se-realizo-una-nueva-salida-en-el-marco-de-‘turismo-educativo’

Se realizó una nueva salida en el marco de ‘Turismo educativo’

La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina sigue trabajando junto con las instituciones educativas en excursiones guiadas, en ésta oportunidad el pasado miércoles 5 del corriente se llevó adelante una nueva salida hacia Barda Sur cruzando el río Negro con la histórica balsa.

Nuevamente el CEM 145 fue el destinatario de dicha salida. 

Cabe aclarar y recordar que las excursiones educativas se llevan a cabo por burbuja, y cumpliendo el protocolo correspondiente de cuidados Covid-19.

Las salidas incluyen recorridos guiados en áreas naturales, históricos-culturales y productivos, con el objetivo de revalorizar nuestros recursos que conforman los atractivos turísticos locales.

Las instituciones interesadas pueden comunicarse con la Dirección de Turismo y personal del área para explicar la metodología a seguir.

Teléfono 2984 904350 o acercándose a las instalaciones de la oficina de informes turísticos situada en Florencio Sánchez 817 entre Pioneros y Ruta 22

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • |

    DATOS PÚBLICOS: UN DERECHO CONSTITUCIONAL

    Días atrás se hizo viral la disposición 0338/2019 donde se otorga la suma de un adicional del 40% sobre el sueldo básico al secretario de gobierno del municipio reginense, Juan Valverde, por dedicación funcional exclusiva (es válido aclarar que no fue el único secretario que lo cobró). Esto desató una andanada de comentarios por parte…

    Difunde esta nota
  • |

    RIO NEGRO SUBCAMPEÓN DE LOS JUEGOS NACIONALES EVITA DE PLAYA

    La delegación rionegrina fue nuevamente protagonista a nivel nacional y se quedó con el subcampeonato en los Juegos Nacionales Evita de Playa que se disputaron en Mar de Ajó. Tras una semana de intensa competencia los y las deportistas de la provincia convirtieron sus logros dentro de cada disciplina en el triunfo colectivo que les…

    Difunde esta nota
  • Qué hay detrás de la ruptura de Caputo con Wall Street

     

    La frase cayó como un baldazo de agua fría en un mercado que venía esperando exactamente lo contrario. Luis «Toto» Caputo dijo que Argentina no puede depender más de Wall Street y dejó expuesto, sin demasiado rodeos, el núcleo del problema que el Gobierno viene esquivando hace meses: el financiamiento externo no aparece y la puerta del crédito internacional sigue cerrada. 

    El tono fue calmo, casi pedagógico. El contenido, explosivo. «El objetivo es ir eliminando la dependencia que el país tiene con Wall Street», afirmó el ministro en X.

    «Si el ministro habla de «eliminar dependencia» no es por convicción ideológica, sino porque el mercado internacional no está dispuesto a prestarle a la Argentina en las condiciones que necesita el programa», afirmó a LPO un analista financiero. 

    Y no sólo el mercado internacional. Tampoco el local parece muy entusiasmado en seguir comprándole bonos a un gobierno que ya acumula un rojo de USD 18 mil millones en el Banco Central y no responde cuestiones básicas de su patrimonio, como el destino del oro de las reservas. En su fallido «regreso al mercado», Caputo apenas consiguió USD 900 millones y tuvo que pagar una tasa por arriba del 9%.

    Fallido regreso a los mercados: Caputo consiguió apenas USD 910 millones y tuvo que pagar 9,25% de tasa

    A esto se suma la dificultad que enfrenta Caputo para emitir deuda nueva sin que le embarguen los fondos, por los juicios pendientes que tiene Argentina en el exterior, son muchos no sólo el de YPF. Por eso, como reveló LPO en exclusiva, el ministro explora en canje de deuda que le permita completar los dólares que le faltan para cubrir los próximos vencimientos.

    La sequía de dólares frescos no es una hipótesis: es un dato. Federico Machado, de EconomiaOpen, lo explicó sin eufemismos: «La impresión que deja Caputo es que hubo un cambio en su relación con Wall Street. Los fondos de inversión internacionales vienen mostrando poco apetito por Argentina y creo que finalmente Economía se resignó a que los dólares que necesitan tengan que venir del propio ahorro de Argentina y no de afuera». 

    Si el ministro habla de «eliminar dependencia» no es por convicción ideológica, sino porque el mercado internacional no está dispuesto a prestarle a la Argentina en las condiciones que necesita el programa.

    En efecto ahora Caputo dice que se va a financiar con el futuro fondo de despedidos que crea la reforma laboral, que estimó, sumará unos USD 4.000. El diputado peronista Guillermo Michel, en una columna exclusiva para LPO calculó la semana pasada que en rigor serán USD 3.000 los recursos que esta reforma le quita a la Anses, agravando la crisis del sistema previsional argentino, en una remake a escala reducida de la experiencia de las AFJP.

    El fondo para despidos que propone Milei le cuesta a la Anses USD 3000 millones

    El problema es que la estructuración de ese fondo no será inmediata y menos aún su fondeo. Y Caputo tiene una urgencia inminente, el 9 de enero debe pagar un vencimiento de deuda de USD 4.100 millones y todavía no aseguró los dólares para saldarlo. Es más, en los últimos días está haciendo lo contrario: quema dólares del Tesoro para frenar la divisa.

    La frase de Caputo marca un giro total en la visión libertaria del gobierno de Milei. Hasta hace semanas nomas Caputo argumentaba, y repetían sus wannabe del deprimido mercado local,  que la ruta era bajar el riesgo país y buscar en el mercado los fondos para refinanciar la deuda. El propio Milei lo dijo en la misma conferencia en la que explicó que por eso no había que comprar reservas. Luego el FMI impuso el giro del programa y ahora un mercado cerrado impone a Caputo su nueva retórica de «vivir con lo nuestro» a lo Aldo Ferrer.

    La idea de vivir con lo nuestro, es decir lograr que los argentinos saquen los dólares del colchón, no es nueva. Lo dijo la directora del FMI, Kristalina Georgieva, meses atrás: «Me dijeron que los argentinos tienen más de 200 mil millones de dólares guardados. Imaginen lo que sería para la Argentina si ese dinero se invirtiera en el país».

    Lo que Georgieva pareció desconocer es que la fuga de divisas no es un número random, sino que parte de informes oficiales. Según los últimos datos del Indec, la formación de activos externos alcanzó los USD 271.247 millones a fin de 2024. Pero la cifra es mucho mayor, al contabilizar los fondos no declarados. La fuga de capitales al exterior más que triplicó el valor del déficit fiscal en los últimos veinte años, según afirma un informe de Centro de Investigación y formación de la República Argentina publicado en abril de 2024.   

    Pero la contradicción en el caso de Caputo es evidente. Mientras el ministro les pide a los argentinos que confíen y saquen los dólares del colchón, su propio patrimonio está mayoritariamente afuera. Caputo declaró cuentas en el exterior, incluso en jurisdicciones consideradas guaridas fiscales

    Según consta en la declaración jurada que el propio Caputo presentó ante la Oficina Anticorrupción, reconoce que su patrimonio aumentó un 2.042% y en apenas un año su fortuna pasó de 744 millones de pesos, a casi 16 mil millones, superando con creces a la inflación. El Ministro reconoce que su fortuna que se explica por su participación accionaria en empresas e inversiones y sus 7 cuentas en dólares ubicadas en la Isla de Man, un paraíso fiscal ubicado entre Irlanda y Gran Bretaña.

    La contradicción en el caso de Caputo es evidente. Mientras el ministro les pide a los argentinos que confíen y saquen los dólares del colchón, su propio patrimonio está mayoritariamente afuera. Caputo declaró cuentas en el exterior, incluso en jurisdicciones consideradas guaridas fiscales

     Además, según los documentos filtrados en la causa conocida como Panamá Papers, Caputo administró Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión radicada en Miami pero vinculada a Delaware y las Islas Caimán, dos paraísos fiscales. También fue manager de Alto Global Fund, un fondo de inversión de alto riesgo relacionado a Noctua. 

    Los economistas más cercanos a los intereses del capital local ya advierten que esa plata no va a aparecer. No porque falte patriotismo, sino porque sobran razones para no hacerlo. Sin un esquema cambiario claro, con inflación todavía alta y con reglas que cambian todo el tiempo, nadie está dispuesto a arriesgar sus dólares. 

     

    Difunde esta nota
  • «Milei está cambiando las leyes centrales de la recuperación democrática»

     

    La modificación profunda que dispuso Milei a través de un DNU del sistema de inteligencia produjo un fuerte impacto por dar facultades históricamente prohibidas para evitar el espionaje interno. La mayor polémica la generó la posibilidad de detenciones concretadas sin control judicial por agentes de inteligencia.

    Alberto Binder es especialista en sistemas penales, docente de múltiples posgrados por toda América Latina y presidente del Instituto de Estudios Sociales y Penales (Inecip) alude a una relación histórica entre servicios, política y mundo judicial. 

    «La nueva dirección de inteligencia está pensada como un centro de administración de ilegalidades», enfatiza. 

    El fiscal que investigó a Cristina por Vialidad suena como coordinador del nuevo modelo acusatorio

    -¿Milei crea su policía secreta con este decreto de la SIDE, como denuncia el kirchnerismo? ¿Por qué el Poder Judicial no se ha pronunciado?

    -La Constitución dice claramente que el Poder Ejecutivo no puede dictar disposiciones legislativas, leyes, y la Corte Suprema deja hacer esto sin ningún tipo de problema. 

    Lo que me interesa destacar es que este gobierno -de un modo aparentemente desordenado y siempre irritando- lo que está haciendo es modificar tres leyes centrales de los primeros consensos democráticos. Son la ley de Defensa Nacional, con este cambio que se hizo de abandonar la conducción civil por la conducción militar. La Ley de Seguridad Interior, con el reformateo de las fuerzas de Seguridad, y la Ley de Inteligencia. Esas eran las tres leyes centrales de la tradición democrática y costaron mucho. 

    Este gobierno -de un modo aparentemente desordenado y siempre irritando- lo que está haciendo es modificar tres leyes centrales de los primeros consensos democráticos, como son las leyes de Defensa Nacional, Seguridad Interior e Inteligencia, que son las bases de la recuperación democrática.

    Son las bases de la recuperación democrática las que se están modificando con esto que sacan. La discusión primordial es que este último decreto, a diferencia del de la mitad del año pasado, está hecho por gente que conoce más el sistema. Su punto más importante es que restablece un modelo muy negativo para la democracia, que es en realidad el modelo menemista. Y es el modelo Stiuso.

    ¿Qué es el modelo menemista?

    Nos empezamos a preocupar de un modo especial de la Inteligencia después del atentado del AMIA. Entonces era jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy y con él la Inteligencia empieza a avanzar fuertemente sobre las facultades de investigación, con nuevas ambigüedades y finalidades sobre la criminalidad organizada. Antonio «Jaime» Stiuso nunca fue director del sistema de inteligencia sino que siempre fue director de contrainteligencia, para utilizar métodos que se acercan a la actividad policial.

    -La contrainteligencia para definirla es la actividad que se hace sobre los que realizan inteligencia sobre las instituciones u objetivos nacionales, ¿está bien?

    -Claro, esa es la definición clásica de contrainteligencia, que existe para defendernos de los otros servicios de inteligencia, los que atacan nuestros sistemas de inteligencia. Para volver a Stiuso, su modelo es el de una SIDE que avanza sobre las investigaciones criminales, que empieza a ser el gran actor encubierto del Poder Judicial Federal, es el que distorsiona y pervierte Comodoro Py.

    Es el creador de personas como Oyarbide y un poder que se preocupa por nombrar jueces federales. Toda la lógica de este modelo de Justicia Federal es lo que ahora está estallando. Porque hay que conectar este mundo de la Justicia Federal con la llegada del sistema acusatorio donde los actos judiciales empiezan a ser más transparentes. Eso produce una tremenda resistencia con tres intentos postergados de implementar el juicio oral que Comodoro Py no quiere y es ahí donde hay que leer la aparición de este decreto. 

    Los titulares fáciles son la policía secreta, la persecución de medios, las detenciones sin orden judicial. Eso va a existir y no es menor pero lo que hay es un rearmado del submundo que opera la inteligencia.

    Los titulares fáciles son la policía secreta, la persecución de medios, las detenciones sin orden judicial. Eso va a existir y no es menor, pero lo que hay es un rearmado del submundo que opera la inteligencia. Y que se vio con mucha claridad en el último tiempo en la Justicia Federal de Rosario donde quedan expuestas las influencias de este mundo sobre dos jueces acusados de delitos.

    -¿Cuál debe ser la tarea de inteligencia legítima en un orden jurídico democrático?

    -La tarea de inteligencia legítima es generar información de calidad para toma de decisiones de política muy delicadas. El mundo es complejo. Tenemos amenazas en el espacio ciber, zonas grises entre negocios lícitos y capitales que viven del narcotráfico. 

    Un país para tomar decisiones necesita no solo saber cómo se mueven las organizaciones criminales. También conocer cómo se está moviendo China, como van a ser sus relaciones con Estados Unidos o con Rusia, cómo va a jugar la India, cómo juegan nuestros vecinos. 

    Conocer todo eso depende de inteligencia nacional y sirve para toma de decisiones estratégicas del país, de sus relaciones exteriores, del descubrimiento de amenazas. Para eso es clave la recolección de información y su análisis. Y esto debe ser hecho por grupos de especialistas que sean confiables.

    -¿Y ese trabajo de búsqueda de información se puede autonomizar del pedido de un fiscal y de una orden judicial?

    -Hay que distinguir. La inteligencia nacional no tiene nada que ver con una investigación criminal en principio. La inteligencia nacional clásica, la que necesita el país, tiene que ver con informes que recibe el presidente o los ministros para la toma de decisiones. Esas decisiones tienen que ser tomadas con el mayor nivel de información posible. 

    Para decidir cómo se va a manejar o que riesgos tienen las relaciones con Estados Unidos, cuál va a ser la política energética hacia China, o descubrir cuáles son las nuevas amenazas de la tecnología en los sistemas informáticos. Todo eso es información que se desarrolla en algo que se conocen como alertas primarias o alertas tempranas. Cuantas más alertas se hacen, mejor funciona un sistema de inteligencia. 

    La investigación criminal, la entrada judicial, es cuando ya la inteligencia fracasó. La persecución de un caso de terrorismo la tienen que hacer las policías especializadas en terrorismo, para la prevención de que en la Triple Frontera se estén instalando células de Hezbolá, o del Comando Vermelho o el PCC. Para eso necesito información, con la máxima anticipación posible, sobre si los planes de esas organizaciones son tratar de ingresar a la Argentina. 

    Porque en base a esa información hay organismos especializados de prevención, fuerzas de seguridad, que sirven para, a partir de ahí, desarrollar inteligencia. La búsqueda de información de inteligencia nacional no precisa de órdenes judiciales. Cuando ya hay una investigación criminal concreta hacia un grupo específico, entonces sí.

    -¿Es posible una profesionalización de la Inteligencia en la actual SIDE? 

    -Bueno, el modelo anterior, que se intenta rearmar, impidió que se desarrollara el sistema acusatorio, y esto yo se lo escuché a ministros de la época de Cristina, e imposibilitó que se desarrollara una policía de investigaciones. Estuvimos hablando durante 15 años que necesitábamos un FBI y no lo podemos crear. 

    Algo importante es que el movimiento que expresa el decreto lo hizo gente que entiende cómo jugar. Lo que había hecho antes en un decreto anterior el propio Milei, pero era un decreto técnicamente mal hecho. Estos de ahora entienden exactamente lo que quieren.

    Porque el que había ocupado ese lugar era la dirección de competencia de inteligencia. Si miramos el narcotráfico hoy la inteligencia nacional es un sinsentido. No hay plan, no hay objetivos, no se hace funcionar coordinadamente a fuerzas de seguridad federales y provinciales, o a los fiscales de un lado y de otro. Ese modelo deriva necesariamente en un sistema privado de negocios. 

    La expresión y la debacle de ese modelo está en la figura de operadores territoriales que se van autonomizando como (Marcelo) D’Alessio. Y luego un sector de la Justicia Federal, que como nunca en la historia, lo vemos ahora, tiene niveles de corrupción altísimos. En Corrientes, en Rosario, en Mendoza, esto antes no había ocurrido. 

    Algo importante es que el movimiento que expresa el decreto lo hizo gente que viene probablemente de esa época, pero que entiende cómo jugar. Lo que había hecho antes, el decreto anterior, el propio Milei, era un decreto técnicamente mal hecho. Estos de ahora entienden exactamente lo que quieren.

    D’Alessio tenía un fallo sobre los cuadernos antes de que lo emitiera la Cámara

    -¿Qué le parece lo más disruptivo y lo más preocupante?

    -En la exposición de motivos el decreto dice que se busca coordinar la nueva función de la Policía Federal, lo que es relativamente falso, y que hay que corregir los problemas de la Agencia de Seguridad y de Ciberseguridad, cosas que parecen más razonables. Pero el centro del decreto es poner el funcionamiento de la inteligencia no en el análisis y en la producción de información, sino en la contrainteligencia. 

    Yo no busco defender el sistema de inteligencia anterior, que es un desorden absoluto sin control. Lo que reclamo es que se pueda conformar un buen sistema de inteligencia, para las necesidades de nuestra democracia.

    ¿Y eso qué significa? La contrainteligencia, aún en un sistema democrático correcto, tiene una metodología que se acerca a lo policial. Es normal que eso implique hacer investigaciones. Ahora, ¿qué hicieron? Cambiaron la definición de contrainteligencia, porque ahora contrainteligencia no es solamente defenderte del accionar de otros grupos que están tratando de pervertir o de sacarte información de tu propio sistema de inteligencia, sino que pusieron como esencial una metodología policial, más que una metodología de inteligencia y de análisis de información.

    -¿Y qué es lo crítico de eso?

    -Que el eje deja de ser el análisis y la alerta temprana para centrarse en la investigación de tipo policial, que por otra parte se vuelve permanente y que permite meter a agentes encubiertos en la dinámica del narcotráfico, como en la época de Lauchón Viale con Stiusso (NE: Pedro Tomás Viale fue un ex agente de la SIDE cercano a Stiuso, asesinado a balazos por el Grupo Halcón de la Policía Bonaerense en su casa de La Reja en 2013). 

    Para mí el mayor peligro está en que esta nueva dirección de inteligencia está pensada como un centro de administración de ilegalidades. Veamos cómo a través de (el ex juez federal de Rosario Marcelo) Bailaque actuaba un ex agente informal de inteligencia (Santiago Busaniche), instituciones empresarias, el juego ilegal, todo un juego complejo que está en Rosario.

    -Bailaque es un ex juez acusado de una extorsión digitada por un lobista, que es Santiago Busaniche, conectado con Héctor Marchi, que era el administrador general de la Corte Suprema. Hay también un juez civil que es Gastón Salmain que es designado de una manera sorprendente y está hoy imputado en una causa penal junto a Busaniche. Es decir, hay un vínculo entre presuntos servicios de inteligencia y magistratura que se está viendo en audiencias judiciales.

    -Bueno, es el mundo oscuro en el cual participaban jueces, empresarios, agentes de inteligencia. Se trató de frenar esto durante el gobierno de Alberto Fernández y como pasó con todo lo de Alberto Fernández, quedó en la nada y perdimos la gran oportunidad de reconfigurar el sistema de inteligencia para basarlo en necesidades reales de inteligencia. 

    Veamos qué pasa hoy con todo este tema de la AFA y el Chiqui Tapia. ¿Cómo puede ser que tengamos jueces metidos en todo el sistema disciplinario del AFA? Está un juez que es Barroetaveña que está en la Casación Federal, está en el Tribunal Disciplinario de la AFA, está en el Consejo de la Magistratura.

    Se trató de frenar esto durante el gobierno de Alberto Fernández y como pasó con todo lo de Alberto Fernández, quedó en la nada y perdimos la gran oportunidad de reconfigurar el sistema de inteligencia para basarlo en necesidades reales de inteligencia.

    Lo que yo interpreto es que ese modelo se estaba cayendo. Entonces el decreto viene a reconfigurar eso, donde la inteligencia es el centro de administración y de juego de estas ilegalidades para mantener el control. 

    ¿Por qué? Porque la Justicia Federal está cambiando, porque la Policía Federal está cambiando, porque los servicios de inteligencia del mundo están cambiando. Con el decreto se están aggiornando normativamente para reconfigurar la vieja lógica.

    Yo no busco defender el sistema de inteligencia anterior, que es un desorden absoluto sin control. Lo que reclamo es que se pueda conformar un buen sistema de inteligencia, para las necesidades de nuestra democracia, de conocimiento de las amenazas complejas que hoy existen y de la necesidad de inserción estratégica de Argentina en el mundo. 

    -¿Precisamente, qué opina de las dificultades del progresismo para hacer una transformación de la estructura de inteligencia argentina?

    -El modelo Stiuso se crea en el menemismo, pero es sostenido firmemente por el kirchnerismo. Con una mano firme como la de Néstor Kirchner, se había armonizado a los intereses del gobierno de entonces, que lo dejó crecer. Cristina, yo creo que en determinado momento, pierde el control. Pero tampoco se anima a destruirlo, no puede cambiarlo. Ahí se dan las reformas del 2015, cuando entra Parrilli, entra Mena, en Inteligencia. Son enmiendas que no se animan a modificar totalmente lo que había. No digo que hacerlo es soplar y hacer botellas pero lo que pretendieron, muy al estilo del kichnerismo, fue generar un mecanismo de control del sistema viejo, que no terminaron de controlar. Se quedaron a mitad de camino, no tuvieron audacia ni intención para un cambio fundamental. 

    En el gobierno de Fernández estuvimos insistiendo que había que intervenir y reformatear todo el sistema de inteligencia, y había que cortar los vínculos con la justicia penal y también se quedaron a mitad de camino. Después aparece otro grupo dentro del kirchnerismo, cuyas figuras son Moreau y Tailhade, que otra vez pretenden hacer lo mismo, que es jugar ese juego. 

    Históricamente, aunque yo creo que ha ido perdiendo peso, el nosiglismo siempre mantuvo algún sector en los servicios, pero ese sector se está yendo, porque hay gente que se está volviendo vieja. Milani trató de manejar el sistema de inteligencia militar sin éxito. Y Macri tampoco pudo, intentó hacerlo con Angelici y no pudo. Con lo cual, el sistema se fue degradando y desorganizando. 

    Hay un problema de fondo: a buena parte de la dirigencia política le interesa manejar este mundo. Y este gobierno, que es mucho más desenfadado, lo que hizo es transparentar ese modelo.

    Porque hay un problema de fondo: a buena parte de la dirigencia política le interesa manejar ese mundo.Y este gobierno, que es mucho más desenfadado, lo que hizo es transparentar ese modelo.

    -¿Usted cree, como ha dicho Agustín Rossi, que esta reforma también sustituye la inteligencia del Ministerio de Defensa para derivarla directamente a las Fuerzas Armadas?

    -Eso fue parte de la modificación de la ley de Defensa. La ley de Defensa de la Democracia estaba basada en la idea de profesionalización de las Fuerzas Armadas, y eso se fue logrando a medias. El nombramiento del actual ministro de Defensa es la modificación de eso, sin hacer mucho bombo y ocultando el problema más grave que nosotros tenemos, que es la obsolescencia profunda de nuestras Fuerzas Armadas. 

    Al ver por televisión lo de Venezuela notamos cómo cambió la defensa y los conflictos por esto que se llama la guerra híbrida. Hoy día la guerra es básicamente tecnología, inteligencia, drones y análisis digital. Nosotros estamos desfasados, nuestras Fuerzas Armadas sirven para poco. 

    -¿Qué futuro estima tendrá el decreto tras la intervención del Congreso?

    -Tengo sospechas de que hay sectores políticos mucho más interesados en tener algún vínculo con esta nueva central de administración de ilegalidades, que con tirarla abajo. Pero la que debería tirar todo esto abajo de un plomazo, y tiene las facultades para hacerlo, es la Corte Suprema. Pero, bueno, sus ministros están callados. 

    Hay que empezar a dar una discusión de fondo. Tenemos que discutir el modelo de inteligencia para la nueva etapa de la democracia. Tenemos que discutir el nuevo modelo de defensa y de fuerzas armadas para la nueva democracia, así como tenemos que discutir el modelo policial. Esas son las tres grandes discusiones que tenemos por delante.

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta