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Se viene una nueva Feria ReEmprender

La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina informa que el próximo domingo 9 a partir de las 15 horas se realizará una nueva edición de la Feria ReEmprender en la Plaza Primeros Pobladores.

Allí, artesanos y pequeños emprendedores podrán exponer sus productos y generar espacios de intercambio y promoción.

Desde el área se destacó que se continúa trabajando con los cuidados establecidos en los protocolos: uso obligatorio de tapabocas, distanciamiento social y sanitización de manos con alcohol en gel.

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  • La cena de los 15 millones de dólares

     

    Los encuentros del Yacht fueron la escenificación del financiamiento político del gobierno de Milei y de la Fundación Faro. La organización es el think tank de la batalla cultural del presidente y tiene al frente al ultra Agustín Laje. El socio operativo es Francisco “Pancho” Caputo, el hermano de Santiago, el asesor sin cartera de Milei. Faro tiene una sede en los pisos 2, 3 y 4 del ex edificio del Banco Francés ubicado frente a Plaza de Mayo. En ese lugar hay varias oficinas e instalaciones preparadas para hacer streaming, uno de los fetiches de los libertarios. Para entrar al lugar hay una palabra mágica a pronunciar: “Pancho”.

    La Fundación Faro está encabezada por Laje, que según la revista Forbes es “la voz independiente más influyente de la derecha en el mundo hispanohablante”. Su objeto de estudio, o mejor dicho su obsesión, es desarmar las ideas de lo que él considera la izquierda. Buena parte de la retórica “anti” zurdo de Milei sale de la cabeza de Laje. En términos formales, Faro se apoya en tres máximas.

    1. “Promover las ideas del liberalismo económico y los valores históricos de la cultura argentina, para contribuir al desarrollo económico y social de nuestra Nación, librando la batalla cultural”.

    2. “Argentina debe ser faro del mundo y recuperar la jerarquía mundial a la altura de nuestra identidad y nuestra historia”.

    3. “Estamos abocados a formar cuadros políticos, referentes culturales y liderazgos en las distintas esferas de la sociedad para promover el crecimiento y desarrollo de las ideas de la libertad a lo largo y a lo ancho del país; como también a desarrollar programas de formación económica y empresarial, inserción y capitalización de proyectos para jóvenes profesionales y emprendedores”.

    Con la articulación con Faro, Milei le aportó al Gobierno un hecho comunicacional institucionalizado, algo que todos sus antecesores tuvieron. El PRO vía la Fundación Pensar y el kirchnerismo con diferentes variantes militantes y de batalla cultural. La más reconocida, Carta Abierta.

    Quizás Faro se conecte más con Pensar que con Carta Abierta, por el rol que ambas tuvieron. La organización libertaria se utilizó como un sistema de difusión de las ideas y, a la vez, de recaudación.

    De hecho, el sponsor más grande que tiene Faro es una mega cámara empresaria, la más alineada con Milei. Endeavor, que agrupa a Unicornios libertarios como Marcos Galperin, de Mercado Libre, y Martín Migoya, de Globant, sostiene económicamente la organización y creó recientemente un programa para startups, en sociedad con Faro. Todo está blanqueado en su sitio web.

    Entre las actividades que hace Faro hay varias “masterclass”. “La macro en la era Milei: el retorno a la libertad”, se llama la que dicta Ramiro Castiñeira, un economista fiel y parte del equipo de asesores del presidente. En su introducción apunta que “Argentina está atravesando un proceso de cambio estructural que busca desmontar el modelo económico estatista instalado desde la década de 1930, y retornar a un sistema basado en la libertad, el protagonismo del sector privado y la inserción en el mundo”. Otra de las clases la dicta María José Romano Boscarini, egresada de la Universidad Di Tella, una rareza para ese polo ultraliberal.

    En Faro también trabaja Martín Krause, miembro de la sociedad Mont Pelerín, la organización de libertarios que fundó en 1947 Friedrick Von Hayek, el ídolo austríaco de Milei. Krause, además, es economista del CEMA e integra el Cato Institute, el think tank libertario con sede en Washington, Estados Unidos. “Diferencia entre filosofías políticas y utopías” se llama su clase. En esta masterclass, “el Dr. Martín Krause explora la posibilidad de una sociedad sin Estado desde una mirada filosófica y libertaria. A partir del concepto de utopía, se analizan los fundamentos del orden político: libertad, justicia, autoridad y poder. Lejos de la fantasía, se plantea un horizonte normativo que desafía el statu quo. Una invitación a repensar el rol del Estado y a imaginar formas de convivencia más libres. Ideal para quienes buscan cuestionar lo establecido y abrir nuevos debates”.

    En Chile, Axel Kaiser, socio de Laje en la Argentina, es director de la Fundación Progreso, hermana de Faro y fundada en 2012. Kaiser es un abogado chileno-alemán que viene de una familia ultraconservadora con hermanos volcados a la política partidaria de la derecha. Como pasa en la fundación libertaria argentina, la hermana chilena también se financia con fondos empresarios.

    El factótum de la “Faro” chilena es el empresario Nicolás Cirilo Ibáñez Scott, quien además ejerce de presidente. Ávido cultor de la política, es muy fanático del dictador Augusto Pinochet. Fue dueño de la cadena de supermercados Líder, hasta que en 2009 la estadounidense Walmart le compró el negocio. Desde ese momento, quedó como director de Walmart Chile.

    Los medios trasandinos reportaron años atrás una anécdota particular. Relatan que apareció una placa de Pinochet en la sucursal de Walmart en la localidad de Quilicura. En medio de ese bronce, donde figuraba el rostro del dictador, se podía leer la frase: “Augusto Pinochet Ugarte, Patriota Soldado y Estadista Visionario”. La situación generó un escándalo tal que la estadounidense Walmart decidió removerla, porque la había puesto el empresario en 1999 y nunca la había quitado.

    El mismo Kaiser se expresó como defensor del dictador chileno. Hace un tiempo dijo que “la defensa a la Constitución de Pinochet es la máxima prioridad de todo líder político, intelectual y empresarial chileno que aspira, por su propio bien, el de sus hijos y el de sus compatriotas, a proyectar hacia el futuro el éxito de las pasadas décadas”. Axel Kaiser, el que infiltró el Ministerio de Hacienda argentino con ideas libertarias, tiene un hermano igual o más ultra, que se dedica a la política en Chile. Johannes Kaiser fue, en 2025, candidato presidencial por el Partido Nacional Libertario.

    El acto de presentación de su candidatura tuvo varias curiosidades. Una de ellas, que el himno chileno se cantó con la tercera estrofa, que fue quitada por la Concertación en el regreso a la democracia por referirse al ejército y los “valientes soldados”. Las apelaciones del hermano de Kaiser a los dictadores no se quedan sólo en Pinochet. Un último dato de color que pinta a los Kaiser: en el programa televisivo Contracara, contó la anécdota de que en el colegio alemán, cuando era chico, Johannes regalaba calcomanías nazis. “Mi papá me decía vos estás loco”, se sinceró. Y concluyó: “Yo le decía que en las películas los alemanes eran nazis, yo soy alemán, tendría que ser nazi”.

    Kaiser escribió muchos libros sobre lo que entiende como las maldades de la izquierda. Uno de ellos se llama Parásitos mentales: siete ideas progresistas que infectan nuestro pensamiento. En 2025, el chileno mantuvo varias reuniones en el Ministerio de Hacienda argentino para presentar ese libro y bajar línea ideológica.

    Los ceos que convivieron en la era Macri no terminan de entender cómo funcionarios como Luis Caputo, Pablo Quirno o Federico Sturzenegger se adaptaron a un esquema de poder con un discurso más agresivo y confrontativo.

    La batalla cultural de Milei no sólo logró instalar conceptos en la sociedad, sino también transformar a cuadros políticos conservadores clásicos en militantes más radicalizados de las ideas de la libertad.

    La consagración

    Hubo muchas cenas y almuerzos de recaudación de Faro en el Yacht Club, pero al inicio el clima era otro. En los primeros encuentros, los empresarios invitados se escondían, evitaban los flashes y medían su cercanía con Milei. Temían quedar demasiado expuestos a un estilo político y a un think tank ideológico que todavía generaban desconfianza.

    Ese clima cambió en 2025, cuando Milei consolidó su poder parlamentario tras un triunfo contundente en las legislativas. El punto de inflexión fue el 15 de diciembre de ese año, en la llamada cena de los 15 millones de dólares: ese fue el monto que se recaudó para el partido y la causa de la batalla cultural. “¿Por qué, durante décadas, hemos impulsado una ideología política que suponía que el Estado debía estar por encima de las empresas?”, abrió Agustín Laje ante más de 500 invitados, en su mayoría empresarios. Lo aplaudieron sin reservas. Ya nadie se escondía.

    El establishment había dejado atrás la incomodidad inicial. Empezaba a percibir un ciclo largo de Milei, favorecido por la debilidad de la oposición, en especial del peronismo, con Cristina Kirchner fuera de juego. Aquella noche selló el cierre de filas entre el poder económico y el Gobierno: pocas veces se había visto una convocatoria tan masiva y tan explícita. Lo que antes eran ceos esquivando cámaras se transformó en militancia abierta.

    El aporte también cambió de escala. Se pagaron hasta 250 mil dólares por mesa —40 mil por cubierto— y, aunque hubo regateo, la mayoría aceptó las condiciones. La recaudación en dólares, una obsesión constante del entorno de Milei, volvió a quedar en evidencia.

    La escena tuvo su propia liturgia. Los invitados comenzaron en el deck del Yacht, en una tarde distendida, pero la cena no empezó hasta después del discurso de Milei, que habló durante una hora y media. Los Neuss oficiaron de anfitriones, mientras que Francisco Caputo organizó las mesas, mezclando empresarios y funcionarios. La logística estuvo a cargo de Mariana Galante, con el objetivo explícito de reforzar la pertenencia de los ceos al proyecto libertario.

    Entre los funcionarios se dejaron ver Luis Petri, Martín Menem, Sandra Pettovello y Manuel Adorni. Milei, fiel a su estilo, convirtió la intervención en un show: habló de sostener la batalla cultural contra el “oscurantismo de izquierda” y llevó el clima a un punto de euforia cuando afirmó que “se terminó la masacre populista”.

    En el salón, colmado, la lista de asistentes reflejaba el nuevo alineamiento. Estaban los Eurnekian, Horacio Marín, Alejandro Simón, Martín Cabrales y Manuel Santos Uribelarrea, entre otros. También empresarios ligados a nuevas operaciones energéticas, como los socios de Inverlat, y figuras tradicionales como Mauricio Filiberti. Se sumaron nombres del mundo financiero, industrial y comercial: Juan Nápoli, Martín Rappallini, Luis Galli, Rubén Cherñajovsky y Francisco De Narváez.

    La escena tuvo incluso proyección regional. Axel Kaiser celebraba el triunfo de José Antonio Kast en Chile y se movía como una figura central entre los empresarios argentinos. Uno de los más curiosos era el ex presidente de River Rodolfo Donofrio, quien asistió acompañado por su pareja, Zulemita Menem, un apellido simbólico y anhelado para muchos de los presentes. La sensación compartida era la de un momento histórico: proyectos políticos alineados a ambos lados de la cordillera.

    Aquella noche terminó de cristalizar un proceso que llevaba meses. El poder económico ya no observaba: participaba. Y lo hacía a cara descubierta.

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  • Jorge retomó el contacto con Mauricio Macri para hablar de gestión

     

    Jorge Macri retomó el contacto con Mauricio Macri y se reunieron para tocar temas de gestión. En el PRO aseguran que no hubo charla política y sí hablaron de desregulación, reducción del gasto y de Inteligencia Artificial.

    La relación entre el jefe de Gobierno y el ex presidente no atraviesa el mejor momento. Los acercamientos con La Libertad Avanza volvieron a agitar las aguas entre los primos. Jorge quiere cerrar un acuerdo con los libertarios lo antes posible para asegurar su reelección y Mauricio sigue especulando con una candidatura para competir contra Milei en 2027.

    Tras su regreso del Mundial, el titular del PRO escuchó los planes de gobierno para los próximos meses, sobre todo en cuestión de reducción de gastos y reducción de la estructura de personal.

    Se trata de encuentros que comenzó a implementar el jefe de Gabinete Gabriel Sánchez Zinny para que Macri conozca a los equipos técnicos porteños. El martes estuvieron el ministro de Hacienda, Gustavo Arengo y Raúl Pila, secretario de Innovación y Transformación Digital.

    Los libertarios salen a instalar Santilli jefe de Gobierno porque se quedaron sin cartas para negociar con Jorge

    Macri estuvo acompañado por su fiel Fernando De Andreis. Como llegó 15 minutos antes a la cita, debió esperar a Jorge.

    «Mauricio tiene domicilio en Provincia, por lo menos no tuvo que pagar la entrada», bromeó un funcionario porteño luego de que la Ciudad iniciara una campaña publicitando que el Ecoparque será gratis solo para los porteños.

    Entre los silbidos de los tapires, parte de la charla giró en torno a las concesiones. Los funcionarios destacaron que con la actualización de montos y con las nuevas concesiones en parques y plazas, la Ciudad recauda el doble que en los últimos meses de la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.

     

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    Elecciones en Santiago del Estero: punta de lanza del derrumbe de Milei

     

    El triunfo del Frente Cívico de Gerardo Zamora con el 66% de los votos y la derrota de La Libertad Avanza en Santiago del Estero exponen los límites del proyecto libertario en el interior argentino y anticipan una nueva disputa por el rumbo político nacional.

    Por Roque Perez para NLI

    Las urnas de Santiago del Estero dejaron mucho más que un resultado municipal. Detrás del contundente triunfo del Frente Cívico por Santiago, liderado por Gerardo Zamora, aparece una señal política que incomoda a la Casa Rosada: el discurso de La Libertad Avanza comienza a encontrar límites concretos cuando abandona el escenario de las redes sociales y se enfrenta al territorio real de la Argentina profunda.

    Con el 66% de los votos, el oficialismo santiagueño se impuso en todos los municipios y departamentos donde se disputaron cargos, mientras que la fuerza de Milei quedó relegada al segundo lugar con apenas el 8% de los sufragios. La diferencia no fue solamente numérica: fue una demostración de estructura, presencia territorial y capacidad de representación política frente a un espacio libertario que todavía no logra construir raíces fuera de los grandes centros urbanos.

    El resultado tiene una lectura nacional porque ocurre en un momento donde el Gobierno intenta instalar la idea de que su proyecto posee una adhesión social irreversible. Santiago del Estero muestra otra fotografía: una parte importante del electorado argentino continúa votando en función de identidades provinciales, obras públicas, presencia estatal, gestión concreta y vínculos comunitarios que no pueden ser reemplazados por una narrativa basada exclusivamente en la confrontación ideológica.

    Un golpe al relato de una Argentina pintada de violeta

    Desde la llegada de Milei al poder, La Libertad Avanza construyó una interpretación política según la cual el país habría iniciado una transformación histórica destinada a desplazar definitivamente a las fuerzas tradicionales. Bajo esa mirada, cada elección debía confirmar una expansión permanente del fenómeno libertario.

    Pero el mapa electoral argentino es más complejo. Las provincias tienen dinámicas propias, liderazgos locales y estructuras políticas que no desaparecen simplemente porque un movimiento nacional logre una fuerte presencia mediática. Santiago del Estero volvió a mostrar que la política argentina no se define solamente desde Buenos Aires ni desde las tendencias digitales.

    El Frente Cívico por Santiago, que gobierna la provincia desde hace más de dos décadas, logró sostener una alianza amplia donde confluyen sectores del radicalismo, del peronismo y fuerzas provinciales. Esa construcción territorial fue precisamente lo que La Libertad Avanza todavía no consiguió desarrollar.

    La derrota libertaria adquiere mayor relevancia porque no ocurrió frente a una oposición fragmentada que apenas logró sobrevivir electoralmente, sino ante una fuerza provincial con una identidad consolidada y una red política capaz de competir municipio por municipio. Según los datos difundidos tras los comicios, el espacio de Milei incluso tuvo una representación muy limitada en la disputa por concejalías.

    El problema para la Casa Rosada es que Santiago del Estero no aparece como un caso aislado sino como parte de una pregunta más amplia: ¿qué ocurre cuando el ajuste económico impacta sobre comunidades donde el Estado tiene un rol histórico y donde la política se mide por resultados concretos?

    El interior frente al experimento libertario

    La elección santiagueña expone una tensión central del proyecto de Milei: mientras el Gobierno nacional busca reducir el Estado y presentar esa reducción como una condición necesaria para el crecimiento, muchas provincias construyeron durante décadas una relación política basada precisamente en la presencia estatal.

    Escuelas, hospitales, rutas, programas sociales, empleo público y obras de infraestructura forman parte de una discusión que excede la economía y entra directamente en el terreno de la identidad política. En ese punto, el discurso libertario encuentra una resistencia diferente a la que puede enfrentar en sectores urbanos donde predominan otros reclamos.

    La elección también representa un desafío para quienes sostienen que el peronismo y los espacios provinciales atraviesan un proceso irreversible de desaparición. La realidad electoral muestra que, cuando existe organización territorial y capacidad de gestión, esos espacios conservan una importante capacidad de representación.

    El triunfo de Zamora no implica automáticamente una derrota nacional de Milei, pero sí funciona como una advertencia: el mapa político argentino no está completamente alineado con la lógica libertaria. La Argentina federal sigue teniendo actores propios, intereses locales y tradiciones políticas que no pueden ser anuladas por una construcción presidencial.

    Santiago del Estero como primer aviso del desgaste

    Toda elección provincial o municipal tiene sus particularidades y sería un error trasladar mecánicamente un resultado local a todo el país. Sin embargo, los procesos políticos suelen comenzar con señales pequeñas antes de transformarse en tendencias más amplias.

    Santiago del Estero puede convertirse en una de esas señales porque muestra una contradicción que empieza a aparecer con mayor fuerza: mientras Milei sostiene un discurso de victoria permanente, las urnas comienzan a exhibir territorios donde su fuerza todavía no logra consolidarse.

    El Gobierno nacional llegó al poder prometiendo una ruptura total con la política tradicional. Pero para transformar una sociedad no alcanza con ganar una elección presidencial: hace falta construir mayorías, organizar territorios y generar una representación que sobreviva al impacto inicial de un liderazgo carismático.

    El resultado santiagueño deja una pregunta abierta para el oficialismo: si el proyecto libertario pretende convertirse en una nueva hegemonía política, deberá demostrar que puede algo más que movilizar adhesiones en redes sociales y grandes ciudades. Deberá disputar la Argentina real, esa que vive en municipios, provincias y comunidades donde la política todavía se construye cara a cara.

    Porque allí, en el territorio donde los votos no se consiguen únicamente con consignas, apareció la primera grieta visible en el relato de un triunfo permanente. Santiago del Estero encendió una luz amarilla para Milei: la Argentina profunda todavía no está escrita en color violeta.

     

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  • Un nuevo encuentro de la Feria ReEmprender

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