En la localidad de Cervantes está ubicada La Antigua Bodega Patagónica, histórica ex Bodega Glanz, que es un emprendimiento de la familia Banacloy quienes se propusieron reactivar la Bodega cerrada por mas de 20 años y donde vinifican las uvas provenientes de una chacra que la familia posee en la zona.
El proyecto está coordinado por Carlos Banacloy y en esta oportunidad les describo al Pinot Noir de la etiqueta «Un» de la Bodega.
Bodega: Antigua Bodega Patagónica
Zona: Cervantes – Río Negro
Color: rojo granate de brillo medio y baja intensidad.
Aroma: frutado de frutas rojas con toque terroso y especiado; su alcohol muy bien integrado. Volumen medio de aroma.
Sabor: redondo y sobrio, con ataque seco y media acidez. En la boca presenta correcto equilibrio de tendencia centro – adelante, levemente tánico. Su graduación alcohólica es de 14°, tiene cuerpo bajo, tierno, y persistencia media.
Conclusión: Sobrio Pinot Noir desde Cervantes (Río Negro) de aromas a frutas rojas con toque terroso y especiado. En la boca se comporta redondo, con correcto equilibrio y levemente tánico. Cierra con cuerpo bajo, tierno, y persistencia media.
La Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina recuerda que el gobierno provincial pone en marcha medidas de acompañamiento y fortalecimiento a deportistas, clubes e instituciones deportivas, en el marco de la pandemia, a través del programa Más Deporte Río Negro. El apoyo al sector será a través de distintas acciones que demandarán…
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Sobre la colocación de terraplenes para bloquear los accesos a la ciudad de Villa Regina y la posterior reapertura de algunos de esos accesos, más allá de mi opinión personal me pregunto por qué no se tienen en cuenta experiencias recientes en ciudades cercanas contextual y geográficamente parecidas a la nuestra, como lo es el…
Sebastián Pareja afirmó que La Libertad Avanza tiene como objetivo eliminar el Senado bonaerense para convertir a la Legislatura de la provincia en unicameral. «Estamos cansados de sostener bancas y contratos políticos mientras el Estado provincial abandona sus funciones esenciales», dijo el diputado que cuenta en la Legislatura con 10 senadores y 20 diputados.
Pareja retoma una versión periodística publicada el fin de semana que afirmó que el peronismo en la provincia trabaja en un proyecto para ampliar la cantidad de senadores y diputados bonaerenses.
«Mientras colapsan la salud, la educación y la seguridad, al kirchnerismo no se le ocurre mejor idea que proponer un aumento de la cantidad de legisladores en ambas cámaras», dijo en un posteo publicado en las redes.
Esos trascendidos fueron negados de manera enfática tanto por los bloques de Fuerza Patria como desde el gobierno de Axel Kicillof.
La propuesta de Pareja tiene el tono y la impronta libertaria. Sin embargo, es un tema que se discute hace varios años en la provincia. Unas 15 provincias más la Ciudad de Buenos Aires cuentan con sistema unicameral. Incluso varias provincias pasaron de un sistema bicameral a un cámara única. Córdoba y Tucumán son dos ejemplos.
El problema para avanzar con la iniciativa es que se requieren consensos, algo en que ni el peronismo ni los libertarios están dispuestos a trabajar. La actividad legislativa tanto en el Senado como Diputados es mínima producto de la falta de acuerdos y de las internas en los bloques mayoritarios: Fuerza Patria y La Libertad Avanza.
Para pasar a una Legislatura unicameral hace falta una reforma de la Constitución bonaerense. Eso se puede lograr de dos maneras: una convención constituyente o un proyecto de ley aprobado por dos tercios refrendado por los bonaerenses en una consulta popular.
Uno de los proyectos ingresados en los últimos meses fue redactado por el diputado de Bahía Blanca, Héctor Gay. En el texto propone la creación de una Convención Reformadora que trabajará durante 120 días reordenar, correlacionar, y enumerar el articulado de la Constitución bonaerense para convertir a la Legislatura en unicameral.
La decisión de los prácticos de no aceptar nuevos servicios en rechazo al Decreto 690/2026 mantiene bloqueado el ingreso y egreso de buques en los principales puertos del país. El Gobierno defiende la desregulación como una apertura a la competencia, mientras el sector denuncia un intento de desmantelar una actividad estratégica y anticipa una batalla judicial.
Por Celina Fraticiangi para NLI
La política de desregulación impulsada por el gobierno de Milei abrió un nuevo frente de conflicto con impacto directo sobre uno de los sectores más sensibles de la economía argentina. Desde el fin de semana, los prácticos de buques mantienen una medida de fuerza que paralizó el ingreso y la salida de embarcaciones de ultramar en los principales puertos del país, especialmente en el complejo agroexportador del Gran Rosario, corazón de las exportaciones nacionales.
La protesta surgió inmediatamente después de la publicación del Decreto 690/2026, mediante el cual el Gobierno modificó de manera integral el régimen de practicaje y pilotaje vigente desde hace más de tres décadas. Para el Ejecutivo, la normativa elimina privilegios corporativos, reduce costos logísticos y favorece la competencia. Para los profesionales del sector, en cambio, representa una desregulación que compromete la seguridad de la navegación y destruye un esquema construido sobre criterios técnicos antes que comerciales.
Una actividad clave para que funcione el comercio exterior
El práctico es el profesional que asesora al capitán de un buque durante las maniobras de ingreso, navegación y salida de puertos, ríos y canales. Su intervención es obligatoria en gran parte del sistema fluvial argentino debido a la complejidad de la navegación en la Hidrovía Paraná-Paraguay y en otros corredores estratégicos.
Sin ese servicio resulta prácticamente imposible que numerosos buques puedan operar con normalidad. Por esa razón, la decisión de los prácticos de no aceptar nuevos servicios comenzó a paralizar progresivamente la operatoria portuaria, con riesgo de afectar exportaciones de granos, aceites, harinas, combustibles y otras cargas de enorme importancia para el ingreso de divisas.
El conflicto adquiere además una dimensión macroeconómica. Argentina depende en gran medida del complejo agroexportador para generar dólares, por lo que cualquier interrupción prolongada en la logística portuaria puede traducirse en demoras comerciales, mayores costos y dificultades para cumplir contratos internacionales.
Qué cambia el decreto de Milei
El Decreto 690/2026 elimina buena parte del esquema regulatorio vigente desde comienzos de los años noventa.
Entre sus principales modificaciones aparecen la apertura del registro de prácticos sin cupos, la libre contratación de profesionales independientes, la posibilidad de que determinados capitanes extranjeros con experiencia acreditada naveguen sin contratar prácticos argentinos, la fijación de tarifas máximas por parte de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación y la liberalización del transporte utilizado para el embarque y desembarque de los profesionales.
El Gobierno sostiene que el régimen anterior generaba barreras artificiales de ingreso, favorecía posiciones dominantes y encarecía innecesariamente los costos logísticos del comercio exterior.
Sin embargo, desde el sector cuestionan que la actividad sea tratada como un mercado cualquiera. Argumentan que el practicaje constituye un servicio altamente especializado, vinculado directamente con la seguridad de la navegación, la protección ambiental y la prevención de accidentes en una de las principales rutas comerciales del país.
Una pulseada que excede el conflicto gremial
Aunque el Gobierno presenta la medida como una disputa con sectores corporativos, el conflicto tiene un alcance mucho mayor.
La desregulación del practicaje forma parte de una estrategia más amplia impulsada por la administración libertaria para modificar numerosos mercados considerados «cerrados» o «sobre regulados». La lógica oficial consiste en eliminar restricciones, abrir la competencia y reducir la intervención estatal.
Los críticos de esa estrategia sostienen que el mismo criterio se está aplicando sobre actividades cuya regulación no responde únicamente a razones económicas sino también a cuestiones de seguridad pública, infraestructura estratégica y soberanía sobre vías navegables.
En ese contexto, la discusión deja de ser exclusivamente laboral para transformarse en un debate sobre cuál debe ser el papel del Estado en la administración de servicios considerados esenciales para el funcionamiento del país.
El Gobierno prepara reemplazos y el conflicto podría escalar
Previendo una prolongación del conflicto, el decreto incorporó mecanismos extraordinarios para garantizar la continuidad del servicio.
Entre ellos figura la posibilidad de que la Prefectura Naval Argentina y la Armada Argentina puedan intervenir de manera excepcional para prestar servicios de practicaje, además de habilitar temporalmente a capitanes con conocimiento de zona en situaciones de emergencia.
No obstante, distintas informaciones periodísticas indican que los intentos oficiales para encontrar reemplazos inmediatos encontraron resistencia y que los propios capitanes consultados señalaron que no cuentan con las habilitaciones específicas para asumir esa función.
Mientras tanto, los prácticos adelantaron que además del lock-out impulsarán acciones judiciales para intentar frenar la aplicación del decreto, por considerar que vulnera aspectos centrales de la actividad y modifica de manera unilateral un sistema construido durante décadas.
La pulseada recién comienza. Pero mientras el Gobierno apuesta a sostener una de las desregulaciones más profundas del sector marítimo, cada jornada con los puertos parcialmente paralizados incrementa la incertidumbre sobre el comercio exterior argentino y vuelve a mostrar el delicado equilibrio entre las reformas económicas y el funcionamiento efectivo de actividades estratégicas para el país.
Los camaristas de Casación Diego Barroetaveña y Mariano Borinsky fallaron a favor de Pablo Toviggino y le devolvieron la causa por la mansión de Pilar al juez federal de Campana, Adrián González Charvay.
El mes pasado Barroetaveña y Borinsky hicieron una polémica maniobra al aceptar un recurso de queja de la defensa de Nicolás Pantano y Ana Lucía Conte, los presuntos testaferros del tesorero de la AFA, y aceptaron volver a discutir la competencia del expediente, que la Cámara había mandado al fuero penal económico.
Que la causa vaya a Campana fue la estrategia de Toviggino desde un primer momento y contó con el apoyo implícito del ministro Juan Bautista Mahiques. Borinsky aspira a una vacante en la Corte Suprema y Barroetaveña quiere quedarse en el Consejo de la Magistratura, para lo que necesitan el aval del gobierno.
Como en julio, en la votación de este viernes votó en disidencia el camarista Alejandro Slokar.
El fallo puede ser apelado ante la Corte Suprema de Justicia por el fiscal de Casación Mario Villar, quien ya se expresó para que la causa siga en el fuero Penal Económico.
La resolución ordena a la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín que «sin dilaciones» remita el expediente «al juzgado federal criminal y correccional de su jurisdicción de oportuna y previa intervención», es decir al de Campana.
Un dato para nada menor es que hasta noviembre pasado Barroetaveña fue presidente del Tribunal de Ética de la AFA, a pesar de lo cual no se excusó de intervenir en la causa.
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