Continuando con las actividades de educación vial, la Dirección de Tránsito y Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina lleva adelante la campaña ‘Regina respeta al peatón’ con el objetivo de que tanto conductores de vehículos como peatones tomen conocimiento de los derechos y obligaciones que tienen al transitar en la vía pública.
La actividad se enmarca en el ‘Día Internacional del Peatón’ que se celebra cada 17 de agosto en todo el mundo, con la finalidad de promover el respeto hacia los peatones, recordar los derechos y obligaciones que implica el circular de esta manera; reforzar el uso de los espacios peatonales y difundir una cultura vial que reconozca su prioridad.
La campaña se extenderá hasta mediados de agosto y consiste en la entrega de folletería a cargo del personal de Tránsito que cuenta con la colaboración de integrantes del Club Fortaleza y Perla del Valle del IAVRE.
“Destacamos y agradecemos la participación de los chicos que nos ayudan a transmitir esta información y nos acompañan para que entre todos podamos hacer una sociedad más consciente y con mayor seguridad vial”, manifestó el Director de Tránsito Mario Figueroa.
Agregó que “desde la Dirección hacemos hincapié en que si todos aportamos podemos tener un tránsito seguro y ordenando y, en este sentido, la educación vial en todos los ámbitos es fundamental”.
La campaña se lleva adelante en diferentes sectores de la ciudad. En la jornada de este viernes la actividad se traslada a barrio Villa Alberdi.
Figueroa recordó que “así como los conductores de vehículos tienen reglas a la hora de transitar por la vía pública, las personas de a pie también cuentan con normas que deben seguir cabalmente si no desean sufrir algún tipo de incidente”.
Hace más de quince años que vivo en Alemania. Como cualquier migrante tuve mi proceso de adaptación, mi tiempo de nostalgia –o duelo migratorio, como se lo ha bautizado – y mis motivaciones personales y profesionales para sostenerme en tierras extrañas. En ese período que no tiene una duración fija y varía de persona a persona he incorporado costumbres, he entendido reglas no escritas, he sumado palabras a mi vocabulario de las cuales no conozco su traducción al español. En resumen, una parte de mí se ha asimilado por obvias razones que obedecen principalmente al paso del tiempo.
Entre ese listado de novedades culturales, que podría considerarse infinita, hay una en particular que tanto en Argentina como en otros países no funciona necesariamente de la misma forma. Me refiero al tratamiento del nacionalsocialismo, de sus crímenes, de sus consecuencias y, especialmente, de su transpolación a situaciones actuales. He aprendido que hay que ser extremadamente cuidadoso y sobre todo riguroso antes de establecer algún tipo de paralelismo entre el nazismo y cualquier otro evento, en particular si son contemporáneos.
Este aprendizaje me dotó de cierta susceptibilidad para evaluar cuándo usar ese concepto, susceptibilidad que me era ajena pero que reforcé con el tiempo al profundizar en mis investigaciones sobre la ultraderecha en el mundo. Un ejemplo de esto es mi obsesión por separar a la extrema derecha de la derecha radical cada vez que tengo oportunidad. Señalar que son problemas diferentes y por eso requieren abordajes distintos aunque en el fondo tenga un objetivo muy similar. Lo mismo me sucede con el uso del concepto de fascismo.
Podría afirmar que casi más de la mitad de los bloqueos que tuve redactando las páginas de Epidemia Ultra (Planeta), esos que sufre todo escritor, se debían a mis dudas sobre si usar o no esos conceptos. Una constante revisión, fundamental.
Las violaciones cometidas por el ICE
Ese marco de pensamiento, esta regla personal que me autoimpuse para el ejercicio de mi profesión quedó a prueba con el retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.
¿Acaso la violencia y discrecionalidad que vemos a diario en el accionar de las operaciones de la U. S. Inmigration and Customs Enforcement de Trump, más conocida como ICE, será el disparador? Sus agentes han llevado el número de personas detenidas arbitrariamente, y sin mayor proceso que la mera sospecha, a niveles históricos. En diciembre de 2025 superaron las 70.000 personas. En lo que va de enero de 2026, informes de prensa calculan un promedio de 824 detenciones diarias. Son incontables los informes y denuncias de organizaciones no gubernamentales, universidades, colegios de abogados. Hasta investigaciones iniciadas por miembros del Congreso de Estados Unidos dan cuenta de flagrantes violaciones cometidas por el ICE. Se ignoran el debido proceso, los estatutos federales relacionados a la detención de menores, varias enmiendas de la Constitución relativas a derechos ciudadanos y distintos tratados internacionales.
Voces oficiales, como la del vicepresidente J.D. Vance, justificaron los actos de este grupo armado: «El precedente aquí es muy simple. Tienes un oficial federal de cumplimiento de la ley realizando acciones federales de cumplimiento de la ley. Ese es un asunto federal. Ese tipo está protegido por inmunidad absoluta. Estaba haciendo su trabajo.»
La declaración de Vance fue realizada el 8 de enero de 2026, en un intento por legitimar el asesinato de Renee Good en Minneapolis cometido días antes por el agente Jonathan Ross del ICE. Sin embargo, no existe la inmunidad absoluta según los expertos legales. A ese homicidio se le suman otros en enfrentamientos en Chicago y Los Ángeles, y en centros de detención en Texas y New Jersey.
En los últimos días se han visto redadas puerta a puerta del ICE. Un acto que se acerca más a una estrategia terrorista coordinada por el Estado que a obedecer objetivos de control migratorio y de seguridad.
Es fascismo
Ante estas acciones resulta imposible no recurrir al término de fascismo. Y en esto no hay intencionalidad política ni militante, sino un intento por conceptualizar el comportamiento de un gobierno que abandona los principios de la democracia liberal y de los Derechos Humanos. Lo hace en pos de luchar contra una supuesta decadencia moral que demanda el renacimiento de una nación a costa de lo que sea y de quien sea. La división va incluso más allá del antagonismo populista y se convierte en la exigencia de la lealtad absoluta o del castigo brutal. El historiador y experto en fascismo Roger Griffin lo definió en algún momento como palingenesia ultranacionalista.
Su colega, Robert Paxton, cuya posición inicial no sentenciaba al primer gobierno de Trump como fascista, cambió de opinión hace tiempo: «La incitación de Trump a la invasión del Capitolio el 6 de enero de 2021 elimina mi objeción a la etiqueta fascista. Su aliento abierto a la violencia cívica para anular una elección cruza una línea roja. La etiqueta ahora parece no solo aceptable sino necesaria».
La autora Siri Hustvedt publicó una columna en el diario El Paísreclamando la necesidad de abandonar la categoría de “conservador” para referirse al presidente de Estados Unidos. Señaló que estamos ante “un nuevo tipo de fascismo global”. Enzo Traverso ya había escrito sobre posfascismo para referirse a esos fenómenos que reversionan el fascismo clásico pero mantienen sus características principales: nacionalismo radical, rechazo a principios democráticos –pese a haber utilizado esos medios para llegar al poder-, violencia explícita como medio para imponerse y, sobre todo, la construcción del mito del renacimiento tras la decadencia.
La fase actual de la Epidemia Ultra es fiel exponente de esta situación. Lamentablemente nos toca ser testigos, aunque, como digo en el libro, también nos toca ser los primeros para entenderlo y luego construir una propuesta mejor. Tal vez no la veamos, pero habremos hecho nuestra parte.
El Intendente Marcelo Orazi participó esta mañana del acto de firma de convenios para el desarrollo de los talleres de formación laboral del Programa Emprender que implementa el Ministerio de Desarrollo Humano y Articulación Solidaria de Río Negro. La rúbrica de los mismos fue encabezada por el titular del Ministerio Juan José Deco. En la…
El Gobierno anunció la venta de Transener y el mercado reaccionó mal. La acción cayó fuerte el mismo día del anuncio. Un dato que llamó la atención. En general, las privatizaciones empujan los precios hacia arriba. Esta vez pasó lo contrario. Las acciones de Transener cayeron más de 20% desde que se anunció el proceso de venta.
El primer problema es el precio. El Estado quiere vender su participación por unos USD 200 millones. Eso implica valorar la acción en torno a los $3.000. Pero el balance de la compañía muestra un valor cercano a los $4.800 por acción. La diferencia es grande. Demasiado grande. Un 60% superior.
Transener no es una empresa más. Opera más de 12.000 kilómetros de líneas de alta tensión. Transporta cerca del 85% de la electricidad del país. Es el sistema nervioso del sector energético. Quien la controla, ordena el flujo eléctrico nacional.
El mercado leyó «remate» de un activo estratégico, con ingresos regulados y posición dominante.
La estructura accionaria explica el ruido. El 52,65% de Transener pertenece a Citelec. Citelec está dividida en partes iguales entre Pampa Energía y el Estado, a través de Enarsa. El 47,35% restante cotiza en Bolsa y está en manos de inversores privados. La privatización implica que el Estado venda su 50% en Citelec y se retire del control compartido. Del otro lado queda Pampa Energía, el holding de Marcelo Mindlin. Ahí aparece el punto más sensible de toda la operación.
El Estado quiere vender su participación por unos USD 200 millones. Eso implica valorar la acción en torno a los $3.000. Pero el balance de la compañía muestra un valor cercano a los $4.800 por acción. La movida del gobierno afecto el valor del paquete que queda en manos de Mindlin.
Antes del anuncio, el Gobierno cerró un acuerdo con Mindlin. No es un contrato de compra. Es un acuerdo de conducta. Pampa se comprometió voluntariamente a no bloquear la privatización. Renunció a usar su poder societario para frenar, judicializar o demorar la venta. Ese aval era clave. Sin él, la operación podía trabarse en conflictos societarios interminables. Con el acuerdo, el Gobierno despejó el camino.
Pero el contenido del pacto dejó preguntas abiertas. Pampa acepta que el Estado venda primero y ordene el proceso. A cambio, no exige un precio mínimo ni impone condiciones económicas. En los hechos, el socio privado acompaña una venta a un precio inferior al valor patrimonial. Ningún accionista sofisticado avala una subvaluación sin esperar algo a cambio.
Aun así, Mindlin no puede quedarse con Transener sin más.
No es automático ni sencillo .La regulación eléctrica impide la integración vertical. Pampa ya es fuerte en generación. Controlar también el transporte choca con los límites legales y con el regulador.
Se realizó el lanzamiento oficial de la FIESTA PROVINCIAL DE LA VENDIMIA en la Oficina de Turismo de Villa Regina, con la presencia del Intendente Marcelo Orazi, el Director de Vitivinicultura, Marcelo Miras, la Directora de Turismo, María Luján Musso, el Director de Deportes, Damián Álvarez, y el Director de Cultura, Mario Ormeño. La fiesta…
En el marco de ‘Vendimia Celebra 2021’, la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina propone un Paseo Enogastronómico para el sábado 13 de marzo en la Oficina de Turismo, en Florencio Sánchez 817. Se trata de una degustación con vinos regionales acompañada de la música en vivo con Sebastián Vilanova (piano). El…
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