El Intendente Marcelo Orazi y el presidente del Concejo Deliberante Edgardo Vega se reunieron con los integrantes de la Asociación Volantes de General Roca y Federación 11 Jorge “Goyo” Martínez y Raúl Ginóbili con el fin de ultimar detalles del Rally Ciudad de Villa Regina a disputarse el 23, 24 y 25 del corriente mes. La misma corresponde a la tercera fecha del Campeonato Regional de Rally FRAD 11 2021 premio Gobierno de Río Negro. En los próximos días se darán detalles de la carrera y la fecha de la conferencia de prensa para la presentación de la prueba.
Allen tiene producción frutícola hace alrededor de 100 años y es uno de los mayores exportadores de pera del país. Actualmente hay alrededor de 200 pozos con la proyección de hacer 90 más. Los fruticultores que ya venían en crisis, terminan vendiendo o alquilando sus chacras a las petroleras que pagan buena suma de dinero, pero que luego de muy poco tiempo dejan la tierra arrasada e improductiva
La Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina informa que los días 27 de noviembre y 11 y 18 de diciembre se realizará la reválida de guardavidas para la temporada 2021/2022. Las inscripciones se encuentran abiertas en la Oficina de Deportes ubicada en Colón 107 o a través del teléfono 2984-651398 de lunes…
Los progresos actuales en materia de transportes y transmisiones no hicieron más que exasperar la patología inadvertida del desplazamiento que ya no es de aquí hacia allí, sino del ser ahí al ya no ser ahí Paul Virilo, El arte del motor/Aceleración y realidad virtual 1- Por la salud de tu familia 2- Por tu…
El crimen de la adolescente Agostina Vega en Córdoba derivó en cortes de calle, reclamos y pedidos de justicia que tensionó el clima social con fuertes cuestionamientos al sistema institucional provincial que complican desde el ministro de Seguridad de Llaryora, al fiscal que atendió la causa y el jefe de la procuración provincial.
Pero todo se fue a la banquina cuando Raúl Garzón, el fiscal a cargo de la investigación, comenzó a elogiar el trabajo de un perro de policía que fue le que terminó descubriendo el cuerpo de la joven. En ese momento, fue interrumpido por Laura Vilches, ex concejala del FIT que lo increpó: «puede ahorrarse el cinismo señor fiscal, estamos hablando de una niña asesinada de 14 años y usted felicita a los canes», dijo.
Para peor, fuentes al tanto de Tribunales confiaron a LPO que el jefe de los fiscales de Córdoba, Carlos Lezcano, está de viaje en República Dominicana. El dato termina de enrollar los vericuetos institucionales que derivan del horroroso crimen.
Es que después de una semana desaparecida, en los rastrillajes que se realizaron este sábado se dio con restos óseos en el extremo sur de la ciudad de Córdoba y ello derivó en el llamado de urgencia a una conferencia de prensa encabezada por el fiscal del caso, Raúl Garzón, y el ministro de Seguridad del gobierno de Llaryora, Juan Pablo Quinteros.
Si hay que entregarle una medalla a alguien es a ese perro de gran capacidad que bajo la superficie llegó con su olfato.
Con varios idas y vueltas, entre la sede del contacto con los medios y el horario en el arrancó la conferencia, después de las 19 el fiscal confirmó el hallazgo y monopolizó la rueda de prensa con un tono imperativo que rápidamente lo convirtió en tendencias en redes sociales atado a una palabra: soberbia.
A su lado, un extrañamente hermético Quinteros acompañó el contacto con los medios y no emitió palabra alguna. Dejando ese rol al fiscal Garzón que descartó cualquier tipo de autocrítica. «No hacemos ningún tipo de autocrítica», dijo Garzón con un visiblemente incómodo Quinteros a su lado y descartó errores en la investigación cuando le preguntaron sobre alguna demora en el allanamiento al domicilio de Claudio Barrelier, el único detenido hasta ahora. Y sobre quien puede haber un cambio de carátula en la acusación en las próximas horas.
Recordando además que Barrelier era empleado municipal del área de Tránsito en la gestión de Daniel Passerini y había sido pasado de becario a planta hace poco más de diez días.
Puede ahorrarse el cinismo señor fiscal, estamos hablando de una niña asesinada de 14 años y usted felicita a los canes.
El tema le pega de lleno al cordobesismo y en el microclima que define esa relación entre el Ejecutivo provincial y el Ministerio Público Fiscal. Desatando, además, preocupaciones por la tensión social que se vive en la zona norte de la capital cordobesa, en inmediaciones de la avenida Circunvalación de donde era oriunda la joven.
Todo este escenario absolutamente complejo para el gobierno provinicial abre una preocupación por el clima social en general; y sobre todo por el futuro político de Quinteros, quien era uno de los anotados en la carrera por la sucesión de Passerini en el Municipio.
Dardos que cayeron sobre el ministro no por la investigación, que corre por cuenta de Garzón, quien quedó en la mira de los legisladores opositores que quieren empujar un jury en la Unicameral; sino porque en el arranque de la desaparición de Agostina el integrante del gabinete llaryorista estuvo pendiente del operativo de Belgrano. Tanto en el partido en el Kempes, como así también con los festejos durante el feriado del 25 de mayo.
A partir de allí, y cuando empezó a crecer en la conversación pública el caso de la adolescente de 14 años hubo hermetismo y silencio en el ministro, que reapareció ya en la jornada del viernes.
El malestar creció en las últimas horas, hay máxima seguridad en las comisarías de zona norte por la presencia de allegados a la familia de Agostina con piedras y quemando cubiertas; también hay máxima custodia en el domicilio de Barrelier en barrio Cofico por temor a un escrache y no se descartan otras movilizaciones como la que hizo la familia de la joven en la tarde del viernes.
Levantarse de madrugada para hornear el pan y las facturas se estaba convirtiendo en un verdadero placer. ¿Verdadero placer? Quizás el apretujar y acariciar las masas era eso que la mano iba sintiendo, y que la acercaba a los bordes de una difusa verdad escondida debajo de sus uñas.Llueve. Llueve lento. Llueve a veces. Llueve…
El Gobierno quiere que las tasas bajen para que el crédito vuelva a mover la rueda de la economía. Pero los bancos no parecen dispuestos a acompañar esa hoja de ruta al ritmo que espera el equipo económico. La explicación que dan en las entidades es simple: nadie puede garantizar que el año que viene vuelva la volatilidad por las elecciones y el Ministerio de Economía suba abruptamente las tasas, dejándolos descalzados.
El factor político es el que más ruido mete, en voz baja. «Entre contener el dólar, la inflación y las tasas, van a priorizar las dos primeras variables. Y yo no puedo prestar a 36 meses con la tasa de hoy, sabiendo que después se mandan una como el desarme de las Lefis y te disparan la tasa al 150%. Te funden», dijo a LPO una fuente de una importante entidad bancaria.
La frase resume el cortocircuito. Caputo necesita que los bancos bajen la tasa para que el plan muestre actividad. Los bancos necesitan que el Gobierno les garantice que no habrá otro volantazo monetario. En el medio quedan las familias endeudadas y los ahorristas con tasas negativas.
El problema no es menor para Luis Caputo. Si las tasas no aflojan, el consumo queda corto de nafta. También se frena el crédito personal, se enfría la venta de bienes durables y se achica el margen para mostrar recuperación en la calle. El Gobierno necesita que el sistema financiero funcione como motor. Pero los bancos van con pie de plomo.
El dato duro muestra la brecha. La tasa promedio para préstamos personales se ubica en 71,27% nominal anual, según el promedio que publica el Banco Central. Pero ese número es apenas la puerta de entrada. El costo final depende del perfil crediticio, de si el cliente cobra el sueldo en la entidad y de los cargos asociados. Por eso el número que realmente importa es el Costo Financiero Total, que suma impuestos, comisiones, seguros y gastos administrativos.
En el Banco Nación, por ejemplo, los préstamos personales para quienes adhieren al paquete de servicios tienen una tasa fija del 74% nominal anual y un CFT efectivo anual de 171,76%. Para la cartera general, sin paquete o sin relación salarial más favorable, la tasa sube al 91% nominal anual.
En Banco Provincia, las líneas para empleados de la administración pública rondan el 79% nominal anual, con un CFT efectivo anual de 114,92%.
En los privados, la foto es más áspera: líneas tradicionales de consumo de BBVA o Galicia para clientes preaprobados online pueden ubicarse en torno al 129% nominal anual, con un costo efectivo anual de 240,51%.
Entre contener el dólar, la inflación y las tasas, van a priorizar las dos primeras variables. Y yo no puedo prestar a 36 meses con la tasa de hoy, sabiendo que después se mandan una como el desarme de las Lefis y te disparan la tasa al 150%. Te funden.
La diferencia entre tasa y costo total no es un detalle técnico. Es el corazón del asunto. La TNA marca el interés puro que cobra el banco. La TEA muestra cuánto pesa ese interés cuando se capitaliza durante el año. El CFT es el número completo: incluye IVA sobre intereses, gastos, comisiones y seguros. Es decir, lo que sale del bolsillo. La letra chica, en este caso, no es tan chica.
Del otro lado del mostrador, los bancos pagan bastante menos por quedarse con los pesos de los ahorristas. Entre las diez entidades con mayor volumen de depósitos, Banco Provincia ofrece 19,5% nominal anual para plazos fijos; Nación, 19%; BBVA, 18,75%; Macro, 18%; ICBC y Credicoop, 17,5%; Ciudad, 17%; Galicia, 16,25%; Patagonia, 16%; y Santander, 15%. La distancia entre lo que pagan por captar fondos y lo que cobran por prestarlos ronda los 50 puntos porcentuales en términos nominales.
Esa brecha luce desproporcionada frente a una inflación que el mercado proyecta en 30,5% interanual para diciembre, según el REM del Banco Central. Los plazos fijos pagan tasas reales negativas si se los compara con una inflación mensual que se mueve en torno al 2% o 2,3%. Los préstamos personales, en cambio, viajan varios pisos por encima de los precios esperados.
En las entidades aseguran que el principal componente de esa diferencia es el riesgo de incobrabilidad. El argumento es que cuando aumenta la mora, el banco cubre la posible pérdida encareciendo la tasa para quienes sí cumplen. Esta en el ADN del sistema financiero: socializa el riesgo dentro de la propia cartera y lo transforma en precio.
El último Informe sobre Bancos del BCRA confirma que el problema viene creciendo. En marzo, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado ascendió al 7% para el conjunto de entidades. Fue 0,3 puntos más que en febrero y 5 puntos más que un año atrás. Pero el promedio general disimula la fractura: la mora de las familias llegó al 11,5%, mientras que la de las empresas alcanzó el 3,1%.
La diferencia es clave. Las empresas todavía muestran un comportamiento de pago mucho más sólido. Los hogares, en cambio, aparecen como el eslabón débil de la cadena. El deterioro de los ingresos, el uso del crédito para llegar a fin de mes y el arrastre de cuotas caras hicieron subir la irregularidad familiar al nivel más alto en dos décadas. El BCRA marcó que la suba en hogares estuvo impulsada sobre todo por préstamos personales.
Cuando la mora se mide en personas y no sólo en pesos, el cuadro se vuelve más incómodo. Un relevamiento de Analytica, elaborado sobre datos oficiales del BCRA y del INDEC, estimó que 5,3 millones de personas se encuentran en mora tardía dentro del sistema financiero ampliado. Eso equivale al 26,9% de quienes tienen algún tipo de financiamiento activo. Uno de cada cuatro deudores no logra pagar a tiempo.
Desde los bancos remarcan que la morosidad no está bajando. Al contrario, dicen que acumula más de 16 meses consecutivos de suba. En las mesas de riesgo hay una frase que se repite: no se puede prestar a largo plazo con tasas de corto plazo si la macro todavía no despejó la niebla.
Un relevamiento de Analytica, elaborado sobre datos oficiales del BCRA y del INDEC, estimó que 5,3 millones de personas se encuentran en mora tardía dentro del sistema financiero ampliado. Eso equivale al 26,9% de quienes tienen algún tipo de financiamiento activo. Uno de cada cuatro deudores no logra pagar a tiempo.
Pero la mora no explica todo. Las entidades también apuntan a las regulaciones y a los encajes del Banco Central. Los bancos no pueden prestar todo el dinero que reciben de los depositantes. Deben mantener una parte inmovilizada como garantía de liquidez. Ese dinero queda congelado y no genera ganancias comerciales directas. Según la lectura bancaria, ese costo se compensa en los créditos que sí salen a la calle.
A eso se suma la falta de escala. El mercado de crédito formal argentino es chico en relación con el PBI. Hay pocos tomadores de largo plazo, poca profundidad financiera y una historia de crisis que dejó cicatrices. En ese ecosistema, cada préstamo carga con más costos operativos, más estructura y más margen unitario.
También pesan los impuestos y el costo de fondeo. Los bancos mencionan salarios indexados, gastos administrativos, Ingresos Brutos, el impuesto a los débitos y créditos y cargos asociados a cada operación. Además, el bajo atractivo de los plazos fijos tradicionales obliga a cuidar la liquidez con cuentas a la vista. Esa dinámica encarece el fondeo y vuelve más difícil trasladar al crédito una baja fuerte de tasas.
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.