al 3 por ciento del PBI de Estados Unidos. El empresario no vendió ni una de las acciones de la empresa espacial en su poder, que de manera inmediata pasaron a valer casi 900 mil millones de dólares, más de doble de la deuda externa de Argentina. «Si esto no es un ejemplo de oligarca, no se que es», afirmó el senador demócrata Bernie Sanders.
Como sea, el sismo que causó la irrupción bursatil de Space X, que de inmediato su hizo un lugar entre las siete magníficas abrió una pregunta más profunda: ¿estamos frente al nacimiento de una nueva camada de gigantes tecnológicos capaces de redefinir Silicon Valley?.
Nunca antes tres compañías con valuaciones cercanas o superiores al trillón de dólares habían apuntado a salir a bolsa en un mismo ciclo. Después de SpaceX, todas las miradas se concentran en OpenAI y Anthropic, las dos empresas que lideran la carrera global por la inteligencia artificial.
La respuesta que circula entre bancos de inversión y analistas es afirmativa. Nunca antes tres compañías con valuaciones cercanas o superiores al trillón de dólares habían apuntado a salir a bolsa en un mismo ciclo. Después de SpaceX, todas las miradas se concentran en OpenAI y Anthropic, las dos empresas que lideran la carrera global por la inteligencia artificial.
Según reconstruyó el diario The New York Times, ambas compañías aceleraron durante las últimas semanas sus preparativos para cotizar en los mercados de capitales. Anthropic presentó de manera confidencial su documentación ante la SEC el 1 de junio. OpenAI hizo lo mismo una semana después. El procedimiento permite que los reguladores revisen la información financiera sin exponer todavía los detalles al mercado.
El CEO de Open IA, Sam Altman.
Anthropic, pese a la batalla que mantiene con la administración Trump -o quizás gracias a ella- parece llevar ventaja. Los mercados financieros le asignan mayores probabilidades de convertirse en la próxima gran IPO. Las estimaciones ubican su estreno hacia octubre. OpenAI mantiene un calendario más flexible. Su directora financiera, Sarah Friar, insiste públicamente en que la prioridad es construir una empresa sostenible antes que acelerar los tiempos de cotización. Sin embargo, la presión del mercado se siente.
La pelea central pasa por las valuaciones. Anthropic fue impulsada por una sucesión de rondas privadas que la llevaron a valores cercanos a los USD 965.000 millones. Mientras que OpenAI, la compañía que creó ChatGPT, ya exhibe ingresos anualizados cercanos a los USD 25.000 millones. Los bancos que trabajan en la operación buscan sostener una valuación de referencia del trillón de dólares.
La magnitud del fenómeno obliga a mirar más allá de cada empresa. Analistas de mercado calculan que SpaceX, OpenAI y Anthropic podrían captar cerca de USD 200.000 millones en conjunto si colocan alrededor del 5% de su capital. La cifra supera todo lo recaudado por las grandes IPO estadounidenses entre 2022 y comienzos de 2026. Es un elefante entrando a una pileta que ya parece llena. El agua necesariamente se moverá.
Muchos esperan que OpenAI y Anthropic produzcan un fenómeno similar, pero esta vez sobre los nombres más pesados del sector tecnológico. Microsoft, Alphabet o Meta podrían sufrir ventas técnicas a medida que Wall Street reequilibre posiciones para incorporar a los nuevos jugadores puros de inteligencia artificial.
De hecho, el primer efecto ya apareció. El estreno de SpaceX provocó ventas en compañías vinculadas al sector espacial y satelital. Fondos y ETFs tuvieron que liberar espacio en sus carteras para incorporar al nuevo gigante, la cotización de varias «espaciales» caía, mientras Space X se disparaba. Muchos esperan que OpenAI y Anthropic produzcan un fenómeno similar, pero esta vez sobre los nombres más pesados del sector tecnológico. Microsoft, Alphabet o Meta podrían sufrir ventas técnicas a medida que Wall Street reequilibre posiciones para incorporar a los nuevos jugadores puros de inteligencia artificial.
Los optimistas sostienen que las métricas tradicionales ya no alcanzan para evaluar compañías que aspiran a controlar la infraestructura tecnológica del siglo XXI. Argumentan que SpaceX domina sectores estratégicos como los lanzamientos espaciales y las comunicaciones satelitales, mientras que OpenAI y Anthropic compiten por desarrollar inteligencia artificial general. Para este grupo, la IA será la nueva electricidad: una plataforma transversal sobre la que funcionará buena parte de la economía global. Bajo esa lógica, las valuaciones actuales serían apenas una estación de paso.
Los escépticos observan otra escena. Recuerdan que OpenAI y Anthropic consumen miles de millones de dólares en chips, centros de datos y energía. El problema no es la innovación sino la rentabilidad. Nadie sabe todavía si los ingresos futuros podrán compensar semejante nivel de gasto. La gran incógnita es si estas compañías venden una autopista o simplemente el peaje de una promesa.
El CEO de Space X, Elon Musk.
Las advertencias se multiplican. Ali Ghodsi, CEO de Databricks, advirtió días antes de la salida de SpaceX que 2026 podía convertirse en «un año terrible para salir a bolsa» debido a la feroz competencia por captar liquidez. Ivan Cosovic, director gerente de Breakout Point, describió el clima de época en Wall Street: «Ven el juego que se está jugando, se burlan abiertamente de él y luego planean jugarlo de todos modos».
Incluso dentro de OpenAI existen dudas. En el sector se conocen las tensiones entre Sarah Friar y Sam Altman respecto al momento adecuado para cotizar. La preocupación gira alrededor de los compromisos multimillonarios de inversión en infraestructura y la velocidad real a la que crecerán los ingresos. El debate es simple: cuánto tiempo puede sostenerse una carrera donde el combustible cuesta decenas de miles de millones de dólares.
Desde la política también llegaron cuestionamientos. La senadora demócrata Elizabeth Warren criticó duramente el debut de SpaceX y puso bajo sospecha las proyecciones que justifican semejantes valuaciones. Para sus detractores, el entusiasmo actual recuerda otros momentos de euforia tecnológica donde el mercado terminó descubriendo que el futuro llegaba más lento de lo prometido.
De hecho, las ganancias de Space X vienen en picada, debido a las monumentales inversiones que está haciendo en mega campus de IA. Las inversiones masivas en inteligencia artificial de casi todas las tecnológicas están drenando sus ganancias, bajo la promesa de rentabilidades futuras. Una apuesta que inquieta a varios inversores.
Pero por ahora, SpaceX cotiza a múltiplos que hace pocos años hubieran parecido delirantes. Los inversores los aceptan porque creen estar comprando algo más que ingresos o ganancias: una porción del futuro, que se supone ofrecerá la «economía espacial». OpenAI y Anthropic generan expectativa bajo la misma lógica. Ya no se trata de cuánto ganan hoy, sino de la pelea por quién controlará las herramientas con las que f-se supone- funcionará la economía de mañana. Cuanto hay de burbuja y cuanto de pronóstico fundado es la pregunta que contestará el tiempo.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.