El Intendente Marcelo Orazi y el presidente del Concejo Deliberante Edgardo Vega se reunieron con los integrantes de la Asociación Volantes de General Roca y Federación 11 Jorge “Goyo” Martínez y Raúl Ginóbili con el fin de ultimar detalles del Rally Ciudad de Villa Regina a disputarse el 23, 24 y 25 del corriente mes. La misma corresponde a la tercera fecha del Campeonato Regional de Rally FRAD 11 2021 premio Gobierno de Río Negro. En los próximos días se darán detalles de la carrera y la fecha de la conferencia de prensa para la presentación de la prueba.
La Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina Luisa Ibarra participó de la reunión con la Secretaria de Coordinación de Políticas Públicas con Perspectiva de Género de Río Negro Luz Val Heredia y el Consejo Local de la Mujer. Estuvieron también la Directora de Promoción Social Adriana Torres y la titular del…
La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina invita a disfrutar de ‘Tardes Dulces’ en la Oficina ubicada en Florencio Sánchez 817. El sábado se contará con la presencia de María Rodríguez Pastelería y el domingo con ‘Batiendo sabores’. En ambos casos, la actividad se desarrolla entre las 14 y 18 horas. Por…
En el día de la fecha el Concejo Deliberante en sesión online aprobó una moción presentada para la concejal Agustina Fernandez (JSRN) para que la ordenanza sobre semáforos sonoros sea votada si o si la semana que viene. Como el reglamento interno dispone, más allá del trato que le dé la comisión de planificación, comisión…
El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, dijo este miércoles que el oro de la Argentina fue enviado por el gobierno al BIS, el banco de bancos suizo, aunque el mercado cree que los lingotes siguen en Londres. Las declaraciones de Bausili para justificar la operación por la que fue denunciado en 2024, una maniobra cubierta de opacidad, desconcertaron a los agentes financieros porque la información disponible indicaba que esos recursos del país estaban en Gran Bretaña.
Para colmo, el funcionario creyó que podía ser didáctico y dijo que el traslado del oro argentino, por su mala calidad, era como el «dólar cara chica».
Durante su exposición ante los senadores para defender la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, explicó que los lingotes de oro argentinos se fundieron en las décadas del 60, 70, 80 y 90 y que su calidad varía según su antigüedad. «Dependiendo de cuándo se hizo eso, hay distintas calidades, hay calidades que son más o menos aceptables o tienen un costo», argumentó.
Bausili se entusiasmó con su exposición y quiso ejemplificar ante los legisladores del plenario de comisiones de Economía e Inversión y Presupuesto y Hacienda. «Acá pasa con el dólar: el dólar cara chica o el dólar cara grande tienen un costo o una penalidad», dijo para comparar con el oro.
La explicación del ex socio del ministro Luis Toto Caputo se produjo ante la pregunta de la peronista Juliana di Tullio, que recordó que presentó un pedido de acceso a la información pública hace dos años sin que el gobierno se lo respondiera. «Ustedes hace dos años y dos meses que no me contestan qué carajo hicieron con las 13 toneladas de oro», expresó, y le exigió a Bausili: «Quiero que me diga a mí y, a través mío, a los bonaerenses qué hicieron con las 13 toneladas de oro. ¿Dónde están? ¿Qué hicieron con eso y para qué se lo llevaron?».
El presidente del BCRA pretendió que «cuando un participante del mercado financiero, como el Banco Central, expone sus posiciones financieras, está invitando al resto de los agentes financieros a operar en contra de esos intereses». «Hay cierta información que se resguarda del mercado para que no le estén operando constantemente en contra», justificó, y agregó que «se publica con un rezago, porque como todas las entidades públicas, están sujetos a los controles».
Bausili sostuvo también que la información de la entidad que preside está sujeta «al control parlamentario» y «está auditada». «Están los informes de auditoría, todos los movimientos del oro están documentados y están registrados», contestó.
Sobre su curiosa comparación de los lingotes de oro con los «dólares cara chica», dijo que «de tanto en tanto, en el mercado de oro mundial, cuando hay más escasez o menos escasez, ese costo se achica o se agranda». «A nosotros se nos dio la circunstancia a principios de 2024 de que había alta demanda por lingotes de oro en el mercado de oro y, en ese contexto, se bajaron los costos asociados con la aceptación de lingotes viejos, de calidad más dudosa, más cuestionable o más difícil de analizar», explicó, y añadió: «entonces tomamos una oportunidad, era óptimo en la administración de las reservas del BCRA aprovechar esa oportunidad y convertir esos oros de calidad más baja en oro de calidad más alta, así que se trasladó y se depositó en el BIS, que es donde sigue estando».
Su respuesta enervó a la oposición. Di Tullio volvió sobre el asunto tras la exposición del funcionario porque «no hay trazabilidad sobre lo que hicieron», y apuntó que lo dice la Auditoría General de la Nación, pese a que Bausili había dicho que la AGN lo había auditado. «De hecho hay un diputado nacional que llegó a la Corte Suprema para preguntar qué hizo usted con el oro», planteó la senadora en referencia a la acción judicial tramitada por Sergio Palazzo en 2024.
Ustedes hace dos años y dos meses que no me contestan qué carajo hicieron con las 13 toneladas de oro.
La presentación de Bausili esconde un problema mayor. Como Javier Milei quiso embanderarse con la causa de la soberanía argentina en Malvinas, complicó las relaciones con Gran Bretañoa y el titular del BCRA tuvo que salir a decir que los lingotes de oro están en Basilea, en lugar de admitir que están en Londres.
Un ejecutivo de uno de los bancos más importantes dijo a LPO que «en las operaciones de gold swap (canje de oro por divisas) entre un banco central y el Banco de Pagos Internacionales (BIS), el oro físico nunca se traslada a bóvedas propias del BIS, sino que permanece inmovilizado bajo custodia en las bovedas del Bank of England». «Londres es el epicentro mundial de la compensación de oro institucional bajo los estándares de la London Bullion Market Association (LBMA) y el BIS mantiene cuentas soberanas dentro del BoE», remarcó.
El especialista indicó que «en menor medida, se utilizan la Reserva Federal de Nueva York (FRBNY) porque es susceptible de ser embargado». Pero precisó que «cuando el BCRA llevó los lingotes a Londres en 2024, la operación de swap no implicó movimiento físico de lingotes», y aclaró que el mecanismo establecido es de «un traspaso contable (book-entry transfer o locational swap) desde la cuenta asignada (allocated account) del banco central hacia la cuenta del BIS dentro de la misma bóveda del BoE».
«Cuando los lingotes estaban en las bóvedas locales de la calle Reconquista, el oro no sirve como colateral inmediato. Históricamente (como ha ocurrido en diversas operaciones en América Latina en las últimas décadas), el banco central primero debe fletar físicamente los lingotes hacia Londres, someterlos a un proceso de refinación o certificación para que cumplan con el estándar Good Delivery de la LBMA, e ingresarlos al BoE. Recién una vez acreditados en Londres, se ejecuta el swap contable con el BIS», aclaró.
El banco central primero debe fletar físicamente los lingotes hacia Londres, someterlos a un proceso de refinación o certificación para que cumplan con el estándar Good Delivery de la LBMA, e ingresarlos al BoE. Recién una vez acreditados en Londres, se ejecuta el swap contable con el BIS.
El senador Fernando Salino también cuestionó a Bausili, cuando opinó que la conducta para sacar el oro del BCRA era «especulativa». «Quiero preguntar si está entre sus atribuciones legales este tipo de especulación aprovechando una oportunidad», planteó.
Salino formuló la hipótesis contraria a la de Bausili. «Supongamos que, de golpe, recuperan uno de los dos (tipos de dólares) su valor, la Argentina habría tomado una decisión grave y errónea», fue el razonamiento del peronista puntano.
Más allá de la presentación del funcionario, el oficialismo obtuvo dictamen de mayoría sobre el proyecto de reforma de la Carta Orgánica sin sobresaltos.
Con una competencia de cocteles finalizó el nivel 1 ‘Coctelería en casa’, parte del ciclo de capacitaciones de turismo gastronómico denominado ‘Sabores del Valle’ organizado por la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina. Un total de 25 asistentes tuvo la capacitación. Del encuentro también participaron Nadia y Cristian, quienes desarrollan un emprendimiento…
Santiago Muzio renunció a la Casa Argentina en París tras meses de polémicas por su gestión, memoria histórica y vínculos con sectores de ultraderecha.
Por Redacción de NLI
La renuncia de Santiago Muzio a la dirección de la Casa Argentina en París cerró, al menos por ahora, un capítulo incómodo para el gobierno de Milei. El funcionario, designado por la actual administración en 2024, dejó el cargo después de meses de cuestionamientos por su gestión, denuncias de residentes y polémicas que incluyeron el retiro de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura y actividades vinculadas a sectores de ultraderecha. La salida, además, ocurre a pocas semanas de una nueva visita de Milei a Francia, en un contexto en el que el Gobierno habría buscado evitar que el escándalo siguiera creciendo y terminara salpicando directamente al Presidente.
La Casa Argentina funciona dentro de la Cité Universitaire de París y tiene una particularidad que vuelve especialmente sensible cualquier disputa sobre su conducción: no es simplemente una residencia para argentinos que estudian o investigan en Francia, sino también una institución vinculada con la presencia cultural y académica argentina en el exterior. Por eso, lo ocurrido durante la gestión de Muzio excede una discusión interna sobre administración. La controversia terminó involucrando memoria histórica, convivencia universitaria, política exterior y la orientación ideológica que el Gobierno pretende imprimirle a espacios que tradicionalmente estuvieron vinculados con la universidad pública, la cultura y la investigación.
Una gestión atravesada por denuncias y polémicas
Muzio había llegado a la conducción de la Casa Argentina durante el gobierno de Milei y su administración fue acumulando cuestionamientos. El funcionario enfrentaba denuncias y que el Gobierno terminó presionándolo para evitar que el conflicto adquiriera mayor dimensión política antes de la visita presidencial a Francia.
Uno de los episodios que mayor repercusión generó fue el retiro de una placa que recordaba a los desaparecidos durante la dictadura argentina. El hecho resulta particularmente significativo porque la memoria de los crímenes de lesa humanidad constituye una de las construcciones democráticas más importantes de la Argentina desde 1983 y porque la Casa Argentina se encuentra inserta en un ámbito universitario internacional donde esa dimensión histórica no puede separarse de la propia identidad del país.
La controversia se profundizó con cuestionamientos relacionados con residentes y con la realización o recepción de encuentros vinculados a sectores de extrema derecha. Distintos medios señalaron que la gestión de Muzio había quedado bajo observación por decisiones internas y por sus vínculos con ámbitos políticos de ese espacio ideológico.
La combinación es políticamente explosiva para un gobierno que hizo de la batalla cultural uno de los ejes centrales de su identidad: una institución argentina en París, estudiantes y residentes, una placa de memoria retirada y actividades asociadas a la ultraderecha. Todo ello en el marco de una administración que desde su llegada al poder modificó radicalmente el discurso oficial sobre derechos humanos, memoria y el papel del Estado.
La renuncia de Muzio no borra esos episodios. Apenas cambia el nombre que estará al frente de la institución.
Cuando el problema deja de ser administrativo
La salida adquiere otra dimensión si se observa el calendario. Muzio renunció a pocos días de que el escándalo pudiera convertirse en un problema diplomático y político para Milei en Francia. La prensa argentina informó que la salida se produjo en medio de la preocupación oficial por el impacto que la controversia podía tener sobre la visita presidencial y sobre la agenda vinculada a la Paris Week, prevista para fines de septiembre.
Es allí donde una renuncia aparentemente menor empieza a revelar algo más profundo sobre el funcionamiento del Gobierno.
La administración Milei ha construido buena parte de su política exterior alrededor de la exposición internacional del Presidente, sus encuentros con líderes extranjeros, sus intervenciones políticas y su particular estrategia de alineamiento con Donald Trump y otros referentes de la derecha global. En ese esquema, cualquier escándalo producido dentro de una institución argentina en el exterior puede dejar de ser un problema burocrático para transformarse rápidamente en una incomodidad presidencial.
Y la Casa Argentina en París no es un lugar cualquiera. Está en una de las capitales políticas, culturales y diplomáticas más importantes del mundo y dentro de un espacio universitario de enorme visibilidad internacional. Una controversia vinculada con derechos humanos, estudiantes y organizaciones de ultraderecha difícilmente podía permanecer encerrada entre las paredes de una residencia.
De allí que la renuncia de Muzio pueda leerse también como una operación de control de daños.
Antes que asumir públicamente el costo político del escándalo, el Gobierno optó por cambiar al funcionario cuestionado.
El problema de fondo: qué Argentina se representa afuera
La discusión plantea además una pregunta que excede el nombre de Muzio: ¿qué Argentina quiere representar el gobierno de Milei en sus instituciones culturales y académicas en el extranjero?
Durante décadas, las casas argentinas en distintas ciudades del mundo funcionaron como espacios de encuentro para estudiantes, investigadores, artistas y ciudadanos que construían su experiencia fuera del país. La política exterior cultural podía tener gobiernos de distinto signo, pero existía una continuidad vinculada con la universidad, la investigación, la cultura y la memoria democrática.
El modelo libertario introdujo otra mirada sobre el Estado y sobre las instituciones públicas. En su concepción, buena parte de esas estructuras son vistas como espacios atravesados por privilegios, burocracias o intereses políticos que deberían ser revisados, reducidos o directamente eliminados. El conflicto de París aparece así como una expresión pequeña, pero significativa, de una disputa mucho mayor por el sentido de las instituciones argentinas.
Porque quitar una placa de homenaje a los desaparecidos no es simplemente retirar un objeto de una pared. Tampoco lo es convertir una residencia universitaria en escenario de determinadas disputas ideológicas. Son decisiones que transmiten un mensaje acerca de qué acontecimientos se consideran dignos de memoria y qué sectores políticos son considerados legítimos interlocutores.
En una institución que lleva el nombre de la Argentina, ese mensaje trasciende al funcionario de turno.
Por eso la renuncia de Muzio no debería clausurar el debate. Si el Gobierno considera que hubo errores de gestión, deberá explicar cuáles fueron. Si existieron denuncias, deberá aclararlas. Y si la salida estuvo vinculada con la necesidad de evitar un costo político para Milei antes de su visita a Francia, también sería saludable que lo explicara.
Porque cambiar al director puede apagar momentáneamente los titulares, pero no resuelve las preguntas que dejaron los meses de polémica.
La Casa Argentina seguirá allí, en París, como una representación del país. Y el verdadero interrogante ahora será qué orientación tendrá esa institución después de la salida de Muzio y si el Gobierno pretende recuperar su perfil académico y cultural o profundizar la transformación ideológica que atravesó su gestión.
La renuncia puede cerrar una crisis de nombres. Lo que todavía no está resuelto es la crisis de sentido.
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