VENTUS Blend 2021
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VENTUS Blend 2021

En esta oportunidad les acerco al clásico Ventus blend entry level de la Bodega del Fin del Mundo y como siempre la enología está a cargo del Lic. Ricardo Galante. Para la elaboración de este Blend está compuesto por Merlot, Cabernet Sauvignon y Malbec, con presencia mayoritaria del Cabernet.

Se realiza la fermentación de las variedades por separado en tanques de acero inoxidable, con levaduras seleccionadas, y una maceración de 18 días. A posterior se descuba separando los orujos para que siga fermentando sin ellos y una vez estabilizado se clarifica y fracciona.

  • Bodega del Fin del Mundo
  • Zona: San Patricio del Chañar – Neuquén
  • Color: rojo rubí de brillo medio y baja intensidad.
  • Aroma: frutado de frutas rojas con toques especiados y vegetales, su alcohol muy bien integrado. Volumen medio de aroma.
  • Sabor: redondo y vivo, con ataque semi dulce y media acidez. En la boca presenta buen equilibrio de tendencia central, con sus taninos presentes y media sensación de astringencia al final de la cata. Su graduación alcohólica es de 12,8°, tiene cuerpo bajo, ligero, y persistencia media.

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    Cuando el sábado a la noche se bailaba en el club del barrio

     

    Los bailes de los clubes de barrio fueron una tradición argentina que reunió música, familias, jóvenes y comunidad durante décadas. Una mirada a aquella vida social.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Hubo un tiempo en que para salir un sábado a la noche no hacía falta conocer la cartelera de una discoteca, reservar una mesa ni cruzar media ciudad buscando el lugar de moda. En buena parte de la Argentina, alcanzaba con caminar unas pocas cuadras hasta el club del barrio, donde podía haber baile, orquesta, buffet, pista, rifas, juegos, partidos, reuniones y, sobre todo, gente conocida. Durante décadas, esas instituciones fueron mucho más que espacios deportivos: funcionaron como verdaderos centros comunitarios en los que distintas generaciones compartían buena parte de su tiempo libre. En los años 60 y 70, los grandes bailes de carnaval y las fiestas organizadas por clubes llegaron a convocar multitudes, con artistas populares, orquestas y precios accesibles.

    El sábado empezaba mucho antes del baile

    La preparación para el baile también formaba parte del ritual. Había que decidir qué ponerse, arreglarse un poco más de lo habitual y, en el caso de los adolescentes, negociar con los padres la hora de regreso. Para muchos jóvenes, el club era además uno de los pocos lugares donde podían encontrarse con amigos y compañeros fuera de la escuela, el trabajo o la familia. La pista se convertía así en un territorio de sociabilidad donde se cruzaban generaciones y grupos que durante la semana tenían rutinas completamente diferentes. En algunos barrios, además, el baile estaba directamente vinculado con la identidad de la institución: el club organizaba la fiesta, vendía las entradas, contrataba a los músicos y convertía sus instalaciones deportivas en un salón de celebraciones.

    La escena podía ser muy sencilla: mesas alrededor de la pista, familias conversando, parejas jóvenes esperando que empezara la música y chicos que entraban y salían del salón. En otros casos, especialmente cuando llegaban artistas reconocidos, el acontecimiento adquiría una dimensión mucho mayor. Boca Juniors, Vélez Sarsfield, San Lorenzo y otros clubes fueron escenario de grandes bailes populares, en los que podían presentarse figuras de enorme convocatoria. En los años 60 tuvieron presencia artistas como Los Cinco Latinos y Los Gatos, mientras que durante los 70 los bailes de clubes porteños llegaron a reunir a figuras como Sandro, Palito Ortega, Leonardo Favio y Joan Manuel Serrat.

    La música también contaba la transformación de una sociedad que estaba cambiando rápidamente. El tango seguía presente, pero convivía con la música tropical, el folklore, el pop y el naciente rock nacional. En una misma década podían coexistir una orquesta de tango, una banda de música tropical y un conjunto juvenil que tocaba canciones eléctricas. Esa mezcla no era solamente musical: expresaba el encuentro entre generaciones y la incorporación de nuevas formas de vestirse, bailar y relacionarse. El baile era uno de los lugares donde los cambios culturales podían verse en vivo, sin necesidad de que nadie los explicara.

    El club como segunda casa

    El fenómeno no apareció de la nada. Los clubes de barrio se habían consolidado durante las décadas anteriores como organizaciones sociales profundamente arraigadas en los barrios populares y de clase media, vinculadas al deporte, la educación física, las actividades culturales y la vida comunitaria. Investigaciones sobre la historia de estas instituciones destacan precisamente su papel en la formación de la cultura popular argentina durante las décadas de 1930 y 1940.

    Por eso el club podía ser, para una familia, una especie de segunda casa. Allí se jugaba al fútbol, al básquet o al baby fútbol, se practicaba gimnasia, se organizaban campeonatos de cartas, se festejaban cumpleaños y se realizaban reuniones sociales. También estaban el buffet, el salón, las comisiones de vecinos y las actividades de las distintas categorías deportivas. En algunos lugares había biblioteca, teatro o cine. La institución pertenecía al barrio porque el barrio participaba activamente de su funcionamiento, una diferencia importante respecto de buena parte de los espacios de entretenimiento posteriores, cada vez más organizados alrededor del consumo.

    Los bailes tenían además una dimensión económica. Para muchos clubes, las fiestas constituían una fuente de ingresos que permitía financiar actividades deportivas y mantener las instalaciones. No era extraño que una noche de gran convocatoria sirviera para recaudar fondos destinados a comprar equipamiento, reparar el techo del gimnasio o sostener alguna disciplina infantil. El espectáculo y la vida comunitaria se mezclaban entonces de una manera que hoy puede resultar extraña: la diversión del sábado podía contribuir a pagar el funcionamiento cotidiano de una institución del barrio.

    Hacia fines de los 70 y durante las décadas siguientes, ese mundo comenzó a transformarse. Las nuevas formas de entretenimiento, la expansión de las discotecas, los cambios en las pautas de consumo y las modificaciones en la vida urbana fueron quitándole centralidad a los grandes bailes de club. Una mirada retrospectiva sobre aquella época señala justamente que hasta los años 70 los clubes podían concentrar una vida social intensa que luego comenzó a fragmentarse.

    La desaparición de aquellos bailes no significó solamente el reemplazo de un tipo de música por otro. También representó la pérdida progresiva de un espacio de encuentro territorial, donde era posible conocer a personas de distintas edades sin que existiera necesariamente una finalidad comercial detrás. El club seguía siendo club, pero algunas de las funciones sociales que había concentrado comenzaron a repartirse entre gimnasios, centros comerciales, discotecas, restaurantes, televisión y, mucho después, las nuevas formas de comunicación digital.

    Quizás por eso, cuando alguien recuerda aquellos sábados de baile, no está evocando únicamente una canción o una pista. Está recordando una forma de vivir el barrio. La entrada podía costar poco, la orquesta podía tocar durante horas y alguien podía terminar la noche sentado en una mesa conversando con personas que conocía desde hacía años. En tiempos en que buena parte del entretenimiento se consume de manera individual y a través de una pantalla, aquellos salones representan una experiencia diferente: la de una comunidad que se reunía físicamente para divertirse, encontrarse y, de paso, sostener la institución que consideraba propia.

    Los clubes de barrio todavía existen y muchos continúan cumpliendo funciones sociales fundamentales. Lo que cambió fue el lugar que ocupan dentro de la vida cotidiana. Aquellas pistas de baile llenas durante los sábados y carnavales forman parte de una Argentina que ya no existe de la misma manera, pero que dejó una huella profunda en la memoria de varias generaciones. Y quizá la mejor forma de entender aquellos bailes no sea preguntarse solamente qué música sonaba, sino qué clase de sociedad necesitaba reunirse en un club para bailar hasta la madrugada.

     

  • Escocia, Gales e Irlanda del Norte impulsan la independencia: «La era de Westminster está llegando a su fin»

     

    Los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un comunicado conjunto en donde expresan la voluntad de avanzar en un proceso de autodeterminación del Reino Unido y reclaman la vuelta de estos tres países a la Unión Europea. 

    El comunicado plantes que Plaid Cymru de Gales, el Partido Nacional Escocés (SNP) y Sinn Féin de Irlanda del Norte «se unen para reafirmar nuestro compromiso de trabajar constructivamente unos con otros en defensa de los intereses compartidos de nuestros pueblos. Compartimos la convicción de que las naciones y comunidades que representamos merecen mayores ambiciones, mayores oportunidades económicas y una voz más fuerte a la hora de determinar su propio futuro».

    El texto sostiene que «el escenario político en estas islas está cambiando. Por primera vez, los habitantes de estas islas tienen primeros ministros en Escocia, Gales e Irlanda del Norte que están comprometidos con la independencia del Reino Unido. Para quienes observan lo que ocurre en estas islas -y para quienes lo hacen desde todo el mundo- no podría haber una señal más clara de que la era de Westminster está llegando a su fin». 

    Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmarán un memorándum para impulsar la independencia del Reino Unido 

    «Creemos que existe una alternativa mejor: naciones que trabajen juntas como iguales, compartiendo ideas y conocimientos, y construyendo relaciones basadas en el respeto mutuo y los intereses comunes. El impulso está detrás de nuestros movimientos; creemos que se avecina un cambio constitucional. Por lo tanto, nos comprometemos a fortalecer la cooperación entre nuestros partidos e identificar áreas prácticas en las que el trabajo conjunto pueda generar una diferencia real», agregó.

    Entre las propuestas se incluyen «una economía más fuerte y más justa: compartir ideas y experiencias sobre cómo construir economías productivas y prósperas que creen buenos empleos, combatan la desigualdad y garanticen que la riqueza y las oportunidades se distribuyan de manera más justa». 

    Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones

    «Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones», apuntan.

    Otro de los ejes propuestas es «ampliar nuestros propios recursos energéticos, particularmente nuestros vastos recursos de energías renovables, para reducir las facturas de las familias y las empresas. La riqueza energética de nuestras naciones debe estar al servicio de las necesidades de nuestros pueblos». 

    El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea

    Uno de los puntos fuertes de la declaración es la intención de estos tres países de volver a al Unión Europea. «El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea», afirman. 

    Trump ahora agita un nuevo conflicto de Argentina con Inglaterra por Malvinas y se propone como pacificador

    «Queremos trabajar juntos para reconstruir y fortalecer esas relaciones europeas, generando mayores oportunidades para el comercio, la inversión, la cultura y la cooperación. Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación», enfatizan. 

    Por último, Escocia, Gales e Irlanda del Norte destacan que «ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a socavar el principio de que nuestros pueblos deben decidir su propio futuro». 

    «Reconocemos que nuestros partidos tienen diferentes posiciones constitucionales y que cada nación determinará su futuro a su manera y en su propio momento», concluyó.

     

  • Se implementarán talleres del Programa de Mediación Comunitaria

    El Intendente Marcelo Orazi firmó con la Secretaria de Seguridad y Justicia de Río Negro Betiana Minor un acuerdo de cooperación para implementar el dictado de talleres de sensibilización por parte del Programa de Mediación Comunitaria y Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos mediante la Subsecretaría de Prevención del Delito y Participación Comunitaria. De esta…

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